Solo mirar.

Todo comenzó cuando tras insertar otro de mis relatos en esta página web, contaba mi relación con una chica por teléfono, una pareja me escribió diciéndome que les había parecido muy excitante y que le gustaría mantener correspondencia conmigo. En ese e-mail me decían que eran una pareja de Valencia, que les había gustado mucho mi relato y que les parecía muy morboso, cosa que a ellos les encantaba.

Nos intercambiamos varios e-mail contándonos nuestras aventuras y proponiéndonos retos, ellos y yo nos proponíamos hacer cosas que a ambos nos parecían morbosas y que formaban parte de nuestras fantasías, la cosa consistía en realizarlas y luego contar, con todo lujo de detalles, como lo habíamos hecho. Así transcurrió un tiempo que nos permitió conocernos bastante bien, ellos y yo conocíamos perfectamente lo que nos excitaba y cuáles eran nuestras fantasías más secretas. Tras uno de esos retos, yo les había propuesto que él la tenía que masturbar a ella metidos en un coche en plena calle, les comenté que me gustaría que me lo contasen por teléfono. Fue muy excitante, a ellos se les ocurrió, que en vez de contármelo tras haberlo hecho, sería mejor que yo siguiese todo el proceso.

Quedamos a una hora en que a los tres nos venía bien. Era un sábado sobre las siete de la tarde, me llamaron justo cuando cogieron el coche para dirigirse a la zona donde lo iban a hacer. Ella comenzó a describirme como iba vestida:

-…Me he puesto un top rojo, muy ajustado, estoy tan excitada que se me marcan los pezones, y llevo una falda muy corta, negra, con unos zapatos de tacón muy altos… y adivina… NO LLEVO NADA DEBAJO!!!!

Ellos sabían que es la cosa que más me excita, una chica con una falda muy corta y nada debajo de ella. Me siguió contando lo calientes que estaban y como, mientras su chico conducía, se había puesto a tocarle el paquete por encima del pantalón. Incluso en uno de los semáforos, le sacó la polla y se puso a meneársela. Ella, con el teléfono en la mano, me iba contando todo lo que hacía y qué era lo que veía a su alrededor, los coches que circulaban a su lado, la gente que pasaba por la calle….

Yo, mientras, estaba en mi casa. Me había desnudado completamente y estaba sentado en un sofá. Estaba excitadísimo y tenía una erección tremenda, le fui describiendo como me estaba poniendo y las ganas que tenía de masturbarme con ellos.

Cuando llegaron al sitio previsto me describió como era la calle:

-…Es un paseo donde solo hay edificios a un lado de la calle, nosotros vamos a aparcar en la acera contraria. Aunque ahora es temprano todavía, es un sitio que suele estar muy transitado sobre todo por parejas que vienen a pasear. Todavía no hay mucha gente, veo… como cinco o seis personas por la otra acera y…. dos parejas que pasean por la nuestra, justo van a pasar a nuestro lado… Espera, hay otra pareja sentada en un banco que aunque no están muy cerca, nos pueden ver perfectamente…Ummmmmm… me va a encantar este reto.

Él ya había aparcado y justo cuando las dos parejas pasaron se puso a tocarla por encima de las piernas, pude sentir a través del teléfono varios besos apasionados y la voz del chico que le decía:

-…Me voy a volver a sacar la polla y me la tapo con el jersey, tócame mientras te lo hago…

Justo en ese momento le dije que me iba a empezar a masturbar, quería llegar a la vez que ella.

