MIS 18, SORPRESA Y PLACER DESENFRENADO I

Muchos hablan de los 18 de una u otra forma, dependiendo de los factores que hayan afectado su vida (amorosa más que todo), en mi caso sucedió algo con mis 18 (aún tengo esa edad), que no a todos les sucede, y los que tienen la suerte de experimentarlo, la mayoría no lo cuenta (más que todo porque no le van a creer) ni lo publica en internet (excepto yo y unos cuantos).

Empezaré por describirme: me llamo Carlos, tengo 18 años, vivo en Venezuela específicamente en Valencia. Mi físico, no es por alardear, pero no está nada mal, soy moreno (ni tan claro ni tan oscuro, moreno intermedio), mido 1.80 cms., de contextura fuerte por las horas de gimnasio (piernas torneadas en parte por herencia de mamá y en otra parte por el gimnasio como lo dije antes, espalda ancha, pectorales un tanto definidos, pero no tanto porque no me gusta tener eso como senos y buenos brazos, que son mi principal característica, no porque estén tan definidos, sino porque de una forma u otra llaman la atención, pregúntenme por qué), ojos marrones y cara de pocos amigos… pero es pura cara.

Vivo en una casa de 2 pisos, en la cual habitamos mi madre, mi padre, mi hermana Antonieta de 21 años y yo. Por mi condición de hermano menor, siempre me han mimado un tanto y he tenido otras comodidades, pero los inconvenientes son que mi hermana tiene la última palabra siempre y yo sólo puedo atinar a decir "sí hermana" a todo, ya que mis padres le dejan su autoridad sobre mí, que ladilla… me puedo autocriticar como un chico tímido, aunque no tengo mal físico, soy un tanto cerrado con las mujeres y eso me ha traído inconvenientes sobre todo en lo que a vida sexual se refiere (soy virgen o lo era).

No salgo mucho, por no decir nunca y tengo pocas personas a las cuales podría llamar amigos, voy del liceo a mi casa, luego al gimnasio y posteriormente a los diferentes cursos introductorios para ingresar a la Universidad.

Mi hermana por otro lado es una total "HEMBRA", ya que con deseo sexual nunca la he mirado, pero tengo que decir que está muy buena. Mide 1.78, morena, de cara muy bella, cabello muy negro y liso, senos en su tamaño, cintura chica y un culo muuuy bonito, aparte de sus largas piernas, en resumen todo un bombón.

Se podría decir que mi hermana es todo lo contrario a mi personalidad, ya que sale casi todos los fines de semana, tiene novio y si no, lo encuentra, es muy cariñosa y tierna, y su mejor atributo es la labia y su expresión de chica tímida, pero yo creo (y lo comprobé más tarde) que es una completa puta viciosa, no se, me da esa impresión aunque no la puedo contar a ella, ya que sería regalarle un cachete para que lo vuele de una palmada.

Haciendo conexiones, si mi hermana está buena, su grupo o pareja de amigas no se queda atrás, el cual se compone por dos hermosuras:

Camila: mide aproximadamente 1.70, piel blanca, cabello rubio ondulado, ojos azules, nariz fina, labios rosaditos (en sí una cara de infarto), senos muy apetitosos y grandes y culito chiquito pero si me lo ponen lo muerdo, de carácter muy sociable y tierna. Tiene 20 años

Angélica: mide como 1.79 (bien alta), piel morena, cabello castaño, ojos marrones claros, (de cara muy hermosa), nariz un tanto gruesa pero bonita, senos pequeños pero apetecibles, cintura chica y el tesoro: un culo que vuelve loco a toda Humanidad masculina y una que otra femenina, dos grandes y redondas nalgas duras unidas por unas largas piernas un tanto separadas que desde atrás se puede ver su coño, su deseable coño.

De personalidad es salida y decidida, si le gusta alguien lo consigue y para eso usas sus atributos (el culazo que se gasta). Angélica, más que Camila ha sido el objeto de mis pajas desde hace ya unos cuantos años, ya que ese culo ha perdurado desde hace tiempo. Ella tiene 21 años, igual que mi sister.

