MI PRIMO MIMO

Hola de nuevo, soy curiosin, y hace poco me atreví a escribir mi primera experiencia a la que llamé "4 deseos cumplidos".

Después de aquella experiencia, mi ella interior estaba muy inquieta: conseguí películas gay y me masturbaba con juguetes en mi culo, recordando esos placenteros momentos.

Por aquellos días, en el trabajo me enviaron para Chiapas, en donde viven familiares que hacía mucho no veía. Uno de ellos era mi primo Memo, con quien estuve jugando cuando éramos niños.

Recuerdo que entramos a su cuarto y él cerró la puerta, después de estar un rato jugando, me dijo que a él ya se la paraba y me preguntó si a mi también, después de un momento, ya estábamos los dos con nuestros pequeños penes al aire, meneándolos de arriba abajo.

Después de un rato, me propuso que fuéramos al baño que estaba ubicado fuera de la casa, apartado como unos 10 metros. Así lo hicimos y una vez dentro, volvimos a sacar nuestros penecillos, luego él propuso que le diéramos un beso cada uno al de su compañero. Accedí y él se inclinó primero y me besó mi pene en la punta, mi corazón latía a 1000. luego fue mi turno, mi arrodillé y despacio me acerqué, finalmente, también le di un beso en la mera punta.

Tu pito sabe a orina- le dije yo. También el tuyo – Me respondió.

Terminamos de masturbarnos pero no nos salió nada ya que éramos niños, ahora que lo recuerdo, me hubiera gustado mamársela bien, de arriba abajo, y tal vez hubiera sido él quien me penetrara por primera vez. Pero eso ya pasó, así que decidí que sería bueno saludar a los parientes.

Aquel escondido pueblito ya había progresado mucho y cuando finalmente me encontré con mi primo, se había convertido en un hombrezote, alto, delgado y moreno. Nos saludamos efusivamente con un abrazo, y luego me invitó a su casa a tomar unos tragos. Me platicó que hacía unos meses que se había divorciado (no sé porqué pero me alegró, tal vez mi ella interior estaba inquieta) y que vivía solo desde entonces. Como era fin de semana, no había peones en su rancho ese día.

Maliciosamente le dije: ¿primo, me enseñas a cabalgar?. ¿Cómo, a poco no sabes montar?. Pues no, soy de ciudad y muy malo para el campo. (En realidad ya había montado antes, pero me estaba acordando de un video porno en el que un cowboy se cogía por el culo a una hermosa y desnuda rubia- que envidia). Mi intención era ver si él ya se había olvidado de aquella travesura nuestra del pasado.

Fuimos a donde sus caballos y eligió uno para mi y lo ensilló, luego cuando iba por otra silla de montar le dije:

Oye primo, si no te molesta, me gustaría que fuéramos en el mismo caballo, porque si no voy a aprender bien.

Aunque se le hizo muy rara mi petición accedió y me montó primero a mi y él atrás, la tarde ya empezaba a caer cuando salimos rumbo al monte, por donde no había nadie en esos momentos. Mientras me enseñaba, me fui "resbalando" hasta que mis nalgas quedaron recargadas en su pene. No dijo nada. Entonces me atreví a atacar.

Primo, quiero ofrecerte una disculpa.- ¿Porqué?- Por lo grosero que fui contigo cuando éramos niños y te obligué a desvestirte. ¿Que dices?, pero si a mi me gustó mucho, es más, nomás de acordarme ya se me está parando. ¿A si?, ya te sentí,- ¿Y no te molesta?- Si a ti no te molesta a mi tampoco- No, no me molesta, bueno en realidad si, porque me aprieta el pantalón. Pues sácala y así veo cuanto te ha crecido desde entonces-le dije. Solo si tú sacas la tuya también-propuso él. Esta bien- Él se abrió si cierre, y comencé a bajar mi pantalón, cuidando de bajar al mismo tiempo mi interior, sabía que como él veía mi espalda, solo vería mi culo.

¿Que haces bárbaro? No necesitas desvestirte, pero bueno, que buenas nalgas tienes. ¿

A poco te gustaron mis nalgas?. Pues están peludas, pero muy acolchonadas, y mejor tápate sino no respondo, acuérdate que tiene meses que no cojo.

Pues primo, yo estoy en deuda contigo, así que no te ofendas si te ofrezco que te desahogues.

