RAMIRO

A veces siento que la idea de estar con un hombre es más emocionante que la realidad….ya he tenido varias experiencias del tipo homosexual y descontando una o dos, la mayoría se quedo corta de mis expectativas; hasta que llegó esta.

Creo que todos comparten conmigo la idea de que las cosas cuando se las busca no salen como uno las desea…y lo contrario es también verdad, cuando menos lo buscas mejor te salen las cosas…a veces me pongo a pensar si esto se debe a que cuando no las esperas, las expectativas son menores y todo lo que ocurre te satisface y es suficiente, tengan eso en mente mientras leen lo que sigue.

La experiencia con Ramiro fue totalmente inesperada pero al mismo tiempo el escenario era muy similar en cuanto a características y acontecimientos como las que venia alimentando mis fantasías.

Debido a mis obligaciones de trabajo viajo mucho por países latinoamericanos, esta vez me encontraba en el Distrito Federal de México. Un bonito hotel, muy cómodo y con todas las amenidades del caso, ya había terminado mi día y después de haber revisado y contestado correos decidí salir de la habitación porque las 4 paredes se venían “achicando” poco a poco, la opciones eran salir a comer algo o subirme al piso 15 donde el hotel contaba con una sala de maquinas, una alberca y una sala de masajes. Sabia que si comía a esa hora (pasadas las 8 de la noche) no dormiría muy bien así que opté por el ejercicio, cuando llegué al lugar habían dos parejas, una en la sala de pesas y maquinas y otra en la alberca, aparte de ellos estaba Ramiro, él es el encargado del lugar y hace el papel de instructor, cuidador y como verán luego, de portero.

Ya más tarde sus acciones (las de Ramiro) tuvieron sentido, pero cuando llegué al lugar interpreté sus atenciones como parte del buen servicio y de su buena voluntad, viendo que me disponía a correr en una de las maquinas se acercó y me preguntó si estaba familiarizado con su uso, cuando le dije que si me dijo que si requería alguna ayuda que por favor no dudara en hablarle, al poco rato se acercó para ofrecerme otra toalla porque vio que la que traía ya estaba mojada y en fin…así fueron varias las acciones de su parte que me dieron ya una mejor idea de las intenciones suyas.

Como a las 9:40 me di cuenta que ya solo quedaba yo en el lugar y le pregunté a que hora cerraban, me comentó que lo hacia a las 10 pero que no me preocupara por eso ya que él era el encargado de cerrar y a veces se quedaba para hacer uso de los aparatos y que obviamente no había problema si me quedaba un poco más.

Aquí es donde la situación se puso un poco incomoda…yo ya sabía que aquí podía ocurrir algo pero tenia que moverme con discreción y no podía arriesgarme a hacer una oferta abierta, por otro lado él también tenia que moverse con mucho tino porque una equivocación podría costarle el empleo. Sabía que dependía de mi pero como no podía hacerse abiertamente decidí tomar otra ruta, sabiendo que ya había cerrado el lugar y que nadie más podría entrar le pregunté si le molestaba si me daba un duchazo, vi como se le iluminaban los ojos y eso confirmó mis sospechas, obviamente me dijo que si, podía, y que él también estaba con esa idea, ya que no tenia intenciones de quedarse mucho rato más.

Para cuando él llegó al área de las duchas yo ya estaba desnudo y sentí su mirada recorrer mi cuerpo mientras él se desnudaba, no creo tener el mejor cuerpo pero tampoco estoy mal, mis 187 cm de estatura son por lo general el centro de atención, tengo una buen par de piernas y mis nalgas son redondas, respingadas y duritas producto de mis ejercicios y de mi pasado como futbolista, de todas maneras vi que cuando terminó de desvestirse ya llevaba una pequeña erección que no trató de ocultar…yo ya me hallaba debajo del chorro y cuando él se puso al lado mío en vez de en una de las duchas más lejanas me di cuenta que ya había tomado una

desición.

Miré su erección y le pregunté que era lo que había causado esa reacción, sonrió algo tímido y señaló mi trasero…no necesite más…me acerqué a él y pasándole la mano por el pecho la fui bajando hasta tener su miembro en mi mano…se puso duro…de buen tamaño y muy finito en apariencia…me gustó, por lo general no soy participe del sexo oral pero esta vez me llamó la atención y bajé poco a poco hacia esa zona…sentí como él se tensaba y su respiración se ponía agitada, lo tomé con cuidado y lo introduje en mi boca despacio…pasándole la lengua por la parte de abajo y cuando tuve una buena parte dentro cerré los labios al mismo tiempo que deslizaba mi boca hacia atrás…

Inmediatamente su mano acarició mi cabeza y presionó para que me pegara más a él…volví a meterla en mi boca y esta vez succionando y acariciando sus bolas me moví con un poco más de prisa…lo miraba a los ojos mientras hacia esto y veía que estaba completamente excitado, un avión podría haber pasado entre los dos y dudo que lo hubiera notado. Su concentración era intensa y su respiración muy entrecortada, no quería que termine ahí así que lo solté y fui subiendo hasta estar cara a cara con él…me apretó hacia él y me preguntó si me podía besar, le dije que si y nos enfrascamos en una serie de besos, mientras esto ocurría sus manos se aferraron a mis nalgas y me las apretaba y las abría, se pegaba mucho a mi y me decía que estaba muy excitado, y que no veía el momento de penetrarme, me di la vuelta y sentí como su miembro se frotaba entre mis nalgas…

Me agaché un poco, pero obviamente no lo suficiente, porque con la mano me empujó hacia abajo y hacia la pared, me apoyé en ella y con el chorro del agua sentí como él me metía los dedos en el ano…lo hacia suavemente…poco a poco y parándose de lado mío empezó a besarme nuevamente…yo para entonces ya estaba entregado…sentía sus dedos dentro mío y quería que fuera su verga, decidí esperar sabiendo que seria delicioso recibirlo estando ya dilatado.

Así fue, cuando él se puso detrás mió, empecé a sentir sus movimientos, me agaché aún más, abrí las piernas y con una mano entre ellas lo guié para que penetrara, poco a poco sentí su miembro penetrando y abriéndose paso dentro mío, la humedad del piso no nos permitía mantenernos sin resbalar así que me pidió que nos fuéramos hacia la camilla de los masajes…allá me puso contra ella, de espaldas a él y con los cuerpos aún mojados me la metió toda…la sentí entera…dura y llenándome completamente… sus movimientos hacían que sus piernas se frotaran con las mías…sentía su proximidad. Su presencia y empecé a sentir las primeras sensaciones de un orgasmo enorme… me decía que estaba muy rico, que había estado pensando en eso desde que me vio entrar al lugar, yo le decía que me encantaba su verga..que me gustaba como se movía y que me hiciera suyo sin miedo…que mi culo era de él y de nadie más…eso lo terminó de excitar y acabó con un grito, le pedí que no la sacara aún porque yo ya estaba a punto de terminar y lo hice, lo sentí venir desde los dedos de mis pies…fue tanto el placer que el orgasmo hizo que me pusiera de puntillas…como disparado por un resorte…ya jadeando y con las piernas temblando quedamos así…pegados el uno al otro por un rato más hasta que su verga se bajó completamente…

Esta sin lugar a dudas fue una de mis mejores experiencias…creo que la combinación de lo inesperado, el lugar y la personalidad de Ramiro hicieron que esto resultara así.

Si tienen historias parecidas o si les gustaría compartir sus experiencias por favor no duden en escribir mi correo.

Autor: Intrigadosx intrigadosx (arroba) yahoo.com

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

0 votos
Votaciones Votación negativa

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *