MOTIVANDO A MI ESPOSA Trío. Ofreciéndole a su amigo su ardienteesposa

¡Comparte!

Un día cuando aun vivíamosen Aguascalientes, me invente un viaje de negocios a Guadalajara dondevivía Arturo por tal motivo le avise a él que estaríamospor un lapso de dos días, pidiéndole que nos hiciera unareservación en un hotel muy cerca de su casa, a mi esposa Elenale di la sorpresa hasta una noche antes de nuestra partida, ella se sorprendióy enseguida se quiso molestar aduciendo que ya sabia mi plan (que la queríaver hacer el amor con Arturo), le respondí que no, que efectivamentetenia una cita con un banquero en Guadalajara, ella aun no sin creer aceptocon una condición que no “pasaría nada”.

Antes de contarles lo que paso,quiero decirles que de acuerdo a Arturo, yo no estaba enterado de la relaciónque tenían ellos dos, pues yo solamente me había conformadocon espiarlos una sola vez y en otras solo escuchaba los ruidos y gemidosde ambos, pero esta vez yo iba con la firme intención de descubrirnostotal y plenamente.

Muy temprano el día que partimosa Guadalajara, le escogí la ropa a Elena, como: juegos de tangascon su brasier, faldas cortas (que por vergüenza en la ciudad de Aguascalientesno sé ponía, todo muy sexy, Elena dijo que esto reafirmabasu idea de cometer locuras con Arturo, yo le explique que ese no era mimotivo, al contrario quería que se vistiera muy cachonda para míya que en nuestra ciudad muy pocas veces lo hacia.

Le tuve que rogar que para el viajese vistiera con una mini minifaldita y de ese modo partimos, ya en el automóvily sobre la autopista a Guadalajara, me empecé a excitar nada masde verle esas piernas y casi enseñándome él triangulode su tanga, aunado a que me imaginaba lo que podría pasar esa nochey la siguiente, por lo que a mitad del camino no aguante mas y la empecéa acariciar sus piernas, Elena es muy nerviosa para viajar por carreterapor lo que al principio se negaba, pues decía que era muypeligroso que yo me distrajera, sin embargo pudo mas nuestra excitacióny mas tarde ya le estaba acariciando por arriba de su tanguita, no aguantandomas se la hice a un lado y empecé a acariciarle su inflamado clítoris,llegando el momento en que ella levantaba su cadera invitándomea que le metiera dedo en su ya muy empapada rajita, al cabo de una mediahora empezó a gemir y cerrar los ojos, se agacho y me saco mi aparatoe inmediatamente me lo empezó a chupar, no duramos mas de 5 minutosy terminamos los dos.

De esta manera y oliendo a sexollegamos al hotel, donde ya nos esperaba Arturo, casi estoy seguro queel olor que ella tenia y su forma de vestir lo pusieron nervioso, ellosse quedaron platicando en el lobby y fui a registrarme, ahí me entereque nuestra habitación tenia una cama “king”, por lo que aprovechandoque no estaba Elena les pedí que me la cambiaran por una habitacióncon dos matrimoniales (espero se imaginen el porque del cambio),nos disculpamos con Arturo y le pedí que por favor aceptara nuestrainvitación a comer y que solamente subíamos a la habitacióna instalar las cosas, llegando a la habitación y sin poderme contenerempecé a acariciar a Elena arriba de la ropa y después debajode la misma, la recargue sobre la mesa de la habitación, subiéndolela poca tela de la falda y haciéndole a un lado el hilo dental desu tanguita se la deje ir, creo que solamente duramos unos tres minutos,pues la excitación y lo que le estaba preguntando de Arturo sobrelo que platicaron en el lobby acelero nuestras eyaculaciones, al terminarElena dijo que sé bañaría pues su olor le daba penacon Arturo, le conteste que al contrario que ese aroma a nosotros los hombresnos excita, muy a su pesar acepto y así bajamos al restaurante delhotel.

Antes me gustaría comentarlesque cuando hacíamos el amor le preguntaba a Elena que tanto habíaplaticado con Arturo mientras yo me registraba y ella entre jadeos y gritosme dijo que le había dicho que veía fenomenal y que su “perfume”lo estaba volviendo loco y que lastima que ella fuera acompañadaconmigo, ella le contesto que tal vez pudiera presentarse la ocasióny que no perdiera la esperanza, de tal manera que Elena sola empezóa acortar el camino.

