NUESTRO PRIMER TRIO

Hola de nuevo. Os contaré como se hizo realidad mi fantasía de ver follar mi novia, Inés, con otro tío. Mi chica es especial, porque se sale de los cánones actuales, pues pesa bastante, tiene carnes donde agarrar, pero folla de muerte. Sus medidas son 120-130-120. Seguro que más de uno no os gusta, pero como la convenza para hacer cosas y enseñarlas lo vais a flipar. Mi aparato ya lo conocéis, entre 19 y 20 cm, dependiendo de la excitación, pero no está circuncidado y mira abajo, por eso quería darla un buen rabo. Ella es muy guarra en la cama, la gusta que la llame puta, la humille y la domine, lo cual no es difícil para mí, por lo que he conseguido que haga cosas que ni ella imaginaba. A mí siempre me ha llamado la atención el sexo en grupo, y como sabéis ya había tenido algún encuentro de tríos y orgías, pero ella nunca. Un día en la cama me soltó si me gustaría verla montárselo con otra. Mi reacción fue rápida. Claro que me gustaría, pero mucho más verla follada por otro tío. Ella se asustó, pero si a mi me iba a gustar no la importaba, solo temía por si me daban celos. La dije que imposible, que eso es solo sexo y nuestro amor era mayor como para romperse por un jueguecito.

Me puse manos a la obra a buscar candidatos por varios chats y foros. Al final conseguí contactar con varios tíos. En menos de una semana tenía ya siete dispuestos a tirársela con las respectivas fotos de sus pollas, un logro puesto que mi guarra pasa de hacerse fotos, al menos por ahora. Un día, buscándola pollas, estaba tan caliente que se me ocurrió probar a pedir dinero por follarla. Entonces contactó conmigo un tal Andrés. Tenía una polla importante, muy buena para mis fines, y le vi bastante cachondo y dispuesto. Lo primero me preguntó que cuanto pedía por follársela. Arriesgué al alza, porque pensaba negociar. 60 ¬ por un polvo. Me dijo que eso era caro (ya lo sabía, las putas cobran menos). Me ofrece 50 ¬ por follársela por todos los agujeros durante una hora con condón. A mi eso me pone a mil, pero si hay algo que no me gusta es ver follar con condón, así que se la ofrezco sin por 60 la hora y la corrida fuera de ella. Entonces él va más allá, quiere hacérselo durante hora y media por 100 y a solas, sin mí y sin límite de polvos. Le digo que mi presencia no se negocia, yo estaré presente, y que acepto lo de no poner límite a las corridas, ni de él ni de ella. Entonces me pide precio por dos horas: 200 ¬. Me reclama que como puedo subir tanto si la hora y media eran 100, y le explico que eso son dos horas y luego seguir follándola hasta que se canse, pero con los dos a la vez. Acepta. Me recalca si usaremos condón. Le digo que no. Mi novia es fiel y no tiene nada y yo desde que salgo con ella tampoco he probado otras hembras. Le parece bien. Como no le conozco le pido si él tiene algún análisis. Me dice que pies sujeto los suyos. Estoy deseando verla follada por Andrés, mi polla lleva dura un buen rato.

-Mira bonita, tu eres mi puta y yo tu amo. Si digo que te vas a tirar a otro tío te lo tiras y yo me gano un dinero.

La noté nerviosa y con la respiración entrecortada.

-Pero…

-Ni pero ni nada. Tú eres mi puta y yo te vendo a quien quiera.

-Pero yo nunca he hecho nada de eso. ¿Si no le gusto? -Ya te digo yo que si. Le da mucho morbo follarse a una gorda.

Ella se sorprendió, nunca la había hablado así fuera de la cama, pero noté como se excitaba.

Saqué el móvil y llamé a Andrés. Le dije que estaba con ella, que mañana mismo sería suya por la mañana, que preparase los doscientos euros. Mi novia miraba sorprendida, asustada e impaciente a la vez. La pase el teléfono.