Siempre he mantenido una buena relación con mi hermana y sus amigas, aunque a veces peleo con Antonieta (mi hermana) por nuestra diferencia de carácter, pero en sí llevamos una relación normal de her

manos. Camila siempre me ha tratado bien y me trata como su hermanito menor, ya que ella es hija única, pero déjenme decirles que yo quisiera que me tratara de otra forma, ya ustedes saben, no se hagan.

Angélica, por otro lado, siento que le caigo como pesado o eso me da a entender, me trata fríamente pero a veces busca la manera de calentarme, cuando lleva faldas más que todo, me enseña sus piernas morenas y una vez hasta llegó a dejar mostrar parte de su minúsculo tanga. No se si lo hace a propósito o por descuidada, ni me interesa, ya que si ella no me trata bien, para qué yo lo voy a hacer.

Como ustedes intuirán, era virgen, así que mi fiel compañero era Palito Ortega (mi pene jeje) y me la pasaba siempre dándole la mano por así decir de una forma menos común a la tradicional paja. Camila, como ya les decía era buena gente conmigo, pero cada vez que estaba cerca de mi, mis ojos se dirigían a esos grandes senos y enseguida mi "socio" se alebrestaba. No se si en alguno de esos momentos me llegó a pillar, que se yo, jeje, pero lo cierto era que de tanto ver a esos dos bombones (Camila y Angélica) no podía dejar de imaginarlas chupándome el pene o cogiéndolas por todos lados, a Angélica por ese culo de infarto.

En sí todo comenzó una tarde en la que estaba bañándome y a la vez pajeándome, no recuerdo bien porque no pude terminar esa paja aquella vez, creo que me acordé que se me hizo tarde y salí a paso rápido a mi cuarto, envuelto en paño por la cintura, pero con una notable erección (mi pene o guevo mide 18 cm, no tengo un cañón de mierda como lo dicen algunos lavaperros que seguro lo que tienen es un pito de 1×1 cm, mi pene es normal dentro de las medidas pues), retomando, salí envuelto con una toalla por la cintura y no me percaté que venía Angélica del otro lado de la pared y sucedió lo inevitable, un choque y caímos los dos al suelo, ella encima de mi, como sabrán, tenía una erección y al sentir ese cuerpecito, digamos que se alegró más.

Luego del incidente me intenté poner de pie, pero Angélica se tardó como más de la cuenta por pararse y eso hacía que me alegrara más, o que mi pene se alegrara más, situación notablemente incómoda para mi. Cuando Angélica se paró, yo lo hice y la toalla se había movido un poco, tanto como para que ella pudiera ver parte de mi pene y mi cuerpo desnudo.

Debo decir que Angélica ni Camila me habían visto ni siquiera el torso desnudo ya que era muy tímido y siempre andaba vestido, no como un monje, pero siempre tenía camisa o franela sin magas, así que cuando ella me vio el cuerpo, mi torso fuerte y mis piernas marcadas, pude notar como una mirada pícara y una sonrisita, me atinó a decir: "no sabía que te gastabas ese cuerpo, y yo con ganas", no pude evitar poner cara de estúpido en ese momento y sonrojarme, me fui rápido a mi cuarto y sentía su mirada a la vez que su sonrisita.

A partir de ahí la cosa o mi relación con Angélica comenzó a cambiar, siempre que llegaba me saludaba, cosa que nunca hacía, me llamaba para preguntarme cosas, cuando estaban las tres amigas (mi hermana, ella y Camila) me llamaban para que estuviera con ellas y sacarme conversación, entre muchas otras cosas.

Siempre que podía, Angélica me dejaba un recuerdito de su parte, ya que cuando me saludaba, me besaba y abrazaba pagando sus senos a mi pecho, que aunque no eran tan grandes, eran suficientemente hábiles como para despertar una erección en mi, cosa que creo que era su propósito, algunas veces se le caían o hacía que se le caían cosas al suelo y se agachaba a recogerlas, dejándome un panorama muy fuerte para mis ojos y hormonas de 18 años, entre muchas otras provocaciones, siempre que estaba cerca de mi hermana y sus amigas, sentía miradas por parte de ellas tres como de complicidad acompañada de risas, y yo en mi estupidez no podía descifrar que coño era lo que pasaba.

