Samantha

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Como la conocio

Hola Amigos, quizá nadie me conozca, y espero que así siga siendo, al menos por ahora ya que a nosotros (los lectores asiduos de Marqueze) solo nos importa leer relatos y más relatos que nos hagan sentir verdaderamente excitados hasta el punto de decir basta; bueno, pues aquí les dejo las siguientes líneas que expresan lo que cualquier lector quiere siempre encontrar en un relato, léanlo, y después, si quieren me escriben para expresarme su opinión……

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Mi nombre es Javier, siempre viví en una zona muy céntrica de México, y desde muy pequeño siempre tuve inquietudes en el aspecto sexual, la sensación en mí, siempre era la misma, estar cerca de ellas, para que, aunque solo fuera rozar su piel, aspirar su perfume, sentir lo delicado de su cabello, tratar de espiar a través de los botones de sus blusas, o apreciar la transparencia de las mismas, adivinar los bordes de sus pequeñas prendas interiores ó ir recorriendo con la vista la parte interior de sus muslos, etc., esas sensaciones veían incrementado su placer y su morbo si sobre todo eran a bordo del transporte público ó en algún lugar algo apartado, cuando veía a alguna mis ganas de tocarlas, acariciarlas, besarles el cuello, hablarles en sus orejitas ó cualquier cosa que las prendiera, eran cada vez mayores, tal vez será por eso que decidí convertirme en vouyerista de tiempo completo, debido a esto deje de ir a la escuela, faltar al trabajo y cuando me veía al espejo, veía lo nervioso y ansioso que estaba. Tal vez fue por eso que me paraba sobre todo a la salida de cualquier secundaria ó prepa que me encontrara a mi paso, en especial si eran escuelas donde se impartieran estudios secretariales ó cosas por el estilo. En una escuela de estas fue donde conocí a Samantha, una preciosa mujercita de 17 años, de ojos cafés claro, labios medianos, 1.70 mt. de estatura, la cual se destacaba un poco del resto de sus compañeras por llevar su precioso pelo castaño un poco rizado hasta la altura de sus hombros, y sobre todo porque ella a diferencia de sus compañeras llevaba el dobladillo de su falda un poco mas abajo que las demás, esto me llamo la atención porque me costaba más trabajo adivinar la forma de sus piernas, sus caderas, etc., su vestimenta era incluso, de una tela un poco mas gruesa, llevaba sus calcetas perfectamente limpias y bien encaladas, si se puede decir así, y el resto de su apariencia era de una pulcritud tal, que en lugar de alumna parecía una pequeña maestra, fue por esto que decidí estudiar sus movimientos, hacia donde se dirigía después de clases, etc., incluso le pague a otra estudiante que me dijo ser conocida suya para que me diera todo tipo de información acerca de ella. Con el paso de los días supe que vivía sola con su madre en un modesto apartamento al norte de la ciudad, su papa había fallecido de muerte natural y quedaron solas sosteniéndose con el sueldo que su mama ganaba como secretaria en un pequeño conjunto de oficinas. Así, con perseverancia y paciencia, logré que me aceptara una invitación a comer, al principio se mostró muy tímida y reservada, pero conforme fue avanzando la plática, logre que se sintiera un poco más tranquila y entonces me empezó a platicar cosas que son normales en una niña de 17 años, la escuela, lo que pensaba estudiar, que quería llegar virgen al matrimonio, etc.

Entonces decidí pedirle que nos siguiéramos viendo, petición a la que accedió después de varios intentos; entonces quedamos de acuerdo para ir al cine y nos despedimos de beso en la mejilla.

Así, con el tiempo la fui conociendo más a ella y a su mamá, que al principio me vio con desconfianza, pero que después de llevarle uno que otro regalito en mis pocas visitas a su casa, accedió a que viera con regularidad a su hija, e incluso me hizo el comentario de que le gustaría que Samantha y yo fuéramos novios; esto fue algo que yo al principio no había considerado porque únicamente buscaba una vaginita nueva y que apretara lo suficiente como para estármela disfrutando un par de meses y después a lo que siguiera, pero con el comentario de la mama de Samantha, empece a reconsiderar esta opción; y realmente no tuve que esperar mucho tiempo, ya que después de un par de meses de estar insistiendo en mi acercamiento y de no haber continuado con mi rutina de observamiento a las apetecibles estudiantes de

las diferentes escuelas, ya no se diga que no había tenido sexo en ese mismo periodo, y dedicándome a Sam, ella accedió a ser mi novia.

Al principio, no me permitía mas que besos tiernos y nada más, pero solamente cuando su mama no estaba ó nos encontrábamos en algún lugar algo apartado, me permitía besar su cuello o sus orejas, esto último sucedía con más frecuencia en su casa, ya que según me dijo, se sentía más libre en su casa que en la calle.