-Andrés, dale tu dirección a la puta directamente.- Inés cogió el móvil temblorosa. Acertó tímidamente a decir: hola mientras yo sacaba de su bolso un papel y un boli, se lo puse delante. Por lo que aprecié se saludaron mutuamente y él la animó un poco para que se le pasase el miedo. Por según reaccionaba ella y se iba animando supuse que le estaba contando cosas sobre su polla y el sexo, pues no paraba de asentir y decir que eso si lo hacía. La verdad, hace de todo. Al rato empezó a escribir

su dirección. Cuando terminó me la guardé en mi bolsillo. Me devolvió el móvil y me despedí de él. A las diez de la mañana estaríamos en su casa. Cerca de las dos de la mañana dejé a mi puta en su casa. La recogería a las nueve y media pues nos pillaba la casa de Andrés lejos.

-Mañana quiero verte bien vestida para mi cliente, como se prepara una buena puta de lujo como tú -Como ordenes, amo.

La noté irse con la cabeza baja. Pensé que quizás me había pasado, pero esto ya lo hablamos y sabíamos que iba a ser un juego, solo eso: sexo, pero con mayúsculas. Yo casi no pude dormir esa noche, ella creo que tampoco. A las 9:25 ya estaba esperándola, cuando la vi me quedé anonadado. Vaya conjuntito se me puso. Llevaba una falda de tela hasta los tobillos, con una raja lateral que llegaba unos cinco centímetros por debajo de la cadera, con unas medias y zapatos de fiesta. Arriba un top de tirantes, color canela, abultando, realzando sus pechos, enormes. No atisbé ningún tirante de sujetador. ¿Llevaría sostén?, ¿y bragas? Ya lo descubriría.

Abrió la puerta. Nos saludamos secamente y decidí comenzar ya el juego.

-Veo que mi puta sabe vestir muy bien.

-Claro que se vestir. Además, cuando la gente paga quiere un buen trabajo y yo soy una profesional.

¡Si que se había metido en el papel! Se me había puesto dura en el momento y me dieron ganas de decirla que me la mamase de camino, pero no. Esa mañana mi novia no era mi novia, era mi puta, un producto que iba a vender y que lo iban a catar.

-¿Llevas el coño bien limpio? -Recién rasurado, tal y como me dijo tu cliente, con un matita triangular arriba.

-Así me gusta puta.

La pasé la dirección de Andrés para que me guiara y nos pusimos en marcha. A eso de las diez menos diez ya habíamos aparcado, Madrid a esas horas de sábado está vacío, y estábamos frente a la puerta del chalet donde vivía mi amigo. Llamé a la puerta. Estábamos muy nerviosos. Era nuestra primera experiencia… no se como llamarla: en grupo, infidelidad, puterismo…Solo se que estaba a punto de dar a mi novia a un extraño para que se la follase delante de mí y estaba muy excitado. A mi lado Inés, a punto de serme i Andrés.

-Ya se que estás deseando follarte a esta puta. Pero antes el dinero.

-Claro tío.- se va a un mueble cercano y de un cajón saca cuatro billetes de 50, y se los da a mi chica. Dáselos al cabrón de tu novio. Esto es lo que le cuesta ver como se folla de verdad a un pibón como tú.

Me sorprendí del habla de Andrés, e Inés también, pero veo que a los dos nos excita mucho. Ella me acerca el dinero y me lo guardo en mi cartera.

-Muy bien. A partir de ahora tienes dos horas para follarte a esta puta de mierda y hacerla lo que quieras. Después me uniré a ti para matarla a polvos.

-De acuerdo.-Mi chica no habla, está quieta, y Andrés la abraza, ella me mira con cara de circunstancias. Tengo que decir algo que consiga romper este hielo.

-No me mires puta, ahora Andrés es tu amo, para ello pagó. Ahora dale tu cuerpo y haz todo lo que mande. Todo, puta.

Su cara cambió, apareció la Inés lujuriosa que siempre consigue llevarme al séptimo cielo en cada polvo. Le miró a Andrés.

-Dime que deseas, mi señor.

-Llevarte donde nunca te ha llevado el cabrón de tu novio.

