Quiero que seas mi hembra en la casa y mi puta en la cama!

hembra cama

Hola mi nombre es Rafael, yo vivo en la cdmx. Soy varonil Tengo 38 años, 175 de altura, 88kg y muy velludo.

Lo que les voy a contar pasó en el verano de 2017. Hacia mucho que no cogía y andaba caliente esos días. Un Jueves Decidí salir al famoso Antro Toms por una copa . Fue en esa noche que vi por la primera vez a Fernando. Un macho, bien varonil de 1,85 de altura, musculoso , nalgón de piel morena, 48 años. Vestía una camisa de cuadrados justa y abierta que le enseñaba sus pectorales bien definidos y sus pezones duros. Traía un pantalón de mezclilla justo con un bulto que me traía loco. No sabia yo que ese hombre terminaría por cambiar mi vida para siempre.

Estaba en la barra solo y no podía dejar de mirarlo y imaginar como seria ser suyo. Sus brazos apretándome, su beso con esos labios gruesos. Cruzamos miradas varias veces pero no me atrevería a hablarle, terminaba por desviar la mirada por pena, era demasiado perfecto para mi. En una de esas miradas dejé de verlo por entre la gente que no paraba de llegar y llenar el lugar.

Terminando mi tercera chela, decidí ir al baño. Para quien no conoce este lugar, el baño es bastante chico, queda junto al cuarto oscuro. Entrando estaba prácticamente vacío, tenia muy poca luz, la suficiente para ubicar cada mingitorio. En eso momento no me doy cuenta que justo atrás de mi venia Fernando siguiéndome desde que salí de la barra. Fue cuando estaba meando solo en el baño que sentí una mano fuerte posar en mis nalgas y una voz gruesa caliente en mi oído diciendo:

– Que haces aquí sola? Tu marido sabe que saliste esta noche?

Todo yo estremecí pensando que era el, su voz era imponente pero me sonaba raro porque nunca nadie me había hablado en femenino, eso me tomó totalmente de sorpresa y sin saber que pensar, simplemente me limité a contestar lo que me pasó por la cabeza en ese momento.

– Yo no tengo marido. Estoy solo.

– Pues Si fueras mía yo jamás te dejaría así y menos por la noche.

En ese momento me agarró por el cuello , me volteó hacia el y me besó. Por un momento me paralicé mientras que el buscaba meter sus manos adentro de mi pantalón para agarrarme las nalgas. Me encantó la forma dominante como me agarraba y me sobaba.

Mientras me besaba, bajé la mano y busqué su bulto. Fue cuando pude sentir por la primera vez lo grande y grueso que era su pene. Tenia mi corazón al 100 y yo no podía disfrazar lo excitado que estaba. Cuando me besaba y mordía el cuello ni podía contener los gemidos de placer. En ese momento me entregué sin pensar. Me dejé llevar y por momentos sentí que era suyo y me usaba a su gusto.

Nos salimos juntos y regresamos a la barra. Me Pidió que lo acompañara y nos pidió dos tequilas para empezar.

– Te invito, quiero que nos conozcamos mejor.

Su sonrisa y su voz me dejaban loco. Claramente quería que tomara para que me soltara un poco. Yo estaba muy nervioso, por veces hasta temblaba de mis manos y el lo sabia. Acepté el primero tequila y los 3 más que me tomé después. Estuvimos platicando unos 20 a 30 min si mal recuerdo durante los cuales no pude dejar de mirarlo un solo segundo. Su olor y su mirada me tenían hipnotizado

Sin embargo durante la platica el me seguía hablando en femenino y eso se sentía como raro y incomodo a la vez pero al mismo tiempo me gustaba, toda su actitud lo hacia lucir aun más macho. No quería molestarlo o que se molestara por si le decía algo a respecto de la forma como me hablaba pero en un impulso, aprovechando un momento de silencio entre los dos, le pregunté:

– Porque me hablas en femenino si somos hombres?

– Porque desde que te vi me gustas para ser mía! Me encantaría que fueras como Mi hembra en la casa y mi puta en la cama!

Me quedé sin palabras y sin saber que decir. Me excitaba la forma como me hablaba mirándome en los ojos y me dominaba. Había meses que nadie me cogía y este macho era lo mejor que me podría haber aparecido así que me dejé llevar. No pude contestarle nada y Me limité a sonreírle como aceptando su propuesta.

Terminando los tequilas me sentía caliente y bastante más relajado.

– Veo que estas más tranquila ahora que me conoces un poco mejor. Puedes confiar en mi. Jamás haría algo para lastimarte. Yo te cuido porque has tomado un poco.

Dicho esto me agarró del brazo y me llevó por entre la pista de baile hasta la entrada del cuarto oscuro. Entrando Caminamos por un corredor hasta llegar a la sala principal donde ya no había casi luz. Buscó un rincón donde no hubiera casi nadie y me pegó contra el muro. Estaba bastante oscuro pero yo lograba ver todavía el contorno de su cara y sus hombros largos y duros frente a mi.

Me susurró en el oído :

– Quiero que me enseñes lo mejor que sabes hacer, bebe! Te vas a poner de rodillas y Vas a sacar la leche a tu macho a mamadas. no quiero sentir dientes. Yo te voy ayudar para que la metas hasta al fondo sin dientes. Hoy Vas aprender como me gusta, nena.