Yo insistía en ayudarle con sus tareas y trabajos escolares, para poder estar más a solas con ella; en todo el tiempo que llevaba nuestra relación ella únicamente había vestido con pantalones y playeras y camisas algo holgadas, así que seguía como al principio, sin poder adivinar exactamente sus formas, pero esto iba a cambiar un día en que su mama me invito a acompañarlas a una fiesta familiar, ese día no podía creer el cambio de 180° que Sam había dado, había escogido un vestido liso de noche negro bastante entallado y con un escote hasta media espalda, a través del cual me percate que no llevaba sujetador, el pelo lo levaba recogido y dejaba apreciar todo su cuello, digno de ser observado una y otra vez, de calzado traía un par de zapatillas con muchas tirillas de piel y que se sujetaban alrededor de sus tobillos, con un tacón bastante alto y que le hacia lucir hermosos sus pies, adornados con unos pequeños anillos en algunos de sus hermosos deditos, que, al ser bien proporcionados le hacían ver aun mas lindos sus pies, todo este conjunto remataba en una pequeña abertura en el vestido por el lado derecho en forma de V invertida hasta 1 ó 2 centímetros arriba de su rodilla, con lo cual se podía mirar que no usaba medias, y el escote por el frente era también algo digno se ser observado, el vestido tenia un diseño en esa parte que no permitía traslucir nada y que al mismo tiempo le oprimía los senos mostrando un canalillo bastante sensual, fue hasta ese momento que realmente pude apreciar la magnitud y forma de los senos de Sam, no eran nada excesivos y bastante bien proporcionados, más bien parecía que se los había mandado operar, como si fuera poco, todo su atuendo no era nada comparado con la visión que uno tenia de verla usar tacones altos, porque le realzaban de forma extraordinaria un par de nalgas perfectas, y por ende haciéndolas ver aun más levantadas, realzadas sobremanera con unas caderas asombrosas, realmente la naturaleza había sido muy espléndida con ella, y por que no decirlo, la diosa fortuna también me había sonreído.

Realmente no parecía una niña de 17 años, sino una hembra lista para ser tomada y poseída hasta el éxtasis.

Su mama era otra hembra digna de ser admirada, aunque no tan glamorosa como Sam pero si más atrevida, se notaba que tenia también un cuerpo casi perfecto, morena, delgada, atlética, 1.65 mt, cabello lacio hasta un poco mas abajo del hombro pero, piernas perfectamente bien torneadas, otro detalle que le heredo a su hija, solo que Sam la había superado en ese aspecto, con la experiencia y madurez propias de una señora de 40 años, vestía una minifalda negra, zapatillas de tacón alto y una blusa de likra blanca con un sujetador minúsculo de media copa, que se apreciaba le cubría con dificultad unos pezones duros y pequeños y le levantaba los senos, aunque realmente estos no necesitaban ser levantados, en forma de pera, un poco caídos, levantándose al final. Realmente eran dos hembras en toda la extensión de la palabra.

Yo vestía un smoking negro, como dicen por ahí de pipa y guante.

Por fin llegamos a la fiesta, la cual se celebraba con motivo de las bodas de oro de los abuelos de Sam, vino la rigurosa presentación con la familia, casi todos los comentarios en torno a mi persona fueron buenos, incluso felicitaciones para mi y Sam, en fin, todo un éxito; conforme pasaban las horas, pues las cosas propias de una fiesta, comida, baile y alcohol, este último en mayor medida.

Ya casi a las 2.00 a.m., la mama de Sam me pidió por favor que en cuanto Sam le dijera que se quería ir a la casa, yo la llevara, ya que ella había recibido una invitación de parte de su mama a seguir el brindis en la casa paterna, invitación que no atañía forzosamente a Sam, quien le dijo a su mama que deseaba retirarse, entonces su madre así me lo hizo saber, vino la rigurosa despedida, no sin antes recibir las consabidas

recomendaciones, e instantes después estabamos partiendo Sam y yo hacía su casa.

Ahora que íbamos en el auto, ella me externo que se sentía algo cansada y con un poco de sueño, a lo que yo le conteste que si gustaba acomodarse en mi pecho para descansar un poco, cosa que ella dudo un instante, pero que al ver que se lo ofrecía de buena gana, aceptó.

