Mi Bella Betty

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Hola Que tal. Es la primera vez que publico.

lo que a continuación contare sucedió en Monterrey N.L en el año 2009,  había conocido a una bella mujer, que era secretaria del Hospital donde estaba haciendo mi especialidad, como toda mujer de monterrey era una mujer madura de 45 años, güerita, chaparrita de buenas piernas y un par de nalgas hermosas.

 

tenia dos años de conocerla solo por el trato entre residentes y secretarias, solo eran saludos de buenos días y cosas por el estilo, hasta que un día por azares del destino pudimos conversar en una fiesta del hospital, de ahí me dio su numero de celular y como en ese entonces era soltero y vivía solo, las platicas eran largas por teléfono en las noches, nos veíamos en el hospital y platicábamos, hasta un 24 de diciembre del 2009 con las celebraciones y los brindis me pase de copas y me la encontré a la salida, nos dimos el abrazo y mas tarde le llame por teléfono, diciendo miles de tonterías no se como se me escapo el decirle que me traía loco, ella solo se rio y me dijo que porque no nos veíamos un rato, me dio su dirección y salí volando para su casa, ella vivía con un hijo el cual se había ido a casa de su abuela, cuando llegue ella estaba bebiendo vodka  y me ofreció un trago, después me dijo que si estaba bromeando y le dije que no, que traía loco, después empezaron los abrazos y pequeños besos….

y solo empezó lo mas rico, comencé a deslizar mis manos por su cuerpo hasta llegar a sus ricas nalgas, las cuales estaban bien enfundadas en unos jeans, comencé a bajarlo y pude apreciar esas nalgas que me tenían obsesionado, blancas hermosamente redondas, sin estrías ni celulitis, lo que cualquier mujer joven quisiera tener, recuerdo el haberme hincado para terminar de bajar el pantalón y lo único que pude hacer era poner cara de idiota y empezar a percibir el dulce olor que emana una mujer caliente, me pegue a esas nalgas y las olí con desesperación, retire la diminuta tanga que traía y empecé a besar, lamer oler e incluso morderlas, ella solo se dejaba hacer y emitía pequeños sonidos de aceptación, la voltee y su rica panocha llena de vellos quedo a mi alcance, la cual comí con suma delicadeza y empecé a sentir sus ricos fluidos calientes, ella solo apretaba las piernas y me pegaba mas mi cabeza a su zorra, levanto un pierna y la puso sobre mi hombro, lo cual permitió mejor acceso, con la lengua trataba de penetrar lo mas que podía, me ayude con una mano para retirar sus vellos y poder apreciar ese rico clítoris que estaba duro, ella solo me decía mas, dame mas de tu lengüita, mójame mas mi panocha, hazme venir y así hincado ante ella pude sentir su rico orgasmo, el cual fue bastante intenso, solo sentía como temblaba y me mojaba la boca, ella con una sonrisa en la boca solo supo decir tengo que regresarte el favor y así ahora le toco hincarse a ella, retiro mi cinturón, bajo el cierre y por fin pude liberar me pene que pedía a gritos su rica boca, comenzó a besarlo levemente en la punta y sonriendo decía esta saladito, lo descubrió por completo y comenzó con la mejor mamada que he recibido, primero despacio y luego cada vez mas rápido, lamiéndolo de la base a la punta, mamándome cada testículo de forma alternada, en verdad nadie mamaba como ella, yo solo podía sujetarle la cabeza y decirle que parara pues ya estaba para venirme, no se como pero me Pareto de la base y eso hizo que se detuviera mi venida y con cara de viciosa me dijo clávamela quiero tu verga dentro ( como disfruto cuando hablan sucio), se volteo y así de pie pude ver de nuevo su trasero formidable y ella con su lida mano me guio para clavarla, es indescriptible el coger así, pues el sonido que hacia al golpear sus nalgas era efervescente, me ponía cada vez mas caliente, ella con sus manos se separo las nalgas y pude ver ese culito sabroso, de un color rosado, con escaso vello alrededor, haciendo esto ella me pidió que la nalgueara porque así disfrutaba mas, comencé levemente y ella decía mas fuerte, lo hice hasta que se quedaron rojas sus nalgas y ella exploto en otro orgasmo divino, pero al tener su culito a la vista se me ocurrió meterle el dedo meñique y eso hizo que se viniera mas y mojarme toda la verga, lo cual hizo que empezara de nuevo la sensación de venirme, al decirle lo que vendría ella de nuevo se hinco y se la metió a la boca hasta que me derrame en ella, limpiando cada resto de semen y tragándoselo.

después de lo ocurrido esa noche cogimos como locos durante tres meses, hasta que tuve que cambiarme de ciudad.

 

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