MONICA ES MI NOMBRE

Este es un nuevo relato de mis andanzas, después de mi relación candente de ese día en el hotel con Roberto, me di cuenta de lo caliente y sensual que me transformé desde ese día me excitaba hasta pasar por el departamento de lencería de los centros comerciales, como Miguel no se dio cuenta de que le había sido infiel, pues continué con mi sexy manera de vestir.

Un día me presenté a la oficina con una mini blanca y un top, como Miguel se daría cuenta me puse un medio fondo y una blusa cerrada encima del top, llegando a la oficina fui al baño y me quité el fondo y la blusa y quedé, ¡mmmm!, pues era un tanto transparente la faldita, y el top era de media copa, así que imaginen como estaban mis compañeros de la oficina, debajo me puse una tanguita blanca también y me sentía en las nubes.

Tomé mi asiento y se me notaba el bultito de mi tanga ya que con esas falditas al sentarse una se jala la tela y queda una enseñando de más, mis piernas se veían por completo y estaba muy acelerada, sonó el teléfono y era mi jefe que necesitaba dictarme, tomé mi libreta y lápiz y pasé al privado, el cual quedaba al otro lado del pasillo, me levanté y previo acomodarme un poco la falda llegué con él, me sonrió y me piropeó de lo bien que me veía, se lo agradecí y tomé el dictado.

En eso tocaron a la puerta del privado y pasó un mensajero de DHL a entregarle un paquete, el muchacho estaba, ¡mmmmm!, ojos, nariz, cara. Joven, robusto y muy alegre, eso me excitó y dije ¡este será mi próximo! y como terminé de tomar el dictado salí y le miré fijamente a los ojos al mensajero y le fascinó, ya en mi lugar repasé mi maquillaje y esperé su salida para ver que hacía y pasó a preguntarme sobre la oficina de personal, le indiqué donde estaba y me dijo que era una muñequita preciosa y que si me podía invitar a comer y como ustedes se imaginaran pues ¡acepté!.

Llegó la hora de comer y él estaba esperando a la salida del edificio me dijo que iríamos al restaurante donde él iba diario, ¡vamos!, caminamos cerca de tres calles y ese lugar estaba lleno, fuimos entonces al hotel Milán de Alvaro Obregón y ahí comimos.

Platicamos de cosas triviales y me dijo que era una mujer atractiva, y que con esa ropa que llevaba era una invitación a tener sexo y a una violación, que loco, se me acercó y me besó con una pasión que de plano me excitó, nos besamos durante largo rato y nos tuvimos que retirar pues acababa la hora de comer, me propuso vernos al otro día de madrugada, quedamos a las cinco de la mañana, me retiré a mi trabajo y estaba como ida pues estaba ¡excitada!, muy pero muy caliente y sentí que no iba a aguantar hasta el otro día.

Así pensando se me fue la tarde y ya en casa tomé un baño para relajarme un poco y dormí inquieta, dio la hora de levantarme y Miguel preguntó a donde iba tan temprano, le dije que tenía que recoger unos documentos en el aeropuerto y que la persona llegaría alrededor de las seis de la mañana, quedó conforme y siguió dormido, por la hora me vestí con falda de algodón negra ajustable, y por la ocasión especial usé liguero negro, medias negras y zapatillas negras, mis senos los cubrí con una blusa transparente negra y encima de todo esto una gabardina, ¡imagínenme!

Salí de casa y a dos calles él me recogió, después de un largo beso nos fuimos, me llevó a la colonia condesa y estacionó el auto y al besarnos me dijo que lo haríamos de una forma muy especial, me abrió la puerta y me tomó de la mano y al bajar del auto me di cuenta de lo oscuro que estaba ese lugar, muy ad hoc para lo que seguiría, en la pared me recargó y me besó, abrió mi gabardina y sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo, sentí el calor de sus manos al tocar mis senos encima de la blusa, la desabotonó y bajó a besarlos y al llegar a los pezones los chupó y ¡me los mordió!,

Me puse super acelerada y casi sentí un rico orgasmo, Hmmmmmmmm, rico, rico, tocó mis piernas y subió lentamente su mano por ellas y al levantar mi falda sintió mi vello púbico al natural, al tocar mi boquita inferior la sintió ya mojada ¡lista! para recibir al desesperado pene caliente que albergaba en su pantalón, siguió tocándome y besándome yo no aguantaba más y le pedí a gritos ¡vamos papito quiero sentirte dentro de mi!

Sacó su verga y le puso un condón mientras yo abrí mis piernas lo más que pude para recibirlo, tan solo de pensar en que me ensartaría ya tuve un orgasmo, colocó su herramienta en mi boquita inferior y lentamente lo fue enterrando dentro de mi, yo estaba que reventaba en otro orgasmo, comenzó el vaivén del placer siendo ensartada en la calle a oscuras me llenó de placer, imagínenme.

Después de unas buenas cogidas me pidió me agachara para que me penetrara desde atrás, tuve que tirar la gabardina, me recargué en el auto y ¡zaz! me la enterró de un empujón yo aaahhhhhhhh!, estaba que llegaba de nuevo, sentí en eso sus acometidas y llegué riquísimo, después la retiró y me subió al cofre del auto y ahí me siguió cogiendo.

Yo no lo podía creer, cogida abierta de piernas en su auto ¡guau!, por esa emoción de estar ahí, en la calle, de sentir que por las ventanas alguien estuviera viendo esta acción, me calenté al máximo y cada cogida de él me enloquecía, mis senos bamboleaban en cada cogida y sentí que mi cuerpo se acalambraba y convulsionaba y gritando ¡llegué de nuevo!

Fue maravilloso…

Amigos y amigas disfruten el sexo al 100% imaginen nuevas posiciones y cosas atrevidas, es muy placentero, y si hacen algo atrevido escríbanlo aquí para que todas los leamos.

Besos

Bye

Autor: Mónica

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Escrito por Marqueze

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