MI VIAJE A MEDELLIN II.

Aquella noche llegamos tarde, aproximadamente eran las 2:30 PM cuando llegamos a la casa; en el camino no hacíamos mas que reírnos de nuestra alocada experiencia, hasta que punto había llegado, solo por el hecho de satisfacer mis deseos y mis fantasías. Al estar ya acostados, me pase a la cama de Juan Camilo, esa noche no la olvidare, no hubo sexo, solo quedamos los dos, yo de espaldas a el, el me tenia con sus brazos agarrado de tal forma que me pegaba a su cuerpo, me fundía en el, como si solo fuéramos uno, me susurraba al oído, su voz era muy varonil grave con su típico acento de sicario paisa – parcero, de verdad que lo extrañaba guebon, jueputa no se en que horas se me metió en la cabeza- hubo un silencio corto- pero te digo una cosa, no se me va a salir tan fácil- otro silencio- hoy termine con Laura ( la novia), le dije que termináramos y ni siquiera me di cuenta de lo que estaba haciendo, termine una relación de dos años, ¿ y sabes que es lo peor? Que yo creo que es por vos- y al terminar de decir esto me dio un tierno beso en el cuello; todo el tiempo yo había permanecido inmóvil, sus palabras no se porque calaban mas y mas hondo en mi, simultáneamente el hablaba, yo iba sintiendo algo que me daba miedo aceptar, esta no era la primera vez que dormía con un hombre, ya varios me habían dicho cosas aun mejores y con todas las intenciones de realizarlas, hombres que de verdad me amaron, pero yo soy de los que se enamoran poco, prefiero disfrutar el placer que me pueden brindar mis años de juventud, no quiero compromisos; fue por eso que pensé en pararme de esa cama, zafarme de esos brazos e irme a dormir a mi colchoneta, pero no fui capaz, me rendí ante el calor que me estaba brindando y ahora no se si ese fue mi error. Al día siguiente, cuando estábamos desayunando, estábamos todos sentados en la mesa, me sentía muy incomodo, al lado derecho estaba mi primo, al frente mi tío que me miraba descaradamente, aunque mi primo ya se había dado cuenta de que había estado con alguien fuera de el y de Felipe no sabia que era su mismo papá y por el momento no se lo iba a decir. La verdad es que esta maricada de la afición por el riesgo es como de familia, porque mi primito Juan es un hijueputa ocioso, estábamos bien desayunando cuando de pronto siento una mano que por debajo de la mesa me aprieta el banano fuertemente, yo sorprendido pego un brinco que lógicamente atrae todas las miradas por lo cual el contacto de la mano desaparece, pero no paso mucho cuando vuelvo a sentir la mano izquierda de mi primo intentando meterse por entre el elástico de la pantaloneta que llevaba y el slip que tenia abajo, cuando lo logro empezó a manosear todo mi bulto mientras el seguía comiendo como si nada, pero la sorpresa fue mayor cuando introdujo su mano entre mi slip, sentía como su mano tocaba mis bolas y se enredaba en los pelos, luego empieza a jalar de la capucha y con un movimiento de arriba hacia abajo, mi verga no se demora mucho en reaccionar y empieza a crecer rápidamente, el hecho de estar pajeandome en frente de todos sin que nadie se lo imagine me excitaba hartísimo, yo seguía comiendo mientras sentía como me apretaba la verga y su mano empezaba a moverse mas rápido, en tal forma que el movimiento empezó a ser evidente y por supuesto mi tío se dio cuenta y tosió en forma simulada, a lo que yo respondí obligando desgraciadamente a que esa mano invasora saliera de mi ropa, pero que hijueputa calentada la que me había dado mi primo, a lo cual me toco buscarle solución. Como era sábado mi tío no trabajaba y se quedaba todo el día en casa, seguramente acostado viendo televisión en su cuarto, fue por eso que aprovechando un descuido de to con un gusto; seguí bajando y me encontré con su ombligo y su camino de pelos a su verga, a medida que lamía el iba desabrochándose el pantalón y bajando el cierre, como si mi lengua fuera la llave para abrir ese manjar, de nuevo estaba en frente de el mismo slip del día anterior, olía semen tal vez por la follada que habíamos tenido o talvez porque se echo una paja pensando en su sobrino. Le quite el slip y la bermuda de jeans, y me encontré de nuevo con su verga, oscura, reluciente, totalmente erecta, no dude mucho y me la metí en la boca de tacada, me la llevaba con unas tragaderas profundas y a un ritmo enloquecedor, el se contorsionaba de placer, en esos momentos y sin sacarme su mástil de mi boc

