SEXO CON UNA COMPAÑERA DE TRABAJO

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Hola, mi nombre es Tony y lo que voy a platicarles el día de hoy cambió mi vida de muchas maneras. Soy más o menos alto de 1.80, cuerpo más o menos atlético, practicaba baloncesto, cabello negro, ojos negros.

Mi historia ocurrió hace algunos años cuando tenía 24 años de edad, actualmente tengo 30, trabajaba en una empresa de servicios de comunicación en mi país en la cual me dedicaba a tratar con clientes, verificar algunos datos para la empresa, etc. En este preciso lugar fue donde conocí a la persona que cambió mi mundo.

Una mujer de pelo chino, color negro noche, de piel blanca, ojos divinos que expresaban sensualidad, unos labios carnosos llenos de vida y un cuerpo que por su forma de vestir no demostraba lo que tenía, su nombre era Karina.

Nos hicimos muy buenos amigos con la convivencia diaria que teníamos, ayudó mucho que también tuviéramos gustos en común como la música, la forma de pensar y la comida. Este último fue uno de los que ayudó a que me acercara más a ella que nunca. Nuestro trabajo era muy estresante y eso ocasionaba que al término de las labores quisiéramos siempre hacer algo para quitar el estrés, ir al cine, ir a cenar algo, tomar el café, en fin muchas y variadas cosas.

En ese tiempo yo tenía una pareja más o menos formal y ella estaba en la misma condición, aunque la diferencia es que yo si conocí a su novio y ella no a la mía. Una noche en una reunión de Karina en la que comenzaban a beber y beber más se fue poniendo a tono los temas de sexo, por supuesto que yo sabía muchas cosas sobre la relación de mi amiga y su novio y entre ellas estaba una que hacia que este tema fuera para ella muy deplorable, su novio era lo que se llama lento y serio.

En algunas pláticas con ella me decía que su novio era muy predecible cada que tenía sexo, que siempre era de la misma forma como si fuera manual de procedimientos. Esto fue suficiente para mi y poder decirle que si ella le gustaría probar otro tipo de formas de tener sexo, a lo cual me respondió que sí.

Esa noche fue el pretexto con algunas copas encima para animarme a tomar esta iniciativa. Cada que iba a la cocina por una bebida para mi o los invitados, ella me alcanzaba y buscaba la manera de poder hablar sobre sexo. En una de ellas confesamos que sería genial poder hacer algo para calmar la calentura que estábamos sintiendo, sin decir nada ella comenzó a jugar e intentaba abrir el cierre de mi pantalón, diciendo que sacara mi pene porque ella lo besaría en ese mismo momento.

Por supuesto que eso me ponía a mil pero mi cabeza fría todavía detectaba que hacer eso, casi con su novio en el cuarto de al lado era difícil, claro que yo contestaba con la misma dosis, le pedía a ella que se abriera la blusa y yo le chuparía la tetas a ella.

En este tira y afloja entró alguien a la cocina y Karina en lugar de inmutarse sobre ello aprovechó la situación, la barra cubría una buena parte de mi tronco por lo que ella, mientras hablaba con la persona que había ingresado a la cocina, con su mano derecha frotaba mi pantalón de arriba a abajo sobando mi pene, yo por supuesto no podía hacer nada, me tenía a su merced.

Únicamente me dediqué a pensar cual sería mi venganza a tan atrevida jugada, cuando de pronto sentí que la bragueta se abrió y ella comenzó a jugar con mi pija, que en ese momento ya se encontraba totalmente excitada, no me di cuenta en que momento salió su amiga de la cocina y fue hasta que sentí una lengua comenzando a jugar con la punta de mi verga cuando regresé a la realidad.

Estaba totalmente extasiado por lo que hacia ella con su lengua, que la sentía caliente como nunca lo había sentido, la sensación de sus labios recorrer el tronco de mi pene iba a provocar que terminara en ella.