No tardo mucho en quedarse dormida, entonces pude empezar a estudiarla en todo su esplendor, en una parte del camino en que pasamos por un poco de baches, su vestido hizo un movimiento algo extraño y la visión de su escote me permitió admirar fugazmente uno de sus pezones, en realidad era hermoso, un poco café, con una aureola algo pequeña, pero pese a todo, se notaba un poco erecto, motivado quizás por la ligera brisa que se colaba por un resquicio de la ventana, conforme íbamos avanzando, ella se iba acurrucando un poco más cada vez, a tal punto que, cuando estabamos a la puerta del edificio, ella venia completamente dormida.

Entonces apague el vehículo, y comencé a tratar de querer despertarla, cosa que logre después de un par de intentos por reanimarla, lo primero que ella hizo fue darme un beso algo rápido, y después se incorporo buscando su bolso y sus llaves.

Al llegar a la puerta del departamento hice el ademan por despedirme, pero ella me lo impidió ofreciéndome sus labios y rodeando mi cuello con sus brazos, entonces empece a notar que venia un poquito entrada en copas, cosa que me reafirmo al invitarme a pasar, yo dude un momento, porque aun a pesar del tiempo de la relación, ella todavía era un poco tímida, entonces analice rápidamente la situación y le dije que me esperara un momento, que creía haber dejado el auto sin alarma, pero que regresaría en un par de minutos, entonces baje rápidamente los dos pisos que me separaban del auto, y extraje de él una botella de whisky a la mitad que pude traerme de la fiesta y un paquete de preservativos, pero antes de regresar al departamento, estacione el auto una calle atrás del edificio, para que si llegara a regresar su mama, no notara nada extraño. Después de 5 min. ya estaba a la puerta del departamento, Sam notó la botella, y contrario a lo que yo esperaba, solo me lanzo una sonrisa algo nerviosa.

Le ofrecí entonces un trago, y ni tarda ni perezosa me lo acepto, bebiéndoselo de un sorbo; al agacharse ella a dejar el vaso en la mesita de centro vi algo que me dejo helado, entre su espalda y el vestido se formo una bolsita de aire que me permitió tener una visión completa aunque muy breve de la pequeñisima tanga de color negro que traía puesta debajo de ese precioso vestido.

Fue en ese momento que volvieron a aflorar en mí, esos sentimientos y los deseos por tanto tiempo reprimidos de gozar una buena sesión de sexo con una papayita joven, húmeda y dispuesta.

Entonces supe lo que tenia que hacer para alcanzar la meta tan largamente deseada: seguirle sirviendo la copa a Sam; y así lo hice, a la mitad de su segunda copa, empece a darle unos besos pequeños en la comisura de sus labios, creo que ella sintió lo que podría pasar, y quiso irse a dormir, diciéndome que era algo tarde y que deseaba descansar, que si podía dejarla sola y verla mañana, pero excitado como estaba hice oídos sordos y continúe besándola, esta vez en su cuello, y aspirando su dulce perfume que me hacia querer poseerla en ese momento, entonces empece a notar que su resistencia empezaba a disminuir y su respiración aumentaba considerablemente su velocidad.

Entonces fue ella la que hizo una pregunta que me indico que realmente lo deseaba pero no quería expresarlo abiertamente:

– Me amas….?

Yo solamente conteste lo que ella quería oír, y entonces decidí avanzar en mis caricias y esta vez estaba acariciando su espalda hasta donde su vestido me lo permitía.

Entonces me volvió a preguntar algo que me indico que era el momento:

– Traes protección …?

Inmediatamente le mostré el paquete de preservativos y entonces fue como si hubiera encendido el switch de un auto para poder encenderlo.

Ella dejo de ponerme trabas y sentí que ahora era ella quien me empezaba a acariciar por encima del pantalón, entonces empece a bajar poco a poco el pequeño zipper de su vestido, y solamente alcance a escuchar un pequeño gemido.

Unicamente tome su mano derecha y la dirigí al cierre de mi pantalón, ella dudo un poco, pero al depositarle su mano encima de mi pene, no se la deje ahí ún

icamente sino que le indique por encima de la ropa como debía acariciarme y aprisionar mi verga en toda la extensión de su mano, entonces si la solté, y ella siguió con el masaje con un ritmo algo torpe pero muy excitante.

A estas alturas yo ya estaba acariciando sus muslos, levantándole un poco el vestido, entonces pude sentir la suavidad de su piel, realmente era una delicia el poder acariciar una piel tan tersa.

En un momento dado ya la tenia sentada en mis piernas y ahora empece con algo mas delicado que era con la mano derecha, alternar la caricia entre su muslo izquierdo y su espalda, y con la mano izquierda empezar a acariciar distraídamente su estomago hasta el punto donde nacían sus senos, primero hice la prueba de rozarlos un poco como si no quisiera hacerlo, pero al seguir besándola en el cuello, respirarle en una oreja y volverla a besar en la boca, ya no me dijo nada al sentir que mi mano empezaba a toquetear uno de sus pezones, que por encima del vestido se sentían más que duros, realmente estaba logrando arrebatarle su virginidad paciente y gentilmente.

