Sueño hecho realidad

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Comencé apretar y aflojar mi ano, él empezó a gemir hasta que le arranqué otro polvo, me llenó el culo de leche calentita, él llevaba 3 orgasmos y yo solo 2, así que quería más, quería disfrutar ahora yo, rápidamente comenzó a tocarme todo el cuerpo, a masajearme las tetas, el culo, me hizo un recorrido completo. Su polla ya no quería reaccionar ya llevaba 3 polvos seguidos.

Empezaré diciéndoles que mi nombre es Verónica, tengo 18 años y era virgen hasta este acontecimiento, lo que les voy a relatar sucedió con un muy buen amigo, diría que con uno de los mejores, su nombre es Adolfo y tiene 18 años y fue virgen también hasta ese día.

Todo comenzó con un sueño que yo tuve con él. Se lo conté y él me dijo que estaba muy bien pero que lástima que no se fuese a realizar…fue entonces cuando mi bombillo de la lujuria se prendió y le pedí que me visitara al día siguiente en la tarde.

Yo preparé todo en mi cuarto aprovechando que estaría sola toda la tarde. Cuando Adolfo llegó, a eso de las 3 pm, le recibí con un beso en la boca, y unas botellitas de unos tragos listos. Después de esto lo llevé al cuarto, entre besos, le quité la franela, lo tiré en la cama y le até las manos con unos pañuelos a los tubos de mi cama (es de hierro forjado con madera) luego le vendé los ojos y le dije:

– Vamos a vivir algo único.

Tengo que decirles que antes de que Adolfo llegara a casa me había tomado un té que me había regalado una amiga para cuando quisiera aguante y placer. Por lo que estaba con la lujuria a mil…Preparé un poquito más y se lo di Adolfo, él intentó escupirlo, pero le obligué a tragarlo. Después de unos minutos ya estaba listo para la guerra.

Le arranqué la ropa de un tirón. Comencé a besarle todo el cuerpo, cada rincón de su cuerpo todavía un poco de niño. Subí hasta su cara situando mi concha en si boca y le dije: -Bésame, como no veía se tardó en encontrar el sitio y en agarrar el ritmo, era riquísimo lo que me hacía, estaba disfrutándolo al máximo, su lengua parecía de dioses, entre mis gemidos y sus lengüetazos me arrancó mi primer orgasmo.

Después de retomar el aire comencé a besarlo con mi concha, me abría los labios y luego los cerraba en sus piernas, él sentía un beso aunque era un beso distinto porque eras mucho más húmedo. Le hice ese trabajito en todo su cuerpo, luego empecé a confundir sus sensaciones, le hacía cosquillas, lo pellizcaba, lo besaba, él se retorcía entre tantas sensaciones distintas, estaba a mil, después me dediqué a darle la mamada de su vida, se lo mamé como una puta, le hice una rusa inclusive, sus grititos y gemidos eran divinos, cuando sentí que se venía le apunté a su barriga y se acabó en la barriga, eso me excitó muchísimo.

Supongo que debido al té su polla no se baja con nada, fue en ese momento que saqué un condón de no se donde y le dije: – Viene la mejor parte, prepárate. Entonces se lo puse, era la primera vez que lo hacía así que me tomé mi tiempo. Después de calmar mis nervios me situé encima de él y fui descendiendo sobre su polla larga y dura hasta la base, una vez que me penetró por completo emití un gemido que fue ensordecedor y él suyo fue divino.

Me tomé un respiro para amoldarme a su polla y empecé el sube y baja, mientras le pasaba las tetas por la cara y él trataba de agarrarlas con la boca, pero yo se las quitaba, estaba muriéndose del deseo, no se que tantos movimientos hice, giraba mis caderas en círculos, de adelante hacia atrás, arriba y abajo, daba brinquitos ¡hice de todo! Mientras con mi mano por detrás le masajeé las bolas, él gemía y daba grititos cortos y un poco mudos. De pronto la intensidad de nuestros gemidos nos anunció unos deliciosos orgasmos que disfrutamos juntos… Fue maravilloso.

