Placer en las calles de Buenos Aires

Esta historia comienza hace aproximadamente dos años, apenas unos meses después de mudarme a Buenos Aires. Me encuentro de novio desde ya hace muchos años con una gran mujer aunque ella se encuentra a muchos kilómetros de distancia ya que aún nos hemos decidido por vivir juntos. Aunque le soy infiel, a ella realmente la quiero pero las distancias son complicadas y me considero una persona sexualmente muy activa por lo que me gusta estar acompañado esporádicamente de otras mujeres. Actualmente tengo 30 años, mido 1.80m y de cuerpo atlético debido a que siempre me mantuve haciendo distinto tipo de deportes especialmente artes marciales mixtas para mantenerme en forma ya que mi trabajo de ingeniero me obliga a estar mucho tiempo sentado frente a la computadora. Generalmente le resulto atractivo a las chicas aunque cuando se enteran de mi situación de noviazgo muchas desisten.

Todo comenzó un día cuando nos juntamos con unos amigos a tomar unas cervezas en un bar. Estábamos sentados en una barra que hay debajo de unas escaleras esperando a que llegue otro de mis amigos cuando de pronto veo pasar desde atrás mío una chica bastante linda y le hago señas a mi amigo que estaba enfrente para que la vea, y luego me comenta que le parecía que ella estaba con la chica que se había sentado detrás de mí. Giré la cabeza y me sorprendí al ver a una chica sentada sola detrás de mí sin que yo me hubiera dado cuenta ya que se encontraba a menos de medio metro de distancia y la verdad que se la veía bastante linda a pesar de la penumbra. Me pareció muy curioso y le volví a preguntar a mi amigo si estaba seguro de que ambas chicas venían juntas a lo cual respondió afirmativamente. No dudé un segundo en volver a darme vuelta para intentar conocerla ya que parecía obvia la idea de que con mi amigo nos acercáramos a ella y a su supuesta amiga, y hasta pensé que el hecho de que estuvieran ahí detrás nuestro era definitivamente un gesto por parte de ellas. Me ha quedado grabada la imagen de cuando giró la cabeza para mirarme. Realmente se veía hermosa, de pelo cobrizo unos 10cm por debajo de los hombros y con muchas ondas al punto de que su cabello caía directamente hasta sus hombros. Unos ojos grandes marrones oscuros, una naricita chiquita y perfecta, y una boquita con unos labios muy sensuales pero que demarcaban una leve sonrisa que me dejó atónito. Tenía un aire de mujer árabe excepto por su nariz que realmente la hacía ver única y muy sexy.

Comenzamos a charlar de cosas sin importancia hasta que en un momento veo pasar a su supuesta amiga que se sienta cerca de ella pero mirando hacia otro lado. Le pregunté si venían juntas y su respuesta me dejó algo confundido ya que me dijo venía con un amigo y que él había ido al baño pero seguramente se había quedado a pedir algo para beber. Mientras ella hablaba por dentro pensaba que mi amigo me había jugado una mala broma y por lo que me hice el distraído para escapar de la situación y reírme un rato con mi amigo por haberme hecho caer en la trampa. Pero mientras nos reíamos, ella seguía sola y la verdad que me había dejado encantado por lo que no podía dejarla escapar!!! Volví a la charla con ella de todo un poco y hasta le conté de mi situación de noviazgo a distancia a lo que ella no pareció darle importancia. Luego de unos minutos la convencí de que me diera su número de teléfono argumentando que me habían dado ganas de conocerla mejor, y muy poco tiempo después apareció su amigo por lo que nuestra conversación llegó a su fin.

Más entrada la noche la volví a ver pasar cuando salía del baño y me di cuenta que no solamente era muy bonita de cara sino que también tenía muy lindo cuerpo algo así como 1,60 de altura y unos 85-60-90. Luego, me dio una extraña sensación cuando la vi volver con su amigo y comenzaron a los besos, y una media hora después se fueron. Para ser sincero, no me atrae la idea del intercambio de parejas y jamás lo haría con mi novia, pero en ella me resultó sumamente atractiva la idea de que fuera tan osada de darme su número de teléfono estando con alguien con quien aparentemente ya tenía alguna historia. No se como explicarlo pero eso me hizo verla más sexy de lo que ya la había visto.