Acto seguido, ahora era ella quien se empezaba lentamente a mover como si me estuviera cabalgando, el roce su piel desnuda con la rasposa finura de mi pantalón habían logrado excitarla y sus movimientos eran cada vez mas prolongados y seguidos de largos suspiros y una respiración mas que agitada.

Ahora, yo estaba únicamente observándola y dejándola hacer, ella tenia los ojos cerrados y se mordía el labio inferior ocasionalmente, muestra de que realmente lo estaba disfrutando, sus manos las tenia una a cada lado de mi cabeza y entonces fue el momento que aproveche para empezar lenta pero decididamente a bajarle el vestido por la parte de enfrente, ella al sentir que sus pechos serian liberados definitivamente y que los tendría a mi entera disposición, no hizo ningún gesto que me hiciera dudar, así que me decidí a seguir y por fin, poco a poco empezó a aparecer ante mi uno de sus pezones, quería morderlo, lamerlo, succionarlo, pero logre contenerme hasta poder tener a la vista sus senos desnudos, entonces voltee a ver su cara y seguía con los ojos cerrados, en el momento en que me decidía a lamerlo, ella abrió sus ojos, y como si me hubiera leído el pensamiento, con una de sus manos se agarro un seno y me lo ofreció como si me fuera a amamantar.

Una vez que mi lengua hizo contacto con su pezón ella empezó a acelerar notablemente el ritmo de sus frotamiento contra mi verga, aun a través del pantalón, podía sentir que ella estaba a estas alturas bastante húmeda, y lo que era mejor, podía sentir la pequeñez de su tanga.

Entonces empece a alternar mi boca entre un pezón y el otro, para así poder tener las manos libres, fue así como empece a acariciar por encima del vestido la redondez de su culo, de esta manera podía yo también poner el ritmo en los movimientos de sus caderas y de su vaginita sobre mi verga, a veces aceleraba, otras veces bajaba el ritmo y la detenía para, de esta manera levantar mis caderas y hacer como si la estuviera penetrando, sentía como la cabeza de mi verga encontraba los labios de su vagina, y estos se amoldaban a mi verga como si fueran un guante, aun a través de mi trusa y mi pantalón y de su prenda intima, cada que yo empujaba mis caderas hacia arriba, y hundía el elástico de su tanga cada vez más en la profundidad de su vagina, ella emitía unos gemidos propios de la penetración.

Sam tenia enrollado su vestido a la altura de su cintura y moviéndose frenéticamente encima de mi verga al ritmo que yo le marcaba, entonces le dije al oído que me gustaría quitarme la camisa para sentir el contacto de sus senos con mi pecho, tal petición mas bien fue una orden para ella, porque no tardo ni medio minuto en quitármela, entonces, decidí seguir con mi mano izquierda acariciando ese delicioso par de nalgas, pero ahora lo hacia por debajo del vestido, y con la derecha empece a bajar el cierre de mi pantalón, ella casi no me lo permitía con la fuerza de sus movimientos por encima de mi verga, pero pareció entender lo que yo quería y se detuvo el tiempo suficiente para poder bajarme el zipper, pero yo no tenia en mente únicamente bajarme el cierre, sino librarme del pantalón por completo, cosa que logre en un santiamén, únicamente quedándome con la trusa, ahora podía sentir el calor de su bajo vientre y la suavidad de sus muslos en contacto directo con los míos, ahora mi verga parecía aumentar su tamaño, nunca me he

jactado de tener una super verga, pero creo que 20 cm. de largo por 3 ó 4 de grosor hacen gozar a casi cualquier mujer, pero sobre todo podía sentir su vagina únicamente cubierta por esa minúscula tanga, que por la parte de atrás se iba perdiendo poco a poco entre sus nalgas, para cubrir lo suficiente su ano, y apenas retener sus labios.

Entonces decidí levantarme aun con ella frotándose lentamente en mi verga, no le avise de este movimiento, así que tuvo que abrazarse de mi cuello para mantenerse unida a mi, yo por mi parte la mantenía bien aferrada de las nalgas, entonces me dirigí no a su habitación, sino a la de su madre, cosa que a ella no le pareció tan mal, ya que note aún, un grado mayor de excitación en su respiración, entonces, me senté en el borde de la cama con ella aun frotándose contra mi, y prácticamente desnuda, lo único que me impedía verla desnuda en su totalidad era que aun no la dejaba ponerse de pie para dejar caer el vestido, entonces le pedí que así lo hiciera, pero que lo hiciera de espaldas a mi, no dudó en hacerlo, y en el momento en que me dejaba apreciar la caída de su vestido volteo a verme por sobre sus hombros, dándome una imagen lo mas erótica posible, sin siquiera yo pedírselo.