a me empecé a quitar la ropa hasta quedar desnudo, mi pija erecta al máximo, inmediatamente me coloque en posición de 69, yo quedando arriba, lo empecé a follar por la boca, sentía como su lengua recorría todo mi tronco y como relamía el glande, lo hacia muy bien, seguro que ha de haberse chupado unas cuantas mas, este no es trabajo de un novato, empecé a mamar esa verga a un ritmo mas rápido, mi boca subía y bajaba haciendo que su pija entrara y saliera rápidamente, sumado a esto el empezó a subir y bajar sus caderas como si me estuviera penetrando, poco aguanto y poco después empezó a soltar leche como si fuera vaca de ordeño, empapándome la cara en semen, el cual rápidamente relamió con su lengua dejándome la cara nuevamente limpia, pero yo no estaba satisfecho y me tenían que cumplir una promesa.

– Bueno tío, yo creo que llego la hora de que cumplas tu promesa- le dije

– Yo soy hombre de palabra sobrino, me decis no mas como me coloco y me la entierras hasta el fondo, que desde hace rato que tengo ganas de esa tranca, y me da envidia que Juan Camilo y sus amigos sean los únicos que se hayan tragado con el culo esta delicia.

Diciendo esto, le pedí que se colocara en cuatro, dejándome expuesto ese culo peludo, de nuevo yo empecé a meterle lengua mientras meneaba su verga que nuevamente empezó a tomar forma. Luego yo me acomodo detrás de el y coloco mi glande en todo su esfínter, el cual se contrae ante la sola presencia de mi mástil en la entrada de su recto.

– tío, te va doler, y te va doler mucho, así que si queres gritar, marica te va tocar aguantarte, porque no podes hacer mucha bulla.- le dije, mientras empujaba lentamente sin todavía introducir nada en el.

– Guebon, me la vas a meter o que, no me hagas esperar mas, metemela hasta el fondo y me apagas la calentura- respondió

– Ay tío, vos si estas muy rico, tenes el culo apretadito y caliente- le decía mientras empujaba lentamente y sentía como mi verga se habría paso en su interior.

Seguí empujando hasta que sentí mis huevos tocar los de el, mire hacia abajo y vi como mi verga había entrado hasta el máximo y como se enredaban los pelos de su culo en los de mis bolas y mi verga, espere un momento para que se amoldara a la sensación y empecé un bombeo sobre las nalgas de mi tío, mientras me comía ese culo con cada embestida el empujaba su cadera hacia mi, estuvimos así como cinco minutos, sentí que no duraría mucho y que me correría, saque mi verga y se la ofrecí, inmediatamente el se la llevo a la boca, la succiono hasta que me corrí, saque bastante leche, no se de donde, ya había descargado mucha en los días anteriores, se la trago toda pero de sus comisuras se le salían unos cuantas gotas, baje y nos besamos compartiendo mi semen, así nos quedamos otros dos minutos, hasta que me vestí y salí de la habitación con mucho sigilo sin que nadie me viera; dejando a mi tío tirado en la cama y al parecer todavía caliente porque se quedo intentando meterse el control del televisor, aunque dudo mucho que lo haya logrado (por experiencia propia). El resto del día me la pase con Juan, estuvimos recorriendo el barrio, saludando a antiguos amigos que hace rato que no veía, el descaradamente me cogía el culo por la calle o de repente me cogía la mano como no se cogen los primos, lo veía muy entusiasmado y eso no me gustaba. Ya por la noche llegamos a la casa de una amiga y nos encontramos con Laura la exnovia de mi primo, por lo cual tratamos de irnos pero no nos dejaron y nos invitaron a seguir. Yo a Laura también la conocía desde hace rato y aunque no éramos los mejores amigos si habíamos tenido una buena relación; ella aprovechando que Juan Camilo debía ir al baño, llego hasta donde me encontraba sentado y empezó a conversarme:

– Vea pelao, yo se que usted es un gran amigo de Juan, parce ayúdeme- me decía mientras sus ojos empezaban a encharcarse- yo no se que fue lo que paso, de repente el llego diciendo que tenia que terminar conmigo, casi me muero cuando me lo dijo, yo a el lo adoro, vos sabes.

