MI SEGUNDO TRIO

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Hola de nuevo. Soy Amor Libre y vuelvo a esta fantástica Web para relataros otra experiencia, como dije que haría si a los lectores les gustaba la anterior. Ante todo quiero agradecer a las personas que me han escrito haberlo hecho y pedir perdón por haber tardado tanto en volver a escribir. Esta nueva historia la podríamos titular: Mi segundo trío, por que realmente eso es lo que fue. Fue mi segunda experiencia en mi descubrimiento del sexo a tres.

Todo empezó igual, una pareja contesta al anuncio que publique en una revista local y después de hablar por teléfono, quedamos en conocernos en su casa un sábado por la noche. Él trabajaba en un centro comercial así que cuando llegue a su casa, a la hora acordad, él aun no había llegado pero estaba su mujer: pelo castaño recogido en una cola de caballo, 1.65-1.70 mas o menos, delgadita y vestida con un pijama de esos enteros como los monos de los mecánicos con botones delante.

Pasé al comedor, nos sentamos en el sofá y empezamos a charlar de de todo un poco haciendo tiempo hasta que llego el marido. Cuando él llegó seguimos hablando, repetí varias cosas de las que le dije a ella pero también hablamos de experiencias y esas cosas. Quince minutos después dijo que se iba a duchar, ya que por lo que parecía les gusté y querían pasar un buen rato. Salio del baño con un albornoz blanco y seguimos charlando un rato mas hasta que ella se levanto y se fue al dormitorio. El recogió el baño, entro en la habitación y al momento se asoma invitándome a entrar. Cuando entro veo que ella está tumbada en medio de la cama y habían puesto una película en la tele del dormitorio: era una peli porno Bi.

Él se tumbó en la cama y me propuso denudar a su mujer que estaba viendo la tele con el pijama puesto y así lo hicimos. Empezamos quitándole los botones le pijama y pude comprobar que tenia la piel muy morena para hacer un para de meses que se había acabado la temporada de playa. No llevaba nada debajo, ni sostén, ni braguitas ni medias, nada, solo ella, morena, con unos pezones oscuros, muy oscuros, duros y muy grandes. No pude resistirme y le toqué uno. Cuando se incorporó para acabar de desnudarse, con la ayuda de su marido, pude ver su cuerpo completamente desnudo y realmente estaba tremenda: bien depilada, nada de vello solo en el pubis pero bien recortado, morena sin marcas de biquini, los pechos redonditos pero algo pequeños y los pezones: esos enormes pezones marrones durísimos….mmmmmmmm.

Me acababa de de desnudar y su marido se quitaba el albornoz mientras en la pantalla del televisor dos chicos y una chica se daban placer: un chico medio tumbado encima de una cama con la cabeza de la chica entre sus piernas y con el culo en pompa para que el otro chico le pudiera meter bien los dedos por le coño mientras disfrutaba de una fabulosa mamada del primer chico.

Bonita escena pensé, además se me estaba poniendo dura. Completamente desnudo me giro hacia la cama y los veo a los dos desnudos tocándose, y me dije: eso es mejor. Me tumbo con ellos dejándola a ella en medio. Mi mano fue directamente a su pecho a estrujarle uno de esos maravillosos pezones. Giró la cabeza hacia mí ofreciéndome la boca y la lengua mientras buscaba mi entrepierna. Ya nos tenía a los dos cogidos y empezó a acariciar las ya durísimas pollas.

Mi mano pasó de sus pechos a su barriguita plana y de ahí a su coñito pasando por su sensual ombligo (me encantan los ombligos). Estaba mojadísima así que no fue difícil acariciarle el clítoris e introducirle un dedo dentro. Mientras él se dejaba acariciar por su mujer mientras le devoraba un pezón. Se dio cuenta que yo quería probar, así que se incorporo y me dejo espacio para que pudiera jugar con el otro. Se puso de rodillas para contemplar la escena: ella tumbada boca arriba con una teta succionada por mí y la otra cogida por su marido.

Debió ser muy excitante pues en un instante él tenia su mano en mis testículos y acto seguido, pasando por encima de su mujer y quitándole la mano, se metió mi polla en su boca. Madre mía, que sensación, se notaba que era la primera

que lo hacia. Me succionaba la polla mientras me apretaba las nalgas con la mano. Sin dejar de hacerlo fue acercando su polla hacia la boca de su mujer que no tardó en engullirla. Yo como estaba tan cerca y disfrutaba tanto de la mamada que él me proporcionaba que solté ese sabroso pezón y ayudé a ella a darle placer oral a él.

Él se puso de rodillas para ver como dos bocas le comían la polla a lo que ella aprovechó para salir de debajo de los dos. Se levantó, besó a su marido que estaba mirando como yo le comía la polla. Observó la escena un instante hasta que empujándome suavemente me puso boca arriba y se metió mi polla en la boca. Era casi como en la peli: yo boca arriba con una polla en la boca y recibiendo una mamada de una tía buena. Esto duró poco porque él parecía que tenia envidia de su mujer y bajó su boca hacia ella y entre los dos saboreaban mi falo pero como ella lo tenía metido en la boca él se fue a mis huevos que saboreó a conciencia.

