Mi cuñado y mi hermana II

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Sentí que estaba toda dentro me pareció imposible que no me fuera a desmayar, era enorme y la sentía toda, estaba mi vagina súper dilatada, yo ya no sabía dónde estaba, la habitación empezó a darme vueltas, noté como mi cuerpo era transportado por el clímax, grité con todas mis fuerzas y me corrí de una manera extraordinaria, indescriptible e impresionante.

Hola, esto es la continuación de; mi cuñado y mi hermana I.  Antes de nada tengo que agradecer los comentarios de ánimo y comprensión recibidos.
Brevemente pondré en antecedentes a los lectores: Soy Virginia una mujer joven que su marido no la satisface y que en un viaje de vacaciones descubre como hacen el amor su hermana y cuñado en la habitación de al lado, mientras mi marido trabaja, vuelve un fin de semana, pero nos enfadamos y termino confesando a mi hermana lo infeliz que soy en mi matrimonio, ella idea un plan para que yo pruebe el sabor del semen que con abundancia eyacula su marido, sin que él se dé cuenta.

Terminaron las vacaciones y volvimos cada uno a su casa, yo estaba desilusionada y más cuando pillé a Andrés con su secretaria, un día que fui a buscarlo a la oficina, todo acabó, le dije que no quería saber nada de él y hasta que se mudara a otro sitio me fui a casa de mi hermana y Pablo que tan amables se comportaron conmigo cuando les comenté lo sucedido.

Un día por la mañana cuando Pablo se fue a trabajar hablé con Julia, le dije que me había gustado mucho cuando saboreé el semen de su marido, pero que me asustaba que él descubriera mi presencia allí y que aquello podía traer problemas a su matrimonio, ella dijo que alguna vez Pablo había fantaseado con hacer un trío y que creía que si se lo proponía no pondría inconveniente, yo le pregunté por la opinión de ella, Julia me dijo que no podía tener celos de mi, que siempre nos habíamos llevado bien y que ahora que yo no tenía pareja, sería ideal que disfrutara de su marido igual que lo hacía ella.

Yo estaba muy nerviosa y le dije que nunca había hecho el amor en presencia de una mujer y que yo no estaba a la altura de ella en esta cuestión ya que no había tenido la suerte de hacer el amor con un hombre como Pablo, ella dijo, tranquila, antes de hacer un trío conmigo estarás con mi marido un par de veces para que te desahogues, yo le pregunté cómo vas a hacer para que él no sepa que no está contigo, cuando hagamos el amor y ella dijo déjame a mí y ya verás.

Un sábado mi hermana agarró un resfriado y el médico que fui yo con ella le recetó unas pastillas que le hicieron perder la voz, consultó con el médico y le dijo que no se preocupara, que esos efectos secundarios tardarían unos días en desaparecer. Julia me dijo que esa noche se iría al cine y me dio un perfume que ella utilizaba, diciéndome, póntelo por todo el cuerpo y le dejo una nota a su marido, diciéndole que cenara y se acostara que vendría tarde. Yo temblaba cuando vestida sólo con el camisón de mi hermana me dirigí hacia su cuarto, me preocupaba que Pablo no se hubiera puesto el cubre-ojos que según ella siempre usaba para dormir y que notara mi voz más aguda que la de mi hermana, pero el deseo de hacer el amor como les había visto era más fuerte. Encendí la luz, él parecía dormir plácidamente, para que no se despertara apagué la luz y encendí el de la mesita de noche que era muy tenue, me acurruqué en sus brazos debajo de las sábanas, él me sintió y despertando dijo “cariño ya te echaba de menos”, yo fui a decirle algo, me mordí los labios y con la mano le rocé el miembro sobre el pantalón de pijama, él dijo “veo que vienes con ganas de leche, cariño”

Yo solo dije con voz grave “si” y empecé besándole los labios y el cuello, él dijo “fuera ropas” y se quitó el pijama, pero cuando fue a quitarse la venda le cogí las manos y le dije “esto no”, él dijo, veo que te ha gustado el juego del pañuelo, yo me quité el camisón y me pegué a su cuerpo, mi piel ardía y el contacto con su cuerpo con el mío me excitó mucho, él se dio cuenta y dijo “nena, ¡cómo estás!”, sus caricias no se centraron en mi sexo como hacía mi marido, él acarició todo mi cuerpo, poniendo especial interés en mis pechos, cuando los saboreó con sus labios pensé que me iba a correr, me aguanté como pude, incluso cuando me tocó con las manos mi vagina, pero fue posarse su miembro erecto sobre mi muslo y tener un orgasmo increíble, parecía una colegiala en su primer polvo, él dijo “parece ser que el resfriando te ha revolucionado las hormonas, cariño”, yo le respondí, “sigue así mi amor, lo estás haciendo muy bien”

Pablo fue bajando su lengua y sus manos desde mi pecho a mi vagina, él lamió todo el flujo que vacié y con el dedo martirizó mi clítoris, yo no quería gemir mucho por si mis gemidos fueran diferentes a los de mi hermana, pero esos dedos y esa lengua entrando y saliendo de mi cueva, era demasiado para mí, yo no estaba acostumbrada a tanto placer y me volví a ir entre gritos y gemidos.

