Mi llegada a Casa

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Al llegar a casa y abrir la puerta casi me da infarto, ella se encontraba en la entrada, vestida con botas de tacón de aguja, corpiño blanco realzando su busto y su fusta entre la manos.

Al llegar a casa y abrir la puerta casi me da infarto, ella se encontraba en la entrada, vestida con botas de tacón de aguja, corpiño blanco realzando su busto y su fusta entre la manos.

– Buenas tardes esclavo…-Me dijo con una sonrisa.

– Buenas tardes….-Balbucee tímidamente…

– Has perdido las buenas costumbres….que debes decir….

– Perdón, buenas tardes ama.

– Eso te va a costar diez azotes, sabes que no puedes dudar..

– Perdón, eso no volverá a ocurrir.

– Veinte más, y ya van treinta, pero que esclavo más díscolo tengo. Ahora… desnúdate por completo.

– Aquí..en la entrada…..

– Veinte mas por dudar y veinte mas por protestar..- Y ahora si me miró con fiera y enfadada Y ya tenemos 70.

Me desnude deprisa , dejando extendida toda la ropa por la entrada.

-Arrodíllate y pide disculpas a tu ama…

Me arrodille y le pedí perdón.

-Bien así me gusta pero vas a tener tu castigo por haber sido tan poco considerado con tu ama… sígueme a cuatro patas como perrito mío que eres.

Nos dirigimos al salón, allí me hizo levantarme. Me tomo por la mano y me dirigió a la mesa grande de la estancia. En ella hizo que me doblara por la cintura, apoyando mi pecho sobre el cristal.

-Extiende las manos.

Obedecí, y mis manos fueron atadas a las patas de la mesa, en extremos opuesto, de esta forma quedaron mis nalgas totalmente expuestas, y yo sin poder moverme.

-Has sido malo, y tu ama te tenía con toda la ilusión un regalito preparado, niño malo.

Dicho esto, con su fusta comenzó a descargar azotes en mis nalgas, uno en una y en siguiente azote en la otra, siempre lo hace así, comienza suave y termina descargando unos muy fuertes al final, pero hoy, supongo que por mi desobediencia y el disgusto que le había causado, eran fuertes todos…Me ardía el culo enormemente en cada descarga.

-Cuenta tu…-Me ordenó.

Zasss…..

-Diez…

Zaassss…

-Once…

De esta forma sufrí el castigo por mi desobediencia, mi trasero quedo completamente rojo y trazado de surcos por los golpes de su fusta. Me libero entonces.

Levantate y gírate hacia mí. Obedecí rápidamente, puesto que el calor y mi trasero dolorido me recordaba en todo momento cuales podían ser las consecuencias si no obedecía prontamente. Me puse frente a ella. Entonces me mostró algo.

-Vas a llevar esto siempre que estés en casa.

Era como una cinturón pequeño de cuero, lo tomo y lo colocó en la base de mi pene y lo apretó con fuerza, este y los testículos quedaron levantados hacia arriba…

-Hummm… así me gusta, todo levantadito.- Entonces cogió una cadena y la enganchó a pequeño cinturón.

-Ves como perrito que eres ya tienes tu cadena..y ahora sígueme.

Tiró de la cadena hacia ella, yo al sentir el tirón no pude hacer nada mas que seguirla a cuatro patas.

Me llevo a la cocina, todo estaba preparado para comer.

-Y ahora vamos comer, siéntate.

Acaté sus ordenes, no quería volver a hacer enfadar, yo desnudo ante ella comencé a comer, mientras ella de vez en cuando daba pequeños tirones a la cadena y me daba ciertas indicaciones…

-A partir de ahora, nada mas entrar en casa debes desnudarte, e inmediatamente que estés desnudo, te dirigirás donde yo este, y de rodillas te ofrecerás a mi, acto seguido me pedirás permiso e iras a colocarte del collar de perrito que tienes puesto ahora.

-Si mi ama.

Terminamos de comer, mi pene estaba completamente erecto.

-Te tenia preparada una sorpresa, pero tu llegada me ha enfadado ahora tan solo quiero descansar, vamos a echarnos una siesta en la cama.