– Lo que pasa es que yo también me sorprendí cuando me contó que te había terminado- respondí

– A mi me huele a que hay alguien mas, yo le pedí explicaciones, le pregunte si había otra vieja y se quedo callado- hubo un corto silencio- ¿ vea parce, yo se que usted sabe quien es, ayúdeme por favor, yo quiero saber quien es la perra?, porque de

ser así yo me vengo y me acuesto con el primero que se me cruce.

No alcancé a responder cuando Juan salía del baño y laura en un arrebato de inmadurez me cogió a la fuerza y me chanto un beso, no hice sino que sorprenderme y salirme de ahí, abrí la puerta de la casa y me fui, y tras de mi salió Juan.

– Ja, ja, ja, que tal la ridícula, creyó que yo iba a caer en semejante estupidez, si mas maricon que vos no ahí nadie- me dijo cuando me alcanzo- pero besa bueno si o no?

– Vea parce, a mi no me parece como muy gracioso lo que le esta haciendo, luego yo me voy y volves con ella, Laura esta desesperada y ni idea de que el novio le gusta que le metan tranca por el culo… a mi eso me parece como jugar con ella ¿no lo ves así?- le respondí con un tono ya subidito.

– Y a vos quien te dijo que yo voy a volver con ella, no, ni loco. Es que lo que siento por vos esta fuerte, como que me estoy enamorando- me dice mientras me mira directamente.

Al decirme esto me pare, lo agarre de los hombros y lo mire a los ojos

– Vea guebon, no se ilusione, yo no quiero nada serio, la estamos pasando una chimba así como estamos, yo solo quiero sexo, me quiero coger a tantos manes como sea posible, no me quiero enamorar y no lo voy a hacer, quiero que eso le quede claro.- le dije.

El se quedo callado y como que entendió muy rápido. Íbamos caminando cuando de repente nos encontramos con un amigo de Juan que yo no conocía. El estaba en su carro y saludo efusivamente a Juan, por lo cual nos acercamos; Juan me lo presento, se llamaba Diego y era un papazote, unos 23-25 años, moreno, acuerpado, cabello castaño corto, una cara perfecta, ojos cafés y unos labios que se me antojaban. Al parecer había sido compañero de Juan en el ejercito y ahora estaba trabajando en el comercio, inmediatamente me percate de su bulto, que se marcaba en el pantalón que llevaba. Nos invito a que lo acompañáramos a su apartamento, que allá nos tomábamos unos tragos, yo me monte atrás y Juan se fue en el asiento del copiloto. No podía dejar perder esta oportunidad y empecé a actuar.

– así que se conocían desde el ejercito, no- Le dije

– Si, manteníamos juntos para arriba y pa abajo, este guebon casi me hace expulsar, me incitaba a la indisciplina- me respondió Diego

– Ah, o sea que mantenían cogiendo a todas horas, la has de haber pasado de lo lindo primito con este man- me aventure a decirles sin ningún miedo al rechazo. En la vida hay que ser lanzados o si no nunca logras lo que quieres, pocas veces la montaña va hacia ti, eso lo había aprendido desde hace rato.

– Primo, por favor- me grito Juan Camilo, mientras Diego seguía con la mirada al frente como evitando la pregunta.

– Pero que pasa, primo? Es que no te gusta este man, si esta buenísimo- mientras le decía me le acercaba al oído- si la podemos pasar de lo lindo con este guebon, yo se que el nos hace el favor- se lo dije prácticamente susurrándole al oído.

De verdad que corría el riesgo de que el mancito reaccionara y me mandara con la quijada rota para la casa, pero no, al parecer era de los nuestros, ya que inmediatamente cogió la mano de Juan y se la llevo al bulto, mientras yo le metía la mano por la camisa y le pellizcaba los pezones, recorría todo su pecho como buscando algo y bajaba hasta introducir uno de mis dedos por su pantalón, su bulto había crecido considerablemente y se veía que era una bestia descomunal la que se guardaba. Al llegar a su apartamento no aguantamos mas, lo tire encima de la cama quedando de espaldas y yo me tire encima de el, lo cabalgaba rítmicamente encima de el sin quitarnos la ropa, frotando su bulto con mi culo, sentía como esa masa de carne quemaba al contacto con mi pantalón, lo miraba directamente a los ojos se le veía un brillo de lujuria en su mirada, lo intente besar pero se resistió y volteo la cara. – déjese guebon que le va a gustar se lo aseguro- le dije, volví a intentarlo, esta vez pude contactar con sus labios pero no me dio paso a su boca, la mantenía cerrada, estaba haciéndose el difícil el muchacho, saque mi lengua y le lamí la barbilla, luego el cuello y mordí su oreja, mientras seguía con mi movimiento en su bulto, volví a su boca, y ante la insistencia abrió sus labios y por fin hice contacto con su lengua, cálida, húmeda, y le gustó porque empezó a besarme apasionadamente, ahora abría su boca de par en par, me llenaba de gusto metiendole mi lengua hasta el fondo de su gargan