Lo deseaba aun más ahora. Me había dejado claro que lo que más quería era ser mi mi macho y que yo lo satisficiera como si fuera su puta.

Me puse inmediatamente de rodillas y esperé que el abriera su pantalón y sacara su verga. Era dura, grande y venosa, sus huevos colgaban sudados y me llenaban la manos. Era la verga mas perfecta que había tenido. Olía a macho y eso me prendía todavía más.

De inicio dejó que me acostumbrara al tamaño y empezara a chuparla con cuidado para que no sintiera mis dientes pero luego empezó a gemir de placer, me agarró por las orejas y empezó a forzarla más a fondo . No lo pude aguantar como quería y empecé a arquear.

Era muy gruesa y no entraba toda, empecé a arquear y el me sacó la verga de la boca, me dio una cachetada de mano abierta como regañándome, se agachó hasta poder mirarme a los ojos y me dijo:

– Tranquila, insiste y aguanta, quiero que la tragues toda hasta al fondo. Tu puedes, nena. Aguanta y espera hasta que te abra por completo.

Me hacia sentir vulnerable y a la vez como sumiso. Lo que hacia era entrenarme ahora a mamarlo como más le gustaba a sus ordenes y placer.

Se volvió a parar, a llenarme la boca con su verga y con pequeñas investidas fue adaptando mi garganta abriéndola suavemente y metiendo su pene cada vez más fondo.

A medida que iba insistiendo y forzando la entrada, yo sentía como se abrían las amígdalas y entraba más la verga hasta de repente en un instante sentí la verga pasar y topar con el fondo de mi garganta. Había logrado, la tenia finalmente toda adentro y sabia muy rico pegar mis labios a su base peluda y sus huevos colgando pegados a mi quejada.

No podía respirar pero me aguantaba lo mas que podía para satisfacer a mi macho. Fue una sensación increíble poder sentir toda esa verga dentro de mi boca. Me encantó como me abrió la garganta

Me tenia con la cabeza contra el muro, cuando la metía hasta fondo se quedaba unos segundos disfrutando y yo no podía sacarla de mi boca a menos que me lo permitiera. Asi estuvo cogiéndome la boca un buen rato a su gusto y ritmo.

– Así nena. Disfrútala que ya es tuya. AAAHHH bebe así me gustas. Chúpala rico!

Me acuerdo que me dolía el maxilar de lo abierto que traía la boca y el empezó a acelerar el ritmo, sentí como me agarra con más fuerza y me la metía con más ganas. Sabia que estaba cerca y me preparé para recibir su leche. Cuando no pudo aguantar más, sacó ligeramente su verga de mi garganta para que yo recibiera sus trallazos de leche espesa caliente en mi boca y pudiera sentir su sabor amargo.

-AAAHHH Nena , Aguanta! Trágala amor. Trága toda tu leche.

Era la primera vez que tragaba leche. El olor de sus huevos y el sabor de su semen nunca más se me olvidará. Terminando nos dimos cuenta que alrededor nuestro habían quedado como 6 hombres mirando y masturbándose viéndonos. Me paré limpiándome los labios, el me agarró del brazo de nuevo y me sacó de ahí inmediatamente.

– Vámonos, te llevo a casa, no quiero que te pase nada.

Salimos directos a la calle, su coche estaba a dos cuadras del antro, llegando me abrió la puerta de su coche para que yo entrara. Le encantaba dominar sexualmente pero a la vez le encantaba ser como caballero con sus “mujeres”. Lo hacia sentirse como más macho y le encantaba hacer ese juego psicológico con sus parejas. Los trataba en femenino y los cuidaba como suyos.

No me preguntó nada más, me ordenó que le hiciera donde vivía. Quería  llevarme hasta casa y asegurarse que yo llegaba bien. Todo el camino manejó con su mano derecha sobre mis piernas tocándome el pene y buscando llegar a mi ano estimulándome. Yo no me había venido y seguía igual de caliente.

-Que rico la mamaste, amor! Sentí como la disfrutabas y como la deseabas. Sé que no te has venido y sigues con el culito en celo, nena. Por eso te quiero dejar en casa, Es peligroso que andes en antros así. No sabes quien te puedes encontrar.

Seguía excitándome con su mano y hablándome en femenino pero ya lo había aceptado totalmente y no importaba. Era suyo de mente y cuerpo.

Llegando a puerta de mi casa era tiempo de despedirnos :

– Me encantas, sabes?! Te vi en el bar y sentí que tu no eres solo para coger, tu necesitas un macho que se case contigo y te cuide. No deberías andar sola. Quédate conmigo y yo te doy lo que necesitas para que no tengas que volver a salir en la noche buscando hombre.

– Mañana quiero que me escribas mal te despiertes y si sales a la calle quiero saber con quien y donde vas. Prométeme que lo harás.

No sabia en que me estaba metiendo pero me excitaba y le di mi palabra que lo haría.

Este fue el primer dia de muchos más que vendrían con aumento de dominio sobre mi mente y sobre mi vida. Ya no era soltero. Tenia un dueño.

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Escrito por Rafael_complaciente

tenho 38 años vivo en la cdmx. He probado varias fantasias en mi vida y abrir este perfil para poder partidarias con los demás.

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