UN DOMINGO CUALQUIERA Las maravillosas sesiones de sexo de una pareja de novios.

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almente, se lo quité sutilmente dejando al aire ese par de melocotones que pedían a gritos que los chupara, besé sus tetas delicadamente, apretando con mi boca sus pezones, haciendo que ella se moviera ágilmente y me apretara cada vez mas contra su pecho.

Se levantó sobre la cama y me dio la espalda, desabrochó su jean y lo comenzó a bajar poco a poco echando su cuerpo hacia delante y mostrándome su gran culo, adornado por un hilo dental negro, totalmente transparente y muy pequeño, ese era mi preferido, éste se le metía en su rajita y se veía todo mojado, se volteó hacia a mí y se volvió a sentar como al comienzo sin quitarse su pequeño hilo dental sólo corriendolo a un lado de su rajita , tomo mi verga con su mano y la acomodó para poder restregarla contra su chocho, esto la excitaba mucho, tomó mi mano y la llevó hacia su rajita para luego llevarla a mi boca y verme chupándome los dedos, comencé a besar y acariciar sus tetas al tiempo que continuaba dándose gusto con mi verga en su chocho, se levantó, se volteó y se pusó sobre mi cara agachándose y mirando a la cámara, ofreciendo todo su chocho sobre mi cara, comencé a lamerlo y sentía lo húmedo que estaba al poder saborear sus jugos que mojaban toda mi cara y sentir ese olor que me volvía loco, se levantó nuevamente y se sentó frente a mí, yo seguía acostado, abrió mis piernas y comenzó chupar mis huevos al tiempo que me masturbaba, para luego mirarme a los ojos y decirme ” quiero que me lamas al tiempo que te la chupo” nos acomodamos para hacer el 69 y mi vista era fantástica, un chocho dilatado gracias a su excitación y un culito rosadito y muy cerrado, que parecía virgen aunque no lo era porque muchas veces se la había metido por detrás, pero esa es otra historia, mientras tanto ella tomaba mi verga y se la metía completamente en su boca, cuando llegaba arriba miraba a la cámara y sonreía demostrando el gusto que le estaba dando, el sexo oral era lo que mas nos gustaba hacer, me chupaba los huevos y metía su cabeza entre mis piernas para poder lamer mi ano al tiempo que me seguía masturbando, se sentía fantástico, cada segundo que pasaba me la chupaba más y más fuerte llevando el ritmo con el movimiento de su cadera que era guiada por las contracciones que mi lengua hacía que se produjeran en su cuerpo. Hubo un momento en que no aguantó más, se dio la vuelta, tomo mi verga con sus manos, se sentó sobre mi y se la fue metiendo poco a poco en su chocho, desabroché su tanga ( era de esas que tienes dos brochecitos a los lados) la tomó y la puso sgrandes tetas, luego tomó mi verga con sus manos y se la restregó por toda su cara mientras mostraba una gran sonrisa y me decía que me amaba. Todo esto quedó grabado en un video que conservaré toda mi vida. Espero que les haya gustado mi relato es 100% real

Autor: majaro75

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Escrito por Marqueze

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