¿Pero aquí? ¿Ahora?, Mejor vamos a la casa. No primo, es una fantasía que tengo, de hacerlo en un caballo, ¿me la cumplirías?.

Bueno pues entonces recuéstate sobre el cuello del caballo.

Así lo hice y mi agujerito quedó a su vista y disposición. Estaba yo tan excitado que olvidé decirle que yo traía un condón, me acordé cuando un fuerte dolor me vino de en medio de mis glúteos.

Agggg, grité- ¿Qué pasó, no que querías tenerla adentro? Ahora aguántese.

Diciendo eso, me la siguió metiendo sin piedad, ya la cabeza había traspasado mi orto, y el embestía para terminar de meterla toda. Me ardía, me dolía, involuntariamente contraía mi esfínter para expulsarlo, pero en cada contracción él avanzaba más.

Para, para por favor, me duele.

No primo, nunca me imaginé que fueras puto, y ahora vas a aprender lo que les hacemos a los putos por acá.

Increíblemente sus insultos me excitaron y me ayudaron a relajarme, el lubricante que me había puesto, previendo este encuentro, ya estaba dando resultados.

Hooo, Sssssiiiii, ahhhhh, ssiiiiiii, empezé a balbucear. Él no se fijaba en mi, lo único que veía era un culo al cual meter la verga, y lo hacía hasta el fondo.

Pronto se dio cuenta que le estorbaba mi pantalón, por lo que me ordenó que me lo quitara, ¿Aquí?Si, obedece! Él me ayudó y me desnudó por completo, tirando mis ropas al piso, pues seguíamos montados, Luego yo le ayudé a él a quitarse su pantalón, fue entonces que por primera vez le vi su vergota, ¡Que grande la tenía!, aunque estaba en una posición incomoda lo empecé a masturbar. Después de un momento él me quitó la mano bruscamente y me empujó de la espalda hacia el cuello del caballo. Me ensartó de un solo empujón.

Ayyyy! Me dolió de nuevo, Aguántate puto. No dije nada solo me tomé del cuello del animal y le ofrecí mi oscuro agujerito a su entera satisfacción. Déjame ponerte el condón.

¡Qué condón ni que nada! Aguantase le digo. Y como castigo me dio tres nalgadas fuertes que me ardieron y me obligaron a arquear la espalda.

Él se paraba en los estribos y me sujetaba de la cadera, me embestía como un salvaje.

Mi culo estaba completamente abierto, y no sé si habré sangrado, pero él me dijo- Ya te rompí el culo maricón- Yo solo suspiraba y volvía a suspirar puesto que ahora ya lo estaba disfrutando, ahí fue cuando me sentí ella otra vez, le empecé a decir:

Así, más, métemela, toda, toda, hasta dentro, máaaaas, agggggg, hoooooo!

Esta vez, me verga permaneció bien parada y mi semen empezó a caer sobre la crin del caballo, que en todo este tiempo, apenas se había movido.

Agggggg, me vengo, papi, me vengo.

Si perra, hazlo ¡maricona!.

Con las contracciones de mi culo, él sintió más placer, aceleró su ritmo al grado que casi me sacaba del caballo y de pronto gimió.

Agggggggggg, tómalaaaaaa, Agggggggggg.

No pude evitarlo, me llenó de su semen, lo sentí caliente, pero solo por un leve momento, ya que cuando se vino, dejó de moverse, para luego de los primeras descargas volver a cabalgarme, hasta que finalmente se rindió.

¡Que bárbaro! ¡Que rico cogés!. Gracias- vamos a vestirnos, porque quiero que vayamos a mi casa. Vas a dormir conmigo esta noche y serás mi puta.

Si papi. Pero, ya está oscuro, y tu casa esta apartada del camino, que tal si me llevas así empalada hasta allá, mañana recogeremos nuestra ropa.

Ya dijiste putita- Aunque cuando su pene se puso flácido se salió de mi culo, el hecho de ir desnudos, lo hizo excitarse de nuevo y en el camino me la volvió a meter, sólo me la sacó cuando bajamos del caballo, que dejó amarrado en cualquier palo, y me fue "arriando" con nalgadas hasta que entramos a su recamara.

Fue una deliciosa noche de sexo familiar.

Gracias Primo.

Autor: Curiosin Curiosin1 (arroba) yahoo.com

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Escrito por Marqueze

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