Últimas historias

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    EN LOS PROBADORES

    Me llamo Daniel, soy un chico de unos 36 años y hasta hace muy poco tiempo sólo había tenido relaciones heterosexuales. Siempre he tenido un buen cuerpo, fibrado y con músculos marcados; me cuido bastante. Tengo el pelo oscuro, ojos marrón claro, gafas y perilla que ya empieza a encanecerse. Me dedico a la fotografía […] Ver más

  • SALVAJES 1.1 [Rompiendo Barreras]

    Habían pasado doce horas desde el naufragio. Iba a haber sido una semana de fiesta sin pausa en el yate privado de Iván G, pero no contaron con ser arrojados a las frías y turbulentas aguas del Pacífico. Cuando sucedió todo iban tan borrachos y estaban tan drogados que apenas se dieron cuenta del cómo el […] Ver más

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    Se dice sí, señor (WIP)

    *Nota: este es un trabajo original en progreso, lo iré actualizando cada pocos días (o eso espero). Muchas gracias por leerlo y espero que lo disfruten.* Se dice sí, señor -Ven. Te quiero aquí, ahora.- su voz sonaba dura. Y a juzgar por su mirada y por el bulto en los vaqueros no era lo […] Ver más

  • Us I (BDSM)

    El comienzo de otra pareja D/s cualquiera. Se sentía dominado de manera involuntaria por aquel hombre. Notaba como le clavaba una mirada seria; por desgracia no podía saberlo a ciencia cierta dado que había bajado la cabeza; avergonzado. Humillado siendo conocedor de su mal comportamiento. Por un instante sintió los ojos curiosos de los desconocidos […] Ver más

  • Una vez con Eusebio

    Otras veces, antes, lo había intentado, no tengo problemas en reconocerlo, pero aquella vez ni siquiera me había dado cuenta de la extraña casualidad sino hasta que había sido evidente hasta lo obvio. Yo había estado yendo al gimnasio, con intermitencias, desde hacía casi un año, y siempre me había subyugado el impresionante físico del […] Ver más

  • Encierro lascivo IV (última parte)

    Aquella noche había sido más intensa que cualquier otra cosa que hubiera experimentado hasta ese entonces, el Mandingo (este negro ocioso quien me chantajeaba sexualmente) me había llevado medio engañado a un encuentro con dos amigos del, si bien ya una vez antes me había cogido entre dos, aquella noche participó un tercero, convirtiéndome totalmente en su juguete sexual. Ver más

  • Encierro lascivo el fin de semana II

    El Mandingo me recordó mi compromiso con él. Yo era una puta y a una puta se le lleva a un lugar así a putear, con quien sea y como sea. Pienso, el Mandingo tenía más claridad acerca de mis propios deseos que yo mismo, en lo más profundo de mí deseaba intensamente que aquellos tres hicieran cuanto les diera la gana conmigo, pero me negaba a aceptar mí propio deseo, me sentía culpable. Ver más

  • Encierro lascivo el fin de semana I

    Estuve pensando en aquello toda la noche. El Mandingo había dicho que su amigo llevaría un chico y entre ellos tendrían relaciones, eso me tranquilizó un poco, aunque luego comencé a intuir que tendría que entregarme también a aquel amigo del Mandingo. A medida que pensaba en aquello, supuse que sería una orgía, pero saber que había otro chico sumiso igual que yo me tranquilizó, pensé repartiríamos la carga. Ver más

  • Otra noche en San Nicolás (II)

    (Continuación) No podía creer lo que veía! Cuatro desconocidos en la habitación de Martín, cagándose de la risa viéndome desnudo y obviamente habiendo sido objeto sexual del dueño de casa! Creo que nunca me sentí más humillado en mi vida! No sabía que hacer o cómo reaccionar. Sólo atiné a decir el nombre del cruel […] Ver más

Como parte de todas las opciones que contempla el disfrute de la sexualidad, las experiencias de sexo gay al igual que el BDSM masculino son consideradas como fuente inagotable de placer y lujuria debido en parte a esa asignación de práctica prohibida que se le ha dado desde tiempos remotos. Haciendo parte del listado de las búsquedas sobre sexo que más tienen lugar en internet, está más que claro que no siempre es indispensable acudir a imágenes y vídeos para curiosear en este latente mundo, pues un buen relato erótico de estas características puede ser incluso mucho más cautivante y si se quiere morboso.

Considerando que el porno entre hombres goza de gran cantidad de seguidores, es propio desprenderse poco a poco de aquella idea que asegura que solo el cuerpo de la mujer es sugerente y es que unos buenos antebrazos, un culo prominente y hasta una lengua traviesa también puede despertar intensas pasiones.

Las fantasías eróticas homosexuales y el BDSM

Ante la fascinación por el miembro de otro hombre que de hecho también puede cautivar una que otra vez a aquel que se considera heterosexual, incorporar los alcances propios del BDSM a estos encuentros es definitivamente algo fuera de este mundo y así lo transmiten las distintas narraciones que se exponen en esta sección al referenciar una intensidad que era desconocida para muchos.

Un fin de semana lascivo, una sesión de dominación y sumisión, una fiesta, los probadores de alguna tienda y hasta el aprovechar aquello que despierta aquel familiar que es imposible dejar de observar, absolutamente todo puede pasar cuando no queda más opción que entregarse al placer del deseo, el cual puede hallarse sin dificultad en unos brazos masculinos.

¿Te ponen cachondo las prácticas sexuales gays?

Ante la visibilidad que afortunadamente ahora tiene el amor gay, referirse a las prácticas sexuales de estas parejas es algo tan apetecible como cualquier otra preferencia y, en consecuencia, la estimulación mutua que surge y que por supuesto va de la mano con el sexo anal pasan a ser actos cargados de gran erotismo que sacan de la rutina, elevan la temperatura y de paso aquellas ganas locas de masturbarse un poco.

Distintas posturas, penes de todos los tamaños y aquel comportamiento de macho que puede asumir alguno de los dos, inmediatamente encienden los sentidos. La presencia del BDSM con su tendencia hacia lo rudo y lo obsceno rompe muchos otros esquemas y trae a escena juegos que incorporan variantes que al debatirse entre el dolor y el placer llegan a hacer vibras de formas nunca antes pensadas.

Vendarse, atarse o acudir a toda clase de elementos para desencadenar el deseo, es algo casi que enloquecedor y en estas narraciones encontrarás los detalles requeridos para casi que hacer parte del encuentro.