Mi gran amigo Noe

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Le pedí a Noe que me follara, que me tratara como una verdadera puta y me dijera palabras que me hicieran excitar, él se puso sobre mí, abrió mis piernas y las colocó sobre sus hombros y me fue enterrando su verga, me lo metía y sacaba a su antojo una y otra vez mientras apretaba con sus manos mis pechos, mamaba mis pezones, Noe me decía que desde hace tiempo él quería cogerme.

Era un día normal como cualquier otro, tenía que asistir al trabajo, siempre me ha gustado vestir con ropa muy sexy y provocativa ya que me excitan mucho las miradas y piropos de los hombres que me rodean, ese día vestí un pantalón de vestir ajustado, una blusa bastante escotada que hacía lucir muy bien mis senos los cuales son pequeños y firmes, cabe decir que no usé sostén y solo una tanga negra de encaje, ese día pasó por mí mi gran amigo Noe quien también es mi compañero de trabajo, y como era costumbre nos íbamos y regresábamos juntos, me ayudó a subir  a la combi para irnos y al subir se me  bajó la blusa dejando al descubierto mis senos, aunque Noe  trató de disimular noté que se puso nervioso y cuando él también subió a la combi aprovechaba cualquier movimiento para observarme los senos, ante eso me propuse provocarlo para ver cuál era su reacción.

Así es que juntaba los brazos de manera que se vieran más mis senos a través del escote y así fue el recorrido hasta llegar al estacionamiento del centro comercial, con el pretexto de ayudarme a bajar Noe tocó mis pechos con el brazo y al estar ya fuera de la combi cuando cerró la puerta me acerqué a Noe y me agaché de modo que rocé mis nalgas con su pene y pude sentir su excitación, ya que incluso a simple vista se notaba el pene de Noe  erecto bajo el pantalón, y al ser pantalón de vestir no se disimulaba nada.

En el centro comercial solo estuvimos dos horas, el tiempo que duró  la película y ya de regreso me invitó a pasar a su casa a tomar una refresco  lo cual no era extraño ya que era frecuente que visitara su casa o él la mía, así es que acepté, en la casa de Noe solo estaba su hermano quien estaba de salida para la escuela ya que él estudiaba por la tarde, estuvimos un rato en la sala, él no dejaba de mirarme los pechos ya que es la parte femenina que más le excita, después subimos a su habitación con el pretexto de usar su computadora, al subir las escaleras noté como Noe  dejó que avanzara un poco para poder ir tras de mí y poder ver mis nalgas  que se marcaba en el pantalón.

Ya en la habitación al prender la computadora vi que Noe tenía algunas imágenes y videos pornográficos, cuando se dio cuenta se puso muy nervioso y trató de justificarlos diciendo que eran de su hermano más a mi no me molestaron dichos archivos ya que a mí también me gustan y me ayudan a excitarme, le propuse algo, que aunque dudé en hacerlo realmente lo quería, y era el ver una película juntos, Noe aceptó, comenzamos a ver la película recostados en su cama, conforme fue avanzando la película Noe no dejaba de verme, así es que comencé a masturbarme frente a él, comencé por tocarme y acariciarme suavemente los senos sobre la blusa y a tocarme sobre el pantalón.

Conforme me fui excitando no dudé de hacer lo mismo pero ahora por debajo de la ropa y eso hizo que él se excitara y se comenzó a masturbar también, mientras se masturbaba me junte más a Noe e hice que me comenzara a acariciar los senos, con una mano me acariciaba los pechos, apretaba mis pezones los cuales estaban súper erectos y oprimía mis pechos con fuerza al mismo tiempo que con la otra mano me acariciaba por debajo del pantalón, primero apretaba mis nalgas y poco a poco acercaba sus dedos a mi vagina depilada la cual estaba ya muy mojada, Noe comenzó a penetrarme con los dedos y a jugar con mi clítoris lo cual me provocó mucho placer y comencé a gemir, esto lo puso más caliente y se levanto un poco, me quitó la ropa y se inclinó para darme una gran chupada en mi concha rosada y mojada por tanto placer, Noe metía suavemente la lengua mientras con la mano acariciaba mi ano y lo humedecía con mis propios jugos e iba introduciendo suave y lentamente los dedos en mi ano.

Noe me hizo una mamada excelente que me provocó tener un orgasmo, ya no aguantaba más las ganas de que me penetrara la concha así como el ano, quería realmente tener esa gran verga dentro de mi culo, me levanté y me hinqué frente a Noe, le comencé a acariciar las piernas e ir subiendo las manos hacia su pene, toqué con suavidad sus testículos y fui recorriéndolos con la lengua hasta que metí poco a poco su gran verga en mi boca, se la chupé suavemente mientras lo acariciaba, le hice una gran mamada que lo hizo gemir de placer, mamaba cada parte de su deliciosa verga e introducía sus testículos en mi boca eso lo hizo venirse y me tragué toda esa leche tibia y suave.

Le pedí  a Noe que me follara como si fuera su puta, que me tratara como una verdadera puta y me dijera palabras que me hicieran excitar aún más, él con gusto se puso sobre mí, abrió mis piernas y las colocó sobre sus hombros y me fue enterrando toda su verga la cual estaba larga y gruesa, me lo metía y sacaba a su antojo una y otra vez mientras apretaba con sus manos mis pechos, mamaba mis pezones, Noe me decía que desde hace tiempo él quería cogerme, que quería follarme, que cada que veía mi culo o mis grandes tetas, como Noe las llama, se le antojaba meterme en su cama y meterme la verga hasta que no pudiera más.

Después de haber cogido bastante rico me tomó de la cintura y me puso boca abajo y me pidió que lo dejara follarme por el culo, por supuesto que acepté y me cogió una y otra vez por el ano, aunque al principio fue bastante doloroso, el gran placer y excitación que tenía hicieron que lo disfrutara y quisiera cada vez más.

Hicimos el amor por un buen rato hasta que los dos quedamos rendidos por el gran placer y decidimos darnos una ducha para refrescarnos un poco, nos metimos a bañar juntos y aprovechamos para hacernos una última mamada, primero Noe me chupó la concha acariciando mi culo mientras yo me masturbaba tocando mis pechos, después le devolví el favor dándole una buena mamada de verga mientras Noe se excitaba aún más llamándome puta, diciéndome que era su zorra, su gran puta, yo tragaba todos sus líquidos y metía su gran verga lo más posible en mi boca.

Así terminó ese día, Noe me llevó a mi casa y nos despedimos como unos buenos, muy buenos amigos, ya que lo que pasó no había sido nada serio, solo éramos los dos con ganas de follar y nos complacimos mutuamente.

Y por supuesto que lo hemos repetido.

Autor: LH

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Escrito por Marqueze

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