Sexo en Bogota Infidelidad consentida, trio. Una historia real.

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Una noche de viernes estaba soloen mi casa, un poco cansado después de una dura semana de trabajoy un aburrido sin nada que hacer. Decidí entrar a Internet y navegarun poco en paginas de contactos.

Después de un rato encontréuna lista de avisos de Bogotá, casi todos eran de hombres buscandomujeres, sin embargo había uno que llamó mi atencióny que decía lo siguiente: “somos pareja joven de Bogotá,sin experiencia, queremos conocer a un hombre bien dotado que quiera satisfacera mi esposa mientras yo los veo. Queremos discreción y respeto,por favor envíen foto y datos para rápido contacto”. El avisome excitó y procedí a responderlo, envié una fotomía desnudo que me había tomado una vez con una novia quetuve y con la que disfrutaba mucho del sexo (pero esa es otra historia).

Aprovecho para describirme. Mido1.75, soy flaco, blanco y tengo una verga grande y gruesa que se pone muydura cuando me excito, no sobra decir que la foto exhibía mi miembroen plena erección. Envié mi respuesta por mail sin hacermemuchas ilusiones y pensando que si recibía contestación seriadentro de algunos días. Sin embargo a los cinco minutos recibíun mensaje de la pareja en la que me decían que les habíagustado mucho mi foto, que querían saber mas de mí. Procedía responder de inmediato y envié mi teléfono. De inmediatorecibí una llamada. Al otro lado de la línea habíauna voz femenina muy dulce y suave, un poco tímida. Me dijo quese llamaba Milena, que estaba con su esposo y que la había excitadomucho mi foto. Le dije que me describiera cómo era ella y que mecontara que le gustaría que hiciéramos.

Me dijo que tenía 25 añosy que tenia unas tetas lindas y redondas, no muy grandes, un culo normaly buenas piernas. También me dijo que mientras hablábamosveía mi foto y que le gustaría tocar mi verga. Yo le dijeque me estaba excitando y que se me estaba poniendo dura como en la foto,lo cual era cierto. A medida que hablaba su respiración se iba acelerandoy se notaba excitada. Me dijo que su esposo la estaba acariciando y queestaban muy calientes.

Aunque me gusta el sexo telefónico,esa noche estaba muy caliente y quería sexo real. Por eso despuésde un rato de estarnos calentando le dije “por qué no nos encontramosy hacemos realidad todo lo que estamos fantaseando”. Al principio creyóque no estaba hablando en serio, cuando insistí me dijo que no,que ya era muy tarde (eran como las 10 p.m.). Sin embargo estaba muy excitaday le dije que yo también, que aprovecháramos ese momentoe hiciéramos realidad nuestra fantasía. Después dediscutirlo unos minutos y de llevarla casi al orgasmo, me dijo que ellasi quería pero que hablara con el esposo y acordara con él.El esposo pasó al teléfono, se oía agitado, aunquetrataba de disimularlo, me dijo que se llamaba Carlos, que los habíaexcitado mucho y que aunque no habían pensado llegar tan lejos ensu primer contacto, ahora se sentían muy arrechos y que quisieranque nos encontráramos. Acordamos que yo iría a su casa, medieron la dirección y salí de inmediato.

Como se podrán imaginar mientrasiba hacia mi cita sentía una sensación de excitacióny miedo, mi pene había estado parado desde que hablamos por teléfonoy seguía así, mientras manejaba me lo saque y empecéa masturbarme. Ellos vivían en un barrio como a 20 minutos de micasa, me pareció eterno el tiempo que me demore en llegar.

Cuando llegue a su apartamento,Carlos me abrió la puerta y me hizo seguir a la sala. Era un hombrejoven (parecía tener entre 25 y 28 años) mas alto que yo(1.80 aprox.), y delgado. Me dijo que esperáramos en la sala unmomento mientras Milena se arreglaba. Ambos nos sentamos y empezamos acharlar de cualquier cosa. Ambos estábamos muy nerviosos y creoque sabíamos lo que queríamos, entonces la conversaciónera banal y ninguno estaba de verdad concentrado en lo que decíamos.

