Un encuentro

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Me acostó en la cama, buscó un preservativo y se lo puso frente a mí. Me tiró en la cama y se montó sobre mí. Abrí las piernas y entonces me penetró. Empezó a follarme delicadamente, me gustaba mucho como lo hacía. Luego empezó a aumentar la velocidad. Me tomaba de las piernas y empujaba. Me decía que no se lo creía que la tía que más le gustaba de la Facultad estaba allí para él.

Me encontré con él en su casa. Sus padres estaban allí pero parecía que se marchaban. El había estado con su novia hasta que lo llamé para hacerle saber que quería visitarlo.

Me contó que le inventó algo y la hizo marchar. Ella es de la facultad, la conozco. Se había marchado 15 minutos antes. Me llevó a su cuarto. Me preguntó muchas cosas, como porque estaba allí, que había pasado, porque lo había llamado apurado, en fin. Yo le dije que ya le contestaba todo eso y sus padres se despidieron al igual que su hermano menor que también se marchaba. Nos quedamos solos. Entonces le contesté sus preguntas: le dije que quería estar con él sola un rato.

Que necesitaba solucionar algo. Que no me pasaba nada raro, sólo quería solucionar algo. El me insistía en saber qué era ese algo. Le pregunté sobre porqué me buscaba hace unas semanas si él tenía novia. Se sonrió. Le repetí la pregunta y me dijo que lo que quería era tenerme para él. Le dije que él tenía novia que si no la quería. Me dijo que si la quería. Entonces le dije que intentaba con buscarme como lo había hecho. Entonces me dijo que si quería saber la verdad o cualquier cosa. Le dije que me dijera la verdad. Me respondió que lo que buscaba era acostarse conmigo. Se le puso roja la cara. No me miraba a los ojos. Yo le sonreí y le dije: ¿Sólo quieres acostarte conmigo?

Volvió a sonreír y asintió con la cabeza. Entonces me quité la chaqueta que tenía puesta. La dejarla caer le dejé ver mi blusa de tiras delgadas ajustada que dejaba ver mis pezones erectos sin bra. El se quedó con la boca abierta.

Le dije: quieres follarme entonces a eso vine. Lo que deseo solucionar es una calentura enorme que tengo y te voy a ser sincera, no es por vos, pero quiero que vos me la calmes.

El se quedó atolondrado. Entonces avancé sobre él y lo besé. El me encerró con sus manos y me abrazaba, me tocaba la espalda y las nalgas sobre el pantalón. Luego sus manos me tocaban los senos. Dejé de besarlo y le saqué el cinturón del pantalón. El se reía y me decía que no lo podía creer. Bajé su pantalón dejándolo en el slip. Le saqué la camiseta. Me hice a un lado y me quité el jean que tenía puesto. Me quedé en tanga, la blusa y descalza. El me tomó de la cintura y me acostó sobre un sofá en su cuarto. Me besó por todos lados. Bajó hasta mi entre pierna y sacó mi tanga, metió su dedo sobre mi concha y la notó húmeda. Se sonrió.

Me besaba y sobaba mi concha que cada vez estaba más húmeda. Se puso de rodillas y con su lengua me lamió la concha. Me puso en el cielo. Estaba que no podía más. Me lamió y relamió como nunca antes me lo hubiera imaginado. Me hizo llegar al orgasmo pues no hacía más que pensar en vos y en el chat. En las fotos que me mandaste y esa lengua estrujando mi concha. Cuando me vine pegué un grito enorme.

Entonces él se sonreía de verme así. Que no se lo creía. Le dije que se pusiera de pie. Lo hizo y bajé su slip y su verga saltó. Me la tragué imaginando que era la tuya como en la cámara. Mirando su cara arriba y tragándome su verga de 15 cm. Le mamaba como desesperada, él no se lo creía cada vez me lo decía. Solo me decía eso. Nunca me dijo nada más. Estaba por venirse y me dijo que lo iba a hacer, así que me detuve. Me acostó en la cama, buscó un preservativo y se lo puso frente a mí.

Me tiró en la cama y se montó sobre mí. Abrí las piernas mucho y entonces me penetró. Empezó a follarme delicadamente, me gustaba mucho como lo hacía. Luego empezó a aumentar la velocidad. Me tomaba de las piernas y empujaba. Me decía que no se lo creía que la tía que más le gustaba de la Facultad estaba allí para él.

Seguía dándome. Yo cerraba los ojos e imaginaba cada palabra en el chat tuyo. Sentía esa verga e imaginaba que era la tuya. Me dijo que quería venirse y le pedí que todavía no. Le dije que se levantara. Así lo hizo. Me puse en cuatro y le dije que me follara así. El se reía era como si fuera un sueño para el.

Entonces volvió a penetrarme por la concha, me tomaba de la cintura y empujaba, notaba que estaba por venirse, su verga estaba hinchada y me penetraba de buena forma, solo se escuchaba el plop, plop de su vientre contra mis nalgas, me dijo que no aguantaba más y se vino. Empujó y sacó su verga de mí. Nos acostamos sobre su cama.

El fue al wáter y se sacó el preservativo. Se acostó y me sobaba la espalda y empezó a preguntarme porque estaba allí. Le dije que estaba recaliente por un chat y que necesitaba sacarme el calor. Me dijo que si lo había logrado y le dije que mucho. Me dijo que si iba a poder volver a hacerlo conmigo otra vez. Le di carta blanca porque me había gustado mucho. A eso su verga estaba otra vez levantando.

Empecé a jugar con ella. Lo masturbaba y le preguntaba si su novia lo hacía bien. El me decía que si, que lo hacía muy bien. Le pregunté si ella se dejaba encular y me dijo que no. Que nunca lo había metido en el culo de nadie menos el de su novia.

Entonces empecé a mamársela de nuevo. Se la puse al tope y le dije: pues quiero que me encules y lo hagas a todo vapor porque eso es lo que mi amante del chat quiere hacerme cuando se pueda. El se puso rojo del gozo y se levantó.

Me puse de nuevo en cuatro patas, fue por otro preservativo y se lo puso, se acomodó atrás mío y me dijo que no sabía como hacer. Le tomé la verga y se la puse en la entrada de mi ano y le pedí que fuera empujando, lo hacía e iba entrando. La cabeza, luego el tronco y él me decía que lo tenía apretado y que sentía una delicia.

Luego entró todo y le dije que me enculara. Entonces empezó a meter y sacar su verga de mi culo. Me daba con toda su alma, seguro que se sentía como en el cielo.

Me tomaba de las caderas y me atravesaba, yo gemía y gemía, cerraba los ojos y me imaginaba que eras vos, que la verga me partía el culo y que seguro vos si me dirías lo que me merezco, no como él que no me decía nada.

Vos seguro me dirías que soy una puta y una zorra que le gusta coger, pero el chico no decía nada, solo me penetraba y pronto se vino. Lo hizo con mucho gusto y casi me logra dar un orgasmo pero no alcancé a lograrlo. Se vino y se me acostó encima. Después hablamos un ratito más y fui al wáter y me aseé un poco. Me dio de comer algo y después me marché. No sin antes quedar para vernos pronto.

Así termina esta historia inspirada por mi amante del chat. Al terminar de chatear con él corrí a buscar un cualquiera.

Siempre lo hago. Siempre lo haré.

Autora: Juanita Wais

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Escrito por Marqueze

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