Unos días después hablamos y quedamos en encontrarnos el próximo fin de semana. Justo el día que nos juntábamos resultó ser muy pesado laboralmente para mí y la verdad que no estaba de muy buen ánimo, pero aún así decidí cumplir con la cita por lo que nos encontramos puntualmente en el lugar acordado. Vino vestida muy sobria aunque elegante, tenía puesto un pantalón negro de tela, botas de taco alto, y una camperita de cuero ya que hacía algo de frío. Decidimos rápidamente ir al mismo bar donde nos conocimos ya que se podía comer algo y yo no había cenado. Se podrán imaginar que entre mi mal día y mi falta de alimento, un par de cervezas fueron suficientes como para que yo comenzara a sentirme muy alegre y hasta me olvidé de la comida y mi mal día. Más alegre aún me puse cuando se sacó la camperita y apareció un escote que dejaba ver la mitad de sus pechos y el resto tapados por una delgada tela que caía por el resto de su cuerpo. La verdad que estaba hecha un bombón.

Estábamos sentados en la barra y comíamos pochoclos salados cuando pensé que nuestra conversación se estaba haciendo un poco aburrida por lo que me puse a mirar directamente a sus labios para verlos moverse imaginándome que los besaba, hasta que me dijo –que?- a lo que me hice el bobo y respondí -perdón, es que me gustaría saber a que saben tus labios- casi se atraganta con los pochochos y se puso colorada, pero con una sonrisa desafiante como para ponerme a prueba me responde –y… salados!!!-. Apenas reímos un poco y le di un beso algo torpe ya que como ella se encontraba medio atragantada. Se separa, bebe algo de cerveza y me dice –bueno, ahora si!!!- Si bien pareció gustarle mi beso anterior, esta vez tenía que dar todo de mi así que la agarre de la nuca con suavidad y le di un buen beso explorando sus labios con los míos y con mi lengua comenzaba a acariciar la suya. Ella se volvió a separar y me miró con cara de que le había explotado el cerebro con mi beso y no paraba de sonreir. Al rato, nuestros besos rápidamente se fueron poniendo más intensos por lo que en un momento me paro a su lado mientras la besaba y a medida que comenzaba a apretar mi mano mas fuertemente sobre su nuca comencé a pasarle la lengua por el exterior de sus labios y le pasé mi otra mano por su cintura apretándole por las costillas. Realmente la sentía deshacerse en mis manos y comencé a escucharla gemir mientras le lamía los labios como si fuera un helado. La verdad que era un momento muy excitante y me había olvidado de que estábamos en un lugar con mucha gente por lo que corté un poco para beber otra cerveza y tratar de bajar un poco las revoluciones pero fue ella esta vez quien vino encima de mi y comenzó a besarme muy sensualmente. Era notable que no quería quedarse atrás en una especie de competencia por ver quién excitaba más al otro y la verdad que yo ya estaba al máximo. Quise hacerle algo que la sorprenda así que le pedí que se quede quieta y la tomé del cuello con mi mano derecha, con mi mano izquierda quité sus cabellos del otro lado y comencé a comerme todo su cuello hasta llegar a su oreja y le quité el aro con mi lengua (un truco que había aprendido años atrás). Ella parece que no se dio cuenta y solo gemía por lo que deje de besarla y le mostré lo que le había quitado diciéndole –esto ahora es mío-. Ella verdaderamente se sorprendió y saltó nuevamente encima mío besándome muy apasionadamente. La separé un segundo y le dije –si no hubiera nadie no te imaginás lo que te haría acá mismo en esta barra!!!-, ni corta ni perezosa se para, se da vuelta de espaldas levantando la cola y mirándome por encima de su hombro me dice –si? Que me harías???-. Podrán imaginar que ya la cosa estaba muy candente y el lugar no era muy apropiado pero eso mismo también generaba que la situación fuera mucho mas caliente por lo que haciéndome el distraído me paro detrás suyo apoyando descaradamente mi pene (que hace rato ya estaba dura como roca) sobre su hermosa cola y mientras le vuelvo a besar el cuello, disimuladamente deslizo una de mis manos por su vientre y le alcanzo a tocar brevemente su conchita sobre el pantalón. La sentí estremecerse pero debe haber pensado que ya era demasiado para ese lugar así que se separó nuevamente y nos pusimos a beber otro poco para enfriarnos un poco.