ta; mientras eso mi primo que hasta el momento solo había estado observando decidió participar, empezó quitándole los zapatos a Diego, luego el pantalón y lo dejo en bóxer, traía unos azules largos pegaditos, ahora si veía que de verdad tenia un bulto descomunal, estaba totalmente erecto y ya su tela lucia unas pequeñas gotas dadas por la excitación previa, mi primo le bajo los bóxer y ante el quedo una verga como de 23 cms, ancha, con venas a los lados un poco torcida a la izquierda y de la cual ya brotaban jugos preseminales, inmediatamente mi primo empezó a succionar, saque y entre la verga a la boca de Juan mientras yo le daba un placentero beso que ya estaba durando bastantes minutos, entonces mi primo empieza a tratar de bajarme el pantalón, como no lo consigue me paro de la cama, me lo quito al igual que el bóxer que traía puesto y vuelvo a mi posición, ya ahora mi primo tenia una espectacular vista y se intercambiaba entre la verga de Diego que se tragaba lo mas que podía y mi peludo culo que empezó a ser devorado por la lengua de Juan; a cada lametazo que me daba el primo, sentía como una oleada de placer llegaba desde mi culo a la cabeza, así estuvimos unos minutos, y entonces yo ya no aguante mas y me senté encima de ese mástil que me empezó a abrir en dos, sentía gran dolor al paso de esa bestia que lentamente entraba, pero mis ganas eran mas y seguí bajando, no logro entrar toda pero si una buena parte, ya en eso empecé a cabalgarlo, subía y bajaba mientras mis manos estaban apoyadas en su pecho, el gemía como loco, parecía como si se la estuvieran metiendo a el, en eso Juan se le coloca en frente a Diego y le ofrece su verga que ya estaba al máximo, esta vez Diego no dudo y se metió todo lo que pudo, inclinaba la cabeza para poder abarcar mas verga y con sus manos agarraba las nalgas de Juan y le metía un dedo por el culo, Juan Camilo empezó a taladrarle la boca y sus manos agarraban la cabeza de Diego para ayudarlo a levantar la cabeza, mientras se recostaba un poco y hacia contacto con mi boca y mi lengua; de vez en cuando los dedos de Diego salían del culo de Juan para acompañar a su verga en mi ano, los después de dejarlo bien lubricadito y dilatado mi primo se le coloco entre las piernas, se subió estas a los hombros e introdujo hasta el fondo su pito en el culo de Diego, este lanzo un grito de dolor que fue apaciguado con el bombeo que empezó Juan sobre el culo de su amigo, las nalgas de Diego saltaban como buen jamón, ahora si que había escándalo, porque Juan era muy violento con su meneo y Diego solo hacia mas que gritar y gemir, entretanto yo me la meneaba suavemente viéndolos a los dos coger como perros, pero al mismo tiempo, mientras veía a Juan Camilo comerse a su amigo no podía sacármelo de la cabeza, por mi mente pasaban mil imágenes de Juan y yo haciendo toda clase de obscenidades, mi mirada estaba fijada en el, si me iba a correr, esta vez seria una corrida por el, y entonces sentí celos, celos de que se estuviera comiendo a su amigo, al que se debería estar cogiendo soy yo-me decía a mi mismo, no lo quería aceptar pero ya estaba sucediendo. Juan no se demoro mucho en correrse y lo hizo en el pecho de Diego, después de esto le cogió la verga y empezó a menearlo mientras le besaba el culo y se tomaba toda la leche que el mismo había depositado ahí, al poco tiempo Diego se volvió a correr, dejando su mano llena de semen, yo tampoco dure mucho y me acerque a Diego descargándome en su cara. Decidimos quedarnos esa noche allí, y al rato nos dormimos, en la madrugada repetimos la sesión de sexo, esta vez yo fui el que le di por el culo a Diego, mientras este le clavaba hasta el fondo su mástil a Juan. Ya por la mañana salimos muy temprano, ya que debíamos alcanzar a la familia ya que nos iríamos de paseo a una finca en una población cercana a Medellín. Ya estando en la finca, me puse a pensar en todo lo que había pasado y en la maricada que me estaba dando por el Juan, me preocupe bastante porque las cosas se estaban saliendo de mis manos, siempre le he tenido miedo al amor, porque me puede cortar las alas y la mayoría de veces sales dolido. El tiempo paso y el aburrimiento reino, para matar un poco el tiempo decidí ir de paseo por entre los pastizales y los cultivos, solo, sin Juan, necesitaba pensar; cual fue mi sorpresa cuando al poco tiempo de estar caminando distingo una figura ya conocida detrás de unos arbustos loma abajo, desde el sitio en que me encontraba podía verlo claramente, mas el no p

