Siempre he deseado a mi sobrino

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Me encanta identificarme con esas afortunadas mujeres que disfrutan de la potencia sexual de chicos jovencitos de veintitantos años que al no haber tenido nunca relaciones sexuales por ser tan reservados, parecen tan frágiles al principio, pero que luego, gracias a la breve intervención femenina, se vuelven desinhibidos, y realmente disfrutan a la vez que hacen disfrutar, a esas mujeres que también en algunos casos suelen andar necesitadas.

Me llamo Pilar, tengo 47 años, y he de deciros que la página de relatos ha cambiado gratamente mi escasísima vida sexual. Desde que la conocí por primera vez, la he visitado en busca de relatos de todo tipo que me ayudasen en mis fantasías sexuales o que me excitasen a la hora de mantener tórridas sesiones de sexo conmigo misma con las que me venía ofreciendo los suculentos homenajes individuales que siempre me ha dado la masturbación.

Pero ya estaba harta de todo eso, no podía más, necesitaba “algo más caliente” que llevarme a la boca, necesitaba el tacto de un hombre sosteniéndome con sus manos, rodeándome con sus brazos, acariciando mi pelo, besándome en la mejilla… os aseguro que estaba absolutamente desesperada y sobre todo muy sola y necesitada en ese aspecto.

Una de las fantasías sexuales más frecuentes y con la que más he disfrutado al masturbarme ha sido siempre el imaginarme haciendo el amor con un chico más joven que yo, con un adolescente fogoso y ardiente que calmase el fuego que despedía mi cuerpo a todas horas, un chico vigoroso que me poseyese de tal manera que me hiciese estremecer de placer, pero a la vez siempre me gustaron también los hombres tímidos y algo reservados, esos que mirándolos a los ojos, nunca dirías que pudiesen ser unos machos increíbles en el aspecto sexual. Lo que me excitaba también muchísimo al masturbarme, además de imaginarme a mí misma siendo poseída sexualmente por un adolescente, era pensar que gracias a mis dotes persuasivas como mujer, yo era capaz de atraer hacia mí a uno de estos chicos tímidos y callados, que luego se transformaba en el poderoso semental que hacía posible mi placer más soñado. Así eran mis pajillas desde que cumplí los cuarenta y después de un divorcio.

Por ello, y dado que vivo yo sola con mi hijo, para masturbarme a mis anchas debía esperar a estar en la soledad de mi habitación, a que el niño estuviese en el colegio o a que al mismo le tocase estar el fin de semana correspondiente o las fiestas de guardar pertinentes con su padre. En esos momentos de tranquilidad y de soledad, era cuando una servidora se ponía cómoda y contemplando alguna que otra película subidita de tono de ésas que suelen poner en las televisiones locales por las noches, o por cierto, bajarme alguna peliculilla de las que sabe tener esta página, (y tenerla de reserva para momentos muy “calientes para mí) empezaba a tocarme y a gozar con la dulzura de mis dedos recorriendo mi cuerpo mientras fantaseaba con mis cosas. Y fue entonces, en esos momentos, cuando descubrí esta página de relatos, al conectarme a internet un viernes por la noche. Casi he de decir que fue por casualidad, porque estaba viendo las noticias en la tele y en ellas hablaron de algo referido a que el sexo ocupaba un no sé cuanto por ciento de los contenidos ofrecidos por internet o algo así… no sé, una cosa de ésas sería, no estoy segura.

Yo acabé de cenar y de fregar los platos y al haberse ido por fin mi hijo aquella tarde con su padre… no es que no lo quiera, es que da un trabajo de morirse el condenado, debería de tenerlo el padre toda la semana y “pasármelo” a mí, el viernes para que yo lo llevase de excursión el sábado y el domingo mostrándole “lo buena que soy” y que a partir del lunes lo tuviese que aguantar él, el resto de la semana, y que fuese él quien le tuviese que negar todos sus caprichitos infantiles siendo siempre “el malo de la película”, ya me gustaría a mí pasarle la manutención cada mes y olvidarme de comidas, ropa, hacerle la camita, plancharle las camisas, lavadoras con todo lo que mancha… ¡Joder qué bien vive el padrecito de los cojones! Bueno, total, que después de desahogarme un poco os diré que aquella noche pude encontrarme de nuevo conmigo misma en un instante de merecido relax.

