Nuestro secreto

¡Comparte!

No lo contariamos a nadie

Mi papá me compró una computadora como regalo de mis 16 años y me puso Internet, un día se me ocurrió entrar a un sitio de chat y ahí conocí a un hombre que me hizo la plática. Sin darme cuenta llegamos al tema del sexo y me preguntó si ya lo había hecho, yo le dije que no y me preguntó si me había masturbado alguna vez y tampoco lo había hecho nunca, de verdad. Le dije que había tocado mi coño sólo cuando me bañaba para lavarlo y él me dijo que debía hacerlo para aprender a saber mis reacciones y mis gustos. Me dijo que él podía decirme la mejor manera de hacerlo y cuando me preguntó que si había alguien en casa y le dije que no, él me dijo que porqué no tratábamos en ese momento. Accedí, más por curiosidad que por nada. Me preguntó cómo estaba vestida y le dije que aún traía el uniforme de la escuela, y me dijo que me frotara mis manos por encima del panty, y lo obedecí, empecé a frotarme y sentí lo que nunca, una sensación de calor y de miedo increíble, luego me pidió que me bajara el panty, sólo hasta las rodillas me dijo, y ahora tócate tus vellitos, me dijo que siguiera, que me iba a encontrar con un bultito que sería el delirio para mí tocarlo y así fue, me sorprendí mucho al ver cómo de mi vagina empezaban a salir una especie de líquidos pegajosos y me dijo que era normal que es porque estaba lista para tener una verga adentro. Me preguntó que si tenía a la mano algo que asemejara un pene y le dije que no, y me dijo anda .. busca un pepino o una zanahoria, eso hará las veces de mi verga. Me subí el panty y fui corriendo a la cocina por la verdura y encontré un pepino de tamaño mediano, que yo creí que asemejaría una verga, porque nunca había visto una, la tome y volví corriendo de nuevo, y me dijo, tienes que aprender a besarla, a mamarla, para que cuando te toque de verdad, seas toda una experta. Empecé a chupar el pepino, a mamarlo, como si fuera una mamila, me dijo que recorriera mis senos, mi estomago y lo deslizara poco a poco hacia abajo, a mi coño. Yo obedecía porque la sensación que estaba pasando era algo que no había sentido nunca. Entonces me dijo trata de empujarlo por tu coño … En ese momento fue, escucho un ruido y era un amigo de mi papá, un Sr. muy atractivo de 52 años que vivía en la casa de al lado y que acostumbraba entrar por el patio trasero de la casa a buscarlo. Me quedé sin saber que hacer, con el pepino en la mano, y el se me acercó y me dijo, ya ví lo que estás haciendo, le voy a contar a tus padres ahora que vengan. Yo le pedí que no dijera nada, y el me dijo que porque lo hacía, le conté todo, y me dijo que no lo diría si lo dejaba enseñarme bien. Yo accedí, no podía permitir que nadie se enterara. Cerró la puerta de la recámara y le puso seguro. Me dijo que me sentara en la cama y se saco la verga, en ese momento pensé que había exagerado al buscar un pepino de ese tamaño porque no eran muy grandes. Entonces se acercó a mí y me dijo .. hazle lo mismo que le hacías al pepino, besala, chúpala, cómela. No sabía que hacer y obedecí, cual sería mi sorpresa al ver que entre más la tenía adentro de la boca, más crecía, y se ponía dura como un palo. Y me dijo, te ha hecho bien la práctica, eres buena, desabróchate la blusa y déjame verte. Así lo hice y se sentó junto a mí pidiéndome que no dejara de acariciarle la verga. Empezó a frotar mis pechos enc sentí que me vine. Fué en ese momento que sentí el primer orgasmo de mi vida. Me besaba los pechos, la boca, el estomago, y sentí poco a poco como intentaba empujarme la verga en mi estrechísimo canal. Yo lloraba por el miedo y el dolor que sentía, y el me decía que no lo hiciera, que hubiera sido peor con el pepino. De pronto, me tapó la boca y se empujó dentro de mí con todas sus fuerzas, yo sentí un dolor horrible, quería gritar, pero su mano no me lo permitía, sentí como un líquido tibio recorría mis nalgas, pero no podía moverme. Cuando estuvo todo adentro me dijo, ha pasado lo peor, se quedó quieto adentro de mí y me besó, abrazo y acarició hasta que de pronto había olvidado qu

e me dolía, y empecé a sentir lo rico que era tener su vergota adentro. Se empezó a mover poco a poco, a mi ritmo, y yo cada vez quería que se moviera más rápido. Empecé a mover mis nalgas al ritmo que el me empujaba la verga lo más que podía, y no creí decir eso pero le pedía más. Me besaba el pecho, la boca, los ojos, me apretaba los senos con una mano y con la otra me jalaba de las nalgas para entrar más. Sus huevos pegaban en mi culo y yo ya no aguantaba el placer que sentía, de pronto empezó a hacer unos ruidos que aumentaban de volumen con su movimiento y me excitaron cada vez más. Me dijo que iba a llegar y me alzó las piernas para empujarse más, y tuve otro orgasmo al sentir como mi vagina se llenaba de una cosa caliente que me hacía querer que ese momento no terminara nunca. Me besó, salió de mi me sentó y me dijo, eso pequeña, eso es coger. Me dijo que me vistiera y que cambiara las sábanas de la cama, me ví manchada en sangre, al igual que la cama. Me dijo que sería nuestro secreto y que no diría a nadie lo de Don Pepino si no decía a nadie lo de nosotros. Después de eso, cada vez que podía, me deslizaba por la puerta trasera de la casa, y pasaba los mejores momentos de mi vida con el mejor amigo de mi padre.

Autor: irmitags_mx

irmitags_mx ( arroba ) yahoo.com

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.