Sexo en la ciudad

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 Infidelidad, Trío, Fan Fic de la serie “Sexo en Nueva York”

Era una mañana como otra cualquiera cuando fui a ver a mi amigo Víctor a la cafetería donde trabajaba. Eran las 10 de la mañana y la cafetería estaba vacía a no ser por una mesa donde había 4 madres jóvenes que acababan de dejar al niño en la guardería y se había quedado a desayunar.

Víctor hablaba conmigo pero no hacía nada más que mirar a las cuatro madres.

– Illo Simón, esa vienen cada mañana a ponerme cachondo, las muy guarras.

– ¿ cómo dices?

– Si se sientan en la mesa y empiezan a echarme miraditas y a reírse.

– ja ja ja ja ja.- me reía- ¿ y tu que haces?

– Pues sonreír, ¿qué voy a hacer?- me respondió.

– Déjame a mí.- le comenté

Tomé una bandeja y llené cuatro vasos de agua y los llevé a la mesa.

– Buenas señoras, ¿ un vaso de agua?.- le dije con toda la poca vergüenza.

– Si, por favor.- dijo una de ellas, la que tenía el pelo rizado.

– fijaos viene el bombero a apagar nuestro fuego con agua.

– Fuego y lo que queráis con mi manguera.- les dije con picardía ante la mirada de Víctor que miraba pero hacía que no.

– ¿Y con qué vas a apagar tanto fuego?.- preguntó la pelirroja.

– Con mi manguera.- le contesté, Víctor no dejaba de escuchar y la pelirroja miraba a sus amigas las cuales se humedecen los labios con sus lenguas.

– Esta es Miranda.- dijo la pelirroja señalando a la rubia.

– Ella es Carrie.- señalando a la del pelo rizado.

– Charlotte – señalando a la morena.

– y yo Samantha.

– ¿ Como se llama nuestro bombero?.- dijo Miranda.
– Simón.- respondí

– ¿ y tu amigo?-.- dijo la pelirroja.

– Víctor. Víctor ven a conocer a mis nuevas amigas.- Víctor se acercó y se las presenté.

Estuve un rato hablando con ellas sentado entre Miranda y Samanta ambas pusieron sus manos sobre mis piernas acariciando las.

– Y si nos vamos a otro lugar.- dijo Miranda.

– Ok.- respondí.

– ¿Víctor te vienes?.- le pregunté.

– No puedo, tengo que esperar al jefe.

– Tu te lo pierdes.- Dijo Miranda saliendo a reunirse con el resto de su amigas que estaban fuera.

– Illo, que cabrón que te las vas a follar.- me dijo.

– Ya se verá.- le respondí.

Salí del local y me abracé a Carrie y a Miranda.

– ¿Donde vamos?.- Les dije a las cuatro.

– Yo tengo que ir a la tintorería.- Dijo Charlotte.

– Yo tengo que ir a la peluquería.- Dijo Carrie quitándose mi brazo de encima.

– Yo no tengo nada que hacer.- Dijo Miranda.

– Y yo tampoco.- dijo Samantha pasando mi brazo por sus hombros. y mi casa está cerca.

– Adiós Zorras pasarlo bien..- dijo Charlotte.

– Se hará lo que se pueda.- dijo Miranda.

Caminamos hasta el coche de Samantha

El coche de Samantha tenía aire acondicionado. Y su casa también. Era bonita, arreglada, limpia y perfumada.

Samantha estaba divorciada. Se notaba que se encontraba sola y deseaba estar con un hombre desde hace tiempo. Miranda estaba casada pero iba a cometer una infidelidad. A ambas les atraía la idea de hacer un trío con un hombre más joven.

La cama de matrimonio parecía muy cómoda.

Fuimos a la cama. Y empezamos a desnudarnos como posesos. ¡Mi corazón me latía muy fuerte!. Las dos caras de esas mujeres se apretaban a mi cara para besarme y yo las besaba. Primero a Miranda y luego a su amiga. Les lamía y ellas a mi me lamían. Yo les acariciaba el cuerpo desnudo de Samantha mientras que ella me acariciaba la polla de arriba a abajo, Miranda me cogía los huevos y yo les cogía a ambas los pechos y el culo mientras nos besábamos.

Nos estábamos acariciándonos.

Sus manos me tocaban por todo el cuerpo, hasta por debajo del culo. Notaba como sus uñas se clavaban y me arañaban ligeramente. Únicamente podíamos respirar con jadeos.

No daba a basto estaba muy cachondo. Las dos estaban bien calientes, con sus cuerpos apetecibles por el ejercicio. Las tetas estaban bien tiesas, bien operadas eso no me importaba.

Samantha me cogió la polla con mas fuerza y empezó a masturbarme con ahincó y a meterse mi polla en su boca propinándome una buena mamada. Yo metí mi dedo gordo en el húmedo coñito de Miranda y no lo saqué hasta que noté un orgasmo. Miranda aprovechó el éxtasis para quitarle mi polla a su amiga y se me metió mi polla entre sus tetas. Creí que me iba a correr. Samantha me apretó los huevos y luego me los mordía me estaba haciendo algo de daño. Y luego me metió medio dedo índice por el culo, nunca me había hecho eso, ella estaba como buscando la próstata. Aquello me encantó. Miranda dejó de apretar sus tetas contra mi polla y me acarició con su dedo índice mi pecho y mis pezones.

¡Estas putas fantasean con hacerles putadas a los hombres!. Samantha me sacó el dedo del culo y se tumbó en la cama yo la recompensé con una buena lamida de clítoris mientras Miranda me lamía con la punta de su lengua y con el resto de esta mi polla. Yo le Metí mi dedo índice en el culo de Samantha mientras le comía el coño. Estaba muy caliente.Luego le metí mi polla en su coño sacándosela de la boca de su amiga.

Y ella respondió jadeando y acariciando sus tetas. Las tetas de aquellas dos eran mejores que las de dos tías jóvenes y gordas. Miranda me metió todo su dedo en el culo. Me encontré un poco incómodo. Miranda con su dedo en mi culo y mi polla totalmente erecta en el coño de Samantha pero me excitaba y galopaba más fuerte a Miranda. Al hacerlo se corrió.

Cogí a Miranda saqué su dedo de mi culo y la puse en la cama junto a Samantha, boca abajo le acerqué mi polla al ano Miranda, que tuvo un espasmo. Después con rabia cogí a Miranda apretando mi sudoroso torso contra su ano metiendo mi polla hasta el fondo de su agujero negro, y la penetraba una y otra vez. Mi polla se apretujaba contra su trasero. Ella gritaba de placer o de dolor, no lo sé, lo que sí sé que lo estaba disfrutando de lo lindo y no paré hasta que note que se corrió. No pude aguantar mas y eyacule poniéndole pérdidas a esas extrañas y la colcha de la cama.

Había terminado la sesión y nos duchamos. En la ducha ambas amigas me comieron las polla a la par tras ellos recogimos nuestras ropas y salí de esa casa.

Cuando me marche recordé el olor a perfume de esa habitación, a Samantha no la volví a ver más. Con Miranda tuve varios encuentros más.

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