Y recordando lo que había escuchado en el telediario, pues me dije, ¡qué demonios! vamos a ver eso del sexo por internet de lo que tanto hablan, que si a mis fantasías además de imaginación le puedo poner algo de imágenes, tampoco le va a ir nada mal. Encendí el ordenador y me conecté a la red empezando a buscar todo tipo de fotografías de sexo de los temas que os he dicho más arriba que me interesaban y que me ponen cachonda. Y allí sentada en mi silla enfrente del ordenador mientras descubría gracias a mi tarifa plana cosas más o menos interesantes para mis fines masturbatorios descubrí esta web de relatos y fotos de sexo.

Y así discurrieron entonces mis sesiones de placer íntimo: desnuda ante el ordenador los días que me quedaba sola en casa y acariciando mi cuerpo suavemente mientras leía los relatos de los demás o mientras veía las fotografías que se ponen gratis en todas partes, porque en cuanto se me intenta abrir algún programa que yo no llamo o me piden autorización “para instalarme una cosa muy chula con lo que todo será gratis”, lo cancelo porque si lo quisieran poner gratis de verdad yo no me vería obligada a tener que “instalarme” ningún programa que la única función que tiene el programita de los cojones es la de llamar a un número 906 o de tarifa especial más cara para que en lugar de usar tu tarifa plana normal, uses un número más caro.

Y pasó lo que tenía que pasar, yo calentorra de mil demonios y con la lujuria, lascivia, etc. a flor de piel… y buscando la temática de chicos con mujeres maduras o de chicos tímidos y tal, pues me dije, vamos a leer los relatos clasificados como “filial” y “sexo con maduras” porque aquí es donde me voy a encontrar mucho de lo que busco. Pero claro, al principio siempre entras ahí como “para ver cómo es” o “por curiosidad”, pero no porque vayas buscando leer cosas de mujeres que hacen el amor con sus hijos o de chicas que saborean los miembros de sus hermanos, etcétera, ya que estas prácticas no es que sean muy comunes claro.

A mí por ejemplo antes de entrar aquí, aún no viéndolo como algo malo o escandaloso, no se me hubiese ocurrido nada parecido. Si una se para a pensarlo y lee sobre el tema, puede apreciar que al contrario de lo que se pueda pensar, el sexo con miembros de la misma familia no es ni ha sido nunca a lo largo de la historia una cosa tan extraña como parece, sino que ha sido una práctica más común de lo que se piensa y que algunas culturas han desarrollado como una parte más de su educación y evolución en la vida. Esto no lo digo para justificarme, sino porque realmente ha sucedido así desde siempre y se puede apreciar en muchos escritos.

Y entonces empecé a leer, o más bien diría yo… “a devorar” sistemáticamente cualquier relato en el que una mujer madura, personaje con el que sin duda me identificaría en mi fantasía, tuviese relaciones sexuales con un chico más joven que ella. Me encantan los relatos donde se explican las cosas que todas esas mamás estupendas hacen para satisfacer la calentura sexual y el deseo de mujer de sus hijos adolescentes.

Disfruto leyendo cómo esas madres detallan pormenorizadamente sus prácticas sexuales con sus propios hijos, cómo succionan sus miembros, cómo se abren para ser penetradas por ellos, cómo los excitan poniéndose ropa sexy y dejando ver sus facciones físicas mediante generosos escotes o faldas que moldean la figura… disfruto leyendo cómo estos jovencitos nos cuentan las sensaciones que tienen cuando penetran y recorren de arriba abajo a sus madres llenándolas con sus miembros, saboreando sus pechos, acariciando sus pezones, estimulando su clítoris, agarrando a sus madres fuertemente por el culo mientras ellas, desde encima, se clavan en sus sudorosos cuerpos los durísimos mástiles de sus chicos…

Leer y degustar ese tipo de relatos es algo que me vuelve loca. Me gusta que los chicos los escriban, pero más aún me gusta que lo hagan sus madres, sus tías, etc. porque con ellas es con quien más me identifico. También me excito sobremanera con esos otros relatos en los cuales aparecen esas estupendas y maravillosas mujeres maduras que despiertan los instintos más primitivos en los tímidos jovencitos que aún desconocen el mundo del sexo, esas mujeres que les enseñan un nuevo mundo de sensaciones, humedad y placer y los adentran definitivamente en las más dulces y salvajes experiencias sexuales.

Me encanta identificarme con esas afortunadas mujeres que disfrutan de la potencia sexual de chicos jovencitos de veinte o veintitantos años que al no haber tenido nunca relaciones sexuales por ser tan reservados, parecen tan frágiles al principio, pero que luego, gracias a la breve intervención femenina introductoria en el “empujoncito inicial” al sexo, se vuelven desinhibidos, toman la iniciativa por sí mismos y realmente disfrutan de las relaciones sexuales a la vez que hacen disfrutar a esas mujeres que también en algunos casos suelen andar necesitadas.

