MIS ORIGENES ARABES, MARIA

¡Comparte!

Vuelvo a presentarme, mi nombre es Maria(real) y el de mi marido es Victor (ficticio) recordaran los que me leyeron antes que soy una mujer de 32 años, vivo en una ciudad del norte de argentina, soy abogada y mi esposo es veterinario.

Para los que no me conocen aquí va una rápida descripción mía; mido 1.68 mts tengo una linda figura heredada de mis orígenes árabes más que del gimnasio, grandes pechos, linda cola según dicen y una abundante cabellera rizada rubia. Ahora, va mi relato.

La vida sexual en mi pareja se fue diría, opacando desde mi casamiento hace ya unos 4 años y ni que hablar si la comparara con la época corta pero intensa de mi noviazgo con Victor, ahora quedó resumida a una y quizás, con suerte, dos veces a la semana y si tuviera que darle puntaje, ni la mejor llegaría a 6.

A pesar que siempre me consideré una mujer capaz de mantenerme fiel a mi marido (más que nada por respeto antes que convicción religiosa o de otra índole), los estímulos, las propuestas, los lances de mis colegas y conocidos no tardaron en llega, algunos rechacé, otros respondí…

Los que me leyeron antes, recordaran mi relato verídico por supuesto de mi colega Ricardo. Con él, pasé momentos sumamente excitantes, cogimos en todos los hoteles de mi ciudad y de todas las formas posibles hasta que un día, y todavía no se por que, me dio un inoportuno "ataque" de cargo de conciencia y me presenté a media mañana en su estudio jurídico.

Él me recibió en la puerta de su oficina y antes de cerrar la puerta mandó a su secretaria a realizar trámites a tribunales, quedamos solos, apenas cerró la puerta empezó a besarme en la boca, acariciaba mi cola con una de sus manos y la otra cosquilleaba en mi nuca -realmente ya sabia lo que me gustaba-sin embargo lo deje hacer un rato y me puse seria, le dije: basta Ricardo, ya no me siento bien haciéndolo, mejor lo dejamos aquí y conservemos un buen recuerdo.

Por supuesto que él no tenia ni la menor intención que eso ocurriese y trató de hacerse el compresivo pero rechazó mi reclamo, me preguntó si no la estaba pasando bien con él ?-le respondí que si-¿acaso no te he dado todo el sexo que Victor no te está dando?-respondí que si-..me dirás también que esta no es la mejor pija que has tenido en tu boca (abriéndose la bragueta)….solté una carcajada y le dije ….SIIII Entonces déjate de pensar tonterías y vení chupámela me dijo….ya sabrán mi reacción.

Me arrodillé a sus pies y le di, creo, yo la mejor mamada desde que lo conocí …su pija estaba dura, húmeda de mi saliva y su liquido pre-seminal, salada y caliente …una pija exquisita y realmente se la chupé con muchísimo gusto …incluso le lamí sus huevos cosa que nunca se lo había hecho y volví a metérmela en la boca para tragar su leche como a él le encanta —resumen –mi ataque de mujer recatada quedó en la nada y por suerte seguimos como siempre.

Al cabo de tres meses, llegó mi cumpleaños, Victor decidió organizarme un gran asado para lo cual decidimos invitar amigos, conocidos y colegas, tanto míos como de él, sobre todo para hacer relaciones, ya sabrán que todo pueblo chico es como un pequeño o gran infierno en el cual siempre conviene estar bien como casi todos. Por supuesto, entre mis conocidos, invité a Ricardo…

Durante esa noche se formaron varios grupitos de charla y por supuesto mi marido estaba con sus amigos y yo con los míos …incluyendo Ricardo, en medio de la charla mi amante me dijo: Dra podría hablar con Ud. en privado sobre un caso que tengo? si por supuesto le dije y nos apartamos un poquito de la gente -aunque siempre visibles-para que nadie sospeche.

Ya solos me dijo ….mi amor que ganas de cogerte aquí mismo delante del putito de tu marido ..yo me hacia la boluda y él insistía …dale mi amor yo te cojo a vos y consigo un amigo que se coja a tu marido…que? le dije…si gorda

, no sabias que a tu marido le gusta eso? NO…¿de donde sacaste eso? no todos saben, me dijo, pero yo si, de fuente muy confiable.

Por supuesto no le di más importancia a la charla y Ricardo desvió el tema ya que había bastante gente pero igual, pasé el resto de la noche con eso en la cabeza hasta que todo terminó y nos fuimos a la cama.

Como Ricardo me había metido mano -disimuladamente-toda la noche, yo estaba muy caliente, entonces empecé a motivar a mi amado Victor. Cuando tuve su atención, mientras me besaba, no tuve mejor idea que acariciarlo en su cola, besé sus pezones y se ponían duros como piedras, lamía su oreja, y le fui metiendo mis dedos en su ano, se ve que todo esto surtía mucho efecto ya que estaba re caliente.

Fue ahí que se me ocurrió sacar un consolador con forma de pija que él me había regalado, y se lo hice chupar y luego se la metí toda en su cola, de más está decir como se puso, me dio vuelta y sin preámbulos me metió su hermosa pija en mi concha y me cogió por 1 hora hasta que me terminó acabando en la boca, se durmió, y me quedé pensando en lo que me dijo mi amante, ¿y si fuera cierto?

