Pissing y sexo en un autobús

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Ella había olvidado de subirse su bombacha que estaba a la altura de sus muslos, la que yo toqué y comencé a besarla, quité su bombacha, Paula se abrió de piernas se sentó arriba mío y allí en el micro se la enterré hasta los huevos, ella solo dio un pequeño gritito de entrada, luego empezó a moverse con ritmo, le acariciaba las tetas mientras seguía bombeando…

Esta historia sucedió algún tiempo atrás en una cálida tarde-noche de diciembre, se festejaba la fiesta de fin de año en un campo deportivo.

Habíamos estado desde la mañana, entre mi grupo se encontraba Paula, una colega mía del mismo instituto, nos habíamos sentado a la misma mesa y habíamos charlado bastante en la tarde, a mí me gustaba, era una joven de unos 25 años, alta, rubia, de ojos celestes, culo forma de manzana y buenas tetas; a la tarde debido al calor se había servido gaseosas y cerveza, yo no tomo cerveza ya que no me gusta, así que solo tomé un par de vasos de cola, pero Paula, la niña en cuestión, había bebido al menos 6 chopps de cerveza por lo que estaba bastante mareada y alegre.

Al terminar la fiesta me despedí de todos, sin olvidar pasar por el baño, dado que el viaje a la ciudad era de 65 km, pero para el baño de mujeres como es usual había una fila impresionante de más de 15 personas, por lo que Paula, que en principio pensaba ir, desistió y vino conmigo ya que tomaba el mismo micro y no quería volver sola dado que estaba bastante mareada, esa tarde Paula lucía una blusa blanca y una pollera negra, en la cual se le marcaba todo su culito.

Comenzó a anochecer, subimos al micro, nos sentamos en los últimos asientos y comenzamos a charlar animadamente, a los 10 minutos de estar en viaje noté que ella apretaba muy fuertemente su entrepierna y cambió de tema ya que no se la veía tan feliz sino preocupada, había parado de reírse.

Cuando le consulté que le pasaba, me dijo: -Tengo muchas ganas de hacer pis, me estoy aguantando todo lo que puedo, ¡pero no sé si voy a poder llegar!

Esto me excitó mucho, ya que siempre fue una fantasía que había tenido, le dije que se contuviera lo más posible que seguro iba a aguantar, pero ella ya con cierta desesperación, me dijo, -Soy una boluda, me tomé más de un litro de cerveza y no fui al baño, ¡creo que estoy perdida!

En sus ojos noté cierta desesperación, me dijo, -Por favor ayúdame, me meoooooooo, no aguanto un minuto más…

Allí recordé que tenía una botella de plástico con agua en mi bolso, abrí la ventanilla del micro, tiré el agua y le dije, -Bueno Pau, el micro no tiene baño, vas a tener que hacerlo acá, yo cuando se llene lo tiro por la ventana y lo volvemos a llenar, ella asintió y se puso en cuclillas tomándose del asiento y el otro brazo lo apoyaba en mí, dado lo incómodo de su situación me pidió que le baje la bombacha, lo que me excitó muchísimo, cuando mis manos tocaron su prenda interior de suave seda sentí en ellas un chorro de líquido caliente que se la baja hasta sus muslos, su chorro comenzó a llenar la botella no con mucha pericia, ya que mucho de su líquido terminaba en el piso del micro.

Finalmente cuando la llenó le dije que se detuviera, tomé la botella y arrojé el líquido por la ventana, aunque mucho su vejiga no respondía dado que siguió meando bastante, volví a poner la botella y ella siguió, esto fue algo que hizo en total cuatro veces, por lo que meó más de 2 litros ya que dejó un gran charco en el piso.

Mis manos también estaban sucias de su meo y su bombacha y entrepierna algo mojadas de los chorros que no habia podido contener, los que secó con mi pañuelo, de todos modos Paula se sentía aliviada, su cara de placer cuando orinaba parecía que gozaba, le dije vámonos a otro asiento más atrás…

Ella me dijo, -La verdad es que te debo una, nunca había tenido tantas ganas y yo le respondí, -Bueno Pau, quedemos a mano, yo tampoco nunca tuve tantas ganas como ahora que te estoy viendo así…

Ella había olvidado de subirse su bombacha que estaba a la altura de sus muslos, la que yo toqué y comencé a besarla, quité su bombacha, Paula se abrió de piernas se sentó arriba mío y allí en el micro se la enterré hasta los huevos, ella solo dio un pequeño gritito de entrada, luego empezó a moverse con ritmo, le acariciaba las tetas mientras seguía bombeando…

Luego de un rato de tener mi pija adentro me di cuenta que me habia olvidado de un forro, pero ella tomó un condón de su cartera y me lo dio, saqué mi verga toda húmeda de sus jugos, lo puse como pude  y seguimos bombeando tranquilos, Paula no dejaba de gemir, en un momento se retorció y exprimió mi pija, se estaba corriendo, me chupaba el cuello mientras se corría…por la ventanilla el paisaje nos brindaba un hermoso anochecer y nosotros cogiendo…

Estábamos llegando cuando acabé con abundante leche, ya que Paulita me tenía muy calentito, me quité el preservativo y observé en el piso las manchas de orina, flujo y semen que habíamos derramado…

Paulita se despidió, ya que se bajaba antes que yo, con una sonrisa, diciendome, -Ahora llamo por el celular a mi novio que me viene a buscar a la parada.

Me guió un ojo, me acarició el bulto, y solo me susurró, – Espero que cuando nos encontremos en el instituto no tenga tantas ganas de orinar, porque las ganas de coger contigo no se me han ido, y deberíamos conocer algún…sonó su celular y así quedamos…

Autor: Cocotero

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