Nuestro primer trío (II)

trio sexual

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Nuria se había quedado extasiada tumbada boca arriba en la cama, mientras tú y yo continuábamos de rodillas a cada lado contemplándola…nos miramos los tres y comenzamos a reírnos y acabamos tumbados sin saber muy bien qué deberíamos seguir haciendo…

-creo q es el momento de fumarnos un cigarro-sugeriste
-y de echarnos otra copa- finalicé yo.

Volvimos a la cocina, intentando ser lo más naturales posibles, pero la emoción nos embargaba y yo necesitaba hablar de lo que había pasado…cogí la tablet y con “momentos acústicos” de spotify rompí el hielo preguntándole a Nuria que tal le había ido la experiencia.

Ella me había quitado el sitio, sentándose en la encimera junto a la ventana, aún seguía desnuda y tú aprovechaste para acomodar los taburetes a una baja estatura para tener la mejor imagen.

Comenzó diciendo que era mejor de lo que se había imaginado, yo coincidí con ella. Hicimos algunas bromas sobre lo excitante de la experiencia y nombramos a la pobre Carla que no había podido disfrutar del intenso momento por sus límites morales.

-Carlos, cuál a sido tu mejor imagen?-te preguntó de forma bastante insinuante

Mirándome, respondiste – mientras le estabas comiendo el coño, se retorcía de placer y yo te penetraba sintiendo como todo tu cuerpo temblaba de gusto…-

No pude evitar mirarle la entrepierna y ella que sabía mi intención, separó las piernas y deslizó su culo hasta el borde para dejar al descubierto sus labios mayores que ansiaban que alguien los tocase de nuevo…

Cogiste un hielo de tu copa con los dientes y empezaste a rozar mis labios mientras Nuria acompañaba su intensa respiración acariciando sus voluptuosos pechos…

Era mi turno, me tocaba compartir lo que quedaba de hielo antes que se derritiese, me reclamaba rozando con su lengua los labios, se los mordía, y seguía con su baile de manos alrededor de sus envidiosas tetas…

Era mi turno, volví a pensar, y viendo q no me decidía, comenzaste a liarte otro cigarro. Al volver la vista a nosotras, contemplaste cómo en ese momento me agachaba a su vagina y le metía el hielo con la lengua, esa sensación tan intensa hizo que soltara un “guauuu!” y me animó a saborear de nuevo su coño, mezclando sin parar lengua, labios y dientes…
Tú asentías con la cabeza, mientras fumabas con la derecha y con la izquierda empezabas a acariciar tu potente erección…

-Ahora tú a ella-, te ordenó una vez sus primeros espasmos cesaron. Obedientemente me colocaste de nuevo en el taburete alzándolo al máximo para que casi estuvieseis a la misa altura y pudiese tenerla de frente…Te agachaste y comenzaste a lamerme como siempre sueles hacer, empezando despacio, más rápido, succionando, mordiendo suavemente…ella me miraba con una cara de cachonda descomunal y comenzó a rozarse la vagina con los dedos…mis gemidos, los suyos…apenas podía oír la música…con mis brazos apoyados hacia atrás, empujé contra tus dedos y cabeza y de nuevo llegó el climax…

No me había dado cuenta de cómo se bajó de la encimera, pero me agarraba la cara entre sus manos y me besaba los labios ardientemente…

Era tu turno y como quienes son expertas en estas situaciones y tienen el guión escrito, te apoyamos en la mesa de camilla, tú frente a nosotras, nosotras frente a ti, ansiosas, ardientes, cachondas….te acariciábamos la polla con las manos, y recorríamos el resto de tu cuerpo con la otra…besábamos tu piel, lamíamos cada rincón que te producía cada vez más intensos escalofríos…te dejé un instante a solas con ella y aprovechó para volver a meter tu polla entre sus tetas…cuánto estás disfrutando, tenías que apoyarte en la mesa para no perder el equilibrio porque todo era demasiado intenso…volví en apenas unos minutos y me subí a la mesa, detrás de ti, recorriendo con la lengua tu nuca, tu cuello, hasta encontrarme con tu boca…Nuria entendió perfectamente qué debíamos hacer a continuación, sólo tuve que hacerle un gesto…

-Fóllame…-te susurré al oído y te diste la vuelta sin pensarlo, ansioso de darme todo el placer que ya acumulabas y estaba a punto de explotar…me tumbaste sobre la mesa con las piernas en alto, noté como tu caliente polla entraba lentamente en mi lubricado coño…y empezaste a empujar hasta el fondo…

Nuria se había puesto el cinturón con tu vibrador favorito, sabía cómo se utilizaba ya que tenía uno parecido que solía usar con Carla en sus noches locas…

-Aún puedes disfrutar un poco más…-te dijo Nuria al oído…mientras la veía tras tu espalda, empecé a perder el control…

Te apretó la cintura y aún agachado sobre mí, te penetró de la forma más delicada que una mujer sabe hacer…gemiste de placer mientras me mirabas y comenzamos un continuo ritmo…

Estabas a punto de explotar cuando alargué mis piernas para enroscarla con nosotros y hacer de tres cuerpos en éxtasis, casi uno sólo.

El ritmo fue en aumento! Nunca te había oído así gemir! Que placer para mis oídos! Tus movimientos se transformaron en embestidas cuando noté que por fin llegaba tu orgasmo dentro de mí…paraste y en ese momento, aproveché para tumbarte sobre el cristal de la mesa que todavía estaba caliente del valor de mi espalda, para que ambas pudiésemos disfrutar del resto de tu semen, chupando las últimas gotas con nuestras lenguas rozándose….uffff…

De nuevo la sensación y el temblor de piernas….qué bien ha estado todo…cuánto olor a sexo y lujuria había en el salón!

Nos miramos y la miramos a ella y comprendió perfectamente que era el momento de irse. Le llamamos a un taxi para que la llevase y una vez estuvimos solos, nos miramos y mientras apuramos el último cigarro casi al alba, empezamos a reírnos…

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

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