Una vez estando en la sala estudiando, Camila se me acercó por la espalda, me abrazó (recostando sus grandes y apetitosos senos a mi cuerpo) y me preguntó que si tenía dudas con esos problemas de física, que ella me podía ayudar en todo lo que se refiriera a "Problemas Físicos", esa frase la sentí de una forma extraña, ya que eran unas simples palabras pero me ex

citaron, debe ser por la forma en que lo dijo; ella seguía bombardeando:Ca – Si vez que tienes algún problema con estos ejercicios, yo te puedo enseñar unas técnicas muy buenas para que los resuelvas (hablaba en tono un tanto sensual y dulce), ya vas a ver que luego de que te enseñe mis habilidades Físicas, vas a ser el mejor.

Yo sentía cada vez más sus senos en mi espalda y mi erección no bajaba, ella me daba besitos en el cachete, pero como siempre lo hacía no me atreví a hacer nada.

Luego de que la estaba pasando bien con los roces de cu cuerpo, sentí que mi madre llegaba y ahí se acabó la magia, ya que Camila se fue, no sin antes decirme: "Te voy a enseñar mis trucos". Quedé en la mesa desconcertado y a la vez un poco excitado. Yo pensaba, que coño le pasaba a estas mujeres, estaban muy amables y extrañas conmigo, planteaba varias posibilidades, entre las cuales estaban la de querer seducirme y la de querer hacerme una broma pesada, es decir, calentarme y después dejarme así. Ésta última decisión fue la que tomé porque yo las conocía un poco y creía que querían hacer eso conmigo, cosa que después me daría cuenta que no.

Un día estaba en mi cuarto, cuando aparecen mi hermana y sus amigas para preguntarme que cómo le quedaban sus ropas que iban a salir un rato (si lo que llevaban se puede llamar ropa, bue…), mi hermana Antonieta iba vestida con una minifalda negra muy corta que dejaba ver sus largas y perfectas piernas, acompañado de una camisa que amarró a la mitad de su plano abdomen dejando ver la hermosura del mismo, también iba con un escote muy "prometedor" que digamos, iba descaradamente vestida (No me culpen soy su hermano, celos son celos).

Camila vestía una camisita de tirantes con un escote para volver a un muerto del más allá, donde se le veían sus hermosas tetas con pequitas, luego venía una minifalda blanca en la cual se veían sus hermosas piernas, casi todas y se podía notar un tanguita negro que se demarcada si observabas bien. Luego venía, lo majestuoso, la seducción en persona, Angélica, que con una blusa muy pegada a su cuerpo y unos muy pegados pantalones blancos que dejaban notar el triangulito de su tanga se veía de lo mejor, puedo decir que la vi sin reparos y mucho más tiempo que las demás.

Estaba en un hermoso transe cuando mi hermana me despertó diciendo: y entonces. ¿Que tal nos vemos? Sólo atiné a decir que se ven de maravilla, aunque le dije a mi hermana que se le veía todo, cosa que a ella no le importó, más bien le gustó, y dijo además: a la próxima vengo y me vistes tú, ese comentario me dejó sin bases. No recuerdo bien si estaba en un transe o un muy alto estado de excitación, porque cuando Angélica salió, dije en un tono bajo (o eso creía yo) "Qué preciosidad de culo", cuando dije esto y levanté la mirada, vi que estaban las tres mirándome de una forma pícara, éstas se devolvieron y se me acercaron las tres sentándose en mi cama: Angélica – Qué pasa Carlos ¿Te gustan mis nalguitas?, yo las mantengo muy bien cuidadas para que cuando alguien venga, las disfruté muuuuuucho.

Car – Disculpa, no quise decir eso, o sea, no, que me gustan, pero…

No había terminado de decir la frase cuando siento que Camila me agarra el pecho desde atrás y comienza a acariciarme, primero los pectorales, luego bajando lentamente por mi abdomen, vuelve a subir y me acaricia los brazos, luego vuelve a bajar lentamente hasta rozar mi miembro, que ya a esas alturas había cobrado vida, luego comienza a masajear suavemente mis muslos, pero nunca llegando a tocar mi pene de forma directa, con cada roce de sus manos sentía una corriente eléctrica en mi columna vertebral.

