Últimas historias

  • Carta a Cecilia

    Lo que te haría si estuvieras cerca Gracias a ésta página me contacte con Cecilia, una mujer argentina muy caliente. Me llamo Juan, tengo 24 años y 1.79 de estatura. Paso a transcribirles un mail que le envié a Cecilia esta mujer que conocí gracias a su relato publicado en marqueze. Hoy me levante caliente… […]

  • Me gustan los pendejos.

    Hola me llamo Noelia tengo 23 años, soy bajita de 1,60, mi piel es de color morena, con caderas anchas, culo grande al igual que mis pechos que es lo que mas me gusta de mi cuerpo. Vivo en Argentina, soy casada y tengo 5 hijos, mi matrimonio es muy apasionado, pero a veces la […]

  • La aventura del autobus.

    Hola que tal, después de un tiempo, vuelvo a escribir otro relato, esta vez me sucedió en un autobús suburbano. Hace un tiempo que me fui a vivir al Estado de México, y por lo mismo tengo que abordar un autobús que sale del paradero de Indios Verdes, a su vez este mismo toma un […]

  • En el piso 15.

    Hola amigos del Marqueze.net&&&&hace mucho leo sus relatos con los cuales me entretengo mucho y me excito&&.Por esto me atrevo a contar una historia que me sucedió en mi ciudad, yo soy chilena y vivo en Santiago de Chile tengo 33 años, pero esto sucedió cuando yo tenía 30 años, me considero una mujer atractiva […]

  • Ahora son liquidos.

    Mis queridos amigos: Nunca he tenido el placer de escribirles, pues no me habia venido la necesidad de hacerlo, pero, bueno, ahora que tengo esta oportunidad pues, como decimos aqui en mi país, no quiero perder el chance de hacerlo. Resulta que la Marianita_79 y yo vivimos en el mismo lugar, en el mismo sitio […]

  • La mujer del pastor gemía de placer aquella tarde en Boston.

    Corría el otoño de 1999 cuando me mude a la ciudad de Boston exactamente en el dow town, un barrio común lleno e vecinos aparentemente simpáticos, soy asesor en una compañía de seguros soltero y tengo 29 años me encanta mi empleo y adoro el deporte al aire libre. Apoco de establecerme en el barrio […]

  • La Pava.

    En la clase había una chica que la llamaban "la pava", algunos decían que por que era tonta, pero yo pronto descubrí la verdadera razón, esa chica era una "garganta profunda" y engullía los carajos como un verdadero pavo. Era más bien feucha, delgada y con pocas tetas. Yo soy Arturo y tengo una minga […]

  • En el carro.

    Esto me sucedió hace aproximadamente un año, como todos los viernes era dia de salir de parranda (fiesta), despues de inutilmente encontrar con quien salir, decidí salir solo, asi que me compré algunas cervezas y me fui a la playa, (aqui se acostumbra hacer eso), despues de buscar donde estacionarme, encontré un lugar solitario, donde […]

  • Betty la secretaria (I).

    Cuando terminé la Universidad, conseguí un buen trabajo en el corporativo de una gran empresa de mi ciudad. Entré como publicista en su área de comunicación y tenía casi dos años desempeñándome en ese puesto. Desde que entré, todavía no me había podido hacer de un coche, por lo que me trasladaba de mi casa […]

  • Olor a sexo.

    Recuerdo muy bien esa noche. Estábamos tu y yo solos en ese lugar donde nos hemos besado apasionadamente mas de una vez, sabes es para mi excitante poder sentir tu aliento, tu respiración cerca de mi, y no poder besarte. Mi cuerpo se estremece cada vez que tu haces eso. Es como un momento de […]

  • Mi mujer me pone los cuernos (III).

    Hola como están. Yo hacia tiempo que no escribía, realmente estaba un poco trastornado con todo lo que estaba pasando. Yo no podía dejar de pensar en como se cogía a mi mujercita ese tipo moreno que no conocía, como la hacia gozar con su verga, como la hacia retorcerse de placer, de gozo, nunca […]

  • La esposa de mi amigo.

    Estaba en mis últimos semestres de universidad y tenía un grupo de amigos que nos conocimos desde que entramos y que durante toda la carrera nos dedicamos en nuestros ratos libres a parrandear y darnos la buena vida. Los cinco amigos que nos juntábamos esperábamos impacientemente los inicios de cursos para conocer a las chicas […]