PLACERES PROHIBIDOS

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Os cuento lo que nos sucedió a mi novia, Nuria, morena de ojos marrones, con una expresión un poco perversa, cintura estrecha y pechos medianos, pero con los pezones oscuros y el mugrón voluminoso; mejor que mi novia, es mi amante ya que, la relación que mantenemos es poca más que sexual.

Todo empezó en un Chat caliente, al que jugamos en irc.hispano. Entramos y sin gran dificultad contactamos con un ama o un amo, que por vía electrónica nos va dando instrucciones de los que nosotros fielmente realizamos. Las últimas dos veces desnudos, pero con una cámara webcam filmándonos. Así es como conocimos a Lucia, la que pasaría a ser nuestra ama y castigadora. Pronto le dimos la dirección del Messenger y aunque ella no tenía cámara o eso al menos dijo, accedimos a realizar las fantasías de ella nos sugería u ordenaba.

La primera invitación que nos sugirió fue la de derretirle a mi compañera los dos cubitos de hielo, haciéndolos pasar por sus zonas más sensibles, con la condición de que cuando tuvieran el tamaño de una aceituna debería introducirlos y dejarlos ahí, dentro de sus 2 nobles agujeros. Ella no debería sacarlos de lo contrario, la podría castigar azotándola 6 veces seguidas en la espalda.

La siguiente propuesta iba destinada a mi , mi novia me tenia que chupar 5 minutos los huevos y al terminar yo no debería estar empalmado, y eso lo vería Lucia por el Chat, en caso que lo tuviese inhiesto, mi amada me lo golpearía 5 veces con unas palmadas no muy fuertes.

La verdad que al notar la lengua haciendo círculos por los laterales y seguir el camino por el rafe, me puse mil y los golpes de una manera gustosa y merecida recibí.

Pedimos permiso para hacer el amor y el AMA no nos lo concedió.

-Ahora quiero que os afeitéis completamente los genitales – nos propuso Lucia, los dos nos reímos y por supuesto que los dos nos negamos.

-Por favor, hacedlo sino mi ama CRISTINA me castigará.

Entonces entendimos la jugada, ella era una sumisa que chateaba reclutando sumisos/as esclavos/as para su ama.

-Bueno, mi ama me ordena que os comunique, que voy a recibir 20 azotes en la espalda, las nalgas y los muslos, que me hará una foto y que os la enviaré en un correo. Adiós.

Al cabo de 2 días recibimos la foto de una chica que había sido azotada y en la espalda con carmín ponía. "esclava Lucia "22 horas "

Por la noche después de cenar nos pusimos manos a la obra y e iniciamos el Messenger. Estuvimos los dos discutiendo de la conveniencia o no de seguir con el juego, pero la verdad es que, resultaba excitante y morboso, deseábamos incluso conocer y someternos a la virtual ama.

– Hola Lucia Le dijimos – Hola a secas, respondió ella.

-¿Cómo estas? ¿Te encuentras bien? Le preguntamos.

– Ya me duele mucho menos pero no me hagáis otra vez una faena. Nos respondió.

Nosotros nos mirábamos y nos reíamos de la situación, no tardo en pedirnos que si deseábamos jugar tendríamos que conectar la cámara y obedecer sus sugerencias.

Los dos aceptamos continuar con el juego y lo primero que nos pidió fue : -Ahora quiero que os afeitéis completamente los genitales, nos ordenó esta vez Lucia.

Esta vez si que lo hicimos fuimos al baño cogí mis maquinillas de afeitar y la eléctrica y yo enjaboné y afeite completamente a Nuria, así enseñaba esos labios carnosos y oscuros; Es de las que tienen un clítoris muy desarrollado.

Ella prefirió afeitarme con la eléctrica, con el cortapatillas recortó mucho el bello y con la maquina en funcionamiento normal me afeito los suaves huevos y el pene, hasta ponerme la carne roja, y el miembro con alguna pequeñita gotita de sangre.

Mi ama me dice que os tenéis que poner alcohol en las partes los dos. Lo hicimos y casi lloramos por el escozor.

Quiere veros follar y que aceptéis una cita real en su casa. Nos propuso Lucia

Yo empecé a besarla dulcemente, primero el labio superior, a morderle el inferior mientras acariciaba y amasaba sus pechos, para luego lamerlos, besarlos, succionarlos, para continuar bajando y meter mi lengua en lo más profundo de su noble tesoro;Hasta que noté su cuerpo excitado, jadeante, fue entonces cuando de una embestida y de manera salvaje la penetré bruscamente hasta que me corrí. Por los gritos y las contracciones que noté, juraría que ella llegó al orgasmo 2 veces seguidas, como pocas veces o muy pocas veces nos ocurre.

Habíamos quedado en vernos en la dirección que nos facilitó el viernes pasado.