Al leer ese tipo de relatos estando sola en casa y desnuda frente a mi ordenador, eso era lo que más buscaba y eso era lo que a mí me ayudaba a conseguir la excitación y el orgasmo. Soñaba con ser yo la mujer que algún día abriese los ojos de algún chico tímido, inquieto, inteligente, pero poco lanzado… y que ese chico me recordase para siempre como la persona que tratándolo estupendamente lo inició en el mundo del sexo y le dio la seguridad que necesitaba para empezar a tener relaciones sexuales satisfactorias. Y es que yo pienso que con los jóvenes hay que hacer eso, ayudarles a que saquen sus estudios, a que sean mejores personas, a que aprendan todo lo posible para que les sirva en la vida, echarles una mano para que aprendan a conducir y se saquen el permiso y todas las cosas en las que los podamos ayudar… pero también “a que se saquen el permiso de follar decentemente con las personas”.

Pienso que las mujeres tenemos el deber de enseñar a los chicos a hacernos el amor como debe ser y… ¿Dónde van a aprender esos chicos esas cosas mejor que en casa o mejor que con las mujeres que más los quieren? ¿Quién los va a tratar mejor o los va a querer más que las mujeres que les han visto crecer como sus madres, sus tías, sus vecinas?… y así además nos evitamos riesgos innecesarios de que se vayan con zorrones de esos que andan de polla en polla por haber sido agraciadas con un puto cuerpecito de diosa del Olimpo y que, además de poder tener cualquier enfermedad o cosa rara por ser tan putas como son, si resulta que nuestro chico es tímido, no van a tener compasión de él, delicadeza o piedad alguna con ellos y esos mismos zorrones les explicarán a todo el mundo y a sus zorrillas amigorras que el chico, por estar nervioso, por no haberlo hecho antes, etc. pues que “se corrió antes de tiempo y fue una mierda” o que “lo hace muy mal y no sabe”… o cualquiera de las cosas que se les ocurran a esos putones.

Hay que evitar esas cosas y proteger a nuestros chicos de esas zorras sin estudios, sin educación y sin cultura de ningún tipo que lo único que tienen es un cuerpecito más o menos agraciado. Y además hemos de cumplir como educadoras. Del mismo modo que les enseñamos a andar, a que esto sí y esto no, a que hay cosas que no se hacen porque son peligrosas como cruzar la calle cuando pasa el autobús o los llevamos al colegio para que se hagan personas de provecho, debemos iniciarlos en sus relaciones sexuales con el mismo mimo y dedicación. Si les duele algo los calmamos, si les pica, les rascamos, si se ponen enfermos les damos una aspirina y los curamos… pues si en su adolescencia necesitan descubrir sus cuerpos y desfogarse con ellos, debemos estar ahí para enseñarles y ayudarles.

¿Qué mal puede haber en hacer que un hijo, un sobrino… llegue al éxtasis, se corra contigo y llene tus manos de semen? ¿Qué pecado capital puede existir en que un chico mayor de edad y su madre hagan el amor con el consentimiento de ambos? ¿Qué mal puede haber en que una mujer alcance el orgasmo gracias a que su hijo, su sobrino o el hijo de los vecinos… la penetren y estimule sexualmente? ¿Por qué es malo que una mujer le dé placer sexual a su hijo, lo masturbe o le ofrezca su cuerpo? ¿Por qué una madre no puede enseñar a su hijo -si le enseña todo lo demás- a utilizar su propio cuerpo para obtener placer y que así luego esté preparado para salir al mundo sin hacer el ridículo?

Esas cosas solamente se evitan enseñándoles a los chicos lo que necesitan para que tengan confianza en sí mismos, para que sepan lo que nos gusta y para que antes de follar por ahí como los tontos sepan hacerlo mínimamente bien. Y esas lecciones se le pueden dar en casa perfectamente, ¿dónde mejor? en casa se dan las condiciones idóneas: es un sitio limpio, no hay pastillas ni drogas ni mierdas de esas, se dan las situaciones de estar tranquilos y solos los dos, ya sea madre e hijo, tía con sobrino… hay comunicación, no hay que romper el hielo hablando de nada trivial ni estúpido porque ya nos conocemos y podemos ir al grano. Es que es muy sencillo. Eso sí, con consentimiento mutuo, si uno de los dos no quiere, las personas adultas han de dejar ahí el asunto y ya está.