odía verme a mi; era mi tío, que se encontraba recostado sobre una piedra, con el torso desnudo, la bragueta abierta, la mirada perdida, y con una de sus manos manoseando al pajarito, que hasta ese momento se encontraba dormido, este empezó a tomar forma, se lograba distinguir como iba creciendo y tomando tamaño, de nuevo su tranca relució imponente, grandota, liquido lubricante ya emanaba de su ojete, su mano peluda se perdía en la selva de su vello pubico, se frotaba con fuerza, se la agarraba desde la base hasta que llegaba a la cabeza y la estiraba un poco, su mano izquierda recorría su pecho velludo, se detenía en sus tetillas y las acariciaba por un momento para luego seguir su camino mas abajo, por los vellos de su panza, recorría de nuevo el camino y después su mano se perdía por su espalda, llegaba mas abajo y se introducía por su pantalón, donde seguro encontraba un orificio donde introducirse, mientras, su mano derecha seguía con el masaje por todo el tronco de su verga, que seguía escurriendo liquido, y tomaba mas y mas ritmo; su rostro, denotaba el placer tan inmenso por el que estaba pasando, ese guebon la estaba pasando de maravilla, los ojos los tenia cerrado y se mordía el labio inferior como aguantando los gemidos; la mano que tenia en su culo también empezó a aumentar de velocidad; yo ya me estaba calentando, mi verga ya empezaba a di

– Vea pues, hasta mirón me salió el pelao- me dijo a la distancia, mientras yo bajaba la loma que nos separaba.

– Que pajota la que te has hechado tío- le dije

– ¿ Te gusto?- me pregunta

– Claro tío, me has dejado supercaliente, pero como así de venírsela a menear solo, si para eso tiene sobrino que le tiene ganas, parcero eso no se hace, si somos familia guebon- le respondí mientras me agachaba a limpiarle restos de semen que habían quedado en su prepucio y alrededor de sus vellos- Eh tío, desaprovechar toda esta lechita si aquí tenias esta boquita que te la recibía. Mínimo que se la hizo pensando en mi, no?

– Pues medio medio, porque no solo en vos, también en mi pelao, es que desde estas aquí yo no se lo que me pasa con el, me tiene recalentado. Vos me vas a hacer un favor- me dijo

– Como que tío?- le respondí sin suspender mis labores limpiadoras.

– Necesito que me ayudes con el, quiero pegarme una folladita con el, solo una vez, pero que vaya a quedar para los tres y guardemos el secreto- me dijo, y yo me levante y lo mire como desconcertado.

– No tío, yo no lo ayudo a eso, eso es incesto, es pecao guebon- le dije como sacándome una excusa.

– Ah, ahora te me vas a poner de monjita regañona, no seas guebon si vos sos mas sucio que nadie- me dijo, en eso tenia toda la razón.

