MI TÍA JUANA (II).

Después de ver a mi tía Juana y a mi primo Diego en esa lujuria, yo la veía de otra manera. Para colmo que ella se había dado cuenta que los vi.

Ese día no hubo mas comentarios porque entro mi tío, entonces no me pudo retar.

Retomo la ultima parte del relato anterior:

– Y porque tienes la cremallera del pantalón baja y estas agitado- Bajo la cabeza y me pongo colorado. Mi tía me agarra de la cara y la eleva.

Me empieza a hablar, cuando escuchamos que se abría la puerta de calle y vemos que es mi tío Julio.

-Después hablamos, por ahora dejamos las cosas así.

Yo no sé que excusa pongo y me voy a mi casa, esperaba que mi tía me llamara por teléfono para retarme o decirme que fuera para allá y así hablar del tema, pero los días transcurrían y no tenia noticias.

Para el cumpleaños de mi tío, nos reunimos en la casa de ellos, así que esa iba a ser la primera vez que nos veíamos. Yo llegue con mi familia (mi madre, mi padre y mi hermana).

Yo me aparto y saludo a mi tía Juana:

– hola tía –

– hola Juanse –

– como estas bien – dijo mmi tía.-

– bieenn – le dije yo un poco nervioso por lo ocurrido unos cuantos días atrás

– nos debemos una charla, no te olvides –

– Si no hay problema otro día hablamos – yo ya estaba todo colorado de vergüenza y excitado por recordar lo acontecido ese día.

– No es para tanto, no tienes que poner así es solo una charla lo que vamos a tener.

Termino de decir eso y se fue con una sonrisa en los labios.

El cumpleaños iba pasando sin ningún hecho extraño, comíamos, bebíamos, hasta se contaban historias divertidas. Yo ya me había olvidado de la charla con mi tía y hasta me estaba divirtiendo.

Terminamos de comer y mi tía empieza a levantar los platos, mi madre se levanta para ayudar y mi tía le dice:

– No Graciela no hace falta Juanse me va ayudar – me mira para que yo de mi conformidad –

– Si – le digo yo y empiezo a levantar las cosas de la mesa.

Una vez que llegamos a la cocina con toda las cosas ella me empieza a hablar:

– Porque me mentiste el otro día cuando llegaste a casa – empezó ella.

– Es quue – dije yo bajando la cabeza un poco afligido.

– No te pongas así que yo no voy a contar nada, pero tu me debes prometer que lo que viste no lo vas a comentar con nadie, vale –

– Si tía quédate ….tranquila, no se lo dije a nadie –

– Bueno me alegro que así sea – y siguió lavando los platos.

Yo pensé que la cosa termina ahí pero me equivoque, ella siguió hablando:

– que piensas de lo que viste – dijo ella

– Yooo .. nada –

– te voy a explicar lo que paso, pero prométeme que no va a salir de acá, vale –

– si tía no hay problema –

– bueno lo que paso es que el otro día tu primo Héctor me comento que tenia un problema con su cosita, sabes a que me refiero no –

– si tía sé – le dije yo

– Me dijo que le dolía su cosita y que no aguantaba mas, así que me preocupe mucho y decidí revisarlo, cuando estaba revisándolo su cosita empezó a reaccionar y eso a mí me dejo helada, pero no hice caso y seguí revisando – Yo la interrumpo y le digo:

– que le pasaba-

– es que tu primo ya creció y necesita descargar las tensiones – jajá jajá, vos de eso sabes mucho no-

– Si creo que si tía – ya estaba bordo por el tema.

– Sigo – dijo ella

– si, seguí –

– Luego de ver que no tenia nada le pregunto a tu primo si sabia aliviar las tensiones que tenia y me contesta que no. Como tu tío no me atiende lo necesario estaba un poco excitada de tener a mi hijo en esas condiciones e hice algo que estoy un poco arrepentida – dijo mi tía un poco apenada de esa situación.

– Pero que fue lo que hiciste – dije yo.

– Bueno creo que lo demás ya lo viste vos en carne propia. –

– Si lo vi, pero yo no quería andar espiando, solo vine a visitarlos y entre pensando que estarían arreglando los cuartos. – Dije yo

– Y

te encontraste con otra cosa, no. –

– Sii perdona tía no va a volver a ocurrir.-

– Espero que no – dijo ella.

