Por fin el intercambio

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Estábamos los cuatro y estaba viendo con una mezcla de celos y excitación como mi esposa estaba a punto de ser perforada por la verga curva de Ricardo.

Aunque por mucho tiempo lo desee , al verla allí empinada caliente y deseosa, no pude evitar pensar con mi pensamiento de “macho ” , que si en verdad era esto lo que deseaba, si no iba a lamentarlo después. ¿ Me reprocharía ella después haberla dejado coger por otro? ¿ Le gustaría mas otras vergas que la mía.? Ya era tarde para esos pensamientos. Lentamente Ricardo la fue penetrando provocándole un profundo Aaaaaaahhhh que la hizo resbalarse hacia abajo quedando ya completamente acostada y boca abajo con Ricardo arriba de ella.. Mi esposa se estaba viniendo, lo sabía porque inicio unas rápidas contracciones de las piernas como si tuviera calambres y eso siempre es signo de sus orgasmos, a ella le encanta esa posición porque siente en su vagina el miembro y los pelos en las nalgas y si se las abro le penetran los pelos hasta rozarle su culo. Eso siempre la hace venir y ahora mas al sentir una verga diferente no mas larga que la mía ni mas grueso, pero esa curva hacia arriba de seguro la hacia sentir muy diferente.

Pude ver ahora a Isabel que seguía acostada a un lado de ellos esperando. Sin quitarle la vista a mi esposa me dirigí a donde Isabel pensando no quitarle la vista ni un momento a mi esposa para ver sus reacciones y si eran muchos mis celos quitar a Ricardo.

Al acercarme Isabel me sonrió y abrió unos centímetros sus piernas sugerente, su panocha semi depilada era una gran invitación, no me entretuve en mamársela me monte sobre ella y guiando mi verga casi completamente erecta hacia su rajita la penetre despacio. Que sensación tan diferente a lo que estaba acostumbrado, no podía decir si mejor o peor, simplemente era diferente. Por ejemplo al tener menos nalgas ella quedaba un poco mas plana y sentí una leve presión en mi verga, pues tiene una ligera curvatura hacia abajo y esa presión causaba un poco de incomodidad. Yo estaba acostumbrado a la panocha de mi esposa que por las tremendas nalgas que tiene, su conchita queda levantada y la penetración es muy fácil y placentera. Otra diferencia es que Isabel es un poco mas menudita que mi esposa y se sentía ese cuerpo diferente debajo del mío. Otra gran diferencia eras esas tremendas tetas, como les he dicho mi esposa las tiene grandes y apetecibles, pero al acostarse de espaldas invariablemente se ladean y bajan un poco sin aplanarse completamente. Pero las chichis de Isabel quedaban redondas y duras, de modelo, la sensación de esas tetas debajo de mi era de ensueño. Me olvide por completo de mi esposa. Isabel dobló las piernas hacia un lado de mi y la pude penetrar ya sin dolor alguno hasta el fondo.

Aaaaaghhhh, exclamo complacida. Asssssiiiiii, assssssssssssiiiiiiii . Lo dijo casi susurrando.

Le bese su cuello, su olor era esquisto, la tersura de su piel, sus brazos rodeándome. Igual que mi esposa pero tan diferente. Empecé a bombear suavemente y ella me dijo en mi oido de una manera que jamás he olvidado. –Cógeme assiii, tenia muchas ganas de ti, me gustas, métemela mas— En ese momento mi verga sufrió una transformación, realmente creció como nunca. Esas palabras me calentaron muchísimo.

-Aaaaaghhhh, aaayyy que rico, aaayyyy la tienes muy cabezona. Ella se dio cuenta del efecto de sus palabras en mi oído y desde entonces es un juego que hemos compartido ella y yo , así como con otras mujeres. Realmente te calienta y excita mucho coger al lado de tu esposa y el esposo de la chava en turno y decirte esos pequeños secretos que pueden ser verdad o producto de la calentura del momento, pero que te excitan sobremanera, ya que parece que estas solo tu y ella, solo tu y tu conquista.

Como disfrute aquel momento de iniciarnos en el mundo swinger. Isabel estaba mojadísima, no avienta chorros como mi esposa, pero se viene caliente y sientes y ves al meter y sacar la verga sus flujos. Le besaba frenético sus tetas, las amasaba con cuidado creyendo que le iban a lastimar por ser implantes (después supe que no les duelen y gozan igual) de todos modos nunca he sido partidario de ser brusco con las damas ni grosero. Si en secreto, al oído cuando estamos muy calientes nos decimos cosas como –eres mi putita, te voy a pagar, cuanto me vas a cobrar ahora, soy tu puto y cosas por el estilo- pero siento que no denigro y ni rebajo a estas preciosas damas que nos dan tanto placer. Tampoco permito que le falten el respeto a mi esposa.

