Ruta por la sierra de Aracena

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Mi prima la casta, la amiga transexual y yo recorriendo Huelva

Era un día de primavera, y estaba en una gasolinera de Huelva repostando el vehículo, cuando apareció mi prima Manuela en la misma con su coche, iba con una amiga morena, e iban a repostar el automóvil, al vernos nos saludamos y mantuvimos una menuda charla, siendo una parte de ella el presentarme a su amiga Mercedes, y el decirme que se iban a la sierra a pasar el día.

Manuela tiene unos 24 años, morena, 1,75, unos pechos no muy grandes pero firmes, delgada y con un poderoso culo redondo. Aquel día llevaba puesto, un vestido de color blanco muy fino de punto, marcando claramente sus pezones, con la ausencia de sujetador, y abajo portaba un tangita negro que se le traslucía. Mercedes, tendría la misma edad aproximadamente, era morena, algo más alta, vestida con un mono negro, con gran canalillo que dejaba entre ver sus hermosos pechos, y zapatos de tacón.

Al instante nos despedimos y nos marchamos con nuestros relativos coches, yo partí antes que ella. Pero aquella situación, me parecía sospechosa, no paraba de darle a la cabeza, aquellas mujeres me ponía a cien, además había visto cosas raras, había observado a mi prima besar en la mejilla a su amiga, sin aparente motivo, al irse a pagar, y antes de irse se habían abrazado un instante acariciándose mutuamente el pelo sin aparente motivo tampoco, en esa inocencia aparente había algo que no cuadraba. Aunque mi prima en teoría era heterosexual, se le habían conocido novios, y nada hacía sospechar lo contrario, aunque ella era aparentemente muy casta, y no muy liberal.

Me detuve un poco más adelante, escondiendo el coche lo más que pude, y pasaron las dos chicas, entonces decidí seguirlas hasta ver donde iban y que hacían. Las seguí con prudencia, dejando espacio entre nosotros, después de varios kilómetros, a la altura de Riotinto, ellas se desviaron por un camino de arena, llegando a una pequeña explanada verde muy frondosa. Se bajaron del coche, caminaron hasta toparse, y empezaron a besarse, las manos Mercedes recorrían la piel de mi prima Manuela, y esta parecía volverse loca, se la comía a besos y caricias, mientras Mercedes le levantaba el vestido, y posteriormente le quitaba el tanga negro, quedando sus potentes nalgas al descubierto. A continuación, la amiga, que era más alta la cogió en peso y la subió encima del capó del coche, mi prima la heterosexual, quedó con las piernas completamente abiertas, mientras apretaba la cabeza de su amiga contra su húmedo coñito. Desde mi lugar de espectador el acto no podía ser más impresionante, estaba muy cerca, a pocos metros, detrás de unas matas, lograba ver y oír lo que sucedía. Manuela se deshacía en suspiros hacia la amiga, extrañamente mi prima se dejaba hacer a pesar de que la amiga estaba bastante más buena, era más espectacular. Yo estaba muy caliente, tenía la polla fuera, estaba masturbándome. En una de las miradas, Manuela miró hacia mi y me advirtió, me vio mareándomela como un mirón, Mercedes no, pero siguieron como si nada pasara, lo que me resultó muy raro. Tras esto, progresé y me situé muy cerca de ellas, Mercedes seguía comiendo el coño de mi prima, con mi gran calentura, y sin más, le puse la mano en su trasero, a lo que ella respondió con un grito, tras el cual Manuela se levantó rápidamente y dijo tranquila es el mirón de mi primo, Mercedes estaba atónita, se había espantado. Me disculpé por el susto, a la vez que pasaba mis dedos por el húmedo coñito de mi prima, lo que me hizo flipar, estaba tocándole el coño a mi prima. Mercedes tras el impacto inicial, miró mi pene, el cual tenía fuera de antes, y agachándose sin derrochar ni un momento, se lo metió en la boca, mamando mi polla con lujuria, yo entretanto me ceñí al coño de Manuela, al cual le tenía ganas desde siempre. Después de un rato, y de estar mi prima estremecida, con magnos espasmos, gozando de su orgasmo sobre mi boca, Mercedes se levantó y empezó a besar a Manuela, mientras yo desabrochaba su mono negro, dejando a la vista sus preciosos pechos y sus braguitas blancas, a continuación empecé a chupar con gran delirio sus senos, mientras yo hacía esto, Mercedes hincó su boca en el coño de mi prima, tras esto, yo me puse detrás de

la amiga, su culo en pompa con sus braguitas estaba delante de mí, comencé a besar su culito acariciando sus piernas, bajé sus braguitas algo, dejando ver sus glúteos bien constituidos, los cuales mordí y besé.