– Te lo prometo –

– Y Juanse decime una cosa te gusto lo que viste –

– Sí –

– Ya lo creo por lo que encontré en la puerta del cuarto de tu primo me parece que te gusto mucho.- Yo para esto iba recordando la paja que me había hecho gracias a ellos y mi amigo parece que también, porque el también empezó a reaccionar. Levanto la cabeza para mirar a mi tía y veo que ella se dio cuenta de mi excitación y hace un comentario al respecto.

– Veo que estas recordando lo sucedido los otros días – no termino de decir esas palabras que estiro su mano hasta mi verga en máxima expresión.

– Si tía lo recuerdo.-

– Veo que tengo un sobrino muy fogoso. –

– Bueno un poco.-

– Un poco, sí esto esta a pleno. – No termino de decir esto que se arrodillo ahí en la cocina desprendiendo los botones del pantalón, para así sacar del encierro a mi amigo.-

– Tía, pero que haces …- dije balbuceando

– Tu no hables, solo vigila que no venga nadie. – No termino de decir eso que ya tenia mi verga en su boca. Lo mamaba como una diosa.

– Tía que rico que lo haces.- se la saco, la tomo con mi mano desde la base y le paso la punta por los labios cerrados, pintándolos con el jugo de mi excitación. Apenas abrió un poco la boca di un fuerte empujón hacia delante y se la clave hasta la garganta.

– Ayy Juanse cuidado me vas hacer vomitar, que chico salvaje – dijo mi tía.

– Sos divina tía seguí mamandome la verga – exprese con miedo que escucharan desde el comedor.

Mi tía trata de detener mi ritmo poniendo sus manos sobre mi vientre para frenar mis embestidas e inicio una mamada más lenta aunque igual de profunda.

– uuummmm – decía ella llegando a apoyar su nariz en mis bellos.

– Ahhh tía -dije yo con voz ronca- nunca me la habían chupado de esta manera. Qué boca tienes, eres una mujer mamadora increíble.

En eso se la saca de la boca y la pega contra el vientre, me come las bolas, una a una, delicadamente, pasándole la lengua primero y metiéndoselas en la boca de a una después. Las tenía duras, rebosantes de leche.

– Eres maravilloso – decía ella mientras me daba chuponcitos y mordiscos en la cabeza.

– Ayyy tía no voy a aguantar mas, estoy por llegar.

– Si sobrino dale a la tía toda tu leche en la boca y prométeme que no la vas a desperdiciar en el suelo nunca mas.-

– Si tía te lo prometo, ahhhh seguí así – dije casi llegando al éxtasis.

– Esta delicioso Juanse, dasela a la tía en la boca.-

– Así, asíííí -me entusiasme- ahhh tía, si pudieras verte… tienes una cara de viciosa.-

– Me matas sobrino, me haces gozar como nadie -susurro con mi verga en la boca

– Si tía ya llega seguiiii, seeeegui……. que …ya llego, dale trágate toda la leche porfaaaaa…-

– Síííí dale que la espero con ansias – No termino de decir eso que no pude aguantar mas y me vacié en su boca, nunca había descargado tanto estaba en el limbo cuando escucho:

– Que placer me haz dado sobrino, que infinito placer …… aaaahhhhhh!!! – dice, creo que llegando a un orgasmo sin haberse tocado.

– Estuvo genial, espero que se repita – dije yo, esperando mas de mi tía.

– Síííí quédate tranquilo que mientras no cuentes nada vas a tener todo de tu tía.- termina diciendo esto dejando mi verga limpia de cualquier rastro de semen. Ella recoge los restos de mi copiosa acabada y se los mete en la boca diciendo:

– No hay que desperdiciar nada – mientras se arregla y me acomodó la ropa para no levantar sospechas.

Ya todo arreglado me recuerda que de esto nadie de enterarse y que luego me llamaría para seguir disfrutando más tranquilo y en lo posible solos.

Vuelvo a donde estaba la familia reunida y veo que mi primo Héctor me mira y me sonríe sin decir nada.

Continuara….

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Autor: loquisex

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Escrito por Marqueze

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