Noche caliente en casa de doña Lucía

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Doña Lucy ya no decía palabras solo jadeos y murmullos, empezó a tirar de mis cabellos a la misma vez que me decía. Tu polla, déjame tocártela, se echó un paso atrás, se arrodilló lamiendo los hilos de leche cristalina que ya se hacían presentes en la cabeza de mi polla, se acomodó su cabello para así comerse toda la polla de un solo golpe, mamaba como ninguna mujer me lo había hecho antes.

Hola amigos, me gustaría compartir con ustedes este relato que me sucedió hace alrededor de unos 11 meses. Estaba en mi casa mirando la Tv ya que era mi día de descanso cuando escuché que llamaron a la puerta de mi departamento, me dije bueno quien será a estas horas, eran más o menos alrededor de las 8 pm y yo solo esperaba que acabaran las noticias deportivas para después irme con mis amigos de parranda, pero pensé que alguno de ellos se había adelantado así que me dirigí hacia la puerta. Abrí la puerta con una gran sonrisa en mi rostro pero en ese momento me di cuenta que no eran ninguno de mis amigos que habían llegado, sino que se trataba de doña Lucía la vecina de apartamento de enfrente al mío, y digo doña Lucía pero no es porque ella sea una anciana lo que pasa es de que me refiero a ella así por más que respeto (hasta en esos momentos).

Le pregunté ¿que se le ofrece doña Lucía?…Y me dijo, -ay muchacho necesito que me hagas un favor, el favor de venir y mirar mi aire acondicionado que no se que le ha pasado ha dejado de funcionar. Le dije Mmmmmm doña Lucía ¿que le parece si lo miro mañana en la mañana?… ¿Le parece bien?…Y ella me contesta, Es que preferiría si pudieras en estos momentos porque en realidad no creo poder dormir así, mi recámara está que es un infierno con esta calor, Le dije está bien, vamos a ver que es lo que pasa con su aire.

Me dirigí a su departamento para inspeccionar su unidad pero me di cuenta al mover el panel de enfrente que el primer panel está congelado por la condensación y lo caliente que estaba ese día, estaba agachado re instalando el panel en la unidad cuando volteo hacia atrás de mi y miro a doña Lucía sentada mirándome, sus piernas estaban abiertas y desde la posición en la que yo estaba me pude dar cuenta que no llevaba bragas. Ella estaba sentada en la silla con sus piernas abiertas y su cuello recargado hacia atrás en el respaldo de la silla, mientras con una de sus manos se abría un poco su blusa y con la otra se echaba aire usando un pequeño abanico de mano, aun yo de rodillas casi le miré hacia su rostro pero ella no se percató de que yo la miraba, al volver a ver entre sus piernas pude ver sea tremenda mata de pelos negros que anidaban entre ella, y la verdad es que no estaba nada mal para tener sus 53 primaveras.

Después de contemplarle su mata de pelos y sin que ella se diera cuenta re instalé el panel en la unidad, me levanté y al levantarme ella volvió su vista hacia mí pero ya en esos momentos estaba muy cerca y enfrente de ella, ella me miró bajando la vista y echando un ojo a mi paquete, que ya estaba al máximo y no cabía dentro de mis vaqueros, en eso le digo, doña Lucy lo siento, pero creo que por la noche de hoy tendrá que dormir sin su aire acondicionado, desconéctelo y mañana por la mañana lo enciende y verá como vuelve todo a la normalidad, es solo cuestión de horas. Ella me miró y me dijo. -¿Y ahora que hago? sin mi aire y con lo caliente que ¡estoy!…

Yo no sé que me sucedió al oír esas palabras salir de su boca pero lo que si les puedo contar es que mi polla aumentó un poco más. En eso me dice ella, -Anda hijo, no seas malo, arréglamelo. Le dije lo siento no hay nada que pueda yo hacer en estos momento, además ya casi estaba por salir en cuando usted llegó…-¿Y a donde ibas muchacho? me preguntó…Me dio pena decirle que iba con unos amigos a un antro de strippers así que le dije que iba a salir a conseguir una poca de carne. A lo que ella respondió inocentemente. -Muchacho si necesitas carne yo tengo en el refri, toma lo que gustes luego me lo repones. Al oír esto me dio una gran risa, ella me miraba como sin comprender aun así que le dije. -Perdóneme doña Lucía pero quise decir carne refiriéndome a conseguir una chica esta noche.

Me respondió: -¿Así es que buscas novia entonces?…le dije no, que va, solo busco una chava con quien pasar la noche…Y ella me responde: -¿Y si eso es lo que buscas porque mejor no dices eso…que cosas son esas de ir a buscar carne ah? -Bueno doña Lucía tiene usted razón en eso, pero a lo que me refería yo era a buscar una chica que tuviera suficiente carne que tenga de donde agarrarme, no sé si me explico doña…-Si entiendo muchacho, te gustan las caderonas y las pechugonas ¿verdad? Le dije claro ahora si me entendió.

Ella se me quedó viendo fijamente y me dijo: -¿Y que tanto haces con ellas eh?…anda dime… ¿o te da pena?…le contesté la verdad, si es que me da pena decirlo, y aun no acaba de decir toda la frase en cuando ella se sacó su blusa y me dice. -Bueno si te da pena decírmelo ¿porque mejor no me lo enseñas?, y yo estaba calentándome, las tetas de doña Lucía eran muy gordas y sus pezones obscuros la hacían que se viera más buena aun, en eso se empezó a pellizcar uno de sus pezones y diciéndome a la vez. -Anda muchacho, ¿porque no me enseñas? ¿O es que eres solo un hablador como todos los hombres?

Creo que esas últimas palabras me hirieron un poco porque me acerqué a ella y empecé a mamar de su pezón sin parar, como si mi vida dependiera de eso, estábamos muy excitados ya los dos al parecer, doña Lucy ya no decía palabras solo jadeos y murmullos, se le oía decir, hmmm, así, sigue no pares que estoy sintiendo muy bello muchacho, sigue, no te detengas.

Empezó a tirar de mis cabellos a la misma vez que me decía… -Tu polla. Tu polla, dámela, sácatela, déjame tocártela, así es que echó un paso atrás y se arrodilló lamiendo los hilos de leche cristalina que ya se hacían presentes en la cabeza de mi polla, se acomodó su cabello para así comerse toda la polla de un solo golpe, mamaba como ninguna mujer me lo había hecho antes, además de que hacía unos sonidos raros a la vez, yo pienso que era por tanta energía sexual que ella llevaba acumulada a través de todos estos años, mamaba sin parar, en eso noté que su mano izquierda se perdía bajo su falda, doña Lucía se daba así misma un doble placer, su mano le entregaba el placer que en su boca ya no le cabía, aun con sus tremendos jadeos podía escuchar lo empapada que está su concha, su mano izquierda en una tremenda faena y sus labios y su lengua imparables se unieron uno al otro para llevarla a tener un tremendo orgasmo.

Solo sacó mi polla de su boca para decirme con palabras entre cortadas…
Me…mec…me co…rro… co…rr…ee…ete coo…nmii…gooo…oo  correte….eeee!…Y mi polla volvió a desaparecer entre sus labios una vez más para así mismo explotar como un volcán dentro de su boca y entregarme a mi otra gota de satisfacción al igual que se le entregó a ella.

¡Advertencia! ¡Este relato que usted acaba de leer es ficticio, cualquier similitud con hechos o historias en la vida real es pura coincidencia!

Autor: Garybecker

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Escrito por Marqueze

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