Ella me empezó a contar como el le había subido el top y empezaba a chuparle las tetas. A ella le encantaba eso, que le mordisqueasen los pezones mientras la masturbaban. Me fue contando como había deslizado su mano izquierda bajo el jersey que cubría a su chico y como le había empezado a tocar. Mientras, oí como su chico le pedía que abriese más las piernas para poder llegar mejor a su clítoris. Empecé a oír, a través del teléfono, gemidos por ambas partes. Yo ya también estaba jadeando, mi mano se deslizaba de arriba abajo a lo largo de mi polla y cuando empecé a intuir por sus gemidos que estaba cerca del orgasmo empecé a mover mi mano más rápido y a darme grandes sacudidas…

Entre gemidos empezó a contarme como par

ecía que la pareja que estaba sentada no muy lejos de ellos parecía que les estaba mirando… parecía que se habían dado cuenta de lo que estaban haciendo…

-…Pero no me importaba… Ahhhhh… estoy muy caliente…. Ummmmm…voy a reventar, quiero correrme…., quiero que vean como me corro, quiero oír como te corres conmigo…. AHHHHHH….JAVI!!!…. AHHHHHHHH… JAVI!!!!!

Era la palabra clave, habíamos acordado que cuando ella llegase debía decir mi nombre, así yo sabría que se estaba corriendo. Justo cuando oí mi nombre saltó un chorro de esperma de lo más dentro de mí, me corrí entre grandes gritos y gemidos que ella pudo oír perfectamente.

Ese era el final del reto pero ellos decidieron que no era todo. Cogió el teléfono el chico y me contó que tenían un regalito para mí.

-….Bueno, y esto va de regalo…. Como comprenderás yo no me puedo quedar así… Así que Sonia me va a hacer la mejor mamada de su vida… Mira, está sonrriendo…

Oí la voz de la chica, le pedía que se fueran a otro sitio, que la pareja que estaba sentada les estaba mirando, que ya había más gente y que les iban a ver….

-…No, yo no puedo conducir en este estado… Venga, que no pasa nada… Esperamos a que pasen estos dos chicos y me lo haces…. Mira, la demás gente está muy lejos… Me voy a correr enseguida, estoy a 1000… Mete otra vez la mano debajo del jersey, meneamela mientras pasan esos chicos…

Él mientras me iba comentando lo que ella estaba haciendo y por lo agitado de su voz pude ver que estaba muy excitado.

-…Vale, házmelo ahora…. Así…Así… despacio….Ahhhhhhh….. Trágatela, métetela hasta la garganta…. Ahhhhhhhh….Me voy a correr….. Me corro…. Ahhhhhhh

Yo estaba tan excitado que había comenzado a masturbarme otra vez, allí, sentado en el sofá, con las piernas abiertas y con la mano izquierda en el teléfono y la derecha agitando mi polla. Me volví a correr casi a la misma vez que él imaginando que era yo el que estaba en el coche.

Cuando se corrió me contó como ella se había tragado todo su semen y como se lamía algunas gotas que se le habían derramado por la comisura de los labios. Terminamos hablando los tres de lo bien que lo habíamos pasado y quedamos en volvernos a llamar.

Después de esta primera llamada hubo otras, unas veces realizando algunos de los retos que nos proponíamos y otras, simplemente, porque estabamos calientes. Normalmente yo hablaba con ella y según nos íbamos calentando su chico le iba tocando y chupando mientras yo empezaba a masturbarme. Terminaban follando mientras ella mantenía el telefono en su mano y me oían como me masturbaba. Ellos decían que era como hacer un trío, fantasía que él tenía pero que ella no compartía demasiado.

Un día me contaron que puesto que él tenía ganas de verla con otro hombre, y que a ella no le gustaba demasiado la idea, habían decidido cumplir una fantasías que siempre habían tenido: que alguien les observara mientras follaban, que mientras ellos lo hacían alguien a su lado se estuviera masturbando. Me contaron que aunque a veces lo habían hecho en lugares públicos, en alguno de nuestros retos y sobre todo en la playa, y que estaban seguros que alguna vez alguien los había visto, ellos habían decidido que querían tener la certeza de que alguien les observaba y que se excitaba con ellos. A él le parecía una buena forma de iniciarla a ella y a ella le parecía algo muy caliente. Cuando me contaron eso les propuse que lo hiciesen delante de mí, que quería verlos y masturbarme mientras lo hacían.

