Modificaciones de la Terapia

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Soy psicólogo con diplomado en área clínica, 10 años de ejercicio, 1.80, con cuerpo robusto y restos de mi época de deportista.
En mi trabajo hay enfermedades asociadas a la mente que son complejas de tratar, pacientes que requieren de terapia intensa,
pero hay casos que solo necesitan reforzar su autoestima, reconocer su sexualidad y sentirse mujeres, de esos casos les voy a comentar.
Mujer 34 años, tes morena, rasgos indios, tipo tailandes, 1,75, pechos sutiles y perfectos, piernas largas que terminan en un trasero firme
y hermoso, producto del deporte, alpinismo y trote diario.

Su consulta era referente a su autoestima, no sentirse ni valorarse, relata que no creer ser digna de ser deseada, luego de unos meses de
sesiones semanales, paso de vestirse al azar, a usar ropa mas ceñida, ajustada y que resaltaban sus formas, sin darse cuenta, estaba
lista para sentirse valorada y deseada.

Yo :Hemos llegado a casi al final de nuestro trabajo, que sientes en este momento E. ?

E.:si bien, de alguna manera, me siento mas atractiva, he cambiado mi forma verme, Usted a hecho grandes aportes por cierto, creo que
no podre sentirme deseada, siento que no soy suficiente.

Yo: Ok, creo que estamos en condiciones de probar un último recurso, pero desde ahora, lo netamente profesional, esta terminado, esto
queda fuera de tu tratamiento, pero debes confiar en mi.

E.:Si, por supuesto confío plenamente.

Ese día llevaba puestos unos jeans ajustados que resaltaban cada curva de sus piernas, una chaqueta de mezclilla corta sobre su cintura,
una blusa blanca que dejaba ver los tirantes negros de su sostén, que sostenían esos pechos perfectos.

Yo: Ok, ponte de pie, mirando la muralla, cierra los ojos y quiero que me escuches atentamente.(confiada, se levanto mirando hacia la
pared, dejando enfrente ese culo majestuoso, forjado a fuerza de ejercicio constante y duro.) Puse mis manos en sus hombros, me puse
detrás de ella, y le susurre en el oído.

-Es imposible que tu cuerpo, este cuerpo no sea deseable, es necesario sientas y que recuerdes que tan increíble es. Una mano subió a
su cuello, por su espalda, la otra bajo hasta su cintura, pude escuchar como tragaba saliva, fuerte, volví a su oído.

-El color de tu piel, lo hermoso de esta cintura, tu espalda, es imposible que alguien pudiese pasarla por alto. Su respiración se
empezó a hacer más profunda, y note como su culo se arqueaba hacia mi. La mano del cuello, bajo suavemente hasta atrapar ese firme
pecho y la mano de cadera, hizo lo suyo, empujándola hacia me verga, que estaba dura hace ya rato.

-Esto es lo que provoca una mujer como tú, soltando un gemido suave al sentir como apoyaba su culo contra mi verga.

La tome por el cuello, le doy vuelta la cara para besarla y con la otra, rodeo su cintura, para meter mi mano en su jeans, llego a su vagina,
que estaba mojada, acariciándola lentamente, sin dejarla que se de vuelta, ella solo se afirma de la muralla, dejándose tocar. Saco mi mano,
desabrocho su jeans, lo bajo suavemente, hasta dejar su hermoso culo al descubierto, apenas tapado por un calzon negro de encaje que se perdía,
entre esos muslos.

Yo:¿Quieres saber cuan deseable eres?

E.: (apenas aciente, con los ojos entrecerrados) Si…..

Baje su calzón, mojado por su humedad, me agacho, abro sus piernas para encontrar su concha reluciente en sus jugos de hembra, miro esos
hermosos labios purpura, y paso mi lengua, fuerte, desde su clítoris hasta el culo, tiembla, sus rodillas se doblan sutilmente, siente
el calor al contacto de su vagina, me quedo un rato, a cada lamida, un temblor, cada vez mas profundo cada vez mas intenso. Limpio mi
boca con la manga de mi camisa y a su oido.