Después de esto, volteo hacia mí y la invite amablemente a unirse a mí en el lecho, ella me extendió su mano y yo la atraje hacia mí, acostados como estabamos deje de besarla en la boca para empezar a recorrer su cuerpo con mis labios, ella mantenía los ojos cerrados y entonces aproveche para tomar sus dos manos y dirigirlas hacia sus senos, que ahora mostraban unos pezones muy cafés y bastante duros, entonces le hice la sugerencia de que ella misma se acariciara y así seguirla yo besando; cerro de nueva cuenta sus ojos y se empezó a dar pequeños pellizcos en sus pezones, empece a recorrer ahora si de forma definitiva su cuerpo semidesnudo con mi boca, y cuando me toco llegar a su vagina, mire hacia arriba y ella seguía gimiendo y con los ojos cerrados, así que me decidí a tomar su tanga por el elástico de cada lado de sus caderas para empezar a quitársela, cuando ella percibió esta acción, únicamente levanto un poco sus caderas para ayudarme un poco, había algo que me llamaba la atención al irla despojando de su prenda: que no le sobresalían vellos por ninguno de los costados, y por fin, al tener ante mi la visión de su vagina, pude apreciar unos labios completamente brillosos por los jugos que destilaban, y unos labios completamente rosados y muy juntos, entonces ya no lo pense mas; con dos de mis dedos empece a abrirle camino a mi lengua que de inmediato encontró un clítoris bastante rojo y muy crecido; Sam al contacto de mi lengua con su clítoris, soltó sus pechos y dirigió sus manos al contacto de mi nuca para aprisionarla contra su vagina, no quería que le dejara de dar el placer que le estaba dando.

Después de mordisquear, lamer y succionar su clítoris por 5 min. todo su cuerpo se empezó a tensionar hasta que después de un orgasmo como nunca en mi vida había visto, se empezó a aflojar y emitió un suspiro muy largo.

Para este momento yo ya tenia la verga mas que roja, realmente se me veía morada, entonces decidí que ahora era mi turno de recibir algo de placer, y ella, completamente aturdida por el orgasmo que acababa de tener, me miro ponerme de rodillas, y ubicarme con mi trusa a la altura de su cara, tal parecía que tenia una tienda de campaña, ella parecía no entender del todo mis intenciones, así que decidí ayudarla, y comencé a bajarme la prenda, ante sus ojos empezó a aparecer mi verga, que en la cabeza tenia ya una gran cantidad de liquido pre-seminal, me la tome con la mano derecha y empece a masturbarme delante de ella, entonces, con mi otra mano le tome una de las suyas y la dirigí hacia mi verga, ella pareció dudarlo, pero al verme a los ojos , supo que ahora era su turno de darme placer.

Empezó poniendo su mano arriba de la mía, pero poco a poco fui retirando mi mano de alrededor de mi verga, y entonces ahora si tenia a Sam masajeandome la verga afanosamente; la mire una ultima vez a los ojos y me fui levantando hasta quedar de pie frente a ella, de cierta forma me siguió el movimiento y yo la detuve hasta que estuvo de rodillas frente a mí, entonces me empece a acercar a ella con la verga en la mano, y me detuve con la cabeza de mi verga a 2 ó 3 cm de su boca; ella me dirigió una mira

da muy tímida y se quedo quieta, entonces seguí con mi masturbación, y tal vez se contagio del aroma ó no se que fue, pero me pregunto:

– Puedo probarla …?

Yo solamente asentí con la cabeza, y ella abrió tímidamente sus labios, y saco su lengua un poco, y al primer contacto de su lengua con la cabeza de mi verga, casi me daban ganas de arrojar mi leche en sus labios, fue por eso que me retire un poco, suspire y ahora fui yo quien le dije:

– Abre un poco más tu boca y chúpamela como si fuera una paleta…..juega con ella como haces con un dulce….

– Ahhhhhhhhhhhhh

– Assssssiiiiiii

– Muy biiiennnnnn

Parecía que lo había hecho toda la vida, a tal grado que tuve que pedirle que se detuviera para no venirme tan pronto.

Entonces, conforme avanzaba con sus mamadas le fui enseñando el ritmo, la succión y la fuerza que debía tener en las mismas.

Cuando sentí que no iba a aguantar más le dije lo que iba a pasar, y ella en lugar de apartarse acelero el ritmo y empece a soltar toda la leche que había tenido retenida a lo largo de todo este tiempo, nunca había eyaculado tanto, y toda la leche que solté no la vi regada por ningún lado, más bien alcance a ver a Sam relamiéndose y con una mirada que denotaba que le había encantado lo que acababa de suceder.