Me sentía venir, y me salí rapidamente antes de derramar mi chorro dentro de ella. Hizo un mohín de disgusto y le dije al oído que no me quería venir que estaba riquísima y todavía quería seguir disfrutándola Me dijo con la misma complicidad – mámame entonces, bájate a mi pussy si?- No necesitaba mas y me bajé despacio admirando y besando sus tetas, su vientre, su ombligo y me detuve unos minutos en su monte de venus. Tenia como les dije bien formado un triangulo perfecto depilado sin rasurar, sino, bien depilado. Y la mata triangular de pelos estaban medianamente largos y olían a un perfume delicioso mezclados con sus jugos. Me demoré a propósito para bajar hasta su panocha, seguí lamiendo por los lados, aspirando su olor, le besé sus muslos, el interior de ellos y rodee con mi lengua sus labios mayores sin llegar a penetrarla todavía. Vi sus labios de tamaño regular pero del color de su piel por completo. Recordé los de mi esposa que se rematan con un color mas café casi negro en los borde y hasta ese momento volteé de nuevo a ver a mi esposa. Había sido tanta la excitación que aunque oía sus gemidos y sentía el movimiento estaba ensimismado en mi propio placer. Vi a mi esposa haciendo un 69 con Ricardo. Se estaba metiendo mas de la mitad de la estaca de el a la vez que le lamía y besaba los huevos. A mi esposa le encanta y excita mucho el olor de los huevos, no de todos, dice que todos huelen diferente. Pero cuando le gusta el olor se pone de a mil. Se entretiene en ellos los lame, los soba, mete su nariz entre ellos, aspira su aroma, pasea sus mejillas por entre los “tanates” para quedarse impregnada del olor, mientras que se viene profusamente.

Oí a Ricardo decir,- otro mas- Aaaahhhh, que rico. Se refería a que había logrado otro orgasmo de mi esposa. Después ha comprobado que mi esposa es multiorgásmica de chorro grueso, pero en ese momento el creía que era el, el que se los estaba logrando y se sentía superhombre. Ya tenían todo mojado, mi esposa realmente la estaba disfrutando.

Isabel se desespero de mi tardanza y me atrajo mi cabeza suavemente hacia ella, entonces si le metí mi lengua lo mas que pude sintiendo su sabor, su olor , algo diferente al de mi esposa, pasee mi lengua por todos los rincones tratando de encontrar sus puntos eróticos. Isabel lo tiene en su clítoris y en la parte de debajo de su vagina donde termina y empieza el músculo que lo separa de su culito.

Aaaaayyyyyy, que rico, que rico, que ricoo. (desde entonces en broma le decimos la “que rico, que rico”) Asssssiiiiiii, Aaaayyyyy, que rico. Levante mis ojos de su panocha y vi que mientras una de sus estaba agarrando las tetas de mi esposa, que seguía mamando la verga de Ricardo.

Rápido me subí y se la volví a meter a Isa que levanto las piernas y la pude ensartar de una manera deliciosa, mi verga estaba bien parada de ver las manos de Isa en las tetas de mi esposa, sus pezones estaban bien erectos, pero ella no daba muestras de gusto o rechazo . Uuuhhhhmm, asssiiii, asiiiii decía Isabel, – me vengo, me vengoooooo, aaaaaarrrrggghhhh. Caliente sentía las venidas de Isa.

Ricardo volvió a enderezarse y se la metió de nuevo a mi esposa. Esta entrelazó sus piernas alrededor de la cintura de el y se enfrascaron en un mete y saca con profundos gemidos de mi esposa. En esos momentos me volteo a ver y pude ver sus mejillas encendidas de pasión, con una mano me acaricio mi brazo y me sonrió débilmente al borde de un nuevo orgasmo.

Al sentir el roce de su mano me sentí venir, ya no pude contenerme y desplomándome sobre Isa le dije que me venia –me vengo, me vengo- y me quise salir de ella, vente me dijo –no la saques puedes venirte dentro- Ella al igual que mi esposa ya estaban operadas, para no tener mas bebes.

Me vengo, me vengggggooooo, tómala, tómala. — si damela, damela- Ayyyy me vengooooooo, y le eché todos mis chorros a la deliciosa Isa.

Ricardo empezó con sus movimientos mas rápido y después de decirle a mi esposa si se podía venir en ella, le echo sus chorros también. Quedamos por unos momentos rendidos. Luego Ricardo primero y luego las muchachas entraron al baño a asearse un poco. Yo me quedé al ultimo y quedé de alcanzarlos abajo, mientras cada uno pasaba y le echaban porras a Lupita y los demás en la otra habitación. Preferí no lavarme, quería guardar el olor de Isa en mi lo mas que se pudiera.