Estaba en el cielo, aquella situación me ponía en el mismo cielo, pero yo quería más, así que me decidí a bajar totalmente sus bragas, pero al hacer esto, Mercedes se giró hacia mí, y sorpresa, ante mis ojos apareció una polla en semierección de gran longitud, bastante gruesa. Me quedé pasmado, aquello que tenía delante de mí no era una hembra, sino un hombre, no lograba creérmelo, su cuerpo era bastante mejor que el de cualquier mujer, su perfil femenino de caderas, pecho, incluso su delicada cara no me hubieran hecho recelar nunca de que no era una mujer. Tenía aquel pene delante de mi cara, desafiante, mientras Manuela y Mercedes me miraban como diciendo: ¿qué vas a hacer ahora?. Torné a mirar la polla de Mercedes que cada vez era más colosal, la tomé y me la metí en la boca, chupándola y advirtiendo cómo se ponía dura dentro de mi boca. Era impresionante, tras ese cuerpo de mujer como pocos había un cipote, que me estaba comiendo sin ningún recato, a pesar de ser el primero que me comía. Manuela se bajó del capó y me ayudó a lamer la polla, estaba Mercedes reclinada sobre el coche, con sus pechos al aire, desnuda, con su enorme polla siendo comida por mi prima y yo. De repente, la amiga arrancó a jadear más fuerte, soltando a la vez un grito de placer, que concluyó su polla soltando chorros de semen en la boca de mi prima, sin saber muy bien lo que yo hacía, le despojé de la polla y mamé aquel rabo, dejando que su leche me anegara la boca, salpicándome la cara. Yo estaba calentísimo, Manuela empezó a mamar mi pene, con su boca y cara aún llenas de semen, al mismo tiempo que Mercedes se arrodillaba y con poderío pillaba mi polla, y la absorbía y sacudía, hasta llegar a recibir toda la leche que como jamás arrojaba sobre las caras de las dos, no se finalizaba nunca y ellas chupaban y tragaban como posesas.

Después de aquel primer encuentro con mi prima y el travestí de la amiga, decidimos continuar la marcha, e irnos a donde inicialmente iban las dos chicas, a un campo en Aracena. Al llegar, Mercedes nos dejó en la finca, y ella se fue al pueblo a comprar provisiones, estábamos Manuela y yo, y ella había sido una de las mujeres más deseadas por mí, por lo que al llegar y siguiendo con el libido subido, la cogí de la mano, la abracé, y le dije que estaba bellísima, ella se soltó, y me contestó, que esperásemos a encontrarnos todos, ella estaba de espaldas a mí, me aproximé y situé mis manos sobre sus hombros, y suavemente besé su cuello, cruzando mi lengua pausadamente por detrás de sus orejas, entre tanto mis manos lentamente bajaban por sus brazos hasta sus manos, mansamente mis manos se dirigieron hacia su cintura y dócilmente pero con ímpetu tiré de ella hacia atrás, advirtiendo en su bonito culo mi paquete erecto, en ese instante soltó un parco suspiro y ella misma oprimió con fuerza y empezó a menear su culito, frotándolo contra mi pene, al mismo tiempo, mis manos se habían remontado hasta sus pechos para apresar suavemente sus tiesos y duros pezones. Sudando de excitación la giré, y ya de cara a mí nos besamos con una lujuria inusitada, mientras ella me soltaba la camisa y mis pantalones, yo enterré mis manos en su vestido, para notar el tacto fino de sus piernas e ir subiendo hasta su precioso culo. Manuela, excitadísima, se quitó de golpe el vestido y dejó ante mí el enfoque de una mujer espléndida, su cuerpo desnudo, con el tanga únicamente puesto, sin más la situé de espaldas contra la parte trasera de un sofá, abrí sus piernas y retirando la fina tela del empapado tanga, chupé el coñito de mi prima, al tiempo que metía mis dedos en su vagina, produciéndole espasmos de placer y una gran secreción de líquidos, y entre alaridos de goce y agitando su culo como una zorra en celo, me ordenó que se la clávase de una vez. Disciplinado donde los haya, apunté con mi polla, y empujando de un golpe sumergí mi pene en aquel orificio empapado hasta sus profundidades, le había entrado entera hasta el fondo, y no había sufrido gran dolor, arranqué a metérsela y sacársela co

