Sesion.

¡Comparte!

Desde hace años siento que coexisten en mí dos personalidades, dos Cecilias, una que es muy dulce, sensible, que necesita abrazos y mimos todo el tiempo, y otra, que es perversa, sádica, dueña de una personalidad abrumadora, que impone autoridad y se hace valer… es Ceci Brave Una sola persona logró sacar a la luz a Ceci Brave, lo conocí gracias a una amiga, es un tipo de apariencia normal, bien parecido y con una mirada tranquila, que esconde el lobo feroz que vive en su mente…

Empezamos a conversar como si nos conociéramos desde siempre, enseguida nos dimos cuenta que había algo en el otro que nos intrigaba y nos atraía a la vez.

Su mirada se volvió más atrevida y comenzó a acercarse más a mí. Eso logró ponerme un poco nerviosa y prendí la tele para disimular mi timidez repentina. En ese momento estaban pasando una película de terror… El Pacto… Justo en la escena donde a un hombre lo encadenan y comienzan a torturarlo estando atado…

Esa escena hizo un clic en mí, y no pude evitar perderme en mi fantasía… Atar a mi LOBO FEROZ y torturarlo sutilmente, sin dolor porque me impresiona, pero tenerlo a mis pies… a mi entera disposición… La expresión de mi cara cambió, lo miraba con deseo y perversión… y él me respondió de la misma manera…

Enseguida se levantó de la silla donde estaba sentado y fue a su coche, cuando volvió me dijo: TENGO ALGO QUE PARECE QUE TE VA A GUSTAR…

Cuando sacó de una caja pequeña el par de esposas brillantes, sentí que me inundaba … estaba realmente excitada y no podía controlarme…

ME FASCINA ESE JUGUETITO, le contesté y él se sonrió maliciosamente…

SON TUYAS, USALAS COMO QUIERAS, me dijo… y ahí empezó nuestro juego…

Apagué la tele y lo guié a mi habitación, le pedí que se sacara la ropa y se recostara en mi cama mientras yo buscaba un par de elementos más…

Él fue obediente, enseguida se desnudó y cuando volví estaba esperándome acostado boca arriba, dejando a la vista su sexo ya excitado…

Hice como si no me importara, aunque verlo así me excitó muchísimo, tenía que terminar de armar el escenario para una sesión de sexo y dominación que mi LOBO FEROZ, no olvidaría jamás… (y yo tampoco) Entre los elementos que llevé a la habitación había sogas, plumas, velas, pañuelos de seda, un cubo con helado y broches para tender la ropa…

Él se limitó a mirarme mientras yo sujetaba suave, pero firmemente sus tobillos a las patas de mi cama, la soga era suave, pero bien firme, y lo até teniendo la precaución de que no pudiera desatarse…

Él se puso las esposas en la boca y me miró provocándome, cosa que me puso aún más caliente… Me senté en su pecho, tomé las esposas y se las puse en las muñecas, después tomé una soga y lo até al respaldar de la cama con las manos sobre su cabeza…

Como paso siguiente, tomé un pañuelo de seda y le vendé los ojos…

Acerqué mi boca a su oído y le pregunté… ESTÁS PREPARADO LOBITO? Sólo se escuchó un gemido suave como respuesta…

En ese momento, empecé a besarlo suavemente en los labios, un beso dulce y húmedo, al que respondió metiendo su lengua en mi boca, buscando la mía para probarla…

Me incorporé un poco y sin bajarme de su pecho, empecé a besar sus orejas, pasando la lengua muy suavemente… seguí por su cuello y noté que tenía mucha sensibilidad en esa zona…

Seguí bajando con mis besos y caricias por su pecho, me detuve en sus tetillas y no paré de lamerlas y chuparlas hasta que estuvieron bien duritas y su corazón empezó a latir más fuerte…

Me levanté y me puse de rodillas a su lado… para admirar su cuerpo y decidir dónde iban a seguir mis besos…

Pasé la lengua por el costado de sus costillas, y se retorció… tenía cosquillas… y ese dato lo iba a utilizar más adelante…

Sus axilas también demostraron ser sensibles a las cosquillas… Ya me imaginaba cómo iba a usar las cosquillas de mi LOBO en el momento adecuado…

Seguí bajando, lentamente, sin dejar un centímetro de su panza sin besar o lamer. Su sexo estaba muy excitado, durísimo

y se notaba brillante en la puntita…

Cuando llegué a esa parte, a la más íntima de todas, me limité a acariciar, besar y lamer sólo sus alrededores, haciéndole desear que mi boca se posara en su pija…

Lamí su ingle, la parte interna de las piernas, con mucha delicadeza, él gemía y pegó un saltito cuando mordí sin previo aviso su cresta ilíaca ( hueso de la cadera, que sobresale a los costados de la ingle).

Me acerqué a su pija tanto como pude, sin tocarla, pero él sentía mi respiración caliente y no podía reprimir gemidos que delataban una gran necesidad de ser tocado…

Pasé mi lengua húmeda dando pequeñas palmaditas en el tronco de su pija y fui recorriéndola de esa manera, hasta llegar a los testículos, que ya estaban hinchados, ahí me detuve y comencé a chuparlos suavemente, dando suaves mordiscos y volví a subir a su pija, que en ese momento comenzaba a expulsar un líquido transparente y pegajoso, de sabor entre amargo y salado…

Me encargué de desparramarlo por toda la superficie de su miembro antes de meterme su pija completa en la boca…

Sentía el sabor de su excitación y palpitaba en mi boca, comencé a chupársela con suavidad y sensualidad, le saqué la venda de los ojos para ver la expresión que tenía…

Su mirada estaba perdida… tenía los ojos brillosos y me miraba como queriendo devorarme… Disfrutaba de cada caricia que mi boca y mis manos le daban a su sexo.

