Pervertida – Capitulo 1 – Adicción

pervertida adiccion
  • La Universidad fue un punto detonante para convertirme en la pervertida que hoy soy, siendo este el capítulo uno de una serie de vivencias empezare por contarles como fue que esto sucedió y más importante aún por quien, mi nombre es Alejandra y esta es mi historia

Cuando cursaba mi primer semestre de Universidad en la carrera de Economía un profesor de reemplazo me cambió la vida, después de varios días de darnos clases empecé a notar sus miradas disimuladas hacia mi y cada vez más prolongadas e insinuantes. Claramente notaba que yo le gustaba y yo al contrario me mostraba tímida. Aún así no podía evitar fantasear con el a solas en mi cuarto, durante varios años de mi adolescencia desarrolle un intenso gusto por lo erótico, el morbo y el detalle de tener sexo de forma muy excitante y atrevida.

Cierto día después de salir de clases caminaba sola hacia la parada de bus que me llevaba a casa, en el camino una ligera llovizna se hizo presente y mientras apuraba el paso un auto se detiene junto a mi baja la ventana y me hace señas para subir, al darme cuenta que era el me quedé congelada.

 

  • Suba Ale no se moje, yo le llevo

Me dijo a través de la ventana, hice una pequeña mueca y subí.

  • Que mas Ale que tal las clases?
  • Todo bien profe, estudiando para los parciales
  • Bueno me parece bien y que dice el novio?
  • Jeje no tengo profe
  • Y eso? no sea mentirosa tantos que andan atrás suyo a alguno le ha de decir que si
  • Para que todos son iguales mejor es estar sola
  • Agradezca que yo soy su profesor sino hace rato

Esa frase me dejo helada, mi cabeza iba a explotar con aquella insinuación, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, me calme y decidí sacarle más información.

  • Ah sí!, y cómo es eso explíqueme
  • Primero antes que nada, que tal si nos tuteamos?
  • Claro no hay problema, explícame
  • Esque si no fuese tu profesor te hubiera conquistado
  • Jaja tan seguro estas?
  • Claro te hubiera tratado como una reina
  • Jaja me haces reír, pero está bien digamos que si
  • Porque el sarcasmo? O no te gusto?

En ese momento supe que los cosas iban a llegar bastante lejos ya que me encantaba, sentía una fuerte atracción sexual hacia el, saber que estaba bastante avanzado en edad comparado conmigo me excitaba mucho pues el tenia 35 años y yo apenas 18, así que decidí contestar y empezar a jugar con su cabeza.

  • Si me gustas bastante la verdad, lástima que seas mi profesor
  • Mañana mismo renuncio
  • Jaja si claro!
  • Está bien no puedo hacer eso pero podemos solucionarlo

Detecte que no era la primera vez que hacia esto con estudiantes, se notaba a leguas que acostumbraba a conquistar señoritas y eso me motivaba mas y me llenaba de morbo.

  • Algo como qué?
  • No sé, podemos salir después de universidad a dar una vuelta, teniendo cuidado
  • Ósea quieres que nos escondamos?
  • No tanto así, solo tener cuidado de no meternos en problemas
  • Mmm no se, tengo que pensar
  • Bueno, dame tu numero de celular para seguir conversando que dices?
  • Está bien

Después de intercambiar nuestros números llegamos a mi casa, nos despedimos y baje del auto, al llegar a mi habitación no pude evitar agitarme con lo que sucedió, estaba extasiada imaginando todo lo que podía pasar. Más tarde esa noche un mensaje llego a mi celular, era él, salte de mi cama de la emoción.

  • Hola hermosa, me encanto llevarte a casa hoy
  • Gracias por llevarme
  • Y me encanto mas saber que te gusto
  • Y a mi saber que yo te gusto a ti
  • No sé que voy a hacer mañana cuando te vuelva a ver
  • Jaja no vas a hacer nada, te vas a portar bien
  • Imposible contigo cerca, peor por cómo te vistes, me encanta!

Siempre me ha gustado vestir sexy, tengo un cuerpo bastante delineado y bien formado, es algo bueno que me dejo la natación, deporte que practique por 6 años de forma disciplinada, me encanta usar ropa ajustada, licras sobre todo, y ropa interior sexy y lo más pequeña que se pueda como hilos y tangas, varias veces lo había sorprendido viéndome la cola sobre todo cuando usaba licra.

  • Ah si! Y que es lo que más te gusta cuando me ves?
  • No te enojes pero tu culito me tiene loco
  • Jaja ya me lo han dicho
  • Y te gusta que te lo digan?
  • Me gusta que me lo digan de frente

Siempre me ha gustado que me hablen sucio y en palabras fuertes, amo esa sensación que me recorre el cuerpo cuando usan esas palabras, nada como una platica erótica y morbosa antes de tener sexo, es algo que acostumbro a hacer mucho y que el tenia que entender.