Sentí que las piernas se me doblaban, así que tuve que sentarme, pero extrañamente Sam no me decía nada, únicamente se limitaba a verme reponerme, y entonces una gran sonrisa apareció en su rostro.

Aun después de la estupenda sesión de sexo oral que acababa de tener, mi verga parecía no resignarse a perder su erección y se mantenía semi-erecta; entonces fue que empece a reflexionar en lo que acababa de suceder: una hermosa niña de 17 añitos, y arreglada como para un cóctel en la más lujosa de las mansiones, se relamía los labios buscando aún más de la leche que le acababa de dar en esa linda boquita y la tenia ahí, desnuda para mi, a mi entera disposición para ser admirada.

Entonces fue que ella me pregunto:

– Quiero que me hagas el amor…….

Al oír estas palabras y observar el deseo contenido en sus ojos, no lo dude ni un instante, y mi verga pareció recobrar su dureza de inmediato, aún a mi me parecía que la tenia un poco más grande, debido a la sensación que me dio pensar que iba yo a inaugurar una papayita virgen.

Al momento de preguntarme esto, pude apreciar que inconscientemente Sam abría sus piernas para mi, y me ofreció ahora si una visión super completa de sus rosados labios abriéndose y permitiéndome observar su enardecido clítoris; no quise pensarlo más, y estire una mano para extraer de la bolsa de mi pantalón el paquete de preservativos; lo abrí y se lo mostré a Sam, y le dije:

– Pónmelo…..

– Es que no se como…

– No te preocupes, yo te voy diciendo…….

Entonces le fui dando las instrucciones y pareció entenderlo muy bien, porque incluso se animo a irlo desenrollando en su parte inicial con su boca hasta donde pudo, y posteriormente con sus dedos; a medida que me lo acababa de colocar alternaba unas miradas muy profundas entre mi verga y mis ojos, lo que acabo de calentarme.

Una vez que acabo de colocarme el condón, me empece a arrodillar hasta estar prácticamente en posición, por un momento pense en penetrarla salvajemente, pero recordé que iba a ser su primera vez, así que opte por ser más gentil.

Antes de comenzar, voltee mi vista hasta encontrar la de ella, que me veía de una forma entre desesperada y nerviosa, y la tranquilice un poco con un par de besos con algo de lengua y unas lamidas en sus pezones al tiempo que me masturbaba suavemente; entonces empece a rozar la cabeza de mi verga contra sus labios de arriba abajo, pero haciendo un poco de presión cada vez que mi glande pasaba exactamente por el centro de sus labios, hasta que note que ella empezaba a gemir suavemente porque ya la cabeza de mi pene se había perdido aprisionada por su conchita, entonces me quede quieto un momento, pero movía un poco mis caderas para que sus labios se fueran acostumbrando a irse abriendo poco a poco ante mis embates; entonces, al notar que su respiración se hacia un poco mas relajada, empece a empujar un poco, cada vez mas, hasta que sentí que mi enrojecido y sensible glande topaba con una elástica telilla, entonces le comente lo que estaba a punto de suceder y fue ella la que, sin decir

nada, me tomo de las nalgas y empujó………

Alcance a ver que una pequeña lagrima resbalaba por una de sus mejillas, pero inmediatamente al abrir de nuevo sus ojos, aprecie la calentura que la poseía, y entonces si que me decidí a empezar a bombear, primero lo hice lento pero con un ritmo continuo, y conforme avanzaba en el ritmo entre cada penetración, también avanzaba un poco cada vez mas en la profundidad, y no tarde mucho en introducir toda mi verga, porque a la quinta ó sexta arremetida, logre tocar con mis huevos sus hermosas nalgas.

A ella pareció agradarle lo de ir controlando el ritmo, así que volvió a tomarme de las nalgas y ahora era ella la que llevaba el ritmo de la penetración, entonces me pareció buena idea seguir ocupando mis manos para recorrerla desde sus muslos hasta acabar en unos ligeros pellizquitos a sus pequeños pezones y alternarlos con unas largas caricias por toda la redondez de su gran culo, al punto de que a veces con las yemas de mis dedos podía sentir como entraba y salía mi verga en casi su totalidad; entonces me vino a la cabeza la idea de seguir gozando a Sam, pero ahora en cuatro puntos, porque quería tener la visión de su pequeño culo, para poder acariciar sus grandes nalgas y al mismo tiempo observar como mi verga se iba perdiendo en su conchita…. se lo dije, y ella pareció encantada con la sugerencia, así que no tardo en acomodarse conforme se lo fui indicando, para al final, obtener la visión que quería; nuevamente procedí a rozarle mi glande por sus labios, pero esta vez, tarde más a propósito en introducirme todo, porque realmente quería disfrutar esa gran cogida al limite.