El primer problema era que yo residía en Madrid. Les propuse ir yo a Valencia pero ellos preferían que esto lo hiciésemos en un lugar que no fuese su ciudad. Me dijeron que así, ellos estarían menos cohibidos a la hora de actuar. No tendrían el temor de si alguien los conoce o de si íbamos a su casa, que alguien pudiera aparecer en ese mismo momento. Por tanto, tuvimos que esperar algunas semanas porque a ellos les era bastante difícil venir hasta Madrid.

Durante ese tiempo seguimos con nuestros e-mail y contándonos como superábamos los retos que nos proponíamos. También seguíamos con las llamadas telefónicas y cada vez el ambiente se calentaba más. Nos fuimos conociendo mejor… Hasta que me llegó un e-mail en el

que me decían que ya tenían dispuesto todo para poder viajar a Madrid.

Era un día de diario, miércoles creo, y habíamos quedamos en una lugar concreto del centro, en la salida de una boca de metro. Es un lugar donde la gente suele quedar y por tanto puedes pasar más desapercibido. Ellos solo podían quedarse una noche, así que había que actuar deprisa.

Cuando llegué les reconocí enseguida. Habíamos quedado en que les reconocería porque él llevaría en la mano un periódico de su ciudad, Levante, creo que se llamaba. Les pregunté que si eran ellos, me dijeron que sí, y les llevé a una cafetería cercana donde nos sentamos a conversar. Estuvimos como 15 minutos hablando de su viaje, del hotel donde se habían alojado… En definitiva de temas bastante triviales y sin ninguna relación. La verdad es que los tres estábamos bastante nerviosos al principio, pero al momento ya nos hablábamos como viejos amigos que hacía tiempo que no se veían. Al fin y al cabo habíamos llegado a conocernos bastante bien.

Pasado ese tiempo decidimos que los tres nos marchábamos pero no juntos. Es decir, ellos se marchaban a su hotel y yo me iba a dar una vuelta. Yo tenía que esperar como cuarto de hora, ellos tenían que hablar sobre el asunto, y tras pasar este tiempo, si yo quería seguir con aquello, les llamaría a su móvil.

Cuando pasó el tiempo les llamé y les pregunté qué habían decidido, ellos me contestaron que estaban deseosos de empezar y que me esperaban el la cafetería del hotel, me dieron el nombre del hotel y la dirección. Cuando llegué les vi sentados en una de las mesas del final, había gente pero no demasiada. Me senté en su mesa y pedí una coca-cola. Cuando el camarero se alejó la conversación comenzó a ser más picante. Empezaron a contarme los polvos que habían echado gracias a mis e-mail, lo calientes que se ponían con las conversaciones telefónicas que manteníamos y como habían puesto en práctica algunas de las aventuras que yo les había contado. Sonia, que así se llamaba ella, terminó diciéndome que en agradecimiento a ello quería regalarme algo.

Se levanto, y contoneándose mucho al andar se dirigió al servicio de señoras. Andrés, su pareja, me preguntó que si adivinaba cuál iba a ser el regalo. Le dije que no aunque lo imaginaba… Al momento, ella salió del servicio y se dirigió hacia nosotros con una sonrisa lasciva. Desde que les había visto por primera vez, me había fijado en sus piernas. Llevaba una falda corta, no demasiado corta, pero bastante por encima de sus rodillas, incluso me dio la sensación de que al salir del servicio era mas corta, sin duda se la había subido un poco. Tenía unos zapatos de tacón altos que le hacían unas piernas bastante atractivas y deseables.

Cuando se sentó en nuestra mesa pude ver como llevaba algo en su mano, la llevaba cerrada y no se podía ver lo que era. Me dijo que abriese la mano y la pusiera debajo de la mesa, quería darme algo. Puse la mano bajo la mesa y sentí como me dejaba algo suave y ligeramente mojado en ella. No me hizo falta ver lo que era, sabía que eran sus BRAGAS… Tuve una erección instantánea.

Ellos empezaron a besarse y podía intuir como, por debajo de la mesa, el le metía la mano bajo su falda mientras ella le acariciaba el paquete. Yo observaba y tenía la polla que se me salía del pantalón.