Después de recobrar el aliento me bajé, le quité el condón y le limpié toda la polla, no se que maniobra hice pero le inserté un dedo en el culo y comencé a masajearle la próstata, su polla que había bajado un poco comenzó a cobrar vida de nuevo, yo en ningún momento aparté la boca de su polla, no le quitaba atenciones, empezaba a gritar y gemir como perra y me produjo mucha risa, por lo que decidí sacarle el dedo del culo, no fuese que le gustara más de lo debido.

Pero su polla seguía firme mirando el techo, entonces decidí que experimentaríamos todo de una vez…comencé a jugar con mi culo y mi ano mientras le besaba en la boca, me introduje 1 dedo, Luego 2, como lo había hecho durante mis masturbaciones, después que sentí que estaba dilatada lo suficiente, me puse de frente a sus pies y me introduje la polla en el culo, el solo de sentir su polla ahí en ese calorcito y estrechez de mis entrañas, comenzó a gemir, estuve un par de minutos así luego me aquieté y me di la vuelta, volví a introducirme la polla en el culo y le quité la venda de los ojos, él me miraba con una cara de no se que, placer, deseo, agradecimiento, no se que era.

Me sonreí y comencé apretar y aflojar mi ano, él empezó a gemir de nuevo y estuve así hasta que le arranqué otro polvo, me llenó el culo de leche calentita, la sensación era divina, pero él llevaba 3 orgasmos y yo solo 2, así que quería más, quería disfrutar ahora yo, así que le desaté las manos, rápidamente comenzó a tocarme todo el cuerpo, a masajearme las tetas, el culo, me hizo un recorrido completo. Su polla ya no quería reaccionar ya llevaba 3 polvos seguidos.

Me pidió que le metiera el dedo en el culo a ver si así subía, pero yo le introduje 2 e hice fiesta en su culo, como yo era la que quería placer lo puse a mamarme la concha mientras le daba dedo por el culo, después de un rato su polla comenzó a subir y fue cuando me abrió las piernas y comenzó a pasar su pene por todo lo largo de mi rajita, hasta el culo, del cual todavía estaba saliendo leche, después de jugar con mi clítoris un rato me penetró divinamente, ahora él tenía el control, aprovechó para atarme a mi y empezó a darme como a una perra, me decía que yo era su puta a lo que únicamente respondía con gemidos y grititos.

Me cogió un rato, como ya no tenía mucho que acabar, podía durar muchísimo, me puso como en 4 posiciones, con mis piernas en sus hombros, de lado, y en 4 patas que fue la mejor a decir verdad, lo que sentí cuando me ensartó su polla desde atrás fue lo máximo, grité como loca, le pedí que me cogiera fuerte, duro, que diera con todo, como a su puta y él me decía que me callara, que ahora si iba a gozar, me arrancó un orgasmo largo e intenso.

Después me ensartó por el culo y fue divino también así me dio por mucho rato hasta yo me vine en otro orgasmo, esta vez más corto y él me volteó y me acabó en las tetas. No fue mucho parecía un escupitajo pequeño, pero estuvimos así un ratito basándonos y tocándonos hasta que nos percatamos de la hora, mi primito no tardaba en llegar del cole así que nos dimos una ducha rápida, pero no por ello menos morbosa, luego nos vestimos no tomamos otras botellitas y él se fue.

Déjenme decirles que aunque no parezca virgen de verdad lo era, y la sangre que vi después de la penetración lo confirmó. Todo lo que se lo aprendí en películas porno, leyendo sobre sexología y ya últimamente leyendo estos relatos.

Autora: Verónica

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Escrito por Marqueze

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2 Comentarios

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  1. buen relato pero no parece ser una cogida hecha por una mina virgen ya q llevaste la iniciativa siempre y eso no sucede la primer vez.
    sin embargo, si necesitas experiencia, aqui estoy para ayudarte, vero……….

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