MI TIA, MARIA VICTORIA

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Les contaré, tengo una tía de 36 años, me lleva más de diecisiete años pero está bien buena, más que rebuenísima.

Está divorciada, tiene 4 hijos los cuales se fueron a trabajar a los Estados Unidos de América, de vez en cuando voy a visitarla.

A ella le gusta que la peinen dice que así se duerme y yo quise intentarlo, cual fue mi sorpresa que lo conseguí, ella acostumbra a vestir con minifalda, tiene unas piernas que bueno para que les cuento.

Resulta que la empecé a manosear y a acariciar sus nalgas, sus piernas y sus grandes pechos.

Comencé a besarla muy apasionadamente, en eso que se despierta, me miró y no me dijo nada, estaba boca arriba con sus medias en las piernas, su minifalda muy entallada, de color rojo muy intenso, traía una ombliguera de color negro, muy perfumada, lucía preciosa, y más que deseable.

Yo estaba casi encima de ella, me preguntó que si ya había dado mi primer beso, le dije que no, se quedó callada, después de un rato me dijo que si quería me enseñaba a besar…

Me sobresalté pero acepté, me dijo que cerrara mis ojos y que me dejara llevar, comenzó a besar lentamente y fue subiendo de intensidad poco a poco, el caso es que terminé debajo de ella.

Me dijo que le chupara su lengua y así lo hice, la chupaba con toda mi pasión y mi calentura iba en ascenso, el sabor de su lengua me llevaba a límites del orgasmo.

Después me dijo que le tocaba a ella chupar, me dijo que me parara de la cama, así lo hice y comenzó a lamer mi nariz, mi boca, mi lengua, mi cuello, mi pecho, mi abdomen, yo notaba como mi tía se estaba calentando.

Bajó mi cierre y me desabrochó mi pantalón con los dientes, sacó mi pene ya muy excitado y comenzó a lamerlo, después a chuparlo, coloqué mis manos en su cabeza para que lo siguiera chupando, parecía una puta por la maestría como me la estaba mamando.

Mientras la chupaba me miraba a los ojos, tenía la mirada llena de lujuria y eso me ponía más y más caliente, era increíble como movía su lengua, y en cada chupada me sobaba los huevos, era estar en la gloria

Después de un rato la tiré a la cama boca abajo y comencé a lamer sus nalgas, la desvestí, solo le deje sus medias, la volteé bocarriba y chupé sus senos.

Después acomodé mi verga para que le entrara bien, comencé a cogerla, metía mi verga, la sacaba a la mitad y la volvía a meter hasta los ovarios, mientras ella gemía de placer como gata caliente.

Me apretó con sus piernas para que metiera más mi pene que es de buen tamaño, alrededor de 23cm. de largo y tres de ancho, bueno, después de eso saqué mi pene y la volteé haciendo que quedara de a 4 patas como un perro, la monté salvajemente tomándola de los pechos para impulsarme.

Le abrí las piernas, su perfume me embriagaba, ensalivé mi pene, se lo froté en su húmeda concha, embadurné mi pija con sus jugos y sin preguntar ni decir nada se la enterré en su culo de una.

Mi tía lanzó un grito que luego fue de placer, se la hundí bien profundo en un mete y saca delicioso, le tomé de sus preciosas tetas y ella se masturbaba…

Entre gemidos nos corrimos los dos casi a la vez, le llené su culo con toda mi leche.

Era obvio que me tenia que venir, pero que sensación tan mágica se siente uno libre, como que expulsas toda tu lujuria y calentura, no me importó que los dos ya nos hubiéramos venido, yo dejé mi pene en su ano como unas dos horas y así nos dormimos hasta el otro día.

Sin duda esa fue la mejor cogida que le he dado a una mujer, no me importó que fuera mi tía, en ese momento todo se me olvidó.

Si tuviera otra oportunidad de volverlo a hacer, lo haría sin dudarlo, de todas formas ya se besar muy bien gracias a mi tía Maria Victoria la mujer más caliente que he conocido en mi vida.

Autor: Xobrino

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Escrito por Marqueze

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