Mi ex amante y mi jefa

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Conocí esta página por casualidad, la he leído por 6 meses he notado que hay relatos que son imaginación, que hay hombres que se pasan por mujeres. Mi nombre es Milena tengo 24 años un poquito gordita, soy rubia, mido 169, me atrevo a contarles hoy lo mío, veo que en esta página se puede y que nadie sabe quien es una, mi virginidad la perdí muy temprano, de ahí en adelante he tenido novios, pero no con todos me acosté, a los 22 años conocí a un hombre maravilloso, tuve sexo varias veces con él, se llama Libardo, terminamos por que lo vi con otra mujer, a los dos meses conocí a Fernando, quien es mi esposo.

Hicimos planes para casarnos y así fue, a el mes de casados encontré trabajo en una oficina de Comercio exterior, sorpresa tan grande al ver que el director era Libardo, él casi no me reconoce yo estoy pasada unos 2 kilos, hablamos de todo, me invitó a tomar un helado nos fuimos a popsi, hablando de todo me dijo que él me seguía queriendo que lo de él fue un error, aquí en Colombia en las oficinas no se trabaja los sábados, así que él me invitó a salir.

Le inventé a mi esposo que había una junta y por ser nueva no quería perder el empleo, nos encontramos en Bulevar, hablamos y me empezó a tocar una pierna, mi primera reacción fue la de ponerme de mal genio, él me pidió disculpas, pero me dio un beso, me dejé, me dijo que fuéramos a otro lugar nos fuimos para un parque, allí me besó y empezó a manosearme a tal punto que estábamos calientes, me llevó a una residencia en otros piases le dicen motel, entramos, me besaba mis senos por encima de la ropa, quitó mi blusa, sacó mis senos son 36b, empezó a chupármelos mientras quitaba el resto de mi ropa, quitó toda mi ropa me dejó desnuda, metió sus dedos en mi vagina y me hacía gozar, estábamos de pie él se bajó sus pantalones, casi no me acordaba de ese pene es grande no se de medidas, pero es grande y grueso se lo vi tan rico.

Me hizo acostarme, me abrió de piernas y me la metió, estaba dura y rica, apenas me acordaba de mi marido, en ese momento no pensamos en protección, me estaba haciendo tan rico que yo gemía, nunca se lo he mamado a otro que no fuera mi marido, pero esta vez me agaché para chupar ese pene estaba lleno de mis jugos y su semen, me pidió que le hiciera la paja rusa así fue que me pidió que me dejara dar por detrás, no quise pues ni a mi marido se lo he dado, me metía su lengua en mi culo, se sentía delicioso, metió un dedo eso me dolía, le dije que ya no más, pero él insistía, sacó una menta de su bolsillo y me la metió, detrás venía su lengua eso me ponía, me culeaba sin parar, buscando involuntariamente que su lengua entrara más en mi vagina.

Se subió y deslizándose entre mis piernas me penetró de una sola y fuerte embestida, “AAAaaaaaahhhhhhhhh, Aaahhhhhh que ricoooo”, él envuelto en la pasión de sentirse dentro de mí, de sentirme tan entregada a él también estaba muy excitado. De repente me decía: ” que rica estás mami, estás tan cerrada, tan caliente… quiero poseerte, quiero clavarte bien duro, solo quiero ser tuya, solo quiero sentirte entrando y saliendo de mí, entra dame, vamos hazme tuya, no pares.” Él ya no lograba contenerse, la pasión era intensa, me clavaba en un loco entra y sale, su virilidad inmensa toda en mi vagina, parecía no querer abandonar su espacio, porque parecía hecho a la medida exacta.

De repente me volteé, yo quería de nuevo por detrás, cómeme mi culito, vamos quiero que me lo comas bien rico”, él pensó estar alucinando y no lo pensó dos veces y de inmediato entró en mi preciado culito, tomándome tan rico por el culito, solo sentía su rico pene una y otra vez, entrando y saliendo, yo me remeneaba sintiendo lo rico que me clavaba, solo deseando que esto no terminara. Él gemía, me agarraba

de los senos y las caderas y entraba en mi lo más profundo posible. Me culeaba una y otra vez, tan rico que no podía parar de pedir más. De repente sentí toda esa rica leche chorrear mis piernas.