Sin embargo al ir en el elevadory ya sin la excitación total que tenia Elena, me volvió adecir que no realizaría nada con Arturo, eso no me molesta pueshabía descubierto que tenien

do a Elena al borde del orgasmo y dela excitación podrían pasar muchas cosas que yo deseaba veren vivo y a todo color.

La comida transcurrió sinnada en particular y excusándome les dije que los dejaba solos puestenia mi “cita de trabajo”, obviamente eso no era cierto y lo únicoque yo deseaba es que empezaran a calentar motores, me retire y me fuia una plaza comercial a perder el tiempo, en ese lapso volví a sentiresa extraña mezcla de sentimientos, como; celos, excitación,taquicardias, erecciones, etc., regrese al cabo de dos horas y me encontréa Elena ya bañada, en una posición que nunca voy a olvidar,acostada con las piernas abiertas y depilándose su conchita al 100%,antes solo se depilaba dejándose un pequeño triangulo, siemprele había pedido que se depilara totalmente y siempre se habíanegado, pero esa tarde me estaba complaciendo o tal vez nos complacíaa los dos, obviamente le pregunte si había pasado algo con Arturoy con la confianza que nos tenemos (nunca nos ocultamos nada) me comentoque solamente tomaron un café en el restaurante con una copa delicor y el le pregunto el por que le había dicho que tal vez pudieranestar a solas, Elena le dijo que eso seria una sorpresa, despuésdel café Arturo le dijo que tenia que retirarse a su trabajo paradesocuparse temprano y poder invitarnos por la noche a una disco, al despedirseel la beso suavemente sobre los labios y se retiro.

Por la noche ya Elena estaba listacon otra minifalda, una súper tanguita y una blusa totalmente entallada,en ese momento le pedí que se quitara el brasier, pues este se notabay la blusa perdía parte de su encanto, ella se negó aduciendoque se le iban a marcar los pezones, en plan de reto le dije que no sepreocupara pues ella seguía insistiendo no pasaría nada conArturo, “si en un momento dado se notan tus pezones, me darás elmensaje que si deseas que pase todo” le dije, Elena acepto el reto y comento”esta noche nunca veras mis pezones parados”.

Arturo paso por nosotros y nos fuimosa una disco de moda en Guadalajara, se notaba que era cliente asiduo puesnos dieron una mesa junto a la pista, empezamos a beber y a platicar decosas triviales, un poco después les dije que se fueran abailar a lo que Elena rechazo de palabra y con un pequeño pisotónhacia mí por debajo de la mesa, sin embargo seguí insistiendoy Elena salió de mala manera a bailar con Arturo, por lo que meplaticaba Elena de Arturo yo estaba seguro que el tenia las dotes necesariaspara empezar a calentarla, al principio empezaron a bailar frente a lamesa y poco a poco se fueron al centro de la pista, en ese momento descubríque la discoteca tenia los sanitarios en un mezanine, por lo cual subíy desde ahí escondido en la oscuridad del lugar me permitióobservarlos, durante esta etapa no paso nada, cuando regresaron a la mesayo baje y seguimos bebiendo y platicando chistes de todos colores y saboresy fue en ese momento que aproveche para agradecerle a Arturo el que hubierasalvado nuestro matrimonio y que a pesar de que primero había sidoamigo de Elena yo también me consideraba amigo de él, conel transcurso de la platica le di a entender con sutileza que mi mayorfelicidad era ver a Elena completamente feliz “en cualquier sentido”, auna costa del riesgo que se corre por ofrecer una libertad absoluta a lapareja, Arturo empezó a captar y todavía se sorprendiómas cuando le dije que Elena y yo no nos guardábamos ningúntipo de secreto, con esto le di a entender que yo estaba al tanto de surelación, toda esta platica transcurrió con apretones y pisotonesde Elena para que yo me callara, mas tarde me dijo Elena que le dio penaque Arturo pensara que lo habíamos utilizado, sin embargo lo tranquilicey le ofrecí una prueba de nuestra amistad diciéndole quesolamente una persona en el mundo estaba enterado de nuestra manera deser y aun mas que Elena solamente a él lo tenia como “un gran amigo”.

después de esta conversaciónque duro como hora y media y más relajados por la platica y porel ron, los invite a que siguieran bailando, en este punto Elena ya nose hizo del rogar, volví a subirme al mezanine y gratamente vi comoempezaron a bailar pegados, mas tarde se besaban y restregaban, ya se imaginaranesa mezcla de sentimientos que dan y la tremenda erección que tenia,al grado que se acerco un mesero y me dijo que las dos muchachas que estabanen una mesa de abajo querían que las acompañara a su mesa,volte a verlas y de verdad que estaban preciosas, sin embargo me llamabamas la atención seguir viendo a Elena cachondearse en la pista.