En ese momento ella me miró, sonrió, me dio las llaves de la habitación que estaban sobre la mesa y me dijo:

– Tira las llaves…

Yo les había contado una situación parecida en la que al tirar las llaves que estaban sobre la mesa al suelo, al agacharme, la chica con la que estaba se abrió de piernas y pude ver todo su coñito frente a mi ojos. Y así lo hizo, UUUUFFFFFF… Tenia el coño más bonito que había visto nunca, estaba reluciente de la humedad, se veía maravilloso, casi me llegó su olor.

Él la agarró y volvió a morrearla y tocarla, esta vez de forma descarada, sus tetas. Cuando ella empezó a gemir, el se levantó la cogió de la mano y me dijo que nos fuéramos a la habitación. Los camareros ya nos estaban mirando.

Nos dirigimos al ascensor, los tres nos íbamos riendo de la ex

citación que teníamos, y cuando las puertas se cerraron él me dijo que ya era hora de que viese lo que su chica guardaba. Mientras ella se reía a carcajadas y me miraba el bulto que estaba a reventar, él le subió bien la falda y pude ver su coño en toda su plenitud. A ella le debió hacer tanta gracia mi cara de asombro que acercó su mano y me dio unos toques en la polla por encima del pantalón.

Cuando salimos del ascensor, por el pasillo, él la seguía levantando la falda por delante y por detrás para que yo la viera, ella seguía riendo y contoneándose para provocarnos. Incluso ya cerca de la puerta, la tiró contra la pared y la sacó las tetas, se las chupaba mientras golpeaba su polla contra su zona genital.

Cuando entramos en la habitación, él y yo nos sentamos en unas butacas que había en la habitación. Frente a las butacas estaba la cama y frente a esta un gran espejo que cubría un armario. Ella se colocó frente al armario y empezó, de espaldas a nosotros pero viéndonos por el espejo, a subirse la falda. Empezó a hacer comentarios sobre su cuerpo.

-…Tengo el coño que me arde… – y se lo tocaba para que nosotros lo viéramos.

– …¿Os gusta mi culo?… ¿Os parece que tengo las tetas pequeñas?…. ¿Os gustan mis pezones?… UMMMMMMM….

Me habían contado que a ella le encantaba exhibirse, que los hombres la mirasen, y mientras lo hacía delante del espejo se iba tocando y gimiendo. Él y yo, que seguíamos sentados en las butacas, nos bajamos los pantalones y nos sacamos la polla, nos pusimos a masturbarnos. Era una de sus fantasías, exhibirse delante de dos hombres mientras se masturbaban. Tras un rato así se vino frente a nosotros y nos tocó a los dos la polla, a mí apenas unos roces y observando a su chico que parecía que eso le excitaba aun más. Se tumbó en la cama en nuestro lado y se subió la falda con las piernas bien abiertas. Se puso la almohada doblada bajo la cabeza para podernos ver. Empezó a decirnos que si queríamos comerle el coño. Los dos decíamos que sí, y su chico se levanto y le metió la cabeza entre las piernas. Ella gemía como una loca, creo que llegó a correrse…

Cuando él se levantó, ella empezó a desnudarse y los tres nos quedamos totalmente desnudos… Ella volvió a acariciarme por encima la polla y estuve a punto de correrme…

-…Te gustaría verme chupársela, ¿verdad?.- le decía a su chico.

A Andrés aquellas palabras le excitaban cada vez más y le propuso que nos la comiera a los dos.

-…Bueno, por ahora prefiero solo la tuya…

Ella se arrodilló y empezó a mamársela con maestría. Yo seguía masturbándome. Cuando él estaba a punto de correrse, ella paró. Los dos se tumbaron en la cama y ella se acopló encima de él. Mientras le cabalgaba me miraba como me masturbaba y clavaba sus ojos en mi polla. Terminamos corriéndonos los tres.