n fuerza, sacando por completo mi polla y volviéndola a encajar con fuerza, cada vez más rápido, mi prima exclamaba de delicia, su pelo estaba alborotado, sus pechos saltaban con cada embestida, cada vez que aporreaba su culo, sus pies perdían contacto con el suelo. No puedo más, gritaba, me estas matando, decía, me estoy corriendo, manifestaba, yo estaba como desequilibrado, seguía reventándola con sumo placer, ella me rogaba que parara, que la estaba rompiendo, al oír eso, seguí un rato, pero después paré, y la saqué, Manuela quedó sobre el sofá, su vientre en el respaldo, sus piernas completamente abiertas, y su culo con el tanga medio arrancado era una invitación a seguir. Me incliné y empecé a lamer todo aquello, alcanzando hasta el ano, cuando este estuvo bien húmedo, me levanté y le pregunte que como estaba, respondiéndome que destrozada, que había sido brutal. Mientras ella hablaba, la punta de mi pene apuntaba hacia su ano, por lo que ella dijo qué le explicara lo que hacía, que ni se me ocurriese me dijo, ya me follastes primo, y el culo no es para follar, además menos con un primo. Le respondí un qué de cabreo, y le dije hija de puta ya veremos si se folla o no, metiéndole mi polla por el culo, que me parecía virgen, tardé un poco, pero irremediablemente ent una fuerza que jamás había visto y unos chorros de leche anegaron la boca de mi prima para continuar escupiendo toda su cara, mientras ella lamía y relamía tan preciado liquido. Destrozados nos tendimos en el sofá y me dijo que lo que había hecho con su virgen culo había sido una violación en toda regla.

Manuela y yo nos quedamos destrozados sobre el sofá, al rato sonó el timbre de la puerta, me incorporé y abrí, ahí estaba Mercedes con su hermoso mono, entró riéndose y se dirigió a mi prima, la cual a duras penas le había dado tiempo de colocarse la ropa, y le dijo Hola amor, me parece que me he perdido algo, a lo que Manuela respondió, ya le he dicho a éste que esperásemos a estar todos pero no respeta nada. Mercedes frunciendo el ceño y con cara de sorpresa replicó, ¿nada de nada?, Y Manuela descendiendo la vista asintió, nada de nada. Mercedes se dirigió hacia mi y me dijo vaya, vaya, felicidades, has conseguido en horas lo que yo no, en mucho tiempo. Mi prima justificándose se acercó a ella, la abrazó, y le dijo que yo poco menos que la había violado, Mercedes sin decir nada, acariciaba a su amiga, dejando ir miradas de reojo hacia mí. Ella se separó, y mirándonos trazó una sonrisa diciendo, me alegro que os guste, la noche es larga. Se acercó a mi prima, la tomó en sus brazos y la besó entre tanto introducía su mano por debajo del tanga, tocándole su mojado coñito, sacando los dedos húmedos y metiéndoselos en la boca gimiendo, mmm, esto solicita a voces un arreglo. Después Mercedes colocó a Manuela como yo la puse antes, de espaldas sobre la parte posterior del sofá, la desnudó por completo, y empezó a lamer todo su cuerpo, yo me instalé detrás de Mercedes y abordé con besos su hermoso cuello. Continué besándola al tiempo que metía mis manos por el escote del mono hasta tocar sus preciosas tetas, jugando y pellizcando suavemente sus pezones, ella lo toleraba, y su portentoso culo apretaba con fuerza mi paquete, bajé mis manos, y le quité el mono, dejándola únicamente con sus braguitas blancas. Pasé lentamente mis manos por sus piernas desde las rodillas hasta encontrar arriba sus braguitas, introduje mis dedos hasta advertir que aquel bulto se ponía duro, bajé lentamente sus bragas, quedando sólo con sus zapatos, su piel suave y blanca sólo cambiaba de color en sus rosados pezones, su pene estaba completamente erecto, apuntando hacia el techo, me tomó la cara con sus manos y me besó suavemente metiéndome su lengua, acto seguido me bajó la cabeza hasta su espléndida polla y con un movimiento hábil empujó su pelvis hacia delante y con sus manos mi cabeza, tragándome sin remedio todo aquel cipote, con sus dos manos en mi nuca espoleaba adentro y afuera. Mientras, mi prima mamaba y roía los colosales pezones, Mercedes gimoteaba como una zorra. De repente retiró mi boca, con poderío tomó a Manuela, la giró, y le hincó la polla en su vagina, mi prima gritaba, pero la amiga martilleaba dentro y fuera con bastante fuerza, se h