Angélica no se quedaba atrás y estaba acariciándome los muslos, y directamente comenzó a acariciarme las nalgas y a besar mi abdomen, ya cuando me di cuenta tenía no tenía camisa y estaban las dos (Camila y Angélica) besándome el torso, sus lenguas eran muy hábiles y estaban haciéndome sentir "bien" que digamos.

Mi hermana observaba todo muy atentamente desde una silla que tengo en mi cuarto, y ahí estaban Angélica y Camila haciendo de las suyas, tenía mis ansias cerca y no lo iba a desaprovechar, comencé a tocar las nalgas de Angélica por encima de su pantalón y lentamente fui introduciendo mi mano a trav&

eacute;s del mismo, palpando el hilito de tela que se metía entre esas dos maravillas de la genética, metí mi dedo y comencé a masajearle sus nalgas con suavidad y a la vez con deseo, mucho deseo.

Con mi otra mano hice cumplir otro de mis objetivos, por no decir fantasías, comencé a tocar esas hermosas tetas de Camila, las turnaba para acariciarlas, ya que mi mano izquierda estaba ocupada con las nalgas de Angélica, acariciaba sus senos por los bordes y lentamente fui introduciendo mi mano dentro del sujetador y pude palparlas por completo, guao, que placer sentía al tocar esas maravillas, palpaba lentamente todo el seno y luego me dedicaba a darle pequeños pellizcos a sus pezones, cuando pude quitar gran parte del sujetador, vi que sus pezones eran rosita claro y estaban muy paraditos, como esperando que alguien los acariciase, no perdí mi tiempo y los turné con mi mano para atenderlos a los dos.

Llegó un momento en el que las dos se pararon y bajaron mis pantalones, comenzaron a besar la cara interna de mis muslos y lentamente bajaron mi última prenda, cuando vieron mi pene, se mojaron los labios y comenzaron a besar alrededor de la base de mi pene pero sin nunca llegar a tocarlo, sus lenguas iban y venían y yo ya estaba a mil revoluciones por milésima de segundo, es decir, que ya iba a explotar sin ni siquiera estimularme el pene de forma directa, cuando Angélica iba a engullir mi pene, hizo el amago, se arregló a la vez que Camila y se aproximaron a la puerta, Camila antes de irse me dijo al oído "tonto, mira lo que nos hiciste hacer" y se fue.

Mi hermana antes de irse me dirigió una mirada de burla que me hizo arder por dentro, no de deseo, no, no, sino de rabia o arrechera. Pude oír como se reían de mí al salir de la casa, he de destacar que mis padres no estaban esa noche ya que habían ido a un matrimonio a Caracas y no regresarían hasta dentro de 3 días.

Al siguiente día salí muy temprano y al pasar por la habitación de mi hermana pude ver a esas tres perras calentonas durmiendo con las mismas ropas de la noche anterior (todos estábamos de vacaciones, por eso mi hermana y sus amigas salían casi todos los días), se nota que habían bebido bastante ya que el olor a alcohol se percibía a leguas. Fui a la cocina y comí un poco para luego salir a la calle a despejar mi mente, recuerdo haber ido a diferentes lugares, fui al gimnasio, luego me bañe y arreglé allá porque había llevado ropa y me fui a un centro comercial, intentaba despejar mi mente pero no podía, a cada mujer culona o tetona que veía, me recordaba a Camila y Angélica. No pude evitar sentir tristeza, ya que pensé que ninguna mujer se fijaba en mí y las que lo hacían eran para dejarme caliente como me pasó la noche anterior.

Ya llegada la noche, luego de varios mensajes de texto de mi hermana (no quise responder las llamadas), decidí irme a casa. Intenté llegar de forma sigilosa y lo logré en parte, ya que cuando entré a mi habitación estaban ellas tres, si, ellas tres.

No pude evitar ponerme rojo como un tomate y a la vez sentir rabia, simplemente atiné a decir hola y les puse mi peor cara, esto en vez de molestarlas, les dio risa y cada una se paró de mi cama. Primero vino Camila y me abrazó, luego me besó de una manera muy tierna, un poco de lengua pero 60% más de romance, antes de irse me dijo "Esto no ha terminado" y salió de mi habitación. Luego vino Angélica y me besó muy a su estilo, buscando mi lengua desde el principio para entablar una lucha entre ellas, dejándome sin aire y totalmente excitado, igualmente me dijo "Te voy a sacar toda tu leche" y salió de mi cuarto.

