Una tarde de Mayo

Hetero, Polvazo, Jóvenes y Cachondas. Una tarde tonta de finales de mayo, cuando el sol empieza a apretar en Sevilla pero aun no achucha con la intensidad del verano. Me encontraba en mi cuarto leyendo una novela histórica. Mientras pensaba si encender la maquina de aire acondicionado, recibí una llamada.

Era la persona q menos esperaba . Me pedía le diera un libro que me presto hacia bastante tiempo. Me dijo q nos encontraríamos en la casa q tenían desocupada sus padres, la cual había sido en repetidas ocasiones testigo de nuestras tórridas tardes de invierno.

Ya no éramos pareja así q no quise ser mal pensada y fui tranquilamente a la cita. El era el tipo tío q pasa desapercibido pero q sabe como comportarse para conseguir lo q quiere. Es frio y calculador en cuando a tías se refiere y siempre acaba saliéndose con la suya.

A la hora acordada toque a timbre y sin contestación alguna abrió la puerta. Mientras subía fui poniéndome mas nerviosa al recordar una escena en particular. Él me besaba el cuello y el pecho q dejaba entrever la camiseta q llevaba puesta mientras me apretaba contra la pared y me sujetaba las manos fuertemente. Fue la primera vez q nos enrollamos en su casa. Había tanto calor en el ambiente que se podía asar un pollo entre nuestros cuerpos.
Siempre he sido una persona fogosa, pasional y activa. Pero cuando estaba con el… diosssss era brutal. Me encendía como la hierva seca. Por lo que no era de extrañar q me temblaran las piernas cuando cruce el dintel de la puerta. El estaba tumbado en el sofá del salón y yo lleva el libro en cuestión aferrado con la mano izquierda.
-hola, se puede?
-claro pasa!
-no te vas a levantar a darme un beso
-no, acaso somos amigos?
En ese momento me entraron ganas de salir corriendo, pero en su mirada vi algo q me detuvo. Me acerque, solté el libro en la mesa y me senté en el sillón de al lado.
-Y si no somos amigos, que diablos hago aquí en tu casa?
-tienes algo q me pertenece y quiero recuperarlo ahora
Pufff se me pusieron los pelos de punta. Cogí el libro y se lo entregue. Sin decir nada cogió el libro con una mano mientras se incorporaba y me puso la otra mano en la rodilla. Entonces me toco devolvérsela.
-Veo q tus modales no mejoran con el tiempo. Sigues cogiendo lo que te apetece ene l momento q lo deseas. Pero q te hace pensar q vas a tener lo que buscas?
– tu cara al entrar por la puerta

Se levantó y se acercó a mi y se puso muy muy cerca de mis labios. Casi los rozaba pero si dar el ultimo paso. El sabía q me eso me ponía a 100. Y surtió efecto, pero me contuve y muy despacio le susurre el oreja.
-Esta vez tendrás q ceder tu si quiere conseguir lo que deseas ahora.

De despedida le di un mordisquito en el lóbulo de la oreja.

Entonces se aparto de mí, me miro con la lascivia en sus ojos y me empujo al sofá. Me cogió por los brazos y me obligo a tumbarme. Empieza morderme el cuello, a lamerme la oreja. Mi corazón se aceleraba con cada arremetida. Mientras mis brazos luchaban por liberarse. Sentía su miembro luchando por salir de los pantalones mientras se restregaba contra mi.

Conseguí soltarme al fin y comencé a devolverme los besos, lo quería muy cerca, y asi se lo demontre, lo apretaba, le mordía, le intentaba quitar al camiseta. Pero el pudo mas q yo y fue el primero en lograr la victoria. En un momento me vi desnuda, reducida contra el sofá, mientras acariciaba mis pecho, con mis duros pezones apuntando al techo, con las manos bajaba haciendo círculos con su boca asta mi sexo.

Cuando sentí la humedad de su boca rozándome el clítoris!!! Me estremecí y comenzó a lamerlo como un niño hambriento delante de un helado. Lo chupaba, lo sorbía… era una delicia, yo quería mas así agarre la cabeza entre mi manos y lo atraje asta mi boca para degustar mi propio sabor salado. Entonces le empecé a quitar la ropa y saque su verga poderosa, curvada hacia arriba, q tantos buenos ratos me hizo pasar.
Estaba como siempre, rosada, dura y puntiaguda. La mire y la metí en fondo de mi ser mientras le decía al oído
– Follame! Follame!

Se volvió loco con esas palabras y comenzó a empujar mas y mas. Yo chillaba como una descosida y el mas rápido me la metía. Las sentía tan dura!!! Empecé a arquear las caderas y noto lo que le pedía. Las saco muy despacio mientras me besaba el cuello y me dijo
-date la vuelta

Obediente me puse bocabajo y levanté el trasero, mostrándole todo mi sexo chorreante de placer. Se puso encima mía y me la metió profundamente. Me agarro por los hombros y me dijo al oído
– Te gusta q te la meta, verdad?? Tu sabias a lo q venias. Venias buscando guerra y yo te la estoy dando

Me tenía loca de placer. Comenzó a celar su respiración y yo levantaba mas la caderas me puse a cuatro patas. Le encantaba follarme a cuatro patas. El se puso sobre mi espalda y cons sus manos busco mi clítoris. Comenzó a mover su experta manos por mi sexo húmedo mientras envestía con mas fuerza. Y aquel momento delirante nos corrimosssss juntos llenado todo mi ser de su leche chorreante!!!!!!!!! Aun recordándolo me pongo cachonda!!!
Salió de mi y me besó la espalda.
– Ha sido precioso, gracias.

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