Tiro lo de la cadena y yo volvía seguirla a cuatro patas por toda la cas, pero al ir a acostarme con elle me dijo..

-¿Pero que haces?. Los perritos se tumban al borde de la cama de sus dueños, nunca en ella. -Túmbate ahí- Dijo indicándome el suelo.

Me tumbé en la alfombra mientras ella se introducía en l

a cama.

-Buen perrito, así me gusta, que seas obediente- y dio un ligero tirón a la cadena.

-Quiero que me despiertes a la 5 menos cuarto, quiero ir hoy al gimnasio, procura que sea así, si no el castigo será terrible.

Ella se durmió rápidamente, y yo me quede despierto tumbado en la alfombra mirando casi cada cinco minutos el reloj, con temor a que se pasase la hora que me había indicado.

Cuando llego la hora, la desperté suavemente, como se que le gusta.

-Humm…….- Gemía mientras acariciaba su cuerpo.

Comencé a besarla en la espalda, en la nuca, y a morder ligeramente sus orejas. Ella, dio un tirón a la cadena y de dijo..

-Sigue por todo mi cuerpo.

Obedecí, mis manos y mi boca comenzaron a recorrer todo su cuerpo, acaricie y lamí su espalda, su grupa, me deslicé por sus piernas, me dirigí a sus tobillos, acariciándolos suavemente y lamiéndolos, luego sus pies fueron adorados por mi boca y por mi lengua.

Ella comenzó a gemir de placer, dio un tirón a la cadena que interprete como aprobación, comencé a subir por sus piernas, hasta su trasero, ella lo levantó invitándome a seguir, introduje mi lengua en la línea que separaban sus nalgas, comencé a lamer su ano, ella se abrió más, puesto que le encanta de bese lama e introduzca mi lengua en su culo. Meneaba su orifico en busca de más placer y de que mi lengua se introdujese más adentro… Transcurrido un tiempo, se giro y me ofreció su vulva. Yo comencé a lamer con verdadero placer, estaba empapada, sus jugos fluían anunciándome que lo estaba haciendo bien.

– Y ahora ven, quiero follarte…-Obedecí y a su mandato e introduje mi pene lentamente en ella…

– Ahgggggg, que placer, me estas dando…..

Realicé todos los movimientos que se que mas le gustaban…quería pedirle perdón de esa forma.

-Ahhhh! Cabronazo..como sabes lo que me gusta…Ahhh.. pero te prohíbo que te corras…..

Obedecí sus ordenes, me dedique por completo a la búsqueda de su placer, para demostrar la adoración que sentía por mi ama. Se lanzó en un orgasmo gigante y placentero que procure que fuese lo más largo posible, ella cerró los ojos y se dejó llevar por el placer que procedía de su interior. Yo hacía verdaderos esfuerzos por no correrme con en fín de obedecerla, pero su orgasmo acababa de encadenarse en otro, y este era también largo, sin querer no pude contenerme y yo tuve también otro orgasmo, al final me derrumbe a su lado, agotado por completo..

-Humm, ha sido genial, esclavo. Aunque..no me has obedecido….te has corrido, niño malo…

-No pude ama, lo siento….

-Bueno… no tendrás azotes, ya que el placer que me has dado ha sido fenomenal…pero otro castigo ya te daré yo a ti…Pero ahora me tengo que ir al gimnasio…no te levantes de la cama…

Ella en cambio se levantó, al momento vino con algo…..

-Ponte en cruz….y date la vuelta..

-¿Qué?

-Veinte azotes…

Obedecí al instante, me di la vuelta y me coloque en cruz. Primero mis manos fueron atadas a los extremos de la cama y después mis pies.

-No me obedeciste..te has corrido..y eso no queda sin castigo…

-Pero fue sin querer…

-Veinte azotes mas….

-Pero fue sin querer, ama….no me podía aguantar

-Eso no me vale de disculpa.

En ese momento ella me vendó los ojos, no podía ver nada… La oía moverse por la habitación. De pronto, sentí como algo rozada mi ano, y uno de sus dilatadores favoritos comenzó a introducirse en mi, en un instante, mi ano quedo lleno por ese objeto.