Luego vino mi hermana y creí que no iba a hacer nada, pero me equivoqué, ya que intentó besarme, y como quité mi cara, la agarró con sus dos manos y me dio un beso de película, no me pude resistir mucho ya que estaba terriblemente excitado por las dos anteriores, aunque no me pareció correcto, me gustó un poco el sabor de sus labios. Ella también se marchó, no sin ates decirme: "lo de ayer tiene su por qué, ya lo verás hermanito".

Luego de pajearme dos veces en mi habitación, ya que no me atrevía a tomar la iniciativa, escuché los llamados de mi hermana a la mesa, cuando bajé, estaban las tres en la mesa esperándome para comer, mi puesto quedaba entre ellas.

Estaba comiendo de lo más feliz cuando una mano comienza a acaric

iarme el pene, cuando volteé la mirada hacia mi derecha, pude notar que era Camila, la más tierna de todas, pero la más caliente, intuí que quería juguetear conmigo pero sin que nadie se diera de cuenta, yo, por mi parte, comencé a masajear su clítoris (de algo sirven las porno) por debajo de su pantalón pijama, frotaba y masajeaba su botoncito en formas circulares, a veces paraba y me dedicaba a masajear sus labios vaginales por fuera y luego volvía a su centro del placer (cabe destacar que tanto ella como yo comíamos sólo un bocadillo, para tener una mano libre), masajeaba y frotaba.

Comencé a subir el ritmo y su respiración ya se sentía entrecortada, yo no me quedaba atrás, ya que sus movimientos pajeros con su mano eran cada vez más fuertes, yo seguía y seguí en lo mío hasta que ella terminó, tratando de disimular lo más que pudo y a su vez aceleró más su paja hasta que me hizo acabar de una forma bestial, ya que era la primera mujer que me tocaba el pene. Angélica y mi hermana se dieron cuenta por los gemidos al momento del orgasmo de Camila y le dijeron en tono burlón:

"Te lo dejaste para ti solita viva y a nosotras que"Camila sólo atinó a sonreír de manera pícara y con mirada cómplice y ahí entendí que la noche iba a ser muy larga.

Después de que Angélica y Antonieta terminaran de comer y reposar un poco (yo lo necesitaba más que todas), fuimos al salón a ver televisión, mi hermana se sentó en un mueble a un lado del sofá, mientras que Angélica y Camila se sentaron en el sofá y me hicieron espacio entre ellas, el cual acepté con gusto, ya mi timidez había comenzado a descender un 1.2% algo es algo no. Estábamos viendo una película cuando mi hermana encendió el DVD y puso una porno en la cual un tipo se pegaba a dos mujeres, espectáculo el cual me comenzó a encender, había una parte en la cual las mujeres le chupaban la verga al tipo y este parecía estar en el paraíso, justo en esa escena, Angélica y Camila se me acercaron y me dijeron que no olvidaría esta noche y muchas más.

Comenzaron a bajarme los pantalones de una manera muy sexy, mi bóxer también fue víctima de sus manos y en menos de lo que canta un gallo, estaban las dos comiéndome la verga de cabo a rabo, Angélica demostraba deseo, mucho deseo, con su lengua frenética moviéndose alrededor de mi glande, luego bajaba por el tronco hasta la base del pene, y seguía hasta chupar completamente cada uno de mis testículos a la vez que pajeaba mi miembro con su mano.

Camila, por otro lado, mostraba más paciencia y parecía disfrutar más del momento, ya que engullía completamente mi miembro de 18 cm, lo sacaba de su boquita y lamía el glande y el frenillo con una maestría y paciencia que ya me estaban volviendo loco de placer, luego bajaba lentamente por el tronco, dejando un canalillo de saliva hasta mis testículos, los lamía lentamente y luego subía otra vez chupando el canal de saliva que dejó al bajar.

