Mi cuñada se la comió

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Apunté mi verga en su gruta, rápidamente desapareció mi glande y ella me dijo más despacio que está muy gruesa y grande. Paré un poco y dejé que se acostumbrara a la penetración mientras mis manos y mi boca jugaban con sus pechos, ella se acomodó de manera que le fuera entrando más mi verga hasta tenerla en su totalidad adentro, entonces me empecé a mover sintiendo como mi verga era exprimida por mi cuñada.

Esta es una historia que me sucedió hace aproximadamente 9 años, en ese tiempo tenía yo 2 años de casado y con el nacimiento de mi primer hijo vinieron algunos cambios en mi casa y por supuesto en mi vida familiar. Sucedió que mi cuñada, la menor de mi familia política, vino a vivir con nosotros para ayudarle a mi mujer con las cosas del niño y de la casa, así pues podía ver a esa joven que se estaba convirtiendo en mujer con sus 18 años, tenía un par de tetas muy grandes y se le notaban duras y paraditas producto de su juventud y de los aeróbicos que practicaba cada mañana por espacio de casi una hora.

Tenía también una colita bastante simpática sin llegar a ser tan vistosa como sus dos globos que me extasiaban a más no poder y cada que podía trataba de ver lo más que se podía. En los primeros días de su estancia vestía ropa holgada y larga la cual no permitía ver mucho, pero con los días empezó a usar shorts apretados y blusas pegadas al cuerpo con lo cual era un deleite verla.

Un día llegué como de costumbre a la casa cerca de las 9 de la noche y noté que toda la casa se encontraba obscura, y pensé que quizás habían salido a algún lugar cercano, subí las escaleras y vi luz dentro del cuarto que ocupaba mi cuñada, me acerqué y la vi dormida con la Tv prendida, la luz me permitía verla bien y noté que bajo su blusa se notaban dos pezones pequeños que contrastaban con lo grande de sus tetas.

Vi también que solo llevaba una pequeña tanga negra que se asomaba un poco por debajo de su playera, en eso ella se movió y yo me alejé pensando en lo buena que estaba, llegué a mi alcoba y allí estaba mi mujer dormida y con el niño en brazos también dormido. Me salí de la habitación y pasé nuevamente por el cuarto de mi cuñada, pero no me atreví más que a verla nuevamente e imaginarme como sería cogérmela.

En la mañana me dijo mi mujer que la tarde anterior había estado muy pesada, por lo cual se habían dormido temprano y que el día de hoy pensaban ir a casa de mi suegra por la tarde; y así fue cuando regresé de la oficina la casa estaba sola y decidí bañarme y sin vestirme más que con un bóxer prendí la Tv y busqué unas cervezas, no encontré nada que ver y opté por ver una película porno.

Allí salía una chica más o menos de la edad de mi querida cuñada y al verla mi verga alcanzó todo su tamaño y casi se me salía del bóxer el cual aflojé, y sacando mi verga me empecé a masturbar…

Cerré los ojos y cuando casi me vengo noté la presencia de alguien a mi lado y allí se encontraba mi cuñada la cual no me dejaba de ver y no decía nada, yo no me pude contener y sin medir las consecuencias la abracé y le di un gran beso el cual para mi asombro me fue respondido con gran pasión.

Sin decir nada mis manos rápidamente se posaron en esas tetas que me volvían loco, mi cuñada me dijo, no está bien esto, pero es algo que deseo desde hace mucho tiempo, yo prácticamente le arranqué la ropa y la tumbé en el sillón, bebí con locura de sus pechos los cuales amasaba y mordía casi haciéndole daño, pero ella gemía y me decía…

– No pares papi soy tuya…

Bajé mis labios sobre su piel y llegué a su vulva la cual ya estaba escurriendo, bebí sus jugos que emanaban un agradable sabor y aroma, jugué con mi lengua sobre sus labios vaginales hasta descubrir su pequeño capullito al cual le dediqué una buena danza con mi lengua hasta que la escuché decir me vengo, me vengo cabrón.

Me separé un poco para ver la cantidad de líquidos que le salían por su conchita y casi de inmediato volví a lamer y disfrutar sus jugos, ella separó mi boca de su vulva y me hizo pararme, me quitó el bóxer y luego acercó su boca a mi verga para introducirse solo la punta en la boca y hacer que su lengua recorriera todo mi glande…

Le dije, necesito metértela ya, y ella me respondió, a mí también me urge, pero hazlo despacio ya que casi no le he hecho, la tumbé sobre la alfombra y me tendí sobre de ella para rápidamente apuntar mi verga en su gruta, rápidamente desapareció mi glande y ella me dijo más despacio que está muy gruesa y grande despacito.

Paré un poco y dejé que se acostumbrara a la penetración mientras mis manos y mi boca jugaban nuevamente con sus pechos, poco a poco ella se acomodó de manera que le fuera entrando más mi verga hasta tenerla en su totalidad adentro…

Empecé a moverme como poseído, sintiendo como mi verga era apretada, prácticamente exprimida por mi querida cuñada, ella empezó a convulsionarse y a enterrarme sus uñas en mi espalda, al tiempo que me decía me vengo…

Nuevamente sentí en mi verga una gran cantidad de jugos y una sensación de no poder aguantar más, pero al instante me dijo, no te vengas adentro, dámelos en las tetas, se la saqué y me arrodillé sobre su pecho e hice que mi verga quedara en medio de esas enormes bolas de carne y justo cuando se enderezó para alcanzar mi verga con su lengua le solté un gran chorro de semen que fue a parar a su garganta.

Ella cerró su boca y el siguiente disparo dio de lleno en su cara la cual dejó caer hacia atrás para que lo último de mi venida se quedara en sus tetas y pechos. Yo me hice hacia un lado y ella se levantó me dio un beso y me dijo:

-No sabes cuanto lo disfruté, eres mejor amante que mi novio, espero poder repetir esto muchas veces más. Y sin más se retiró a su recámara para después salir con su novio.

Yo me volví a bañar y me dormí.

Desde ese día hasta el día que se casó, cogíamos seguido, pero eso se los cuento en otra ocasión.

Autor: George

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Escrito por Marqueze

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