La agarró del pelo y su cabeza fue atrás con un grito. Parece que le iba el sexo fuerte, y descubriría que mi novia también. Con el cuello expandido, lo lamió y lo mordió, bajando a los melones de la puta. Noté como ambos comenzaban a respirar entrecortados. Estaban muy excitados. Andrés sacó el top de Inés y descubrimos que no llevaba sujetador. Sus tetas cayeron sobre su vientre y mi cliente las agarró con varias manos. Eran enormes, la mano no las abarcaba completamente. Magreó una y empezó a comerse la otra, tirando del pezón con fuerza entre los gritos de Inés, quien lejos de huir de él ya estaba sobando el paquete del pantalón. Según subía la excitación los dos se dedicaron a morrearse fuerte y se metieron ambos las manos en el sexo del otro, masturbándose lentamente. Solo se oían gemidos. Yo estaba a cien también viendo como mi chica se estaba enrollando con otro tío. Se miraron a los ojos, y como si ya hubiesen hecho esto juntos a

ntes, empezaron a desnudarse mutuamente a la vez. En seguida mi chica tuvo las carnes al aire y él su polla. Creo que no la defraudó. Completamente descubierta y recta en ángulo hacia el cielo, ligeramente más larga que la mía, pero más fina. Lo primero que pensé es que sería mejor así para el oral y el anal, pues la mía no puede meterla mucho por lo ancho. Ahora cada uno tenía en su mano el sexo del otro. Lo acariciaban despacio. Pude ver que la mano de Andrés chorreaba de los líquidos del coño de Inés y que la polla bien dura brillaba bastante, supongo que del preseminal. Mi polla me iba a reventar dentro del pantalón. Pero me ceñí al trato, yo solo miraba.

-Ha llegado el momento de que el cabrón de tu novio vea como se folla a una belleza como tú.

-Lo que tú mandes amo.

La llevó al salón, yo entré detrás de ellos. Era amplio, con dos sofás (2 y 3 plazas) haciendo ángulo a un mueble de obra donde había un gran televisor. Era muy sencillo, se notaba que era soltero. Enfrente de la tele el de 3 plazas y en medio una mesita pequeña de madera con ruedas. Habría un espacio de unos 3 ó 4 metros del sofá a la tele, y detrás del sofá la mesa de comer para 6 personas. Según entramos de frente, una cristalera daba paso al jardín. Ninguna persiana o cortina la tapaba. Podíamos ver el resto de chalets de la urbanización desde allí, mejor dicho los pisos supe esta puta zorra.

-Lo que mande mi amo.

La besó apasionadamente. Estaba viendo a mi novia más guarra que nunca, lo que me produjo una gran erección que creí que saltaría la cremallera, por lo que la desplacé a un lado y pudiese extenderse sobre la pierna. Mi chica le besó el cuello y bajó lamiendo todo su torso limpio de pelos, le mordisqueo los pezones. Como me gusta cuando me hace eso. De pensarlo casi me corrí. Terminó de bajar y se quedó de rodillas. Tenía la polla sujeta con una mano y los huevos en la otra. Todo depilado, no como los míos, con su pelo. Entonces vi como lo primero mientras le masturbaba lamía el escroto y los huevos de mi amigo. Nunca me había hecho esto a mí. Seguro que a eso se refería antes Andrés. Ya me estaba arrepintiendo, quería que me lo hiciera ya mismo a mí también. Él debió darse cuenta, porque me dijo que si ella no me lo hacía, le dije que no, y me respondió que era solo el comienzo. Inés no hizo ni caso, ella estaba muy concentrada.

Estaban de perfil los dos, así que podía ver perfectamente las maniobras de mi novia. Lamió el falo desde la base al capullo, jugando con el frenillo, lo que como todos sabemos, y Andrés experimentó, de un gran placer. La lamía y la besaba sin parar mientras masajeaba los huevos. Hasta que en una de las lamidas, se la metió entera en la boca. ¡La hostia puta! Brinqué en mi asiento. La muy puta siempre se quejaba de mi polla y nunca había comido más del capullo y ahora se metía entera la de aquel desconocido. Andrés se reía mientras ella seguía a lo suyo follándole con su boca. En un gesto de triunfo la cogió la cabeza y él impuso su ritmo.

-Vaya, parece que tú nunca se la metiste entera. Pues mira como me la come, la estoy dando en la garganta- no me lo tenía que jurar, la cara de Inés era de dolor, como de arcadas, pero ella tampoco hizo por apartarse de él. Así es como folla una boca tan buena como esta. Espero que luego lo lleves a la práctica- y me guiñó un ojo. Estuvo así casi cinco minutos, luego se la sacó y ella, sin descansar, la agarró y siguió chupando todo el tronco de la verga de Andrés.

-Joder tío, si que es verdad que tu zorra la sabe chupar.

-Ya te lo dije. Por este dinero pocas zorras la comen así.

-Con esta puta puedes hacerte rico, es una maravilla.