Entonces empece a empujar un poco hasta que tuve otra vez la deliciosa sensación de chocar mis huevos con una pequeña parte de su clítoris que sobresalía de entre sus labios, esa sensación casi me hace eyacular, entonces, ella no tardo mucho en empezar a acelerar el ritmo de su respiración, así que me aferre a sus caderas abarcando gran parte de sus nalgas, y ahora era yo quien dictaba el ritmo y la profundidad en cada penetración; entonces deje de sostenerla por sus caderas y empece a echar paulatinamente mi cuerpo hacia atrás aun de rodillas, pero con una mano le seguía marcando el ritmo, de modo que llego el momento en que retire mi mano, pero ella entendió perfectamente que no tenia que dejar de empujar su culo hacia atrás y hacia delante como si aun estuviera sosteniéndola para seguirla penetrando, ella me estaba cogiendo ahora a mi ¡¡¡¡.

Me sentía en la gloria metiendo y sacando mi verga de esa apretada conchita, cuando de pronto empece a sentir que mi verga era estimulada por unos ricos y continuos apretones, fue cuando me percate de que Sam había detenido casi por completo su ´auto-penetración ´, porque estaba viviendo en ese momento otro larguísimo orgasmo, aun con su cuerpo demasiado tenso y regado de un sudor muy tenue, Sam se las había arreglado para hacerme seguir disfrutando, así que casi de inmediato continuó con el vaivén de sus arremetidas, hasta que empece sentir una presión excesiva en mis huevos, síntoma de que iba a arrojar aun más leche que la vez anterior, entonces empece a jadear más rápido, Sam se dio cuenta de la situación, así que se detuvo en la penetración y rápidamente se dio media vuelta quedando de frente a mi, y para sorpresa mía, había tomado mi verga y me masturbaba muy rápido, pero lo que me dejo sin habla, era que, sin dejar de meneármela, se la dirigía directo a su boca de nueva cuenta, así que con esa visión no tarde mas de 10 ó 15 seg. en empezar a venirme de forma más que abundante; pero ahora mi leche no había ido a parar toda a su boca, sino que 4 ó 5 muy grandes chorros cayeron dentro de su boca y el resto fue esparciéndose paulatinamente en casi todos sus senos, tal parecía que le había gustado el sabor de mi leche a la lindísima Sam.

En ese momento, voltee a mirar el reloj que se encontraba sobre el buró: 4.55 a.m., faltaba casi una hora para amanecer, y la mama de Sam parecía que no iba a aparecer hasta muy entrada la mañana, entonces, fue Sam la que me ofreció tomar una ducha juntos; yo lo pense unos momentos, y casi de inmediato nos dirigíamos a la regadera.

Abrí la llave del agua caliente y después la fría hasta obtener una placentera ducha bastante cálida; empece por enjabonarme yo mismo pero fue Sam la que se ocupo casi al instante de eso, parecía ni&ntilde

;a con juguete nuevo, por que de nueva cuenta, a medida que iba descendiendo en el enjabonamiento de mi cuerpo, fue llegando a mi verga, y tras de hacer la piel hacia atrás y limpiar mi glande a conciencia, se la llevo de nueva cuenta a la boca, y me parecía que quería mirar hacia arriba para verme la cara pero la caída del agua se lo impedía, así que opto por seguir chupándomela hasta casi hacerme venir de nueva cuenta, entonces la detuve cariñosamente y la hice que se pusiera de pie; entonces empezó mi turno de empezarla a enjabonar, primero sus tetas, de repente le daba pequeños lengüetazos en los pezones; luego su espalda y finalmente sus piernas, para terminar subiendo una de ellas por encima de uno de mis hombros para quedar de rodillas con sus labios a la altura de mi boca y empezar con unos lentos pero firmes lengüetazos, a los cuales ella respondió de inmediato, porque notaba que le costaba estar de pie aun apoyada en mi debido a la intensa sensación de pequeños espasmos que la recorrían continuamente, entonces me decidí y empece a dar pequeñisimas pasadas con mi lengua por su pequeño esfínter, al contacto de mi lengua con su ano, inmediatamente tenso su cuerpo y empezó a venirse de una forma impresionante, hasta que pude sentir claramente unos pequeños pero insistentes chorros de liquido de un sabor algo agridulce que provenían directamente de su conchita, los podía apreciar golpeando mi cara aun a pesar de la presión del agua sobre mi rostro, pero lo mas placentero era su sabor…..el sabor de una mujercita de 17 años que tenia apenas su tercer orgasmo en menos de 3 horas….

