Sábado, sabadete.

Jóvenes y cachondas. Tengo 22 años, y llevaba un tiempo dándole vueltas a una idea: Liarme uno de mi clase.

Mi mente sólo piensa en él, y paso el día con fantasías, y os voy a contar una de ellas:

Un sábado por la noche, como otro cualquiera, me levanté con un presentimiento, este sábadova a ser  cojonudo.

Así que estudié durante un tiempo, y a las 8:30, me metí en la ducha…

Mi hora favorita del día, ya que en ella paso un “buen rato”; dirigí una y otra vez el chorro a mi “sexo”, mientras subía y bajaba el chorro.

Mis pezones se ponían de punta, estaba excitada, muy excitada, dirigía el chorro de agua hacia mi clítoris mientras no podía parar de gemir.

Un rato después, después de estar más tranquila y haberme lavado a fondo, me seco el pelo, y me visto, me pinto un poco la cara. Y me voy con los de mi clase.

Cuando llego allí, el está, ¡uff! todo mi cuerpo arde, estoy tan húmeda, sólo con verle.

La tarde-noche va pasando, y la gente está cada vez más bebida -incluida yo- hasta que me acerqué a él… y me puse a hablar un poco, él no me hacía mucho caso… Me fui al baño, me desabroché la camisa, y humedecí mis labios, mientras que le dí una vueltecilla a la cinturilla de la falda. Me volví a acercar a él, y le pregunté si podía decirle algo, y él me dijo que sí.

Entonces fue cuando le enganché, le di un “bocao”… después conduje mi mano hacia su “sexo”… y me dijo que nos íbamos…

Nos fuimos a su casa, aunque estaban sus padres… Me preguntó que qué quería, y nos fuimos directos a la ducha, allí practiqué el sexo oral, y él también… Me introdujo el chorro de agua dentro de mi vagina… Mientras yo le lamía el nabo… Fue así durante largo y tendido.

Pero los dedos de mis manos estaban ya arrugados y nos salimos de la ducha. Nos fuimos para su habitación, cuando de repente me entraron unas ganas horribles de ir al baño, me estaba haciendo pis… Así que él siguió hacia la habitación yo fui al baño. Un poco después me metí silenciosamente en la cama… Y “él” me empezó a tocar el clítoris, mientras yo empezaba a humedecerme una vez más…

Poco después me puso a cuatro patas y me empezó a realizar el coito anal… pero de pronto… había más en la cama; ¡el padre!

Ninguno de los dos se sorprendió, y mientras uno me daba, yo se la chupaba al otro el pene..

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Escrito por Marqueze

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