A todo esto, mi nena seguía chupando y mamando sin parar. Cada vez iba más deprisa metiendo y sacando la polla entre los gemidos de placer de Andrés. De esta manera se cumpliría el primer cuarto de hora que pagaron por la puta de mi novia. Andrés estaba muy caliente, pero se ve que era un experto follador, pues aguantaba como un jabato las maniobras orales de Inés. Entonces fue más lejos, quería comerse el chocho de su puta (como me excita hablar así de mi novia), pero que ella siguiese en su polla, así que fueron a la mesa de comer

detrás de donde estaba yo. Nunca pensé que aguantaría el peso, pero lo hizo. Andrés se tumbó en ella boca arriba, y luego Inés sobre él haciendo un perfecto 69. Más tarde mi amigo me contaría que esa mesa la había reforzado para poder follar sobre ella.

Durante los siguientes diez minutos solo oí los gemidos de los dos y los ruidos que hacen los fluidos genitales al lubricar el sexo. La vista era preciosa. La cabeza de mi novia subía y bajaba sobre el falo erecto de Andrés, cuya cabeza se perdía entre los interminables muslos de Inés, cuyo culo se movía al son de su excitación. Sobre la primera media hora convenida, mi novia s preparado. Ahora con el tiempo veo que acerté eligiéndole a él, solo que pienso que le pude sacar más dinero.

-Veo que es necesario ponerte esto para que no te toques.- dijo mostrando las esposas -Tú ya has disfrutado, ahora me toca solo a mí.

-Claro mi señorElla solita extendió las manos para que se las pusiera.

-Y para que no puedas decir que no, te voy a vendar tus ojitos. Así no sabrás que coño te hago.

Inés levantó la cabeza para que Andrés pudiese ponérsela mejor. Así que cuando empezaba la segunda hora pagada, mi nena se había corrido ya y estaba atada en una mesita boca arriba, con las manos esposadas y con los ojos vendados. Para asegurarse de que Inés no haría nada, también sujetó sus manos con una cuerda a su abdomen. Solo podía mover las muñecas. Entonces se dirigió a mí.

-¿Alguna vez has visto a tu puta tan dispuesta? -Alguna vez la ato, si, pero no tanto.

-Pues ahora mira lo que voy a hacerla.

Inés respiraba muy deprisa, estaba muy excitada de nuevo. Entonces sacó de la bolsa una vela muy gorda. La encendió, se acercó sobre nuestra puta y cuando ya había hecho cera líquida, dejó que cayese sobre un pezón. Inés gritó e intentó saltar, pero no pudo. Estaba bien sujeta.

-¿Qué me haces cabrón? Eso quema -¿Y qué? He pagado por ti y voy a usarte como me salga de los huevos.

Con esas palabras Inés se calmó, pero para acallarla de verdad se puso sobre su cara y le metió la polla en la boca mientras cubría los dos pezones con cera. La misma operación la siguió en su ombligo.

-Así no podrás disfrutar de esas zonas.

Luego se sentó sobre el abdomen de Inés. Tenía las tetas de ella juntas gracias a los brazos atados, por lo que estaban bien redondas y prietas. Entonces cogió su verga y la metió por el canalillo. Con las manos la ayudó a levantar su cabeza y chupar el glande en cada embestida. No tardó mucho en correrse sobre la cara de mi novia, y menuda lechada le salió. Toda la cara y la venda pringada, y con su lengua metiéndose en la boca los restos de la corrida. Luego le enseñó como se la tragaba. Como estaba mi polla, menuda paja llevaba haciéndome desde hacía ya una hora y cuarto. Le quedaban 45 minutos de soledad a Andrés. Se levantó y se dirigió a la bolsa de nuevo.

-¿No la vas a limpiar?- le pregunté -No, se va a quedar con las corridas en la cara hasta que terminemos los dos con ella.

-Ok.

Vaya morbazo. Vería por fin a mi nena con la cara bien blanca, como en los bukkakes que tanto me gustan ver en internet. La vi, allí atada, escurriendo por su cara y cuello la leche de su amante, por primera vez la veía leche encima que no era la mía, y me gustaba. Andrés se acercó a ella con un consolador, no muy gordo y tampoco largo. Para el coño lo veía pequeño, entonces… Sí, escupió sobre el dildo y empezó a meterlo despacio por le culo de mi nena, sin dilatar ni nada, lo que la produjo cierto dolor que intentaba amortiguar, pero terminó pidiendo que parara. Andrés solo redujo el ritmo de metida y no tardó en encenderlo. Un zumbido llenó el salón. Cuando ya llevaba un buen trozo metido lo sujetó con un arnés para que no se saliera.