Angélica y Camila comenzaron a besar el tronco, una por cada lado y luego subieron a mi glande y cada una se turnaba hasta que vino el clímax, exploté en un potente orgasmo que les llenó la boca de leche a las dos, ya que al principio Camila tragó una parte y luego Angélica como desesperada le arrebató mi pene y succionó lo demás. A mi el cuerpo me temblaba y se me nubló la mente, ellas siguieron en lo suyo hasta que limpiaron todo mi pene. Cuando volví a tierra, pude notar como mi hermana se masturbaba su coñito depilado mirándome a los ojos, enseguida vi hacia otro lado porque esa situación no me gustó mucho.

Luego de unos minutos, mi hermana comenzó a hablar con sus amigas:

Antonieta – Me dieron un buen espectáculo, ahora vamos a lo siguiente, ¿Quién de ustedes lo va a estrenar?Angélica – Yo voy a ser, porque quiero sacarle la leche de una forma que nunca la olvide, estoy empapada de sólo pensar que voy a estrenar a un hombre, siempre me gusta llevar el control y aquí lo quiero hacer.

Camila – estás equivocada Angélica, ya que voy a ser yo, yo voy a ser su primera mujer porque él necesita ternura y deseo a la vez, así que yo voy a ser. Me mojo e sólo pensar en esa verga adentro.

Antonieta – Bueno, hay que buscar una solución a esto, vamos a preguntarle a Carlos.

Todas se voltearon

hacia mi esperando una respuesta, yo sólo dije que las deseaba a las dos por igual y que me no me importaba quien fuese, pero que lo hicieran ya que sólo quería entrar en una concha. En ese momento, recordé lo que me dijo Camila (problemas físicos) la vez que estaba estudiando y se lo hice saber. Camila se humedeció los labios y se acercó a mi de forma muy sexy y me dijo: "Ya verás los trucos que te voy a enseñar", me tumbó boca arriba en el sofá y se comenzó a quitar su camisa, dejando ver sus grandes y blancos senos, luego prosiguió con su pantaloncito pijama y a la hora de quitarse su tanga negro y muy chiquitito lo hizo lentamente dejándome ver un gran coño color rosa de labios gruesos, dejaba una hilera de bellos sobre el mismo, que hermosura.

Después se me acostó encima y puso su coñito a la altura de mi boca (mi primer 69, guao), comencé a hacer lo que en las porno vi, primero fui besando muy suavemente los labios exteriores, pasando mi lengua por la rajita de vez en cuando, luego los abrí y comencé a repasar con mi lengua sus labios inferiores y su gruta del placer, había dejado su clítoris para el final y comencé a acariciarlo con mi lengua, ella dejó de chupármela para gemir como loca, y cuando metí 2 dedos y seguir chupándole el clítoris, su placer aumentó más y terminó en un fuerte orgasmo que hizo apretar sus piernas a mi cabeza, como para no querer dejarme ir, luego de aquello, aumentó el ritmo de su mamada y luego paró.

Yo le pregunté que qué había pasado y ella me dijo – falta un truco más antes del final Carlos -. Me sentó en el sofá y se arrodilló a mi frente, comenzó a chupármela de nuevo pero esta vez paró otra vez y colocó mi verga entre sus dos hermosos y pecosos senos, comenzando un sube y baja lento al principio y fuerte después. Yo sólo atinada a dejar escapar muestras de intenso placer debido a la rusa que me estaba haciendo Camila y ya estaba a punto de terminar cuando Camila paró su movimiento y me dejó reposar unos segundos, luego me dijo que aún faltaba más.

Sacó mi miembro de entre sus tesoros, lo ensalivó un rato y se montó sobre mi clavándoselo hasta el fondo, sentir esa vagina apretadita aferrarse a mi pene es una sensación muy pero muy placentera, comenzó a cabalgar lentamente, disfrutando del momento y gimiendo mucho.

Camila – ahh ah hay ahh que rico papi, quiero que te claves hasta el fondo y me hagas acabar como a una perra.