Cuando pasé yo por la habitación estaban ya solo Lupita y Javier encima de ella cogiendo a mas no poder, no pude evitar entrar para ver si había alguna posibilidad de que me dejara Javier cogerme a la Lupita. Como no parecía que me iba a dar “chance” opte por sacarme la verga y ponérsela a lupita en la boca que ávida se la metió casi mas de la mitad metiéndola y sacándola rápidamente, de repente paró y solo se dedico a besar la cabeza y lamer el abundante liquido seminal que me sale (muy dulce, según mi esposa) .Javier estaba besando las mejillas y oídos de Lupita y a veces a intervalos Lupita se volteaba y le daba un rápido beso en la boca y volvía a mamar mi verga. Lupita empezó a gemir y chupar, al igual que Javier gemía y apuraba sus embestidas a su esposa. De repente sentí las mamadas de Lupita mas deliciosas y al voltear hacia abajo vi la boca de Javier en mi verga también, que con el pretexto de besar a Lupita me la estaban mamando los dos. Me saqué bastante de onda y paré mis movimientos a lo cual Javier volvió a besar un lado de la cara de Lupita. Aproveche y metiéndome la parada verga con trabajos al pantalón baje a donde estaban los demás.

No les mencione nada y como los demás estaban ya platicando, mi esposa y yo nos despedimos, difícilmente podía yo aguantar un segundo “round” además quería ya estar con mi esposa.

En el trayecto no dijimos nada del sexo intercambiado, solo comentamos acerca de las muchachas y chavos que estaban en la casa. No recortamos a nadie solo comentamos de la diversidad de cuerpos que habíamos ya conocido. A las muchachas parecía no importarles si no eran perfectas, el asunto era disfrutar el momento . Ya calientes lo que se quería era coger con alguien diferente.

Ya en la casa, nos acostamos y nos empezamos a besar y nos calentamos rápidamente. Hasta en ese momento me dijo mi esposa –¿cogiste rico? — Si ¿y tu? –también. ¿Te gusto, mamacita?, le dije mientras me bajaba lentamente hacia su panochita.. Siiiiiiiii, mucho, me decía mientras se retorcía de placer. Yo apenas la había mamado, mi lengua apenas había empezado a tocar sus labios húmedos. Olía a sexo, olía a calentura, olía a verga, olía delicioso. Era la primera vez que había otra verga entrado en esa panochita hermosa, mi panocha querida, mi panochita caliente. La lamí con dulzura, aspirando su perfume, bebiendo sus líquidos de sexo compartido.

OH mi amor, mi amoooor gemía, asssssiiiii, mámame, assssiiiiii. Ven dame tu verga, damela.

Me incorpore y se la di en esa boca preciosa, uuuuummhhh , huele rico, me dijo besando y lamiendo mis pelos púbicos. ¿Te gusta, mi amor? –siiii—me dijo. Huele a Isabel – le dije- así huele su panochita. Levanto su cara y me estampo tremendo beso caliente y húmedo, Nuestras lenguas jugaban calientes. Nos acostamos y se la metí fácilmente. Estaba completamente erecta mi verga y completamente húmeda su conchita. Mamaste mucho mi amor, mamaste otra panochita rica? Siiiii, mamé rico, estaba rica su panocha, cogía muy rico. Dímelo, dímelo, dímeloooooo, sus movimientos eran bastante fuertes, sus orgasmos eran seguidos. Cada vez que le decía lo que había experimentado se venia profusamente. Y tu mi amor, mamaste verga? Siiiii, siiii, me la comí,–¿te gusto?- Mucho,muchoooo, me la comí la mamé mucho, ayyyyyy, le lamí sus huevos, me metí su verga, arghhhhhh, me comí su leche, bésame, besameeee, me vengoooo, ese orgasmo fue fabuloso me echó chorros de sus jugos, me inundo mis pelos y ya no pude resistir mas, la bese, bese esa boca mamadora y caliente, esos labios hinchados de tanta verga y calentura y me vine. Tooommaaa, tommmaaaaaaa. Toma la leche que te gusta.

Nos venimos juntos y terminamos, abrazados durante un buen rato hasta que se bajó un poco mi verga. Se la saqué aun muy grande y nos dimos un largo beso. Nos dormimos así abrazados, mojados.

Ese fue nuestro primer intercambio real. Después siguieron muchos otros hasta ahora. Los que han experimentado esto, habrán visto lo bien que se siente, como el amor y el respeto por tu pareja crece, como las cogidas, los “palos” que te echas son siempre mejores. Esto es mejor que ser infieles cada uno por su lado.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

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