Veinte segundos o una eternidad fue lo que pasó no lo se, pero el ritmo de esa lengua provocó que tirara un plato de la barra y ocasionara que Karina d

etuviera su osada actividad, y fue en ese preciso instante cuando por la puerta entró su novio, quien preguntaba donde se encontraba su novia, lo único que pude articular fue un balbuceo fenomenal, y ella fue la que respondió que estaba recogiendo un plato roto detrás de la barra, cuando dio vuelta su novio ella estaba haciendo lo que acababa de decir, y yo por supuesto fingía que estaba con un pene totalmente duro bajo el pantalón.

Salí de ahí creo que un poco apenado y muy extasiado por lo acontecido, debía planear como vengarme, algo tenía que hacer para cobrarme lo acontecido. Así que lo que hice fue lo siguiente, le pedí que me ayudara a preparar una bebida en su cocina para darle a los invitados, excusa de no saber donde estaban los ingredientes y utensilios, por lo cual accedió.

Una vez que me ayudó a mezclar algunos alcoholes y con la mente clara, pero caliente, sobre ella, provoqué que se me cayera la bebida sobre su sensual escote y sobre la blanca blusa que llevaba, sabía que eso provocaría que tendría que cambiarse de inmediato. Le pedí disculpas y le dije que iría por una toalla para limpiar por lo que me permitió salir rápido de la cocina y correr a su cuarto, seguro estaba que de un momento a otro ella entraría.

Me escondí lo mejor que pude debajo de la cama, ella entró desabrochándose la blusa y buscando en el guardarropa otra, lo que me permitió rápidamente cerrar la puerta con llave, ella sorprendida por mi acción me pidió que saliera que alguien podía venir, yo sabía que si, y eso me ponía más caliente, le comenté que debía pagar lo que antes me había hecho por lo cual ella se negó y sin perder tiempo jalé su brassier de un solo golpe.

Nunca la había visto a mi amiga de esa manera, unos senos hermosos y grandes estaban al aire, totalmente firmes por el frío de la bebida, estaba sorprendido de su tamaño, calculo que eran 36 c o más, sin pensarlo los agarré cual balones de baloncesto y sentí que Karina se estremeció por ello.

Sin darle tiempo a ello, comencé a chuparlos con la pasión antes contenida en la cocina, comencé a jugar con ellos, mi lengua recorría cada parte, los masajeaba para que se excitara más y más. Sabiendo que quizás era la oportunidad metí de golpe mi mano por debajo de su pantalón, en la entrepierna pude percibir que está húmeda, totalmente a merced de mi mano que no dejaba de jugar con su labios y su clítoris.

La podía escuchar jadear diciendo que no parara, que siguiera por toda la noche, que no dejara lugar por explorar en ella, que succionara más fuerte sus senos, que los lamiera como si fuera a acabarse.

Estaba en este tono de placer cuando de pronto alguien quiso entrar en la habitación, lo cual no pudo hacer por encontrarse cerrada con llave. Una voz femenina hablaba del otro lado que quería pasar para ayudar a Karina, ella no podía responder por el placer que mi mano daba a su vagina. Un grito cortado logró escucharse de ella cuando uno de mis dedos logró entrar en ella, resbalando hasta el fondo, era un mar de jugos que hacían un deleite en mi mano.

Tuve que parar, sabia que la situación se pondría grave si era encontrado ahí, por lo que decidí parar de súbito y decirle a mi amiga que lo haría por la interrupción, ella no estaba en sí ante mis palabras, solo jadeaba y respiraba aceleradamente para calmar ese calor infernal que la envolvía.

Corrí a esconderme debajo de la cama, esperando en mi escondite el no ser descubierto ante aquella aventura, mi amiga recuperó un poco la cordura y exclamó que la esperara que abriría en un segundo, cosa que hizo y entró la amiga…..

Continuará la historia……

Escriban si quieren, me llamo Tony.

Autor: Tony Sh_2006_hs (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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