Yo escuchaba esto y me encendía más, comencé a chupar sus dos grandes senos, iba besando toda la base y luego subía para comenzar a chupar ese pezoncito rosa, le daba leves mordisquitos y lo succionaba, hacía eso mientras la cabalgata de Camila se había tornado frenética, como buscando partirme en pedazos, me decía cosas como sí papi, sigue cogiéndome duro, hazme gritar como una puta, sigue, sigue, ya viene, ahh ahh ahhhhhhhhhhh me vengoooooooooooooooo que riiiicoooooo. Su vagina apretaba a mi pene de una forma muy rica, pero cuando Camila presintió que iba a terminar, paró en seco y se salió, escuchando un sonido como ¡plop!.

Camila – Todavía falta mucho Carlos, has durado bastante pero aún te faltan dos mujeres, ups disculpa, una jeje ahora viene Angélica.

Este comentario me puso pensativo "2 mujeres" no será que se refiere a, no, no, seguro se le salió por la excitación. No pude evitar ver que me hermana seguía de cerca todo con su mano metida entre las piernas. De este transe me sacó Angélica, que acercó su boca a mi oído.

Angélica – ¿Te acuerdas que te dije que te iba a sacar toda la lechita Carlitos?, bueno, yo no voy a ser, va a ser mi culito, pero debes prepararlo para recibirte.

Ese comentario me excitó de sobremanera, le quite la camisa, pantalón y en el tanga me detuve para poder observar como nacía ese coñito moreno con su bello púbico en forma de un corazón, me dieron ganas de comérmelo ahí mismo, pero decidí esperar, la volteé y pude admirar su precioso culo, gran culo. La puse en forma de perrito y hundí mi cabeza entre esas dos nalgas, comencé a chupar su concha desde atrás para luego llevarlas a su culito, su olor de mujer era impregnante, me encantaba.

Chupaba y chupaba como un esclavo esa concha para luego ensalivar de sus fluidos y mi saliva ese anito al que comencé a estimular con

un dedo (de las porno se aprende mucho), luego 2 y luego tres en forma circular, se ve que Angélica le gustaba por ahí, ya que nunca mostró dolor, mas bien placer, soltaba frases como "Rómpeme el culo cabrón que estoy que ardo, parteme en dos y lléname de leche caliente, anda, annda", yo cuando ví que estaba bien dilatado, agarré mi pene y primero lo metí en la boca de Angélica para que lo lubricara, ella lo agarró como hipnotizada y lo chupó y ensalivó hasta que quedó listo.

Llegó el momento de mis sueños, el que nunca me fuese podido imaginar, encular a Angélica. Primero metí la punta y ella me dijo "Mételo de una vez cabrón", no la hice esperar y comencé a cogérmela por ese rico culo en la posición del caballito, bombeaba y bombeaba, sonaba el choque entre sus nalgas y mi pelvis, pla `la pla pla pla pla pla, yo estaba en la gloria, le daba nalgadas a ese culo que tanto soñé penetrar, pla, pla toma perra. Recordé un viejo truco que me dijo un amigo mío de concentrarme en otra cosa para no acabar rápido y eso hice.

Angélica – dame más cabrón de mierda, hazme sentir una puta párteme el culo en dos.

Yo le decía: toma maldita perra, esto es lo que estabas esperando, que te enculara, toma perra, sácame la leche con tu apretado culo, muévete para que te la ganes porque no la doy de gratis, muévete maldita perra, te quiero llenar tu culito de leche.

Angélica – si, desde que te ví y sentí tu verga la vez que nos caímos quise hacerte ver lo que te pierdes por ser tan tonto, ahora te voy a coger cuantas veces yo quiera cabrón, ya eres mió, mi culo nadie lo olvida y tu te lo vas a coger siempre uff ahh ahh hay hay ahhh ahhhh ahhh sigue sigue ahh ahh.

Yo sentí que iba a terminar y bajé el ritmo un poco, en ese momento de lucidez pude ver como mi hermana y Camila se metían hasta 3 dedos en sus coños y se agarraban sus senos con su mano libre. (Qué espectáculo, un chamo de 18 años recién cumplidos disfrutando de 2 mujerones que superan los 20, todo esto sin ni siquiera vender mi alma al diablo y sin pagar ni un centavo jeje).

Yo recordé una posición que había visto en las porno que siempre soñé que fuéramos Angélica y yo los protagonistas y no esperé ni un momento, esta era la posición final, el último asalto.