Salimos de allí, me entraba el arrepentimiento de engañar a mi esposo, pero no de estar con él, a los 10 meses tuve mi bebé, la verdad no se de quien es si de mi esposo o de Libardo, hace unos meses me ocurrió algo yo me siento 100% hetero sexual, pero me ocurrió que una de mis jefas me trataba bastante mal, además era sub jefa de personal, y cuando estábamos solas siempre me hacía referencias de rabia. Yo por dentro me mordía para no insultarla, pero por fuera era calmada.

Esto siguió así por mucho tiempo, y a medida que el tiempo corría ella aumentaba su animosidad contra mí, y esto hizo eclosión un día mientras estábamos solas en un ascensor, ella entró detrás de mí y se quedó en un costado mirándome, cuando comenzó a subir ella lo detuvo y yo me la quedé mirando un poco asustada porque noté odio en su mirada, y no le contesté, entonces ella siguió acercándose hasta quedar casi cara a cara conmigo, y me dijo que si no me iba, ella tenía maneras de hacerme renunciar, yo me sentía confundida y furiosa al mismo tiempo y no sabía como reaccionar, quería agarrarla de los cabellos, pero eso le daría la excusa para echarme, yo estaba entre ella y la pared, ahí casi pegadas, pero no sabía como quitarla, pensé en insultarla, en amenazarla, pero esto no daría resultado, y casi sin pensarlo y sin saber porqué, ella me dio un beso en la boca.

Ella retrocedió confundida, y yo igual como si no entendiera lo que había pasado, y trató de accionar el ascensor, por primera vez en mi vida había besado la boca de una mujer, y eso no me disgustó para nada, a pesar que lo imaginaba como algo que me repugnaría. Antes de que se abrieran las puertas del ascensor miré a mi rival, que seguía con la mirada en el piso, todavía confundida, se marcaban nítidamente sus pezones, aquella mujer ¡estaba excitada!, y le dije- Por favor, no me persigas más, pero al final del mes ya éramos buenas amigas, no se porque, pero cuando estaba sola con ella por ejemplo en el ascensor me sentía rara no incómoda, pero era una sensación que no sabía describir… en una oportunidad cuando estábamos sabía que hacer alguien tocó la puerta salimos, nos despedirnos, yo aún sin habla.

Nos vimos el otro día, yo ignoré lo del día anterior para que ella no pensara que me había gustado, fuimos a un restaurante cerca fue allí donde ella me dijo: quiero probar contigo un juguete, quedamos en ir a una residencia, pero yo iría primero por celular la llamaría y le diría donde encontrarnos. Llegué, la llamé y me metí a la ducha a los dos minutos sentí que habrían la puerta, era ella, cerró la puerta con llave y entró a la ducha junto conmigo; oye, le dije, tu cuarto es el de al lado, no quiero dormir sola hoy me dijo, empezó a tocarme los senos despacio y yo la abracé y la empecé a besar con ansia, ella después comenzó a frotar mi vientre y después metió sus dedos en mi vagina, pero los sacó y me dijo, estoy incómoda vamos a la cama, nos secamos mutuamente y fuimos, ella se puso encima mío y comenzó a sobar sus grandes tetas sobre las mías mientras metía sus dedos en mi vagina, yo le acariciaba el trasero, después ella bajó y comenzó a sobar su sexo con el mío de una forma rápida que me hacía venir, pero ella paró y cambió de posición se puso en 69 y dijo que le hiciera lo mismo que ella a mi.

Con sus glúteos en mi cara, empecé a sentir como su lengua se deslizaba por mi clítoris y como ponía su lengua dura y la metía en mi vagina como un pequeño pene , ¿qué esperas? me dijo , yo empecé y sentir un sabor salado, pero continué, después de llegar al orgasmo, empecé a lamerle toda su vagina nuestros gritos eran fuertes, después ella sacó su juguetito era un pene de goma grande y duro se lo puso y empezó a metérmelo mientras veía su rostro gemir de placer, mientras mis manos acariciaban sus senos, después le metí el pene en su boca y ella se chupaba sus fluidos, después de ese día no ha pasado nada más.

Gracias a todos por leerme.

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Escrito por Marqueze

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