A mí por ejemplo me gustaría que mi hijo cuando fuese mayor de edad se estrenase sexualmente con una mujer amable y de confianza que lo tratase bien. No me importaría en absoluto que fuese mi hermana, su tía, quien lo iniciase en el sexo y quien le abriese su cuerpo. Y cuando pase algún tiempo se lo insinuaré para ver si acepta y le parece bien, de esa forma se estrenaría con su tía, que es una persona responsable, culta y que sabría tratarlo bien. Y caso de no querer hacerlo mi hermana, pues si a mi hijo no le importase, sería yo misma quien tomaría esa responsabilidad y le ofrecería mi cuerpo y todos mis conocimientos sobre el sexo para que dispusiese de ellos a su antojo, ¿por qué se lo debería de ocultar o prohibir? ¿Por qué debería de negarle a mi hijo el placer de mi cuerpo? Si en su adolescencia necesita ver lo que es una teta, tocarla, experimentar con ella… ¿por qué no le voy a mostrar las mías? ¿Qué hay de malo en que le enseñe las tetas a mi hijo? ¿Qué hay de malo en que me las chupe para darme placer a mí y para darse placer a sí mismo?

Si yo tengo un culo, un coño, unas piernas y unas tetas y mi hijo en su adolescencia quiere saber cómo se utilizan para el placer sexual, ¿por qué no voy a permitir que me toque, que me bese o que tenga relaciones sexuales conmigo? ¿Es malo que mi hijo y yo sintamos placer el uno con el otro? ¿Es malo que mi hijo se corra porque yo le haga una paja? ¿Por qué? ¿Por qué nos escandalizamos si nuestros hijos tienen escondidas revistas porno o por si ven escenas de sexo en las películas? Más debería de escandalizarnos que viesen películas en las que llega un tío y se carga a todo un regimiento de ciento y pico de hombres con una escopeta o con una sierra mecánica. Eso sí que es malo que lo vean, no el sexo y el placer de ver a un hombre y a una mujer disfrutando de sus cuerpos.

Por eso y después de superados y vencidos todos mis tabúes iniciales, decidí lanzarme a por uno de mis sobrinos, el hijo de uno de mis hermanos. No voy a decir su nombre, pero yo creo que he estado enamorada de él desde siempre. Un chico inteligente, guapete, formal y además de los que a mí me atraían porque era reservado y tímido como él solo, no como esos sinvergüenzas que van por ahí sin ningún tipo de respeto ni corrección proponiendo mamadas sin darles ningún tipo de corte el hacerlo ni nada parecido. Mi sobrino no es así, él es tranquilo, bonachón y tiene un cuerpecito bastante interesante. Tenía que insinuarme a él, cada vez que leía más historias de sexo en esta web sobre el amor y las relaciones sexuales entre tías y sobrinos me daban más ganas de él. Y este verano me decidí…

Autora: María Pilar

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Escrito por Marqueze

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5 Comentarios

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  1. quisiera charlar contigo si no es mucha molestias y preguntarte cosa, sobre el tema del sex, si puedes si no oks, pero responde plz :D

  2. me parece como piensas pero recuerda que la sociedad a repudiado por años este tipo de cosas pero si quieres jugar aqui esta un joven de 24 años dispuesto a complacer a cualquier mujer mayor escribeme si quieres conversar [No son permitidos los correos y teléfonos en los comentarios – eliminado por la administración R.M.] bye

  3. otra cosa q primera vez q veo a una mujer pensar asi como tu y decirlo me alegro q por lo menos una mujer como tu lo escriba por q hay mujeres q piensa como tu pero no se q les pasa q no lo dicen D;.
    posdata: q suerte tiene los hombre de tu familia teniendo una mujer como tu.

  4. muy interesante tu forma de opinar y te apollo, a mi si me gustara q una vecina o algun familiar mio q sea mujer, pensara como tu, y ojala tenga mi primera vez con una persona como tu, con forma de pensar y tu exp. voy a estar al pendiente si relatas tu exp con tu sobrino “q suerte tiene tu sobrino” :D bye

  5. muy interesante tu forma de opinar y te apollo, a mi si me gustara q una vecina o algun familiar mio q sea mujer, pensara como tu, y ojala tenga mi primera vez con una persona como tu, con forma de pensar y tu exp. voy a estar al pendiente si relatas tu exp con tu sobrino “q suerte tiene tu sobrino” :D bye

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