Tomé su pija con la mano y, mientras lo miraba a los ojos, empecé a pasarle la lengua con rapidez y suavidad en la parte de atrás de la cabeza… él gimió…

Seguí chupándosela con más fuerza, aumentando el ritmo con cada movimiento…

Su pija se puso muy dura, empezó a latir… en ese momento supe que estaba por estallar… me detuve de golpe… pero seguía latiendo, entonces puse helado en el pecho de mi LOBITO… gritó! Su pija seguía demasiado dura y sabía que empezaba a jugar con ella enseguida, irremediablemente iba a estallar… Decidí que un poco de frío en sus huevos iban a hacer el efecto que esperaba, y sin avisarle, tomé con mis dedos un poco de helado y lo unté en ahí… otro grito, esta vez, más fuerte…

En un momento el helado empezó a derretirse, su pija se calmó y mi lengua lamió cada gotita de helado derretido que había en su pecho y en sus huevos…

En ese preciso momento, me dí cuenta que el helado había bajado demasiado… había chorreado hasta llegar a su culito y con movimientos muy suaves y lentos, bajé a lamer toda esa superficie…

Me detuve en la parte anterior a su culito, lamiendo y relamiendo, chupando… Mi LOBO estaba enloqueciendo… gemía y se retorcía… Llevé mi lengua a su culito y comencé a lamerlo haciendo circulitos… más gemidos…

Al mirar sus pija, descubro una nueva gotita de jugo transparente que caía lento por el tronco de su pija y fui rápidamente a recojerla con mi lengua…

Gimió otra vez…

Como haciendo un “second chance” volví a jugar con su pija, totalmente erecta y venosa…

LOBITO estaba disfrutando muchísimo de mi lengua y mi boca, tanto que su pija comenzó a palpitar con fuerza… Estaba por estallar… y todavía no era hora…

Mirándolo a los ojos y sin sacar mi boca de su pija, empecé a hacerle cosquillas en el costado de las costillas, se retorcía, gritaba, se reía, me dijo que era una perra, que parara, pidió por favor que parara de hacerle cosquillas y lo dejara acabar… cosa que me volvió más perra aún…

Saqué su pija de mi boca y me senté en su pecho, mostrándole lo caliente que estaba… Mi conchita brillaba, mi clítoris estaba hinchado… y estaba a escasos 20 cm de su boca… Entonces empecé a masturbarme, me acaricié el clítoris con un dedo y comencé a meter dos deditos en mi conchita… él podía sentir el ruidito que hacían mis dedos al entrar y salir rítmicamente de ella… Me pidió que me acercara, pero no lo hice… seguí tocándome… obligándolo a que me mirara…

Me decía que era una perra, que no podía hacerlo desear de esa manera, que quería que lo soltara ya mismo, que quería comerse mi conchita… pero no lo dejé… Seguí tocándome hasta casi llegar al orgasmo, y en ese momento le dije… COMELO… y le

acerqué mi conchita a la boca, él metió la lengua y empezó a moverla rápidamente… haciéndome estallar… gritar… mi cuerpo se arqueó y LOBITO se comió mi orgasmo completo…

Sos un buen esclavo le dije… y me dí vuelta, quedando sobre su pecho, pero mirando hacia su pija, sin dejar que volviera a meter su lenguita en mi conchita. Comencé a masturbarlo mientras le pasaba la lengua por la parte de atrás de la cabeza, sus gemidos eran cada vez más fuertes… Estaba a punto de estallar nuevamente… y quería castigarlo un poco más, así que me detuve nuevamente, y busqué los broches de la ropa que tenía sobre la mesita de luz… sin que se diera cuenta casi, habían quedado prendidos de sus tetillas, haciéndo presión fuerte en ellas, causándole un dolor agudo y suave…

LOBITO estaba realmente desesperado, forcejeaba con las cuerdas de los pies y las esposas para soltarse, pero no podía… gritaba fuerte, así que decidí amordazarlo… le puse cinta adhesiva gruesa en la boca y me puse a caminar alrededor de la cama, mirando cómo se retorcía del dolor y del deseo de acabar…

Cuando su pija dejó de latir, me acosté entre sus piernas y volví a chuparle la pija, esta vez con más desesperación, con más fuerza… Sus gemidos, si no hubiese estado amordazado, se hubieran escuchado a kilómetros de distancia…

Su respiración estaba agitadísima, descontrolada, su cuerpo entero se endureció y su espalda se arqueó… Su pija empezó a latir fuertemente, y esta vez no me detuve… saqué mi boca y seguí masturbándolo con la misma intensidad que le estaba chupando…

Le saqué de un tirón la cinta de la boca, quería escuchar ese orgasmo…

Gimió tan fuerte que sus gritos se asemejaban a alaridos de LOBO desesperado… Su cuerpo se tensó al máximo y de su pija comenzaron a salir chorros gigantes de leche caliente, su pija parecía un volcán en plena erupción…

Lo miré a los ojos terminó de acabar, mi mirada era de perra sádica y perversa… y me dijo… SOS LA PERRA QUE MÁS ME HA HECHO DESEAR…

Me sonreí y volví a mirarle la pija, que todavía seguía en mi mano, y no perdía la dureza…

Decidí que era hora de soltarlo…

Lo que sigue… lo tendrán en la segunda parte…

Si me quieren mandar alguna crítica o más ideas para torturar a mi LOBITO.

Autor: Cecilia

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.