-Asi de deseable eres, exquisita y única, increíble, vuelco su cara sin dejarla voltearse y la beso a fondo, a lo que me responde,
enterrando su culo en mi verga, que solo quiere perderse entre esas piernas.

Yo: ¿quieres que me detenga’

E.: Dámela, déjame sentirte, dame eso que tienes ahí. Me agarra la verga por sobre el pantalón, con fuerza, sin dudarlo desabrocho
mi pantalón y la dirijo a su concha.

Yo: Esto es lo que haces sentir a quienes te miran, esto es lo que desean los que te ven, esto es lo que eres, una mujer increible, hermosa,
deseable, exquisita, es lo que mereces, todo el deseo de un hombre. Pongo la punta de mi verga en su concha, bajo mis manos a sus caderas,
de un golpe profundo, lento y fuerte, le penetro hasta el fondo,a lo que responde con un profundo gemido.

E.: Mmmmmmmm, que duro, que duro, dejala dentro mio, dejala ahi, quiero sentirte asi….. Mmmmmmmm….

Mientras me mantengo presionando contra su culo, empiezo a bombear mi verga para que sienta como pulsa en su concha, lentamente, la retiro,
no por completo, solo para ver lo mojada que esta, vuelvo de nuevo fuerte, salgo y vuelvo entrar, comienzo a penetrarla de manera continua,
fuerte y dura, ella ya no se contiene y empieza a empujarse hacia mi, su boca entreabierta, gimiendo, sus ojos se empiezan a perder, se ponen
blancos, gime más profundo…

E.: Aaaaaaaa Mmmmmmmm Aaaaaa me corrooo…. Aaaaaa Aaaaaaaa!!!!

Siento como tiembla con una orgasmo que apenas puede sostener en pie, pero sigo empujando, sin parar, fuerte constante, duro sin parar…
Tira sus manos para atrás, me aleja y se le doblan las rodillas, cae agotada al piso, quedando en frente de mi verga, dura y mojada con sus jugos,
se trata de componer y se la lleva a la boca, tratando de devolver el favor, no sabe lo que hace, se nota que no a tenido una verga en su boca,
pero se esfuerza, la dejo jugar unos minutos, pero debo volver antes que me vaya en su cara.

Despejo mi convenientemente grande escritorio, dejo mi cuaderno en una silla, la tomo por bajo sus brazos y la siento frente a mi.

Yo: Quiero que veas esto, esto provocas, este es el deseo que generas en los hombres…

Separo sus piernas, pongo mi verga en su concha y empiezo a penetrarla, esta hipnotizada con el entrar y salir de mi verga, le encanta,
se saca su chaqueta y blusa, sus pechos perfectos solo sostenidos por su sostén negro, se mueven, con una mano los libero, con la otra afirmo
su cadera para ir mas a fondo, lamo sus pezones cafés, a cada lamida responde con un gemido, toma mi cabeza y me sumerge en sus tetas, después
de unos minutos, ya no me contengo.

Yo: No me aguanto, me vengo dentro tuyo…

E.: Damela toda, quiere sentir tu leche dentro mio… Pasa sus piernas tras mi espalda y empuja con fuerza… Dameeee Dameeee Aaaaaaaa
Mmmmmmm Aaaaaa Aaaaaaaaaaa…

Con un par de empujes mas, vierto todo en su vagina, quedando tirado sobre ella, la beso intensamente, saco mi verga y la apoyo en su vientre,
toda llena de sus jugos y semen, simplemente paso su mano por encima y la mete en su boca.

Yo:Lamento en esto, pero tenia que liberarte, tenias que conocer esto de ti.

E.: Gracias, pero esta no sera la ultima vez que nos veamos….

Alrededor de 6 meses después, vuelve a concertar un cita, solo que nunca imagine que estaría tan agradecida.

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