– Y si Juan no quiere, o se enoja?- le pregunte

– Por Juan, yo no creo que vaya a ver problema, ese marica me carga ganas, si ya hemos tenido nuestros roces por ahí, pero nunca ninguno de los dos ha tenido valor de arriesgarnos.- finalizo Así que quedamos en un plan para poder cumplir la fantasía de mi tío, la verdad es que a mi también me daba algo de morbo la idea, tan solo de imaginarme a esos dos sementales cogiendose mutuamente me paraba la verga inmediatamente, y así dure todo el almuerzo, con la verga parada a mas no dar, tanto que después del almuerzo Juan se dio cuento y me pregunto si quería bajar un poquito esa calentura- Si Juan, pero tengo una idea mejor, y tu me vas ayudar- le respondí. Después de eso entramos a la casa de la finca, era una casa grande, no muy vieja, de dos pisos y al parecer en el de arriba no vivía nadie, ya por la mañana había estado allí, y estaba llena de cojines, sabanas y demás cachivaches, seria perfecta para nuestro plan. Aprovechando que la mayoría de la familia estaba tomando una siesta en hamacas fuera de la casa y otros tantos estaban excursionando en el monte, decidimos que esa seria la mejor hora para actuar; le pedí a Juan que se colocara una cinta alrededor de los ojos con el objetivo de que no viera nada. Ya con ella puesta comprobé que no viera nada, era fundamental que todo mantuviera en la oscuridad para el, le pedí que confiara en mi, lo cogí de la mano y lo fui guiando por la casa, hasta subir al segundo piso y encaminarme hacia el ultimo cuarto del pasillo.

– Ojo pues parcero, que no vaya a ser una de sus maricadas-me decía, mientras me agarraba fuertemente de la mano Cuando llegamos al ultimo cuarto, lo guié a entrar y después de el, entre yo y cerré la puerta de la habitación; ya allí se encontraba mi tío, t

otalmente desnudo y con la verga apuntando el techo, de verdad que mi tío es un verdadero oso, que man tan peludo. En mucho silencio y procurando de que Juan no se diera cuenta de la otra presencia, empecé a desvestirlo, cuando estuvo desnudo me di cuenta de que la situación de misterio también excitaba a mi querido familiar porque su pito ya estaba al palo, suavemente empecé a manosearlo, pasando mis dedos por mi boca para humedecer un poco ese glande, mientras lo hacia, mi tío se coloco detrás de mi haciendo que su verga se incrustara en medio de mis piernas, y me mete la mano por dentro del pantalón y el bóxer y empieza a pajearme suavemente, poco después, el papá se coloca en medio de las piernas de su hijo sin que hagan contacto, se tira sobre la cama y con una de sus manos agarra la verga de su hijo que ya esta emanando liquido preseminal, mi tío me mira y me hace un gesto malicioso que por poco hace que me riera fuertemente y se dañara todo, mi tío miro esa verga por todos los ángulos y empezó a lamer la cabeza, sin metersela toda, lamía todo el tronco y llegaba a las bolas, las cuales lamía como si fueran una paleta dejando empapados los pocos pelos de mi primo, luego decidió dejar de jugar y meterse todo el mástil a la boca, y de verdad que se lo comió literalmente, porque se la introdujo toda quedando su nariz pegada al vello de Juan y la sacaba lentamente apretando fuertemente los labios contra ese vergajo haciendo que de mi primo salieran unos gemidos de placer y se contorsionara, con este mete y saque mi tío siguió por unos minutos, cuando de pronto Juan intentó agarrar de los cabellos a su padre para poder establecer un ritmo, pero este sostuvo sus manos antes de que lo lograra, se habría dado cuenta, mi tío tiene el cabello corto pero no tanto como yo; mientras yo, ya me había quitado mi ropa y estaba igualmente desnudo como ellos, me cogía el pito y me lo meneaba viendo la imagen, varias veces tuve que parar y aguantarme para evitar una corrida prematura, la situación me ponía a mil, ver como el padre le mamaba la verga al hijo ya todo un hombre hecho y derecho era indescriptible, de repente mi tío agarro las piernas de Juan y las abrió de par en par, Juan ni chisto, pensando que el que le hacia todo lo que sentía era yo, ante el quedo ese manjar que yo ya había probado en anteriores ocasiones, nuevamente el gesto de mi tío, y nuevamente la lengua que recorría el esfínter de Juan, la boca de mi tío se pegaba al culo de su hijo, yo ya no podía mas, y no se en que momento pero de repente me siento sobre el pecho de Juan y le introduzco toda mi verga en su boca a la fuerza, no paso un segundo y yo ya estaba llenando de leche la boca de mi primo, este inmediatamente se incorporo y sorprendido intento quitarse el lazo de los ojos, yo reaccione rápidamente y lo detuve.

– Que es esta maricada primo, quien hijueputa esta aquí. Si ves que vos salis con unas sorpresas de mierda- me grito con tono de rabia.