Cuando terminamos nos quedamos un rato parados, recuperándonos. Los tres empezamos a comentar lo sucedido, lo que más nos había gustado y empezamos a calentarnos otra vez. Yo les dije que estaba dispuesto a empezar otra vez. Ellos se miraron y empezaron a tocarse de nuevo. Cuando estaban en el máximo de excitación, él le pidió que me la chupara.

-…Quiero ver como se la chupas a otro hombre…

Ella dudó un momento, se arrodillo frente al sillón en el que estaba yo sentado y me la agarró con fuerza. Empezó a meneármela lentamente mientras me miraba a los ojos y a la vez volvía la cara para observar la excitación de su chico que estaba tumbado en la cama masturbándose con la visión. Agachó la cabeza y empezó a besarme en los alrededores de mi pene, estaba que me moría… igual que su chico que miraba desencajado lo que hacíamos. Cuando llegó con su lengua a mi pene paró, se levantó, volvió a mirar a su chico y se tiró sobre él, se besaron, se mordieron, estaban excitadísimos… Ella se agachó y se puso a hacerle una mamada salvaje, frenética, él aullaba de placer…

Él le pidió que parara, que se pusiera a cuatro patas porque quería penetrarla en esa posición, ella se incorporó, se arrodilló con la cara frente a mí y mientras su chico la penetraba desde atrás observaba como segu&i

acute;a masturbándome….

-…No te gustaría comérsela mientras te follo… Ahhhhh….Él follándote por la boca y yo por el coño…

Ella había perdido el control de sí misma, no sabía que hacer, los gemidos le hacían balbucear…

Al final ella le pidió que fuera él quien la follara por la boca mientras yo le comía el coño. Nos colocamos en esa posición, él de pie, junto a la cama, ella a cuatro patas sobre la cama y con su polla en la boca, y yo tras ella, tumbado en la cama y con su coño en mi boca. Ella se abría toda su rajita con su mano izquierda mientras yo me masturbaba y le daba lenguetadas a su clítoris y su vagina. No tardamos mucho en volvernos a correr los tres.

Tras esta sesión de sexo caímos derrotados sobre la cama. Estuvimos los tres, así tumbados y desnudos, hablando un rato sobre todo aquello. Sonia nos intentaba justificar por qué no quería estar con otro hombre:

-…No sé, no estoy preparada para eso… Sé que a ti te gustaría (a Andrés), pero no me sentiría bien… me parece que sería muy excitante, muy morboso… pero no estoy preparada para estar con otro hombre ni para verte a ti con otra mujer… La verdad es que cuando hemos estado los tres juntos me he sentido bien… Me ha gustado tocar a Javi y que él me chupara… Lo deseaba… pero más allá… no sé… quizá más adelante…

Yo por mi parte les dije que no necesitaba ninguna explicación, que la condición con la que habíamos hecho aquello era con que yo no tocaría, que solo me masturbaría viéndoles y con eso me sentía satisfecho. Lo importante es que los tres lo habíamos pasado bien, y sobre todo, que lo que hicimos fue por que los tres lo deseábamos y ninguno nos sentimos forzados a ello.

Hubo algún encuentro más que quizá algún día me anime a contar pero por ahora creo que lo puedo dejar aquí. Solo añadir que tras varios encuentros, que poco a poco fueron subiendo de tono, ellos conocieron a otra pareja con la que comenzaron a hacer intercambio. Todas la reticencias de Sonia fueron desapareciendo poco a poco y al final, según ella misma me contaba, ahora era ella la que solía estar más dispuesta.

-… No sé, es otra manera de vivir el sexo… de vivir la vida… una vez que abandonas todos tus prejuicios, todo lo que siempre has supuesto como normal… se abre un mundo lleno de excitación y emoción.

Desde hace ya tiempo no nos vemos, vivimos en ciudades distintas y ellos han conocido a otra gente con la que suelen tener encuentros a menudo, por eso estoy buscando una pareja que sea lo suficientemente atrevida para realizar algo parecido a esto.

Si alguien quiere comentarme algo, me gustaría mucho que alguine me escribiese

Autor: Jav32

jav32es ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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