Mi primita Noelia

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Empecé a comerme esas dos tetas dando mordisquitos a sus pezones mientras la masturbaba con mis dedos, se acomodó encima de mí rozando su rajita húmeda contra mi erecta polla metiéndosela despacito, muy despacito hasta que entró toda en su cueva caliente.  Empezó a subir y a bajar cada vez más de prisa, mis manos se agarraron a sus tetas y empecé a darle, ya se me olvidó todo.

Esto ocurrió este verano por fin conseguí tirarme a Noelia mi primita del pueblo, una preciosidad de 18 años recién cumplidos, morena de grandes ojos negros, boca que invitaban a besos y labios para chupar pollas, con unas tetas no muy grandes, pero perfectas para pasear mi lengua por ellas…

Desde que la vi salir de la piscina mojada marcando esos pezones duros como el acero me volví loco.

Ella no me hacía mucho caso pero se que es tímida así que mi plan era sencillo, esa noche que sus padres se iban a una fiesta al pueblo de al lado, llevaría a cabo mi plan sencillo pero que no se si conseguiría culminar, mi prima se iba todas las noches a dormir sobre las 12 de la noche así que yo solo tenía que esperar a que se durmiera y colarme en su habitación para hacerla mía, espero que no pusiera mucha resistencia.

Esa noche charlamos tranquilamente y yo no paraba de mirarla con esa faldita corta que llevaba y esa camisetita además su piel ligeramente tostada por el sol la hacía más irresistible, no paraba de mirar el reloj, cuando terminamos de cenar yo me fui a mi cuarto a esperar a que llegara la hora, como supuse a las 12 en punto se fue, mi corazón se salía del pecho de la excitación, del miedo le ¿chillaría a sus padres? no lo se, pero estaba dispuesto a jugármela por un coñito virgen y por darle por ese hermoso culo, duro, prieto redondito.

Mi polla se escapaba por salir de mi pantalón, por fin llegó la hora prevista la 1 en punto, sigilosamente me acerqué a su puerta, maldita sea estaba la luz encendida, bueno llamaría a la puerta con cualquier excusa y entablaría una conversación, llamé a la puerta:

– ¿Noelia estás despierta? ¿Puedo pasar? – Si adelante Javi pasa, al entrar me quedé flipado solo estaba en braguitas y sujetador blanco. – ¿que quieres? Javi. – Nada en especial estaba viendo una revista que me aburría. – ¿De que es la revista? – Una de moda.

Se incorporó en la cama espatarrada, se le notaba todo su hermoso conejito, sus tetas con esos pezoncitos, yo me senté y no sabia donde mirar, ella se dio cuenta:

– ¿Javi te pasa algo? – No, no nada, nada…- ¿Y esa mirada de vicioso con la que me miras? – ¿Yo Noelia? – Eres un hombre y yo una mujer y se lo que piensas, ¿te gustaría follarme verdad?, ¿que crees que soy tonta que no me doy cuenta de como me miras?

Se levantó y se acercó a mí, se arrimó tanto que podía notar su dulce olor y me susurró al oído:

– Yo estoy loca por follar, será nuestro pequeño secreto…

Bajó su mano hacia mi pantalón metiendo la mano dentro, y agarrando mi polla empezó a masturbarme lentamente luego pegó su boca a la mía metiendo su lengua en la mía, estaba cachondisímo me llevé la mayor de las sorpresas cuando me dijo que me desnudara.

Le obedecí sin rechistar mientras observaba como ella se quitaba las braguitas y se arrodillaba ante mí…

– Quiero comerte la polla.

Y sin más empezó a chupar despacito pasando su lengua por mi capullo, acariciándome los cojones, se la metía más y más adentro de la garganta y ya no pude más y me corrí, ella sacó muy despacito su boca de mi polla yo estaba desencajado se tragó mi lefa sin más.

Luego se tumbó en la cama y me indicó que le comiera el coñito, yo como un niño bueno accedí y sentí su rico aroma, su sabor salado, su respiración agitada, estaba delicioso.

– Sigue Javi sigue, que me vas a lograr que me corra como una perra, que ganas tenía de que me lo comieran, cómete mis tetas vamos cómetelas.

Empecé a comerme esas dos tetas dando pequeños mordisquitos a sus pezones mientras la masturbaba con mis dedos, que rico, me agarró del pelo y me dijo:

– Para, para y túmbate.

Yo era un juguete en sus manos, me tumbé boca arriba

– Eres mi esclavo…

Se acomodó encima de mí rozando su rajita húmeda contra mi erecta polla metiéndosela despacito, muy despacito hasta que entró toda en su cueva caliente.

– Aaaaaaahh cabrón que polla, que gusto, agagag…- Despacito Noelia… – Por favor tranquilo…
Empezó a subir y a bajar cada vez más de prisa, mis manos se agarraron a sus tetas y empecé a darle, ya se me olvidó todo.

– Tomá guarra tomá y tomá… – Me corro, me corro, me gritaba…

Al unísono nos corrimos, ella quedó tumbada encima mío sintiendo sus pechos sobre el mío, mi corazón estaba desbocado, le susurré, lo repetiremos, claro que si Javi, me respondió mi ardiente primita…

Autor: Jhonnatan

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Escrito por Marqueze

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