Yo trate de tranquilizarlo, lo abracé sin dejar que se quitara la cinta y lo bese tiernamente y le susurre mientras mis labios contactaban los de el.

– Pero porque te pones así, venga mi niño, yo se que a vos te va a gustar, confia en mi, si, aquí hay alguien mas, el cuento es que no te dieras cuenta y fuera sorpresa, pero la cague con mi calentura, yo se que vos queres, no te me hagas el difícil- le digo- ¿ te gusto mi lechita?- le pregunto con cierto tono mimado. De nuevo sentí que me embargaba el sentimiento que empezaba a crecer por mi primo.

– Si estaba rica- me responde ya mucho mas tranquilo.

Por lo cual empezamos nuevamente acostando a mi primo en la cama, esta vez el contacto era por parte de mi tío y por parte mía, a ninguno se nos había bajado la calentura en el pequeño lapsos, todos la teníamos muy bien levantada, incluso yo que ya me había venido, retomamos nuestras labores con aquel cuerpo bien formado, pero esta vez cambiamos de papeles, yo empecé a mamarle el culo a mi primito, mientras mi tío se ponía en forma tal que la cabeza de Juan quedaba entre sus piernas, sus bolas en la nariz de Juan y mirando a la verga de mi primo, la cual volvió a succionar sin pensarlo dos veces, mejor dicho hicieron el 69 para dejarnos de tantas maricadas, Juan estaba en el cielo, un hombre del que al parecer se había enamorado chupandole el culo, otro hombre de quien no tenia la remota idea de que fuera su papá chupandole la verga y con el pito de este mismo hombre en su boca, follandolo como si fuera una vagina, porque eso si, debo decir que mi tío no desapr

ovecho semejante oportunidad porque movía sus caderas violentamente contra la garganta de su hijo, por mi parte abandone mi orificio preferido para poder chantarle un beso a mi tío y de ahí pegarle una probada a la cabezona verga de mi primo que emanaba bastante liquido, coloque las piernas de mi primo en mis hombros y fui introduciendo lentamente mi polla por ese culito apretado, sentía como se contraía y me hacia delirar de placer, así en esta posición aproveche para cogerle la cabeza a mi tío y empujarlo hacia la verga de Juan, que se la tragara toda, en eso Juan saca el pene de su padre de su boca y balbucea:

– Este guebon es que es sordomudo o que?, no ha dicho ni una hijueputa palabra, ni un gemido, no me ha dicho si le esta gustando la mamada que le estoy haciendo porque la que el me esta haciendo esta a punto de hacerme estallar.- dice Juan refiriéndose a mi tío que hasta el momento había estado en silencio.

– Si parcero, es sordomudo, no te puede oír, pero le estoy viendo la cara y de verdad que se la estas haciendo bien- le respondí en medio de mis bombeos con tono sarcástico.

Y es que de verdad que mi tío había hecho un silencio abrumador, solo se oían los gemidos de Juan y míos. Saque mi instrumento de ese culito y empecé a meterme dedos en mi culo, porque estaba dispuesto a disfrutar una vez mas de la tranca de Juan. Cuando ya estaba listo me senté en Juan y empecé a cabalgarlo y la boca de mi tío se ocupaba en succionar mi verga, de repente lo agarraba del rostro y lo subía hasta mis labios para que nos diéramos un beso, el día era caluroso, y la habitación cerrada y poco aireada por lo cual la temperatura era bastante fuerte, el sudor nos escurría a los tres, yo si que estaba empapado en sudor, no iba a aguantar mucho mas, era increíble todo lo que habían durado mi primo y mi tío, no se habían venido ni una vez, yo no estaba dispuesto venirme sin ver como se clavaban el nabo entre ellos, por lo que me salí de Juan, quedando en mi como una especie de vacío; esta vez mi tío saco su verga de la boca de Juan el cual inmediatamente reclamo, pero pronto tuvo que callarse porque mi tío le mando de una semejante verga por el culo y empiezo a bombearlo sin descanso, yo mientras me dedicaba a besar los labios de mi primo, lo besaba en una forma que a pocos hombres les había hecho, muy tiernamente, separaba mis labios de los suyos y volvía a besarlo, introduciendo mi lengua solo por un instante, salía y lamía delicadamente sus labios, luego mordía a estos y nuevamente abríamos nuestras bocas para sumerjerme en la pasión, no quería dejar de besarlo, ni quería que esto terminara, mientras, sentí como mi tío estaba llegando al clímax con unas embestidas brutales que empujaban la cama contra la pared y por fin salió de su silencio con unos gritos que se han de haber escuchando en toda la casa, termino dentro de su hijo e inmediatamente saco su vergajo del culo de Juan, este al reconocer de quien provenían los gritos, se quito la venda y al ver que era su padre empezó a reírse.