Increíblemente ya eran más de las 3am y le dije –bueno, ya es tarde. Vamos?- sugiriendo que fueramos juntos a algún lado pero sin ser tan directo. Ella rápidamente respondió –ok vamos, pero me vuelvo a casa-. Obviamente me hice el condescendiente y comprensivo pero por dentro realmente me daba bronca que cortara la noche de esa forma, pero bueno, las mujeres tienen muchas razones para no entregarse completamente la primera noche así que no dije nada. Salimos del bar y comenzamos a caminar por las calles del centro de buenos aires buscando un taxi hasta que luego de un par de cuadras veo venir una entrada de un local que se metía como un metro hacia adentro en la vereda así que la agarré del brazo y la fui empujando con mi cuerpo hasta que chocamos con la reja que protegía el vidrio de ese negocio. Ella riendo dijo –jeje que estás haciendo?- y yo con una sonrisa atrevida y sin dejar de mirarla a los ojos le respondí –me gustás mucho guachita!!!- y comencé a besarla mientras ella se dejaba hacer. Rápidamente comenzó a aumentar el ritmo de su respiración en señal de aprobación así que comencé a bajar por su cuello besando y chupándola apasionadamente. Viendo que no se resistía, seguí bajando hasta llegar a sus senos y fue maravilloso sentir la textura de su piel en mis labios y ni que hablar del olorcito a perfume delicioso que salía de su pecho. Con ambas manos sujeté sus hermosos senos los cuales fueron fácilmente descubiertos debido a lo ligera de la tela que los cubría. Tomé uno de sus pezones con mis labios y lo chupé con deseo al tiempo que le daba unas buenas lamidas desde abajo hacia arriba. Ella no paraba de gemir y respirar hondo. Tenía sus pezones duros y me encantaba sentirlos en mis labios . Luego vuelvo a subir para seguir besándola y comienzo a deslizar una mano por su cola y otra mano hacia su entrepierna por encima de su pantalón y ella hizo lo mismo conmigo. Sentir su mano sobre mi paquete me dio valentía para desabrocharle su pantalón y meterle una mano por debajo de su tanga que ya había descubierto palpado con mi mano sobre su cola. Fue muy grata mi sorpresa al llegar a su conchita y sentirla totalmente mojada, la más mojada que alguna vez había tocado!!! Yo estaba excitadísimo pensando lo fácil que se deslizaría mi pene por su cueva tan mojadita pero ella parecía no animarse a más por lo que me acerqué a su oído y mientras deslizaba uno de mis dedos desde adentro de su conchita hasta su clítoris le dije –estos son los labios que me preguntaba a que saben!!!- a la vez que sacaba mis dedos de esa jugosa delicia y me los metía en mi boca degustando lo que había estado deseando toda la noche. Mis dedos sabían a gloria y me excitó muchísimo sentir el olor de su sexo en ellos.

Eso definitivamente generó el efecto deseado y ella pareció explotar de deseo. Con ambas manos comenzó rápidamente a desabrocharme el pantalón dejando mi pene al descubierto. Tomó mi miembro de unos 18cm y muy buen grosor con ambas manos y comenzó a acariciarme con la intensidad justa. Cuando yo ya pensaba volver al ataque, ella volvió a tomar la iniciativa y bajó lo suficiente para comenzar a darle besos a la cabeza de mi pene por donde de seguro ya comenzaba a emanar líquido pre-seminal. Me excitó muchísimo sentir como me besaba justo ahí en la puntita y me pasaba la lengua saboreando mis jugos. Luego comenzó a lamerme desde más abajo y se metió todo lo que pudo de mi pene en su boca. No podía creerlo, sinceramente estaba recibiendo la mejor mamada de mi vida por una mujer hermosa y muy sexy. Su boca chupaba mientras me sostenía con una de sus manos. Sentía sus labios y su boca como si fueran una conchita ya que me bombeaba con su cabeza como si la estuviera cogiendo. Por momentos trataba de metérsela entera dentro de su boca y cuando ya no entraba más comenzaba a mover su lengua haciéndome sentir escalofríos. Estaba verdaderamente en el limbo y la dejaba hacer mientras acariciaba su cabello. Ella comenzó a mirarme desde abajo con mi pene a medio entrar en su boca y eso fue demasiado para mi. Estaba a punto de explotar en su boquita, pero ella con muy buena intuición se dio cuenta de ello y disminuyó un poco el ritmo para llevarme hasta el límite pero sin hacerme acabar.