Entonces ahora si me puse de pie, y le hice la seña de que se volteara, pero ella parecía estar un poco aturdida, así que decidí aprovechar ese precioso momento y la puse de espaldas a mi…Sam noto entonces que necesitaba apoyarse en algo, porque de lo contrario las piernas se le doblarían, así que se aferro de la jabonera, y yo procedí a ejercer un poco de presión sobre su espalda hasta que la tuve en una posición de 45°, ya que de esta manera levantaba aun sin querer su culito para dejármelo mas que listo; así que lo que hice fue ponerme de rodillas de nueva cuenta y empezar ahora si mas decididamente a lengüetear su culo, esto era lo que ella esperaba porque empezó a jadear muy fuerte, así que decidí no esperar más y me puse de pie; moje un poco mi verga y la dirigí hacia su ano…..Sam al sentir los acercamientos de mi glande contra su culo, dio un ligero respingo, pero antes de que pudiera decir nada, yo ya tenia mi glande introducido mas o menos 1 cm en su esfínter, y me quede quieto, Sam pareció entender que no tenia más remedio que rendirse a mis intenciones, así que solo dijo:

– Hazlo despacito por favor, no me vayas a lastimar…..

Entonces me acerque un poco a ella, al tiempo que empujaba mas mis verga en su lenta penetración; y al llegar con mi boca a acariciar su cuello, yo ya tenia metida casi la mitad de mi verga en su ano, me detuve un poco en la penetración, y con una mano acariciaba y pellizcaba sus pezones y con la otra estimulaba su clítoris; debido a la estimulación que recibía, Sam no tardo mucho en empezar a tener otra serie de espasmos que me indicaban que estaba por tener su cuarto orgasmo, y justo en el momento en que ella empezaba a tensionar su cuerpo, yo me introducía por completo en su ano, arrancándole un largo gemido, que me hizo pensar que la estaba lastimando, pero ella me confirmo lo contrario al pedirme que no me moviera, que quería disfrutar ese momento a placer, y con mi verga adentro, fue así que después de un par de larguísimos minutos, ella empezó con la penetración como cuando estabamos en la recamara, yo sabia que a este ritmo, no podría aguantar mucho, y así fue, después de 5 min. mas ó menos empece a sentir otra vez una rica y placentera presión en mis huevos que me indicaban que estaba a punto de echar fuera aun mas leche que la vez anterior, así que me detuve en mi penetración y me salí del culo de Sam, acto seguido, empece a menearme la verga mucho muy rápido, pero antes de eyacular Sam retiro mi mano, y ahora era ella la que me masturbaba, pero mi sorpresa fue mayor al ver que se apuntaba directo a su boca, en ese momento y con esa visión, arroje 3 potentes chorros de leche que fueron a dar, el primero en la boca de Sam, el segundo en sus tetas y el tercero otra vez en su boca. Ella, ya mas repuesta y yo aun temblando, nos propusimos ahora si

enjabonarnos y limpiarnos bien, y dirigirnos a la recamara de la mama de Sam, quien me propuso pasar lo que quedaba de la noche con ella, Sam al verme algo pensativo, me tranquilizo diciéndome que su mama no volvería sino hasta las 4 ó 5 de la tarde; entonces decidí aceptar, y así desnudos como estabamos, nos acostamos en la cama y casi inmediatamente nos quedamos dormidos después de semejantes sesiones de sexo, tan intenso, que no parecía que fuera la primera vez de mi escultural noviecita de 17 años.

Casi a mediodía desperté y lo primero que hice fue ver el reloj, entonces decidí que no había necesidad de arriesgarme a ser descubierto, así que mientras me vestía desperté a Sam, que al verme, comprendió la situación, y aunque yo tenia ganas de seguir cogiendo, debido al tiempo, pense que era suficiente para ser la primera vez.

Cuando termine de vestirme, contemple a Sam una vez mas, le di un beso muy tierno, y me despedí, prometiendo llamarla para salir de nuevo esa noche, siempre y cuando su mama se lo permitiera…..

Amigos, si les gusto mi relato, pueden esperar la segunda parte, no lo duden; y si tienen material como fotos, videos y otras cosas para pasar un buen rato, no lo piensen dos veces, intercambiemos y pongámonos en contacto, recuerden que responderé de inmediato, sobre todo a damitas con ganas de quitarse cualquier prejuicio y ser libres, recuerden, soy mexicano, D.F , MUY DISCRETO y sano, mi dirección es:

Autor: Lovehermadly

Lovehermadly2001 ( arroba ) yahoo.com.mx

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Escrito por Marqueze

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