MI PRIMO Y YO (II).

Continuación del relato erótico "MI PRIMO Y YO (I)" publicado en "El Rincón de Marqueze.net" el día 31/12/2002.

Autora: Cinthia

Continuaba el verano, ya llevaba unos días en el chalet y ya había tenido mi primera aventurilla, lo que sucedió entre mi primo y yo fue bonito aunque mi primo no me había hecho sentir nada fuera de lo común aunque tampoco yo lo esperaba ante el conocimiento de su inexperiencia.

Era viernes, el primero de mis vacaciones en Fuengirola, quería salir pero no tenía con quien, así que como en la mayoría de veranos me hice a la caza de un chico.

Le dije a mi madre que no iba con ellos a la playa que daría un paseo por otras playas de la zona y después volvería temprano, en la casa como siempre se quedaba mi primo, sólo todo el día pues mis padres y tíos se marchaban siempre en coche a la playa, he de decir que nuestro chalet esta bastante apartado de la costa.

Así que me levanté y me puse mi famoso bikini de tanga y encima un pareo, cogí mi autobús a media mañana y llegue a la playa, aunque a otra zona donde no encontrarme con la familia.

Llegue a la playa, y puse mis cosas junto a una familia, mi toalla y bolsa, así como las zapatillas. Me quité el pareo y puse a pasear…

los chicos no dejaban de mirarme y allí donde iba captaba la atención de los hombres.

Tras darme un paseo regresé y me puse a hacer top-less, entonces se me acercó un chico, era italiano, y se presento como Fabio, era moreno, alto, fuerte, y muy guapo, bueno… guapo no, guapísimo.

Se sentó a mi lado y comenzamos a charlar, me preguntó de donde era, como me llamaba y si estaba sola, le dije que estaba sola y aburrida con lo que se ofreció para salir por la noche, yo no quería parecer fácil y me resistí un poco para hacerme la dura, finalmente acepté y quedamos para salir esa noche.

Entonces dije de marcharme pero esta vez no iba a ir en bus, Fabio tenía coche, un deportivo que había alquilado unos días, éste me acercó a casa y como solo estaba mi primo le invité a entrar, mis tíos no volvían hasta la noche.

Presente mi primo a Fabio, mi primo lo miraba con envidia y celos, él sentía quizás que sus opciones de volver a hacer algo conmigo se esfumaban.

Después de tomar algo nos fuimos para mi cuarto y una vez en él, le puse la tele y me salí de la habitación.

-Voy a ducharme, quédate aquí mientras que enseguida vuelvo- le dije.

Entonces me marche y me duche, no me gusta oler a playa y tener la piel salada todo el día, además el pelo se queda fatal… bueno, el caso es que salí de la ducha enrollada en mi toalla. Entonces entre en la habitación y ante la atenta mirada de Fabio, dejo caer la toalla quedándome desnuda y abro así el armario en busca de ropa que ponerme.

-Joder, no encuentro nada que me guste, esta todo lavándose- dije.

-¿Porque no te quedas así? A mí me gustas más- me dijo con su torpe español.

Entonces me acerqué y me senté sobre él, estaba decidida a hacerlo mío y que no se me escapara. Le saqué la camiseta, que maravilla, se le marcaban todos los músculos, los abdominales, era como los modelos de la tele, empecé a tocar sus brazos duros como una piedra y sus espaldas mientras él directamente me introducía un dedo en mi chochete.

Nos echamos en la cama y empezamos a besarnos como nunca, cuando en introducía su lengua en mi boca… mi cuerpo enloquecía, su boca era un foco de calor y aquello me excitaba, empezó entonces a comerme el sexo, mientras yo permanecía tumbada, abierta de piernas y apoyada en el cojín, entonces… ocurrió que miré a la puerta y esta se encontraba entre abierta y allí justo allí estaba mi primo, mirándonos y haciéndose una gran paja.

No se porque pero aquello me excito más aún si cabe. Fabio se quitó entonces los pantalones y calzoncillos, quedándose totalmente desnudo, aquella imagen nunca se me olvidara pues ese chico era una bomba a punto de estallar.

Entonces lo tumbo en la cama y me pongo a chupársela inclinando mi cuerpo y quedando así mi culo en pompa delante de la puerta, sabía que eso iba a gustarle a mi primo, un primer plano de toda m

i intimidad.

Fabio ponía cara de extasiado cuando se la chupaba, he de decir que en eso yo ya contaba con amplía experiencia y sabia como hacerlo.

Lo lamía y chupaba como si de caramelo fuera, hacia círculos con la lengua, y succionaba el glande con los labios, procuraba masturbarlo mientras se la chupaba y de vez en cuando le dejaba caer un poco de saliva para que resbalara bien, esto además suele provocar un sonido fabuloso mientras le haces una paja a un chico.

Entonces Fabio me avisó de que se iba y yo entonces le pedí que se contuviera, me puse abajo, el encima e introdujo su polla dentro de mí, mientras yo me flexionaba las piernas quedando mis pies sobre sus hombros, es una postura difícil pero es mi favorita, el encima y mis pies en sus hombros con las piernas abiertas y flexionadas. Así la penetración se vuelve profunda, tanto que mis jadeos se convirtieron en gritos de placer… fue así como mi primo se corrió, desde dentro pude ver el semen caer en el pasillo y su cara cuando me escuchaba gemir.

Una vez terminado mi primo… se marcho quedando ya mi atención centrada en Fabio que arremetía con todas sus fuerzas, a veces me dolía pues notaba que su pene entraba hasta lo más hondo de mi ser pero aun así me provocó un placer grande y como siempre me sucede me fui con él, cuando sentí todo el calor de su semen inundando mi chochete, quedando muy mojada sobre la cama.

Fabio se levanto entonces y al rato se marcho quedando para la tarde, esa noche tuvimos otra sesión de fabuloso sexo pero para mi no fue tan morboso como esta primera vez con mi primo de espía, aquello me provocó una excitación extra provocada por la sensación de sentirse observada, algo que siempre me ha gustado.

Autor: Cinthia

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Escrito por Marqueze

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