Bajamos del tren, en una estación situada a las afueras de una ciudad pequeña y no tardó mucho en reconocernos Lucia. Que después de unos besos subimos en la parte posterior del coche a modo e taxi y nos adentramos en la finca de Cristina.

Por el camino nos dio a leer y firmar una especie de contrato de sumisión que gustosamente firmamos entre risas. Por el camino los dos estábamos excitados y nos dimos más que besos.

Era un chalet lujoso, de dos plantas con un garaje enorme en los que había más de 6 coches. Supimos que 3 eran de nuestra ama.

Lucia nos guió ya que, antes de entrar por la puerta principal nos tapó con unas vendas negras los ojos y nos llevó ante la presencia de nuestra ama.

Los dos nos pusimos de rodillas y escuchamos por primera vez su áspera voz.

– Quiero que os desnudéis y duchéis, luego os pondréis estos tanguitas negros y pasaremos a las presentaciones. Tenéis 5 minutos.

Ella pausadamente salió de la habitación y nosotros dos nos quitamos la venda de los ojos, nos quitamos completamente la ropa que recogió José Luís (JL ) y en un tris tras nos aseamos.

En el sofá la vimos por primera vez, a Cristina, llevaba un traje muy ajustado de cuero, con unas largas botas y en la mano derecha una fusta ecuestre. Es una morenaza con una melenita corta, ojos negros y un cuerpo esbelto, tiene las tetas puntiagudas y unos pezones que no ocultaban su excitación.

Al lado en el banco estaba JL, Lucia y Carmina, una negra africana, pero con un tono de piel que nos recordaba a las mulatas brasileñas; era joven y un cuerpo atlético pero sin llegar a ser masculino. Los tres estaban completamente desnudos.

Entramos al comedor y se nos había ocurrido preparar los dos la frase.

-Ama Cristina aquí están tus servidores….

No tardó en reaccionar y darnos dos bofetones muy fuertes a los dos.

-No habléis sin permiso. Nos dijo

-Ponte a cuatro patas, me ordenó mi ama. Y yo me puse acto seguido La africana Carmina se sentó encima de mí, de lado. Como si yo fuese un sofá.

– Tu perra asquerosa a ver que sabes hacer, le ordenó a Nuria que me lamiese el culo.

Ella se puso a llorar, pues nunca lo había hecho, le daba una aversión impresionante.-

-No puedo ama, balbuceó.

– Pues te has ganado tu primer castigo. Subidla a la mesa y amarradla a las cuatro patas, para que quedase en forma de X. JL, Lucia tratadla con los 4 vibradores, en forma de micrófono, cuando yo ordene, muy potentes por cierto,

– Ahora metedle estos dos vibradores, el primero en forma de falo, uno de 22 cm y el plugin anal de 18 cm en sus partes, hasta que yo lo diga. Ambos funcionando.

Yo continuaba arrodillado y de vez en cuando me azotaba la negrita el culo.

A los 6 ó 7 minutos ella se contorneaba y empezaba a jadear.

– Conecta los 4 vibradores, los que tienen forma de micrófono, me ordenó mi ama, y yo de rodillas le doy temerosamente al interruptor.

Brrrrr…..se oía y Lucia y JL pasaban por sus pechos, sus muslos su boca, su clítoris los 4 artilugios, cada uno de los dos sumisos, llevaba en una mano uno, ellos se movían, rozaban, apretaban su cuello, sus aureolas hasta que se oyó gritar.

-Basta, basta, gritaba Nuria.

-Ponle la mordaza y continuad 10 minutos más. Le ordenó Cristina a la negrita.

Carmina cogió una mordaza bucal, en forma de bola agujereada y se la puso muy ajustada, tanto que le dolía.. Para seguir sentada sobre mí. Yo me iba a levantar a desatarla y un fuerte tirón en mi miembro noté, por lo que permanecí

los minutos restantes sufriendo.

Estaba muy acalorada cunado la desataron. Después de esos 3 ó 4 orgasmos forzados – Vete al cuarto y siéntate en la silla, le ordenaron a mi chica. Era el único mueble que había dentro. Y una ducha de esas antiguas, que es, una pequeña bañera sin protección, ni mamparas ni cortinas, ni nada.

-Te vamos a azotar por tu rebeldía, me dijo Lucía.

Me metieron en una habitación, en la que había colgada una escalera de aluminio de 2 metros, me hicieron subir y agarrarme. Lucia me propinó 10 azotes con la fusta de nuestra ama. Te vas a quedar ahí colgado durante una hora. Me ataron los tobillos y las muñecas a la escalera; al llevar los pies desnudos se me clavaban los barrotes de la escalera.

Pasado el tiempo convenido me llevaron a la habitación donde permanecía sentada mi pareja.

-Preparaos que esto ha sido sólo el principio, putos perros. Nos dijo el ama

Para cualquier comentario escribid a mi correo.

Autor: Juandos juandosamo (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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