Después de un rato se oyóla voz de ella que dec

ía. “amor estoy lista”. El me dijo entoncesque siguiera a su cuarto. Yo tenia el corazón a mil, mi verga estabadura y me dolía mucho. Entre al cuarto y ella estaba sentada enla cama con un camisón amarillo que le llegaba arriba de la rodilla,transparente, no tenia nada debajo. Media como 1.65, tenia una cara muydulce. Estaba asustada pero al mismo tiempo se veía excitada. Porun momento los tres quedamos como paralizados y no sabíamos quedecir ni que hacer.

Ella de pronto rompió elsilencio y dijo: ” hola, quisiera ver si lo que vi en la foto es real”.Le dije: “¿quieres verlo?”. Me dijo “por supuesto”. De inmediatome baje los pantalones y mi verga quedó expuesta totalmente paraday dura. La timidez desapareció de su cara y fue reemplazada poruna mueca de excitación, estiró su mano y agarró miverga acercándome hacia ella.

Mientras tanto su esposo se sentóen una silla, desde donde podía ver todo. Yo me acosté enla cama cerca de ella y empecé a acariciar sus piernas mientrasme acariciaba el pene y las bolas. Empecé a subir las manos dentrodel camisón hasta llegar a sus tetas. Eran deliciosas, no muy grandes,firmes y redondas con unos pezones que ya se habían puesto duros.Le quite el camisón y termine de desnudarme completamente. Le pregunteque te gusta hacer, me dijo que le gustaba chupar y de inmediato empezóa mamarmelo, de una manera deliciosa. Mientras me chupaba yo la acerquee hice que se sentara en mi cara para que hiciéramos un 69.

Cuando la tuve cerca me di cuentaque estaba completamente afeitada. Eso me excitó mucho y casi mevengo. Ella lo notó y detuvo la mamada. Yo empecé a jugarcon su clítoris, pasándole mi lengua y apretándolocon los labios. Cuando hice eso, esta mujer empezó a gritar y agemir, al mismo tiempo su vagina empezó a lubricar tanto que escurríanchorros, por un momento creí que se estaba orinando pero prontome di cuenta que se estaba viendo.

Mientras tanto su esposo se habíasacado la verga y se estaba masturbando y le decía “mi amor, ¿estásdisfrutando?”, “si es delicioso”, decía ella, “¿esto es loque querías?”, “si , si, si” gritaba ella, “quiero más,más”. Volvió a mamarme mientras se venía a chorrosen mi cara.

Carlos me dijo que a ella le encantabaque la cogieran mientras estaba en cuatro patas. Entonces yo me levantéla puse en cuatro separe sus rodillas, agarre sus nalgas y se lo metí.Estaba tan mojada que entró muy fácil, hasta el fondo, selo tragó todo. Empecé a bombearla, mientras le agarraba lasnalgas, ella gritaba que quería mas, yo me movía rapidísimoy Carlos se masturbaba. Ella era multiorgásmica y no dejaba de gritar.Estaba tan mojada que sonaba muy rico mientras se lo metía.

Después de un rato en estaposición dijo que quería que Carlos y yo nos viniéramosal tiempo sobre su cara. Entonces se volteó, se puso boca abajoy él y yo nos masturbamos y nos derramamos en su cara. Yo eyaculéchorros de semen, estaba tan excitado que descargue muchísimo semen.Ella recibió todo el semen y lo esparció en su cara y gritabade placer.

Yo quede rendido. Despuésde un rato empezamos a charlar ya mas tranquilos y sin miedo, habíasido delicioso para todos. Ya eran como las 12 de la noche. Despuésde un rato salí y volví mi casa. Quedamos de volver a vernosy así lo hemos hecho.

Yo llegué a mi casa y comose podrán imaginar estaba arrechísimo, me masturbe dos vecesantes de dormir. La siguiente vez que nos vimos fue aun mejor……..

Quiero contar otras de mis experienciassexuales. Quisiera recibir sus comentarios y opiniones, ojalá meescriban y me compartan sus experiencias calientes. helbu (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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