SOBRINO AMANTE

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Les cuento este relato de algo que me sucedió hace algunos días.

Yo tengo 19 años… vivo en la casa de mi abuela desde que tengo 12, con mi papá, abuela, tío y tía.

Mi tía la más joven de los mayores, es muy bonita, tiene pechos normales, pero lo que más me llama la atención es su gran culo, un culo que hasta hace poco me moría por follar.

Yo estoy en la universidad y hasta hace pocos días no voy porque estoy de vacaciones.

Mi tía que hasta hace un año dejó de trabajar, me invitó a su casa a pasar el fin de semana, porque mi tío se iba de viaje.

Yo vi aquello como una oportunidad perfecta para estar cerca de ella y así mirar su gran culo que me tiene loco, lo cual sin pensarlo acepté ir.

Mientras íbamos en camino, me imaginaba a mi tía chupando mi pene, cosa que me hizo un gran bulto, el cual creo que mi tía notó.

Llegamos a su casa, le dije que me quería bañar pero ella me dijo que lo haría primero, que tenia ganas de bañarse desde hace rato.

Mientras mi tía se bañaba me la imaginaba pasando el jabón por su gran culo mientras acariciaba una de sus tetas con la otra mano.

Eso me puso a mil, me dieron ganar de masturbarme pero no podía hacerlo ya que mi tía podía salir en cualquier momento y que me encontrara pajeándome no era buena idea.

Salió mi tía y me metí a bañar yo, ansioso por salir ya que tenia mucha hambre, sin dejar de pensar en el gran culo de mi tía.

Al salir me llevé una gran sorpresa, mi tía me esperaba en su cama, semi desnuda, con un hilo que provocaba comerle las nalgas.

Al verla me quedé impresionado, no podía creerlo, luego ella me dijo-ven aquí- a lo cual le respondí-si está bien- asombrado por lo que veía…

Luego sentía que mi pene se hinchaba con el paso del tiempo, al estar cerca, ella me bajó la toalla y se metió mi pene en su boca, y lo empezó a mamar con una experiencia y maravillosidad increíble…

Sentía que mi pene iba a explotar de la excitación, pero no quería acabar en su boca, quería que el momento se alargara.

Decidí lanzármele encima y empecé a mamar sus tetas, desesperadamente como un bebé con hambre… ella gritaba Oooohh si Carlos, que rico!, mientras yo lamía sus tetas sin parar.

Luego pasados unos minutos bajé a lamerle el coño, el cual tenía completamente depilado, suave, perfecto para mamar.

Después de lamerle el coño decidí que era el momento de penetrarla, busqué la crema de cuerpo que estaba en su peinadora y coloqué un poco sobre su ano, el cual empecé a estimular metiendo dos de mis dedos.

Estos entraron perfectamente por su orificio, y ya que no quería perder más tiempo le metí mi pene por aquel culo que desde mi infancia me había tentado.

Empecé con un vaivén suave, al lo que ella me dijo que le diera más rápido, que estaba muy excitada, obedeciéndole le di más duro y gritaba y gemía repetidamente, dando gritos como -oooooooh que divino!-más duro!-.

Luego de un rato de darle por su culo, decidí meterle mi pene por su coño, el cual entró fácilmente, dándole a mi verga sensaciones que jamás había sentido.

Acabé en su coño como tres veces, de las cuales ninguna paré ya que no quería perder tiempo en ese momento…

Pasaron como veinte minutos y ya estábamos cansados… a lo cual ella accedió a mamarme el pene de nuevo como una ultima acción.

Esa mamada fue tan buena como la primera, la cual no pude resistir acabando en su boca…

Desde ese día mi tía y yo hacemos el amor los fines de semana que mi tío se va de viaje…

Soy su sobrino amante.

Autor: Luis Carlos

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Escrito por Marqueze

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