abía transformado y follaba a estilo salvaje. Yo di la vuelta, me aposté delante de Manuela, que al momento me cogió la polla y la abordó, chupándola al ritmo de las embestidas, cerré los ojos y me dejé llevar por el goce, hasta que de repente paró y mi prima dijo, ¿qué haces?, ni se te ocurra, ¿qué os habéis pensado?, mi culo no es para eso, me lo vais a agrandar, noooooooo, ahhhh, cabrona que me duele, no la saques ya no la saques, ahora sigue, qué pasada, muévete joder, métemela hasta el fondo, así, que placer, me estoy corriendo. Estaba Mercedes cabalgando sobre el sufrido culo de mi primita la muy zorra, Manuela mientras se corría a gritos, succionaba mi polla con una fuerza que pensaba que me la extirpaba, yo estaba listo, y el ver las tetas de Mercedes como saltaban a cada embestida, Manuela delante de mí con mi polla dentro aplicado, nos pilló nuestras pollas, y empezó a tragarlas lenta pero fuertemente, al rato la polla de ella estaba ya dura, la mía rápidamente también cogió la forma. Mi primita empezó a lamer los testículos de Mercedes, forjando que esta alzara las piernas totalmente, de forma que el rosado ano quedara abierto y así lamer su agujero, ella apretaba la cabeza de Manuela contra su culo y con la otra mano me acariciaba a mí. Mercedes me miro con cara pícara y entre pequeños suspiros de placer me dijo que se la metiera. Me arrimé, mi prima se apartó y apuntando hacia aquel culo apreté un poco metiéndole la punta, pero al hacer esto, Manuela que estaba detrás de mi, un tanto vengativa, me empujó por detrás con fuerza, por lo que mi polla entró de un golpe hasta el fondo, arrancando un grito de dolor a ella, y gritándole, hija de puta, vengativa, y mi prima respondiéndole a que duele zorra. Yo con mi polla dentro le dije a la amiga, dejamos esto para luego y le damos una lección a Manuela, Mercedes dijo que perfecto, así que la saqué y sin que mi prima pudiera hacer nada la atrapamos entre los dos, y le dijimos que se iba a enterar, ella gritaba, no cabrones, dejadme, no lo hagáis, a lo que nosotros le respondíamos, calla puta, zorra vas a ver lo que es disfrutar. Mercedes mientras yo la inmovilizaba le clavó de un golpe toda la polla en el culo, mientras le daba una fuerte bofetada en la cara, yo cuando podía le pellizcaba los pezones con fuerza, Manuela nos gritaba para mi sorpresa, Hijos de puta, pegadme más fuerte, eso es lo que sabéis hacer, Mercedes mientras follaba fuertemente y salvajemente su hasta hoy virgen culo, le pegaba unos cachetes fortísimos, y a cada uno mi prima pedía más, se me quedó contemplando y me dijo, tú que, hazme lo que quieras cerdo, me levanté cogí mi polla con la mano, y le dije a la guarra de mi prima, mira aquí, abreme la boca, ella loca de placer liberando gritos y gemidos me miró diciendo, venga a qué esperas, le dije, esto es lo que querías, ¿no?, guarra, puta de mierda, zorra, ella me dijo, sí, venga ya, por lo que le solté una colosal meada en su boca, Mercedes se quedó mirando atónita, la sacó del culo, y poniéndose de rodillas encima escupió toda su leche en la cara de mi prima, su semen se mezclaba con mi meada, ella como loca lamía todo, y con su mano restregaba los líquidos por todo su cuerpo, pidiendo más, Mercedes zanjó su corrida y casi seguido abordó su meada, Manuela gritaba de goce y reía como una loca, creo que ninguno de los tres lográbamos entender lo que habíamos hecho, al acabar mi prima nos miró y dijo, no me puedo creer lo que he hecho, yo le respondí, no te tiene que dar vergüenza, eres una zorra, y asi disfrutan ellas. Después de un rato retornamos a Huelva.

Autor: Fary

pabloeresmas ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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