– Maricones hijueputas, yo sabia que debía ser una vaina bien preparada, me lo imaginaba que me iban a salir con esta- dijo en medio de sus risas- ya pensaba que eras vos papá, el olor a verga te delataba, ¿ te gusto mi culo papá?-continuo

– Ay mi pelao, ya veo que te hice muy bien hecho- le respondió mi tío mientras seguía acariciando el pecho y las nalgas de Juan- Ahora quiero que tu pruebes del mío Diciendo esto mi tío se coloco en cuatro, mi primo se incorporo y metió uno de sus dedos en el culo de su padre y empezó a meterlo y sacarlo, para luego meter dos y luego tres, su padre también empezó a moverse de forma tal que se le estaba dilatando el ojete del culo en una forma brutal.

– Ya veo de donde saque ese gusto por culiar, si es que ante mi tengo una maquina culiadora- le dijo a su padre mientras al mismo tiempo cambiaba sus dedos por su verga que ya reventaba de dureza y longitud.

Y así fue introduciendo su nabo en el culo de su padre, para empezar a bombearlo- te va a gustar mi leche papito, ahora te voy a preñar, te voy a dar un nieto parcero- le decía a mi tío en medio de sus embestidas, yo no desaproveche y de nuevo enterré mi nabo en el culo de Juan el cual entro sin problemas debido a la lubricación de la leche de mi tío, el ritmo que cogimos no aguanto mucho y de repente siento como el culo de Juan aprieta mi verga, al mismo tiempo que gemía desesperadamente, yo no aguante mas y me vine inun

dando de nuevo el culo de Juan – el que se va a preñar es otro- le dije al oído a Juan quien sudoroso y jadeando quedo recostado en mi; así tirados en la cama quedamos un rato hasta que mi tío se viste y decide marcharse para no levantar mas sospechas. Yo me quedo con Juan, el esta recostado en mi pecho, nos quedamos así no se cuanto tiempo sin decir una sola palabra, sentimos que las palabras estorbaban, pero al final teníamos que afrontar una realidad, ambos nos habíamos enamorado el uno del otro, y yo no podía ni quería aceptarlo, vivía cientos de Kms de distancia y no quería nada serio, por lo que empezamos a discutir, no se en que momento le dije que de verdad no sentía nada importante por el, que solo lo veía como un primo que estaba muy bueno y con el cual lo único que quería tener era sexo, de nuevo le mentí y me mentí a mi mismo, no fui capaz de decirle que ese gran amor que me estaba promulgando era correspondido, fui cobarde. El salió de la habitación sin mediar palabras, estaba de verdad dolido, lo note porque tenia encharcados los ojos y empezó a lagrimear.

Esa noche no nos hablamos, yo dormí y el durmió, sin mediar una palabra, por la mañana me levante y ya no estaba, no se si era para no tener que despedirse de mi, en fin, nos fuimos ese Lunes, el no apareció, mi tío se despidió de mi, me dijo que cuando quisiera volver que estaban las puertas de su casa abiertas, siempre con esa sonrisita maliciosa. Yo prometí volver aunque todavía no se si sea capaz de volver, aunque me muera de ganas de ver a mi primo. De eso hace ya un par de años, mi primo volvió a llamarme en varias ocasiones con tal suerte de que nunca me encontró en casa o me le negué, en una ocasión pensó venir hasta aquí, pero para evitarlo me invente un viaje a la costa antes de que llegara. Ya han sido varios los viajes que me he perdido. No tengo ni idea si mi tío y su hijo han tenido mas encuentros. No se parce si esta leyendo esto pero si lo esta haciendo, discúlpeme pero me da miedo enamorarme, es mi peor defecto y le prometo una cosa: ese fue mi mas reciente viaje a Medellín pero no será el ultimo.

Si te gusto mi historia y quieres contactarme escríbeme a solo61010 (arroba) hotmail.com .Si nuevos sucesos ocurren, les contare con el nombre de viaje a Medellín III

Autor: solo61

solo61010 ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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