Un gran polvazo

¡Comparte!

Jaki empieza a desabrocharme el pantalón para sacar mi pene que estaba como una roca, lo acaricia suavemente hasta que lo empieza a mamar, en esos momentos dejó mi verga y llamó a Samuel, este se acercó con su miembro en la mano y ella le pidió que la cogiera, ni un segundo tardo en ensartarle su pene en el hambriento culito, Jacki pegó un alarido y empujó para atrás.

Hola soy Tino y lo que a continuación les voy a narrar es verdadero, los hechos sucedieron hace algún tiempo atrás, con la participación de mí ex esposa Jaki la cual esta de acuerdo en mandar nuestra historia ya que seguimos siendo muy amigos y a veces nos damos nuestros encuentros, aún teniendo compromisos los dos.

Jaki y yo, nos conocimos muy jóvenes en los 90, a los 18 y 19 años respectivamente, ella siempre fue rellenita, tiene un buen culo, pero lo que sobresale de ella son sus pechos que son grandes y siempre atrae las miradas, nunca imaginé que en su interior había escondida una hembra muy cachonda que estaba dispuesta que mis fantasías se realicen con el solo hecho de estar bien conmigo.

Bueno todo comenzó cuando después de estar alejado tres meses de ella, un cierto día de junio llego a visitarla, para sorpresa mía, me abre la puerta de su casa teniendo una toalla puesta alrededor de su cuerpo, me explicó que había terminado de bañarse lo cual me sacó un poco de sitio, ya que era la primera vez que sucedía y me comentó que no se encontraba nadie en su casa…

Me hizo pasar a la sala yo me sentía un poco incómodo por la situación de lo que ella se percató, comentando que no tenía que estar nervioso que acaso nunca había visto a una mujer en toalla, le comenté que si, pero en otras circunstancias además tenía temor que vinieran sus padres o hermano que era amigo mío, me dijo que no vendría nadie hasta muy tarde y que me relajara.

En esos momentos se acerca a mí y comienza a besarme apasionadamente, mi reacción fue inmediata, le besaba los labios bajaba por todo su cuello hasta que por primera vez besaba sus pechos que en ese momento eran mi obsesión, lo máximo llegó cuando mi mano encontró su monte de venus, lo acariciaba le introducía primero un dedo luego dos.

Ella desabrochó mis pantalones y dejó libre mi pene que ya me dolía por lo apretado que estaba, ella lo acariciaba delicadamente para luego empezar a ir de arriba abajo rítmicamente, estuvimos así un buen rato hasta que ella no aguantó más y me condujo a su cuarto, sabía que era la primera vez que iba estar con un hombre, yo no era un experto, pero ya había tenido relaciones.

Ella se encontraba desnuda, yo con el pantalón arrastrándolo, me pedía que la hiciera suya para siempre, que ella estaba esperando este momento para entregarse a mí y ser yo su macho, su primer hombre, yo estaba como loco no dejaba de besar sus pechos, ella no resistía más deseaba que la penetrara de una vez, así que la yo estaba encima de ella frotándole el clítoris con mi pene ya había tenido su primer orgasmo.

En ese momento ella me la agarra y se lo introduce diciéndome que le dolía pero que le gustaba, así que yo empecé con lo mío acompasadamente sacaba y lo metía poco a poco hasta lograr llegar a desflorarla, ella se quejaba pero al sentir todo dentro de ella se volvía loca…

Nuestras folladas eran espectaculares ya que subíamos a la azotea o en el sofá de la sala, Jaki se volvía más cachonda, ya que mirábamos películas pornográficas juntos así fue que ella aprendió a dar unas mamadas de pene como toda una experta, hasta ahora hace maravillas con esa boca.

