MI CUÑADO Y YO

Soy de Chile y en la actualidad tengo 40 años, me considero un tipo bastante atractivo y en buen estado físico, creo que desde siempre me han gustado los hombres y es un deleite a los ojos ver a un espécimen digno de ser admirado.

Lo que les relato, ocurrió cuando tenía 20 años, siempre andaba mirando despreocupado por este mundo, ya hacían varios años que mi hermana se había casado, mi cuñado un tipo de mediana estatura, rubio, de ojos claros y un cuerpo esplendido cierto día nos pusimos de acuerdo para celebrar mi vuelta a la ciudad (en centro de Chile) pues había estado dos años en Punta Arenas (la ciudad más austral).

Esa noche todas las cosas estaban a nuestro favor, nos tomamos unos tragos y comenzamos una agradable conversación, se nos hizo tarde y decidimos partir cada uno a sus respectivas casas, me pidió que lo acompañara antes a su oficina a lo que yo accedí. Ya ahí nos tomamos otras copas y comenzó a preguntar respecto a si era virgen, si había tenido novia y otras cosas, comenzó a acariciar mi pierna mientras conversábamos.

Le dije que estaba cansado y que me dolía en cuello, el se levanto y comenzó a darme masajes en el cuello, lentamente sus manos fueron recorriendo mi pecho a lo que mi cuerpo reacciono rápidamente, era muy agradable sentir aquellas manos recorriendo mi pecho, en lo único que pensaba en que no lo dejara de hacer, pues es mi zona erógena preferida, hasta ese momento.

Luego comenzó besar mi cuello, a lo que no me pude resistir y mi erección fue casi automática, en ese momento se me vino un pensamiento deslealtad hacia mi hermana, pero las sensaciones eran más poderosas.

Hábilmente sacó mi camisa y se puso delante de mi, bajo la cremallera del pantalón y comenzó a dar un masaje a mi verga, que estaba a todo dar, de un salto se llevó la verga a la boca, iniciando una mamada que hasta el día de hoy recuerdo y me excita.

Me encontraba entregado a todo, mientras mamaba giró su cuerpo para iniciar un 69 que fue guiando como todo un maestro, estuvimos así por un largo rato, hasta que empezó a escarbar con sus dedos y lengua mi culo, sentía que iba llegar al cielo, muy cuidadosamente me ubicó para penetrarme el culo, sin antes preguntarme si lo deseaba.

No tengo idea que cara tenía en ese momento que me dio un beso al cual correspondí que me dio toda la seguridad del mundo, yo de espaldas abrí mis piernas y le ofrecí mi culo en toda su gloria, él suavemente comenzó a penetrarme, preguntándome a cada momento si estaba bien, hasta que lo hizo por completo, el placer recorría todo mi cuerpo y el dolor no era nada comparado con la alegría que me hacia sentir.

Comenzó su mete y saca suavemente, hasta que le pedí que lo hiciera mas rápido y fuerte, así estuvo un rato hasta que me dijo que acabaría y le pedí que lo hiciera dentro de mi, sentí su liquido caliente llenar mi culo junto a esos espasmos que me daban más y mas placer hasta que sin tocarme me vine sobre mi vientre, mientras el me daba un beso que parecía interminable y glorioso.

Esa noche decidimos ya que era temprano y yo no había probado su culito ni su leche, irnos al campo a una casa de la familia a continuar lo que habíamos empezado, avisamos respectivamente a nuestras casas, inventando excusas y nos fuimos.

Durante el camino nos fuimos conversando de cómo lo habíamos pasado y que otras cosas haríamos, yo me excitaba cada vez más.

Mientras conducía por una carretera rural, él comenzó a tocar mi verga por encima del pantalón, la cual reacciono igual de rápido, él bajó nuevamente la cremallera, y se llevo mi verga a la boca, era tal mi calentura que no me podía concentrar en el volante y menos en la carretera, estacioné el auto a un costado, él la mamaba como si fuera el caramelo más dulce, hasta que me hizo terminar en su boca, después me besó apasionadamente, dándome mi propia leche, que junto a la pas

ión de sus besos, tenían el mejor sabor.

Hasta este punto habían sido las mejores mamadas que había recibido, sin hablar de la ensartada que había recibido, mi excitación en vez de disminuir aumentaba. Tardamos unos pocos minutos en llegar, avisamos al cuidador de la propiedad de nuestra llegada, encendió la estufa a leña, sacó unas botellas de vino de guarda y nos dejó solos.

Ya solos y después de un baño muy erótico, lo hicimos poniendo en juego toda nuestra creatividad, durante la noche mas caliente de mi vida.

Ahí comenzó nuestra doble vida sexual, nos juramos que estaríamos por muchos años juntos y así fue, con el tiempo contraje matrimonio, y nos seguimos juntando a vivir nuestra historia de pasión y sexo del bueno.

Espero les haya gustado mi relato y esperen la próxima historia que es mucho mejor.

Autor: derbynauta

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Escrito por Marqueze

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Un comentario

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  1. Yo he visto como se coge mi cuñado a mi mamá y deseo con toda el alma que un día me meta su verga a mi, pero no creo que el quiera un choque de espadas.

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