  • Qué tal si mañana te llevo de nuevo a tu casa y te digo eso y muchas cosas mas
  • Trato hecho

Pocos mensajes después nos despedimos y me prepare para dormir. Al siguiente día en clases el me trato con total indiferencia, decidí ir vestida para el así que use una licra negra sumamente ceñida tanto así que parte de ella se metía en medio de mi cola debido al hilo color negro que también decidí usar, para disimular un poco use una blusa larga y ajustada que me cubría la cola, aun así el no se inmuto, o al menos así parecía. Cuando llego la hora de salida me puse bastante nerviosa tome el mismo camino de siempre y los pocos minutos el apareció en su carro, me subí y emprendimos camino.

No pude evitar notar que se enrumbo en una vía diferente, obviamente ya sabía lo que pretendía, pero aun así pregunte.

  • A donde vamos?
  • A tu casa solo tome un camino más largo
  • Y eso porque?
  • Quiero tenerte más tiempo a mi lado
  • Jaja está bien eso me gusta

La adrenalina me recorría el cuerpo, quería saltar sobre él y hacerle de todo pero tenía que esperar, aun no era tiempo. Estaba sentada con una pierna cruzada y veía por la ventana.

  • Que linda estas hoy?
  • Te gusta? Me vestí así para ti
  • Me encanta, tienes unas lindas piernas
  • Eso no es lo que me ibas a decir
  • No he visto tu culito hoy hermosa, que voy a decir?

En ese momento levante la parte baja de mi blusa hasta descubrir mis muslos y mi cola, me incline hacia la ventana y se la mostré, el intentaba mantener la vista en el camino mientras conducía y la veía por pocos segundos, llevo su mano derecha hacia ella y la apretó y acaricio, yo cerré los ojos disfrutando como me manoseaba y me empoce a mojar, me acomode de nuevo en el asiento y respire.

  • Qué tal si vamos a mi casa?
  • Aun no, es muy pronto
  • Dale anímate no vamos a hacer nada que no quieras, solo quiero tener más tiempo conmigo y a solas
  • Está bien pero solo un rato

Sabía que él iba a intentar que tuviéramos sexo y yo no lo iba a permitir, era muy pronto para eso aunque yo me moría de ganas pero no iba a impedir que jugáramos un poco. Después de varios minutos llegamos a su casa, un departamento pequeño ya que vivía solo pues era soltero.

  • Siéntate, quieres algo de tomar?
  • No así estoy bien, gracias
  • Me encanta estar contigo, siempre he querido tenerte así
  • Ya me tienes, aprovecha
  • Qué rica que estas, quiero comerme ese culito

Esas palabras me mataban de excitación, entonces me levante me puse frente a el y me di la vuelta, levante mi blusa y con mis manos acariciaba mi cola despacio.

  • Te gusta?
  • Me encanta amor, sigue no pares
  • Quiero que te masturbes, sin sacar tu pene

Empezó a masturbarse encima de se pantalón, yo lo veía de reojo mientras mis manos recorrían mi cola y con uno de mis dedos acentuaba la mitad de ella haciendo que li licra se metiera mas entre mis nalgas. De pronto el se levanto y me abrazo por la cintura, besándome el cuello, sus manos subieron hacia mis senos y los apretaba fuertemente mientras intentaba rozarme su pene.

  • Que ricas tetas tienes mami
  • Hazme sentir tu pene en el culito, rózamelo no pares
  • Te lo quiero meter, quiero darte duro
  • Aun no amor, solo vamos a jugar

Me di la vuelta y nos empezamos a besar como locos, el metía su lengua en mi boca y me ahogaba con ella yo la  chupaba y gemía, bajo sus manos hacia mi cola y la manoseaba sin parar, entonces decidí abrir su bragueta y buscar su pene, el se desabrocho el pantalón y lo dejo caer, baje un poco su bóxer y su pene emergió totalmente erecto, era delicioso grande y grueso, muy venoso, un poco de liquido seminal salía de su cabeza y yo lamia mis labios  como saboreándolo, lo tome con los dos manos y empecé a masturbarlo.

  • Qué rica verga tienes amor
  • Si ves como me la pones, esta lista para penetrarte
  • Muero por sentirte dentro de mi
  • Déjame metértela, te va a encantar

Moría que me la metiera ya no quería juegos me ganaron las ganas, baje un poco mi licra y el inmediatamente empezó a acariciar mi vagina con sus dedos, mi panty estaba totalmente mojado.

Hasta aquí la parte uno.

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