-Ahora vas a tener un aperitivo de lo que te espera nena.

Con el resto del consolador que asomaba del culo de mi novia entre sus piernas, Andrés la metió de golpe su polla en el coño. Por la reacción de Inés eso le gustó mucho.

-Oh que polla tienes amo. Esa es una polla y no más pollas, quiero que me reventéis el coño.

-Por ahora nenita, el único que te toca soy yo. Al cabr&oacut

e;n de tu novio le queda menos.

La arrancó de cuajo el consolador del culo y de un golpe la metió su polla en el ano, ya dilatado. Menudo grito pegó mi puta. Seguro que lo tuvieron que oír los vecinos.

-¿Esto te gusta, verdad zorra? -Oh si amo.

-A mi también, y quiero dejarte el culo bien llenito de leche.

-Reviéntamelo cabrón.

-Claro zorraLa agarró del pelo y la empujaba como si fuese una jaca. Menudo momento de gritos, gemidos y ruidos sexuales. Yo estaba bastante caliente y con una buena ración de leche preparada. Andrés me miró y me hizo gestos de silencio. Me decía, por gestos, que fuese a la cara de Inés y me corriera en ella. Yo le marqué el reloj, le quedaban unos 10 minutos. Me dijo que no importaba, que empezásemos ya los dos. Le di las gracias y me posicioné. Estaba frente a mi novia, con sus ojos tapados y cascándomela a centímetros de su cara. Su cara no paraba de gesticular y gritar que más y más fuerte. Andrés se iba a correr, ella parecía que también, y yo llevaba ya dos horas aguantándome. Descargué de golpe, fuerte. Inés no se lo esperaba, la primera eyaculación la dejó perpleja. Cayó sobre su nariz y la venda. A la segunda ya abrió la boca esperándola. Mi corrida se mezcló con la anterior de Andrés, que estaba ya más seca y espesa. Se llevó a la boca lo que pudo justo cuando ella también se corría, a la vez que Andrés. Esta vez, mi guarrilla no hizo como tanta otras, de desvanecerse cuando lo termina. Pidió más pollas. Claro que tendría más, pero antes debía hacer una cosa, echar el semen de su culo. Vi como Andrés lo recogía con una vaso, sin que ella lo supiese, claro, estaba vendada. Después le ofreció el vaso diciéndola que era zumo. Ella lo tomó y se lo bebió con ansia. De un sorbo entró todo.

-Esto no es zumo.

-No putita, es el semen que te he echado en tu ano -Pues esta bueno- dijo relamiendo el vaso.

-Ahora ha llegado la hora de que tu novio también te disfrute.- la quitó la venda, no las esposas, y me miró.

-La corrida de antes era el aperitivo nena. Ahora te vamos a petar los dos, puta- la espeté en su cara.

-Chúpasela a tu novio como antes me la chupaste a mí.

Ella, de rodillas, se me acercó y sin usar las manos comenzó a lamer mi polla. ¡Y mis huevos! Llevó sus manos esposadas a la base de mi polla y sujetó la piel para descubrir mi aparato en su totalidad. Y se lo tragó entre grandes arcadas, pero mi chica aguantó. A los cinco minutos la dije que hiciera lo mismo con Andrés. Con sus manos esposadas no paró de masturbarme mientras se tragaba todo el cipote de su amante. Con todo lo andado, pudimos estar disfrutando de su boca bastante tiempo. Después la hicimos una doble penetración, turnándonos el agujero. Se corrió una vez con cada uno en un sitio distinto. Después nos las chupó hasta corrernos en su cara. Y aún así, la hicimos luego que volviese a mamarnos a cada uno otra vez, de manera individual, para terminar de exprimir nuestros huevos. Nos dieron las dos de la tarde, cuatro horas desde nuestra llegada, follando. Nos fuimos luego a comer con Andrés por ahí. Y por la tarde nos esperaría una sorpresa que ninguno pensábamos. Pero esa es otra historia, que si os interesa espero que me la pidáis

Autor: Onan onansex ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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