Con mi pene en su apretado y hermoso culo, me senté en el sofá y la puse encima de mi pero dándome la espalda, y ahí le dije al oído "Gánate mi leche, cabalga como nunca perrita".

Angélica – Te voy a sacar hasta sangre cabrón.

Comenzó una frenética cabalgata por parte de Angélica, subía, bajaba. Y hacía movimientos circulares son su culito, guao estaba en la gloria. Pla, pla, pla, pla, pla, pla, ese era el sonido de su violenta cabalgata, creía que se me iba a partir el pene en dos, le agarraba sus senos y los apretaba al ritmo de su cabalgata.

Ella agarró mi mano y la puso en su coño, entendí el mensaje y me puse a frotarlo y frotarlo en forma violenta, luego metí uno, dos, tres, CUATRO dedos en su gruta y comencé a cogerla con ellos, eso parece que la aturdió más y empezó a acelerar la cabalgata.

Angélica – ya vas a ver que te voy a sacar un orgasmo como nunca cabronazo, pero sigue con tus dedos que ¡Ya estoy terminando! Ahhh ahhh ahh ahhh ahh sigue cabrón hijo de puta sigue sigue que rico ahh ahhhhhhh ahhhhhhh me vas a partir el coño, ahhhhh ahhhh sigue maldito niño, sigue ahhhhhhhhhhhhhhhh me vengoooooooooooooooooooooooooooooooo ahhhh ahh.

Luego de que terminó parece que su único objetivo fue sacarme a toda costa la leche y comenzaba a tomar cartas, subía y bajaba a gran velocidad y movía la cadera en forma circular, pla pla pla pla pla, yo me agarraba de sus sudados senos, y nuestros cuerpos mojados se resbalaban entre sí. Ya mi leche estaba en la punta y salió. Ahhhhhh ahhhhhh ahhhhhhhhh ahhhhhh ahh toma maldita puta, aquí está mi leche en tu culo, toma. Salió la última gota de leche y ella se dejó caer en mi cuerpo, quedé con mi pene metido en su culo y los dos muy cansados.

Vi a mi hermana y a Camila y ya me sentía de valor como para preguntar que por qué hicieron esto.

Antonieta – Desde que Angélica te vio casi desnudo, se excitó y me dijo a mi y a Camila que había que busca

r la forma de disfrutar de ti y tú de ellas, para que aprendieras y vieras de lo que te estabas perdiendo, que al principio tú le caías mal a Angélica (se encontraba dormida sobre mi) porque ella pensaba que tú eras gay y cuando te provocaba tú no hacías nada y cuando sintió tu pene en su vientre la vez que se cayeron, ella pudo comprobar que tú no eras del otro lado y se tardó más de lo necesario en pararse y frotarse contigo para estar segura.

Yo sólo pienso que esa es una tonta excusa, porque ella quería cogerte, o al menos eso demostraba. Al principio su plan de cogerte entre todas, perdón, entre Camila y ella no me gustó, pero luego después de insistir hasta me excitó jeje.

Camila – Es verdad lo que dice tu hermana, Angélica siempre le has gustado y ella no lo quiere aceptar, bajo esa máscara tú le gustas y no puedo negar que me gustas a mi también y a alguien más, perdón, a nosotras dos nada más, Angélica y yo pues, por eso yo siempre estaba contigo, para protegerte de Angélica, pero se ve que no lo logré jejeje, pero ahora va a venir la pelea por ganarte Carlitos, así que anda tomando vitaminas para que soportes a tres mujeres, perdón, dos jeje. Mi culo nunca ha sido tocado por nadie, pero si te portas bien, ese va a ser tu premio…

Ese día nos quedamos dormidos en el salón, Angélica todavía con mi miembro en su culo, pero no le importó. En la mitad de la madrugada me desperté y lejos de excitarme me puse a pensar, esas insinuaciones de mi hermana, los comentarios de Camila sobre que tenía que cogerme a tres mujeres, pero si sólo estaban Camila, Angélica y, y, y… MI HERMANA…

Dependiendo de la aceptación que tenga éste, mi primer relato, les contaré que sucedió con Camila, Angélica y MI HERMANA ANTONIETA, más que todo…

Si quieren dejar algún comentario, tienen mi dirección.

Autor: Carlucho carlos_ddu (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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