MI SEGUNDA VISITA

Soy un asiduo lector de los relatos que se publican en esta página, y después de mucho tiempo leyendo (unos 4 años más o menos), por fin me encuentro en disposición de escribir el que será mi primer relato, y eso si, totalmente real.

Prueba de ello es que en cuanto termine de escribirlo, intentaré subir un video que es la parte verídica de lo que a continuación leeréis.

Antes de nada, he de decir que en este relato no se leerá nada de "poseo un cuerpo musculoso y bonito…" o "esta tía era espectacular…", frases muy típicas escritas en la mayoría de los relatos que se adivinan inventados (con buena inventiva, a mi modo de ver), y entre otras cosas porque yo soy un tío del montón y la protagonista en cuestión pues guapa pero sin excesos.

Al grano: Soy casado para mi suerte, pero aunque tengo por compañera a una estupenda mujer, no lo es en el terreno de lo sexual. En la cama ella por sus razones supongo no es lo que conocemos por una mujer fogosa.

Yo en cambio soy el típico tío que a veces he llegado a pensar que soy un enfermo o un obseso del sexo. "Siempre piensas en lo mismo" me dice mi mujer (y no le falta razón).

Bien todo el preámbulo ha sido para justificar lo injustificable ¿o quizás no?

A causa de la falta de sexo en mi casa, a veces acudo a los servicios de una profesional, sobre todo si llevo acumulada mucha carga de estrés ayudado por la gran cantidad de anuncios convenientemente ilustrados que inevitablemente se ven en el diario más leído en la provincia de Tenerife donde resido.

Pues bien, la casualidad hizo que unos días antes de la navidad de 2006, fuese ya a dar con una criatura que trabajaba en un discreto chalet de un barrio de Santa Cruz de Tenerife.

Al entrar en dicho chalecito, la encargada me presentó a una chica de unos 28 años, con un tipo finito que deambulaba vestida simplemente con un picardías que dejaba imaginar lo poco que escondía y lo que no escondía se veía como muy apetecible.

Pues bien, una vez pagado el tiempo acordado, la chica en cuestión me hizo subir tras ella para empezar a ponerme a tono, a una habitación normalita (sin lucecitas ni horteradas), y tras indicarme donde estaba el baño me dejó ponerme cómodo, para a continuación entrar y empezar con el ritual más inolvidable que jamás he tenido.

Besos en la boca con lengua ¡como besaba!, las mejores caricias orales que me hayan hecho nunca, discurría de mis lóbulos a mis pezones con la punta de su lengua, mientras con sus pezones ¡erectos! iba rozando el resto de mi cuerpo.

Ya estaba yo en una nube cuando note su lengua recorrer mis testículos hasta la punta de mi polla, me hizo sufrir un rato con aquella lengua prodigiosa, para al final ¡metérsela entera en la boca!!

¡¡Joder!! Eso nunca me lo habían hecho así, no se como una mujer puede meterse la polla entera en la boca, pero ella lo hacía una y otra vez, hasta que casi me hace correr, ¡¡pero no!!…ella controlaba a la perfección mis sentidos y supo justo cuando parar.

Luego se subió sobre mi polla y empezó a masturbarse con ella, yo pensé…no será capaz de metérsela sin condón… ¡claro que no! Era como en las pelis…la tía usaba mi polla para masturbarse, entonces le dije: Sube y siéntate en mi cara, quiero comerte.

Ella no se lo creía, pero me hizo caso y le comí aquel coño afeitado con ganas después del placer que me dio, y se corrió, ¡vaya si se corrió!, al principio pensé "joder que teatro hace esta tía" y la pregunté ¿te corriste de verdad? Ella puso cara de medio indignada y dijo ¿tú que crees?

Me cojió la mano y la llevó a su coño chorreante de la corrida…no me quedaba duda…los gritos que dio eran reales, le provoqué un buen orgasmo.

Pero quedaba lo mejor: con su boca y una maestría admirable me colocó el condón, subió rozando mi cuerpo con su lengua nuevamente y mientras me daba otro de sus morreos-tornillo se clav

ó hasta el fondo mi polla que ya tenía ganas de notar como era oprimida por las paredes vaginales de tremenda hembra.

Un rato de mete-saca para luego pasar a mi postura preferida: a cuatro patas y mientras sobaba sus pezones con mis palmas sin apretarlos, solo con el bamboleo de sus tetas 110 mientras le daba empujones con mi polla en su coño que aún seguía húmedo.

Acabamos los dos tendidos en la cama uno al lado de la otra tras haber llegado a sendos orgasmos a la vez, siendo para mí el mejor que me haya hecho sentir una profesional del sexo.

Pero, estimados lectores, aquí no acaba todo, y es que la principal razón para estar escribiendo este relato, fue el detalle de que quise repetir la experiencia con esta chica la semana pasada (hoy es para mi 17 de junio de 2007), y tras haber llegado a la casa llamando por teléfono y preguntando la dirección como que no había estado allí nunca.

El ritual se repitió prácticamente igual, solo que nada más entrar en el dormitorio ¿? La chica se vuelve hacia mi y me dice: ¿tú eres xxx verdad?

¿Tú eres el chico que estuvo conmigo en navidades ¿no?

Y eso en principio me dejo helado, me corté como un quinceañero, pero ¿Qué chica de esta profesión se acordaría de un tipo normal tras casi 6 meses sin haberlo visto? Pues de eso y con mucho detalle se acordaba la mujer que me volvió a hacer feliz durante otra hora, y espero que no sea la última vez que la vea.

Ahora, intentaré descargar de mi móvil (aunque no tiene mucha calidad) el pequeño video que robé en esta mi segunda visita.

Un saludo

Autor: Javier

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Escrito por Marqueze

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