Yo aun no había tocado con mis manos el pene de Pablo, pero fue agarrarlo y notar que aquello era inmenso, palpitaba, estaba rígido y el sabor era maravilloso, me engolosiné saboreando y chupándolo como un chupa-chup, notaba como cogía excitación ese pedazo de carne y como los testículos se llenaban de semen, no hacía falta escuchar los gemidos de Pablo, para darme cuenta que de un momento a otro iba a eyacular, y efectivamente en unos de los lametazos, expulsó con violencia unos primeros latigazos de leche que fueron a mi cara, cerré mis ojos pero seguían recibiendo más leche, esta vez con menos fuerza pero con el mismo calor que antes, no me corrí por muy poco, cerré las piernas para que él, que se había dado la vuelta, no me tocara, él se levantó de la cama, se puso encima de mí y me besaba con pasión, nuestras lenguas se enlazaron en una danza sin final, sus manos no dejaban de pasearse por mi cuerpo, su miembro volvió a estar en plena forma y se fue posicionando entre mis muslos sin tocarlo con las manos.

Él empezó con un movimiento de pelvis a rozarlo con los labios de mi vagina, yo no quería correrme sin que aquello tan grande estuviera dentro de mí, por lo que lo agarré con la mano y me introduje la punta y algo más, paré pensando que ya estaba todo dentro, él dijo “ábrete más cariño”, yo tenía las piernas abiertas y no sabía que decirle, él dijo “tranquilízate, parece que estás algo tensa, relájate”, él movía la cintura de atrás a adelante, con mucha calma y cada vez introducía un trozo más, cuando sentí que estaba toda dentro me pareció imposible que no me fuera a desmayar, era enorme y la sentía toda, estaba mi vagina súper dilatada, él paró un momento como para coger fuerza en las embestida que después y de una manera acompasada me empezó a dar, yo ya no sabía dónde estaba, la habitación empezó a darme vueltas, noté como mi cuerpo era transportado por el clímax, grité con todas mis fuerzas y me corrí de una manera extraordinaria, indescriptible e impresionante.

Yo temí que Pablo se quitara la venda de los ojos, al escuchar mis gritos y besándole, paré de gritar y le agarré la cara para que no pudiera quitárselo, él en ese momento se corrió al sentir mis líquidos en su miembro y prolongó más mi placer.´

Parecía que todo había acabado y me di la vuelta dándole la espalda a Pablo, pero él siguió acariciándome la espalda y los muslos, yo pensé que se dormiría al cabo de un rato, pero no, sus caricias continuaron y eran mis pechos los que recibieron sus masajes, era sorprendente como mis pezones reaccionaron a esa caricias, me besaba el cuello y me lamía el lóbulo de la oreja, me volví a excitar, era imposible con lo que había gozado esa noche, que mi cuerpo pidiera más.

Yo abrí las piernas para que él me introdujera las manos, tenía la vagina irritada, pero sentía esos dedos perfectamente en mis labios buscando el clítoris, yo como me estaba tocando sabía que no iba a durar mucho, por eso le agarré el pene con la mano y lo masturbé para que se pusiera rápidamente en posición, él notó mi calentura y me dijo “ahora cariño te la meto y nos vamos los dos a la vez”, me fui a dar la vuelta y me dijo, “no por atrás, mejor”

Yo me puse a cuatro patas y él me la metió de una sola embestida, a punto estuve de irme y más cuando seguía tocándome los pezones de los pechos que estaban como piedras, él me empalaba su pene de una manera lenta, pero con fuerza, las piernas me temblaban, la sacaba despacito, la sentía cada centímetro y la introducía rápido, hasta que sus huevos chocaban conmigo, era delicioso, pero me preguntó “cómo estás”, yo le dije “no aguanto mucho, cariño”, él aceleró las embestidas y sobre todo, la mano que bajó de mi pecho y acarició mi clítoris fue determinante para sentir que era inminente mi corrida. Le iba a decir algo a Pablo cuando dijo “ya veo que no aguantas mucho cielo” y fue terminar de decírmelo cuando como si fuera una fuente mi sexo explota y me corrí de una manera bestial.