En eso siento unos pasos y recapacité que estábamos en la calle. Ella parece que también los escuchó porque un poco asustada rápidamente se paró y miró hacia todos lados para ver de donde venían esas personas ya que yo estaba de espaldas a la calle y no veía muy bien, además de que trataba de guardar mi herramienta como podía. Afortunadamente, eran solo unos chicos de la calle que pasaron por la esquina riéndose un poco porque habían visto algo de lo que ella me estaba haciendo. Siguieron caminando y se marcharon sin más.

Ambos comenzamos a reír nerviosamente pero luego de unos segundos comenzamos a besarnos nuevamente y le dije desafiante que quería terminar lo que iniciamos en la barra del bar. Ella sin dudarlo hizo el mismo gesto que adentro del bar, se dio vuelta y levantó la cola para que yo me apoyara bien sobre ella. Yo estaba a mil y comencé a chuparle el cuello nuevamente mientras me colocaba detrás de ella apoyando me pene sobre su colita. Esta vez deslicé mi mano izquierda sobre uno de sus pechos y mi mano derecha se escabulló por debajo de la parte delantera de su tanguita y comencé a tocar nuevamente esa conchita jugosa que me estaba volviendo loco!!! Con un poco de dificultad debido a que no podía bajarle el pantalón, deslicé un par de dedos dentro de su cuevita y comencé a moverlos primero hacia delante y hacia atrás y luego separándolos y juntándolos rápidamente. Verdaderamente se hacía agua en mis manos y hasta se escuchaba como mis dedos exploraban sus interiores. Ella parecía estar a punto de acabar por lo que saqué un poco mis dedos de sus adentros y comencé a acariciar circularmente su clítoris con ambos dedos bien mojados. Explotó en un orgasmo espectacular tratando de no hacer demasiado ruido comenzó a temblar y a gemir pero creo que se debe haber escuchado en toda la cuadra como ella alcanzaba ese hermoso orgasmo. Sentirla entre mis brazos acabando de esa manera y con mi miembro deslizándose justo por entre medio de su hermosa cola fue demasiado para mi y acabé junto con ella tirando mi semen parte sobre mi y parte sobre ella ya que al estar muy erecto mi calzoncillo no alcanzaba a cubrírmelo completamente y se me salía una parte por debajo del elástico.

Cuando dejamos de estremecernos saqué mi mano de su conchita y me la volví a llevar a la boca. Ella se dio vuelta y comenzó a besarme mientras yo degustaba los resultados de su orgasmo que me sabían deliciosos y al parecer a ella también. Me hubiera pasado todo el resto de la noche chupándole su cosita pero ella me dijo que se quería ir y que ya había hecho mucho más de lo que debería haber hecho. Seguimos caminando un poco y se tomó un taxi. Fue la primera vez que tuve sexo en la calle y la verdad que esta mujer realmente me hizo perder la noción del tiempo y el espacio!!! Obviamente nuestra historia no termina ahí aunque dejo el resto para un próximo relato.

Bueno, espero que hayan disfrutado de mi aventura y espero sus comentarios y mails!!! A ver si me alientan a escribir como sigue esta historia.

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2 Comentarios

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  1. Excelente relato, de lo mejor que he leido este año. Además, la descripción de tu orgasmo se asemeja a la realidad, otro autor la penetra y s e corre a los tres días.. espero las otras experiencias.
    Cesar

  2. mas vale que sigas con tus relatos… como quede hermano despues de leerlo…. saludos desde jujuy

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