Luego sentí que algo se acercaba a mi boca.

-Este como notaras enseguida, es mi vibrador favorito, abre la boca.

Obedecí, abrí la boca e introdujo el vibrador en ella.

-Te permito descansar de ves en cuado, pero cuando vuelva, deberá estar perfectamente ensalivado por si me apetece usarlo, de acuerdo…

Asentí, pero de repente sus palabras empezaron a tomar forma en mi mente,¿ me iba a dejar atado mientras se iba durante una hora y media?. Pero no me dio tiempo a más, su fusta comenzó a descargar los cuarenta azotes con los que había sido castigado por no pronunciar la palabra ama al dirigirme a ella. Estos descargaban con fuerza, uno en cada nalga y otro en el

dilatador, el cual golpeaba mi ano en su interior. Eran fuertes, como nunca los había dado.

-Ahora me voy al gimnasio, espero que pases una hora y media pensando en tu desobediencia.

Note como se alejaba y oí la puerta de la calle al cerrarse. Estaba allí atado, indefenso sin poder hacer nada, a mayores no podía ver, aunque aquello que podía ver tumbado tampoco era mucho. Además todos mis orificios estaban llenos, transcurridos unos minutos abrí la boca que ya me dolían las mandíbulas y deje salir el vibrador, este cayó sobre mi hombro. Mi ano estaba completamente abierto. Recordé sus ordenes y con un movimiento del hombro volví a introducir el vibrador en mi boca. Y Eso fue todo lo que pude hacer durante esa hora y media, notaba que cuanto mas tiempo transcurría en esa situación, mayor iba siendo mi erección, creo que me estaba excitando el saber que pronto volvería y vería como había cumplido sus órdenes…

Se escuchó la puerta abrirse, oí sus pasos dirigirse a la habitación..

-Hola esclavo, veo que esta cumpliendo mis ordenes….

De pronto la fusta volvió a surcar mis nalgas.

-Esto es simplemente como recordatorio…

Note como se acerba a mí, saco el vibrador de mi boca…

-Huy!! Pero si esta empapadito….y eso sería un desperdicio….

A mis oídos llego en ronroneo inconfundible del juguete encendido. Ella de sentó encima de mi, sobre mi culo…. comenzó a juguetear con el vibrador en su vagina, estaba empapaba, puesto que notaba como sus jugos comenzaban a fluir por mi trasero…

-Ahhh….. que empapadito esta…., veo que me lo has preparado bien.

Comenzó a moverse cada vez mas…. mientras…yo notaba como sus fluidos se deslizaban por mi. De pronto de un tirón retiro el dilatador que estaba en mi ano y me introdujo de un solo golpe el vibrador que hasta hacía unos momentos estaba dentro de ella, este deslizó sin mayor problema, debido a la dilatación y a la cantidad de jugos de los que estaba impregnado. Entonces empezó a saltar sobre mi culo al tiempo que introducía y sacaba con fuerza el vibrador.

Transcurrido unos momentos, y después de unos furiosos golpes del vibrador en mi ano me libero de las ataduras, me dio la vuelta, y se lanzó sobre mí, insertando de un solo golpe mi pene erecto en su empapada vagina, inició una galopada salvaje, un sube y baja que producía un golpeteo frenético en el mis testículos que se mezclaban con los jugos que emanaban de ella.

Yo liberado entonces de las ataduras de mis manos, comencé a acariciar sus senos, que subían y bajaban al chompas del movimiento de su cuerpo. Note como su orgasmos comenzaba a fluir anegándola de placer, me atreví pedir el mío tímidamente, y ella me lo concedió, en ese momento me deje llevar por sus movimientos acompañándola en sus gemidos y suspiros de placer. Al final, nuestros cuerpos sudorosos y empapados en fluidos corporales, se derrumbaron sobre la cama.

-Humm, ha sido muy satisfactorio, esclavo, te has portado bien.

-Gracias ama.

– Mañana tengo que ir al gimnasio otra vez……..

La mire con cara asustado, pero el ver su rostro, no me quedo la menor duda, de cómo pasaría yo la hora y media que ella estaría en el gimnasio.

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Autor: papillon1h

Papillon1h ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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