Pasaron los años y nos casamos tuvimos a nuestro único hijo, como que la acción se fue perdiendo un poco ya que no podíamos hacer lo que queríamos por que vivíamos en la casa de sus padres, hasta que llegó el momento de mudarnos a nuestra propia casa que alquilamos en una quinta, ocupábamos el tercer piso, los primeros días hicimos todo lo que no podíamos hacer en la casa de sus padres, fue en una de esa noches que ella estaba tan excitada que me dejó que le rompiera el culo como era la primera vez le dolió un poco, pero luego le gustó tanto que no había noche que no le diera por el culo creo que más le gustaba por el culo que por la concha.

Fue pasando el tiempo y todo se tranquilizó con la rutina, hasta que cierto día Jaki me comentó acerca de un sueño que había tenido se avergonzaba de contármelo por que yo pensaría mal de ella, pero le dije que no me molestaría, que me lo contara empezó a narrar su sueño y no me creía, soñó que un amigo cercano a nosotros se la tiraba, pero lo alucinante era que me encontraba presente observándolos para luego ella pedirme que me uniera a ellos, bueno me molestó un poco, pero no se lo hice saber, al contrario dejó en mi una extraña sensación que rondó por mi cabeza unas semanas, hasta que sin decirle nada ideé la forma para hacer realidad su sueño, pero no que el amigo que había soñado sino con otro que sabía que la miraba cada vez que estábamos reunidos a parte de ser mi mejor amigo al cual tampoco le dije nada.

Pasaron los días hasta que un sábado que me encontré con Samuel en la puerta de su casa me invitó unos tragos y fue en esos momentos que empecé a poner en marcha mi plan, ya nos encontrábamos un poco picados cuando le dije que fuéramos a mi casa que tenía una botella de bacardí limón que quería tomar con él sin pensarlo aceptó, ya en mi casa nos acomodamos en la sala con un vaso cada uno charlábamos, Jaki se encontraba durmiendo, pero creo al escuchar nuestras voces en la sala se levantó, nos encontró en la sala saludó y también nos acompañó con un trago, mi plan iba todo bien, pasaron las horas entonces ideé la forma de dejarlos solos, empecé a ir al baño o les decía que iba al cuarto para sacar algo.

Al regresar los dos se quedaban callados, pregunté por que esa aptitud, Jaki me llevó a la cocina empezó a explicarme que Samuel la estaba fastidiando, diciéndole que le muestre los pechos o acercándose a ella para tocarla, entonces le dije a Jaki que había planeado todo para hacer realidad su sueño, ella quedó sorprendida, me dijo que ni loca lo haría, pero la convencí, le dije que me dejara todo a mi desde ese momento.

Regresamos a la sala como si nada hubiera pasado retomamos la charla, en un momento le digo a Jaki que se sentara junto a mí, entonces la empiezo a tocar y a besar apasionadamente sin dejar de mirar a Samuel el cual se sorprende de mi acción, Jaki empieza a sobarme el pene encima del pantalón sin dejar de besarme, le subo el polo para besarle los pechos por largo rato con la mirada atónita de Samuel sin saber que hacer.

Jaki empieza a desabrocharme el pantalón para sacar mi pene que estaba como una roca, lo acaricia suavemente hasta que lo empieza a mamar, en esos momentos dejó mi verga y llamó a Samuel, este se acercó con su miembro en la mano y ella le pidió que la cogiera, ni un segundo tardó en ensartarle su pene en el hambriento culito, Jacki pegó un alarido y empujó para atrás…

Me pidió que también se lo metiera por la concha a lo que accedí, con los dos penes dentro de ella Jaki se volvió una loca pedía más y más, cambiamos de posición ahora yo estaba echado mientras ella se lo introducía dándome la espalda, entonces le pide a Samuel que se lo meta, quería sentirnos a los dos juntos, estuvimos así hasta que ella se dio cuenta que íbamos acabar, se arrodilló frente a nosotros y con su boca nos hizo explotar embarrándola de leche los pechos y la cara.

Nos quedamos dormidos abrazados a ella, en la mañana Samuel se retiró agradeciéndonos la noche que pasó con nosotros. Ese fue el comienzo de otros encuentros que ya les contaré más adelante.

Autores Tino y Jaqui

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.