Cuando regresaron a la mesa tambi&ea

cute;nllegue yo y note la cara de lujuria y los pezones de Elena a punto de reventarsu blusa, se lo hice saber y me dijo “efectivamente perdí el reto”,me invito a bailar Elena y acepte gustoso, llegamos a la pista e inmediatamentenos empezamos a besar y restregar, me dijo que estaba escurriendo y queya tenia dolores por que no llegaba al orgasmo, también me dijoque Arturo le había pegado la verga en su pubis y en sus nalgascuando el baile lo ameritaba y que se habían besado conectándoselas lenguas y jugado con ellas, en ese momento Elena me dijo que se estabadando cuenta que varias parejas volteaban a vernos, pues esas mismas parejashabían visto como se había cachondeado con Arturo y ahorala estaban viendo que hacia lo mismo pero conmigo, le conteste queeso también me excitaba pues nadie nos conocía y que esonos hacia invisibles de nombre y apellido, aun más la rete y ledije que nos fuéramos a la mesa pedíamos la cuenta y yo meretiraba al baño para que mientras ella y Arturo se cachondearanen la mesa, así lo hicieron y desde mi punto de observaciónnote como mi pantalón se mojaba con las primeras señalesde mi excitación, sin poderme contener llegue a ellos y Arturo sesaco de onda, sin embargo le hice notar con mi actitud que no pasaba nada,al contrario al pagar la cuenta le dije a Arturo, ahora Elena y yo”te invitamos una copa en nuestra habitación”.

Al llegar a nuestra habitaciónprendí el sonido ambiental, serví unas copas del serví-bary me disculpe diciéndoles que tenia que ir al baño, en esemomento Arturo me solicito que primero fuera él pues en la discono había ido, al quedarnos Elena y yo solos la empecé a besary acariciar, no se imaginan como se escurría entre sus muslos yquedamente le dije que había llegado la oportunidad que me regalarael verla en brazos de otro hombre, ella contesto con su silencio y le propuseque cuando yo entrara al baño ella lo condujera hacia donde todosqueríamos estar.

Entre al baño hice “pipi”rápidamente y después de lavarme las manos me pegue a lapuerta para tratar de escuchar algún sonido que me indicara queya había empezado la acción, no pasaron mas de 5 minutosde platica trivial entre ellos cuando escuche los primeros jadeos y suspirosde Elena, aguantando las ganas de salir me propuse a no aparecer en laescena hasta que ya no hubiera punto de retorno, así estuve porespacio de 15 minutos masturbándome por arriba del pantalónhasta que pensé que por la fuerza de los sonidos era el momentodel no retorno.

Al abrir la puerta aun recuerdocomo Elena estaba acostada y Arturo aun lado de ella pero inclinado, comola estaba besando y dándole dedo en su rajita, frente a mívi un espectáculo inolvidable, Elena abría y cerraba laspiernas siempre levantando las caderas para recibir las caricias en suclítoris y en su vagina, mientras ella le acariciaba la vergapor arriba del pantalón, lentamente y como una película encámara lenta me acosté en la otra cama a disfrutar lo quetanto había soñado, la calentura de Elena llego a tal gradoque en un momento le dijo “quiero sentirte” para que yo oyera eso de Elenatardaron unos dos años después de casada, no hay que olvidarque Elena había sido tratada y educada en una familia y en una sociedadmuy moralista y tradicionalista, para esto desde Aguascalientes habíayo comprado un paquete de preservativos y cuando llegamos a la habitacióny Arturo estaba en el baño los deje sobre el buró para mandarotro mensaje a ellos dos, mensaje que acepto y entendió encantadaElena.