Él se quita la venda de los ojos y me besa, yo no puedo más, me es igual que se dé cuenta que no soy su mujer, le beso y no dice nada, parece que no se ha dado cuenta y nos quedamos durmiendo los dos abrazados.

No sé como continuara esto, pero estoy más enganchada a Pablo que a ninguna otra persona, no quiero perder este placer que no conocía antes, pero tampoco quiero estropear la relación que mantiene ellos, un mar de dudas revolotean por mi cabeza. Ya contaré como termina esto.

Un saludo de Virginia.

Autora: Virginia

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Escrito por Marqueze

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5 Comentarios

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  1. PD:
    disculpa los HORRORES (no errores) ortográficos, es que me emosioné y no hay vuelta atras, digo.
    chao, besos amor.

  2. magnífico relato!
    hola virginia, aquí estoy yo, comentando otravez.
    linda te digo, no te preocupes por lo que piense o no él. Tu solo tendrias una conciencia fea si estuvieras engañando a tu hermana, no? pues, ella está muy conciente de ello. Además ella es la que te está ayudando (ya quisiera yo que mi esposa quisiera ayudar a una de sus hermanas). Tu andá preparando el camino, trátalo especial, como insinuándotele, pero a la vez, como inocente, como la que no quiere la cosa, tu me entiendes, verdad?
    Si mal no recuerdo, el mal polvo que era tu marido es amigo o hermano de él, bueno como sea, ala hora de la chiquita cuando se sepa (si es que se llega a saber) tu le dices que de mi parte, el Venezolano que tanto goza leyendo tus relatos, lo haces porque es un MAL POLVO, okey mi niña?
    Otra cosa mami, cualquier hombre se sentiría todo un macho sabiendo que logra satisfacer a dos hermosas hembras sexualmente, osea, el gallo que canta en el corral! Asi que no te preocupes si piensas que va a sentir repugnancia o bravura por eso.
    Es más, dame ese gusto de leer en el proximo relato (si ya no lo tienes escrito, digo) de que tu y tu hermana se armen de valor, y se metan en la cama con él (claro con la venda en sus ojos) y sienta dos bocas besándolo y cuatro manos tocándolo. Eso si mi niña, cuéntamelo con lujos y detalles en el relato; Me voy a morir de risa, al imaginarme esos OJOTES viendo dos hermosas figuras de hembras exquisitas. Ay dios, quien fuera él, digo.
    besos bay-bay

  3. soy yo otravez.
    Algo que se me ocurrió: mami, porque no se animan tu y tu hermana, y se meten las dos en la cama con él, eso si, con la venda puesta en los ojos, cuando sienta que son dos bocas que lo besan, y cuatro manos que lo tocan. Eso si linda, no te olvides de contar (con lujos y detalles) la cara que pone. dame ese gusto de leerlo, me voy a morir de risa!
    espero tu relato muy pronto.
    BAY

  4. disculpa, soy yo otravez!
    para este otro relato dame ese gusto de leer (con lujos de detalles claro!) cuando se animén tu y tu hermana, y se metan las dos al mismo tiempo en la cama con él, pero déjenle la venda puesta, cuando sienta que son dos bocas que lo besan, y cuatro manos que lo tocan, para ver que hace.
    Eso si mami, dime en el relato la cara que pone, y de como se le salen los OJOTES viendo esos cuerpasos de ustedes. Me va a dar un ataque de risa!!!!
    besos.

  5. hola Virginia: me encantan tus relatos, cuenta mas.
    mi niña linda, no te martirices por lo que piense o no tu cuñado, aparte, acaso estas engañando a tu hermana? pues no.
    De eso es lo que te daría remordimiento, y ella esta conciente, y se ve que te quiere mucho, para ayudarte de esa forma. (ojalá mi esposa quiera ayudar a una de sus hermanas asi)
    otra cosa amor, a él andá tratándolo especial, como insinuandole la cosa, pero a la vez como que no quieres, tu me entiendes. No te preocupes, que mas quisieramos nosotros los hombres de saber que se siente tener dos hermosas mujeres completamente satisfechas (sexualmente hablando) en su casa, todo un “arem” Él se sentiría un machote, el gallo del corral!
    Si mal no recuerdo él es amigo o hermano del mal polvo que era tu marido no? bueno, a la hora de que se sepa todo, le dices de mi parte, el chico venezolano este, que tanto goza leyendo tus relatos, QUE ES UN MAL POLVO! si?? besos linda y motivate!
    PD:
    disculpa mis HORRORES (no errores) ortográficos, pero es que me emocioné y no hay vuelta atras. besos besos.

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