A los dos días -y siempre en horario de tribunales- Ricardo tenia su pija en mi concha ya hacia media hora en la cual me había regalado tres orgasmos, me decía al oído -sos mi puta y siempre lo serás, me encanta que tu marido bese la boca que come mi leche, quiero que te vayas con mi leche en la concha y se la hagas chupar a ese putito, finalmente me llenó tal como me lo había vaticinado, la concha con su semen caliente, mientras me ponía la tanga para conservarla adentro Ricardo besaba mi cuello y mis orejas y nos quedamos recostados besándonos un rato, desgraciadamente, ya era hora de irnos a nuestras obligaciones, y mientras nos vestíamos le conté lo que pasó la noche del asado con mi marido, jajajaja claro tontita, ¿recién te das cuenta? él siempre a sido bi-sexual, si la verdad que ya me estaba convenciendo, claro nena y si querés podemos hacerle una trampita para que vos lo veas y todo.

La verdad , es que primero me horroricé, pero después me fui poniendo más interesada en el asunto, ya bajando en el ascensor del hotel le dije, ¿y como censas hacerlo? Dame unos días que lo armo y te aviso, allí nos despedimos y me fui a trabajar.

No pasó ni una semana y recibí el llamado que tanto ansiaba a mi celular.

–Hola mi amor, te espero en el hotel y te cuento lo que planee-Ansiosa llegué a la habitación y allí me esperaba Ricardo desnudo y con una botella de champán, después de los besos y las caricias de rigor, me desvistió y empezó a lamerme la concha parada en el medio del cuarto, Hmmmmmmmm, su lengua estaba más movediza que nunca y me la metía alternando mi ano y mi concha hasta que no pude más y me tiré a la cama, allí empezó a tirarme champaña en mis labios y clítoris mientras me succionaba con fuerza hasta que me hizo acabar.

Luego me tocó el turno a mi, agarré su pija con mi mano y empecé a pajeársela en mi boca durante un rato largo, cuando mis ansias estaban un poquito calmadas, me dediqué a lamérsela con detalle alternado su pija con sus huevos, dale, contame que planeaste le dije, no dejes de chupar me dijo, si no me contás me voy, llegamos a un acuerdo, yo se la chupaba y él me contaba.

Esto se me ocurrió: voy a contratar un streeper de esos que vienen a la ciudad a dar shows y le voy a decir que vaya al consultorio de tu marido y se lo levante, y lo cite aquí, nosotros vamos a estar escondidos en el armario y desde allí vamos a ver y filmar todo, NOOO filmar nada, pero me gusta tu idea, ¿cuando lo hacemos? en dos días, ¿que te parece? Dale organízalo, pero ahora cogeme, y cumpliendo con mi pedido, tomó su pija durísima y me la metió de un solo golpe en la concha, desde atrás tiraba mi cabello y me cogía con tantas fuerzas que pensé que se había descontrolado, hasta que paró, me hizo parar y siguió cogiéndome por atrás hasta que supe que acabaría, entonces me arrodillé y dejé que me bañara la cara con su leche y luego terminé limpiando su pija con mi lengua.

A la tarde del día siguiente, Victor me dijo, mi amor, mañana a la noche tengo una reunión de negocios con una gente que viene de Córdoba, ¿querés que te acompañe? le dije, noo, quedate, te vas

a aburrir, aparte es un rato nomás, bueno, como quieras, casi a los 5 minutos recibí un llamado, soy yo gordita, todo listo–si bueno, gracias contesté–¿está él ahí? si Dr, bueno mi amor mañana te doy los detalles, un beso.

¿Quien era?, preguntó Victor, un colega, la verdad, ¿ves? yo también tengo trabajo mañana, lástima que no te pueda acompañar.

Tal como lo habíamos planeado, llegamos quince minutos antes y preparamos el ambiente, luz tenue, música alta y bebidas para pasar el rato en el armario, casi me olvidaba de hacer pis y cuando volvía del baño escuché tras la puerta la voz de mi marido, rápidamente me escondí con Ricardo.

El muchacho entró primero (la verdad es que estaba bastante bueno) y mi marido un poco desconfiando entró por atrás, se lo veía nervioso o ansioso, pero Jorge -el streeper-lo tranquilizó y le empezó a besar, al principio no se que sentí, creo que una mezcla de rabia o asco, pero fue solo transitorio ya que Ricardo me acariciaba y toda esta situación pasó a ser muy excitante.

Mi esposo estaba hecho una loca, se ve que realmente eso le encantaba y parecía que le gustaba jugar más de pasivo que otra cosa, Jorge besaba sus pezones y le decía que era una perra puta, que le iba a meter la pija en la boca y que le iba a romper el culo, mi maridito ya estaba desnudo chupando esa pijota, creo que se la chupaba mejor de lo que haría yo y Ricardo me metía los dedos en la concha en nuestro escondite, yo tenía su pija con mi mano y la sentía dura, lista para mi concha, me abrí un poquito y me la metió.

Victor, en ese momento, tenia la lengua de Jorge en su ano y ya no me preocupaban los ruiditos que yo hacia, sus gritos y jadeos escondían los míos y sus ruidos escondían los que hacia mi amante al cogerme.

Ya llevábamos 1 hora y recién se lo estaban cogiendo al putito de mi marido justo en la cama donde mi amante me coge cada dos días en la semana, de más está decir que ese pensamiento hizo que acabara por primera vez, finalmente el macho de mi marido empezó a acabar en su boca y yo no daba más de las ganas de seguir cogiendo con Ricardo pero en esa cama donde se lo hicieron a mi Victor.

Por fin se fueron y yo estaba tan exhausta que solo atiné a chupar la pija de mi Ricardo para irme rápido a casa y darle un beso al putito de mi marido con leche en mi boca, de un hombre de verdad.

Gracias por leer mi relato verídico—-BESOS—–

Autor: Maria

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.