Después de oír lasolicitud cachonda de Elena, Arturo se paro de la cama se saco su aparatopara colocarse el preservativo y en otra escena inolvidable Elena se paropara ayudarle a poner el preservativo, pero antes lo empezó a masturbar,él en correspondencia la empezó a besar y le metióuna mano debajo de su faldita, le acaricio su clítoris e inmediatamentele metió su dedo hasta el fondo, Elena se contorsionaba y gritabade placer, cosas como; “asiiiiiii, maaaas, que rico, te extraño,quiero sentirte” hasta que dijo las palabras mágicas “estoy terminandoooooo”,al tener su orgasmo Elena había multiplicado su calentura y entonceslo jalo al tocador que tenia un espejo de frente, Elena se inclino sobreel mueble le ofreció sus nalgas, como todavía seguíavestida, Arturo solamente le acomodo la falda a la cintura pues desde hacia rato Elena nos regalaba la imagen de sus nalgas con su hilo dental,ya Arturo con el preservativo solo empujo su verga y esta s

e fue al fondo,la excitación y los jugos de Elena le facilitaron el acceso, a partirde ese momento iniciaron un bombeo brutal y Elena mirándose al espejocomo se la ensartaban se sobre excito ya que empezó a mover su cabezacomo loca, gritando “mas dame mas, gracias Manuel por todo esto, con fuerzapapito, sigue que voy a terminar” y terminaron los dos con un orgasmo violento.

Mientras que todo eso pasaba yolos veía de perfil, por lo que claramente vi como Elena movíasus nalgas y se las ofrecía a la verga de Arturo que la estaba ensartando,también vi como ella se sacó los pechos y el se los acariciabadesde atrás, luego ella bajo la mano y se empezó a acariciarsu clítoris, yo no me pude tocar la verga, pues sabia que si lohacia terminaría muy pronto, por lo que me conforme con tenerlainflamada, parada y goteando, sin embargo cuando Elena llego al orgasmoy sin haberme yo tocado tuve una de las eyaculaciones mas grandiosas demi vida.

Al separarse, Arturo se retiro albaño para quitarse el preservativo y Elena se dejo venir hacia mí,en ese momento no pensé que yo acababa de eyacular y que tal vezno pudiera cumplirle su deseo, al contrario yo había terminado peromi verga siguió erguida y excitada, por lo que no batalle para recibira Elena cuando se monto sobre mi dándome una cabalgada de antología,recuerdo fielmente que me decía “gracias, también quierosentirte, así querías verme?, dame mas, no pares, te fijastecomo me cogió?, estoy gozando como loca, regálame otro orgasmo”,salió Arturo del baño y a Elena no le importo que nos viera,cuando terminamos los dos fue entre gritos y gemidos que aun recuerdo conmucha excitación y gratitud.

Elena se levanto lentamente de míy con una sonrisa muy picara nos dijo que iba al baño, entoncesle dije a Arturo como estas?, solamente me dijo gracias, “gracias a tipor todo” conteste, cuando ella salió del baño Arturoestaba peinándose en el espejo y yo seguía acostado, se dirigióa nosotros y nos dijo que se retiraba pues ya eran cerca de las 5 de lamañana, Elena salió a despedirlo y yo de frente veíala puerta principal de la habitación, cuando salieron al pasillose detuvieron y Elena tomando la iniciativa se colgó de su cuelloy lo empezó a besar como despedida, sin embargo inmediatamente seempezaron a restregar y vi claramente como el bajaba de la cintura de Elenay le empezó a acariciar sus muslos por la parte externa y despuéslentamente subió las manos hasta ir arrastrando su falda hasta lamitad de las nalgas de Elena, cuando llego a ellas la oprimió contraél y entonces él le dijo déjame regresar a la habitación,queriéndose tranquilizar Elena le propuso “mejor mañana,ve y descansa porque mañana todo será mejor”, el acepto retirándosecon un tremendo bulto entre sus piernas, al cerrar la puerta Elena volvióconmigo y se atrevió a decirme “todavía no terminamos tuy yo”, quito la sabana y me la empezó a chupar (les juro que noera necesario ya que la escena del pasillo me la volvió a revivir),la acosté junto a mi y me puse en una posición 69, asíestuvimos por un rato hasta que la hinque y de a perrito se la deje irhasta terminar, todo esto con todas las palabras y comentarios de lo quenos había sucedido esa noche.

Al otro día mejor dicho esemismo día a las 11 de la mañana y bañándonosvolvimos hacer el amor, por la noche volvimos a salir con Arturo y repetimosla experiencia, al tercer día y en la autopista volvimos a masturbarnosy a cogernos dentro del coche hasta en tres ocasiones.

Esas dos noches y sus tres díasrebasaron por mucho mi record de adolescente que yo tenia respecto al numerode eyaculaciones, al igual que Elena, es mas ni de novios ni de reciéncasados habíamos repetido tantas veces y sobre todo con tanta calidad.

Agradeceré sus comentariosa: vico01 (arroba) terra.com

[

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.