Yo estaba en la gloria así que la cogí por la cintura y me acerqué su coño a mi boca. Como tuvo que variar de posición soltó por un momento mi polla a lo que su marido aprovechó para metérsela en la boca. Cuando ya por fin estaba yo saboreando flujos vaginales, ella volvió a quitarle mi polla a su marido de la boca a lo que él aprovechó para volver a mis huevos, los que dejó para enterrar su cara en mis nalgas y lamerme todo el ojete. Mmmm que gustazo, nunca lo había probado y era genial. Como la postura no era muy cómoda, dejó de lamerme y puso su polla a la altura de la mía así su mujer podía saborear las dos. Ella iba alternando los dos falos mientras en la pantalla del televisor uno de los chicos empezaba a sentarse en la polla del otro. Cuando ya la tuvo toda metida en el recto la chica pasaba su boca de los huevos de uno a los del otro hasta que acabo sentándose en la polla que quedaba libre.

Todo iba genial hasta que de repente suena mi móvil que estaba en el comedor. A mi se me congeló la sangre por que pensaba que era mi novia. Nos paramos un momento, nos miramos y dije: joder con mi madre que oportuna. Me levanté y me fui desnudo y con la polla tiesa a contestar el móvil. Al principio no reconocí el número pero cuando contesto me saluda la voz de Jordi, la parte masculina del matrimonio con el que hice mi primer trío. Me hizo gracia que fuera él ya que estaba haciendo un trío y me llamaba otra pareja precisamente para quedar el sábado siguiente para hacer otro trío. Le comenté donde estaba y lo que estaba haciendo y nos echamos a reír; se disculpó por la intromisión y quedamos para el fin de semana siguiente.

Volví a la habitación y estaban follando: ella boca arriba y él subiendo y bajando el culo. Me tumbé a un lado y comencé a acariciarle los pezones a ella. Mientras él seguía con el mete-saca yo le puse la polla en la boca a ella pero él también quería participar en la mamada y mientras seguían con su faena yo miraba la peli X de la tele. Al rato me levanté, fui hacia mis pantalones y cogí de uno de los bolsillos un condón con la intención de follarle el culo a él en esa posición pensando que le gustaría, pero me dijo que antes de meterse nada por el culo ella tenía que dilatarlo, cosa que no iban a hacer ya que por lo que se ve era lento y laborioso, así que me quedé con la polla tiesa y engomada, pero él muy amable me cedió el sitio y pude, por fin, follármela.

Mientras que su marido la besaba, le apretaba las tetas y los pezones, le masajeaba el clítoris, no sin dejar de tocarme los huevos a mí, hasta que se corrió: dijo él que se había corrido porque ella no emitió ningún sonido ni gemido ni se le aceleró la respiración ni nada. Yo noté algo más de presión en mi polla y que quizá movía las caderas un poco más rápido, pero si él no me dice que había tenido un orgasmo aún estoy ahí bombeando.

Parece que la fiesta tenia que acabar así que nos colocamos de rodillas sobre la cama, cada uno a un lado con la intención de descargar nuestro néctar sobre ella, dijo que le gustaba que la bañaran de semen, que se quedó boca arriba en medio de los dos, así que empezamos a pajearnos mientras ella nos acariciaba y se tocaba para acelerar nuestra eyaculación. Un par de mi

nutos después él empezaba a descargar su leche sobre el vientre y las tetas. Yo pensé en un principio descargar sobre su cara, que me gusta mucho, pero al ver que no le hizo gracia que su marido le salpique la cara desistí y acabé vertiendo una gran cantidad de lefa en sus tetas. Cuando ya tuvimos las pelotas vacías ella jugó un poco con el semen y se limpió.

Después comentamos la jugada, hablamos de repetirlo algún día, les comenté si les apetecería que esa pareja amiga mía se uniera pero ella dijo que no, que no quería más mujeres, algún chico más puede pero mujeres solo ella. Fui al baño a limpiarme un poco y cuando volví ya estaban vestidos así que hice lo mismo. Salimos al salón, seguimos charlando, tomamos algo y viendo que no íbamos a reanudar la fiesta me fui.

Al final no volvimos a repetir la experiencia aunque me gustaría así que si alguna pareja lee esta historia y se ve reflejada que me lo haga saber para poder repetirla y si no, si hay alguna pareja que quiere que participe en sus juegos de alcoba que me lo diga. También me gustaría que la gente me escribiera para contarme que le ha parecido y por ultimo deciros que la gente que me tenía agregado a su Messenger que tengo una cuenta nueva.

Espero vuestros e-mails, hasta pronto.

Recibid un saludo de Amor Libre, un chico de Barcelona (España)

Autor: Amorlibre amorlibre692007 (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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