Un plan perfecto

Filial Hetero, Incesto. Pillaron a un madre y un hijo follando como conejos, y llegarón a un acuerdo familiar que fue excitante y pervertido.

No sé si no la escuchamos porque no hizo ningún ruido o porque estábamos demasiado concentrados en lo nuestro, pero lo cierto es que mi hermana nos sorprendió. Yo estaba cómodamente sentado en un sillón del living con los pantalones en los tobillos y mamá, arrodillada entre mis piernas, y con las tetas al aire, me estaba practicando una de esas gloriosas mamadas que solo ella sabe hacer, el grito de Isabel me hizo abrir los ojos justo en el momento en que comenzaba a eyacular. “¡MAMÁ!

Sorprendida y asustada mamá me soltó y, al levantar la mirada, recibió los chorros de semen en medio de la cara. “¡asquerosa!” Gritó Isabel y salió corriendo hacia su habitación mientras mamá la seguía argumentando: “Espera, no es lo que piensas…” Volvió un par de minutos después desolada, sin advertir que por su cara se deslizaban gruesas gotas de semen que caían sobre las tetas aún desnudas. “No me quiso escuchar, me cerró la puerta en la cara ¿Crees que le contará a tu padre?” Preguntó con voz trémula, mientras yo me levantaba los pantalones. “No me cabe la menor duda” Contesté y ella se llevó la mano a la boca como intentando reprimir un grito.

Mi padre llegó a la hora de costumbre y no se percató del clima tenso que había en la casa, solo preguntó por Isabel y al contestarle que estaba en su habitación, supuso que estaría estudiando. Cuando mi madre sirvió la cena me envió a llamar a Isabel, pero ésta ya bajaba y se sentó en su lugar luego de saludar a papá con un beso, mamá estaba sobre ascuas. Después de un par de bocados en silencio Isabel dijo: “papá, tengo que contarte algo muy serio” papá levantó la mirada algo asustado e Isabel continuó: “Esta tarde sorprendí a mamá y a Nico teniendo relaciones sexuales” mamá se puso lívida y bajó la cabeza y yo miré a papá esperando su reacción. “¿Qué estás diciendo?” Preguntó incrédulo. “Nico estaba sentado en tu sillón y mamá arrodillada le estaba…” E hizo el gesto de tener una verga en la mano y llevársela a la boca, papá comprendió.

Mamá se puso a sollozar mientras papá la miraba y me miraba a mí intentando entender la gravedad de la noticia. “¿Con tu propio hijo?” Preguntó y mamá rompió a llorar, luego me preguntó: “¿Cuánto hace que sucede esto?” “Hace poco” Contesté y agregué: “Fue inesperado, estábamos jugando y la abracé y… y…. descubrí que era una mujer y me olvidé que era mi mamá y ella…, a ella… le pasó algo parecido y de pronto nos estábamos besando y…” “Está bien, no sigas, comprendo perfectamente qué pasó luego”

Se hizo un largo silencio en el que lo único que se escuchaba era el llanto de mamá, finalmente papá dijo: “Bueno, yo no puedo continuar viviendo en esta casa…” Isabel rompió en amargo llanto, pero papá continuó: “Y vos tampoco hija, no podes quedarte en una casa en la que suceden estas cosas” “¡Yo no quiero irme!” Casi gritó Isabel. “¡Esta es mi casa y me quiero quedar!” Mamá ya también lloraba amargamente y musitaba: “Perdón, perdón, no te vayas, no nos dejes” Pero papá insistió: “Es inútil no podría quedarme en una casa en la que mi mujer se acuesta con mi hijo y además aceptarlo, ni por mi ni por mi hija a la que debo proteger…”

Luego de unos minutos papá dijo sus últimas palabras: “Esta familia acaba de llegar a su fin de la manera más desgraciada que nadie podría haber imaginado, voy a reunir mis pertenencias para irme, Isabel te recomiendo que hagas lo mismo y te vengas conmigo, pasaremos la noche en un hotel y mañana veremos…” Los gritos de mamá e Isabel fueron desgarradores, entonces decidí jugar la última carta.

“Papá, escuchame un momento. Quizás haya una solución” Todas las miradas se dirigieron hacia mi y mamá e Isabel dejaron por un momento de llorar a los gritos, entonces continué: “Puede parecerte, quizás, algo descabellado, pero intento ser creativo en busca de una salida a esta situación…” “Abrevia, ve al grano” Urgió papá. Entonces largué la bomba: “Si Isabel y vos también tuviesen relaciones entonces todo quedaría igualado y todos quedaríamos en idéntica situación y entonces nadie podría reprochar nada a nadie, por supuesto Isabel y yo también tendríamos que tener relaciones entre nosotros para cerrar perfectamente el círculo…”

Papá me miró como si le estuviese tomando el pelo y abrió la boca asombrado, entonces Isabel se anticipó y antes que papá dijese lo que pensaba dijo: “Efectivamente es una solución creativa y, si permite salvar la familia, yo estoy de acuerdo” Y mamá agregó: “¡Es una genialidad, estoy completamente de acuerdo!” Papá miraba a uno y a otro asombrado “¿Esto es una broma no? ¿Hoy es el día de los inocentes y ustedes se confabularon para jugarme la broma de sus vidas?” “No papá, hablo en serio” Confirmé seriamente y agregué: “Papá, mirá bien a Isabel ¿No está re buena? La miró por primera vez como una mujer y un ligero brillo destelló en sus ojos, entonces estuve seguro que papá claudicaría.

Isabel y mamá sonreían ahora viendo la posibilidad de una solución a lo que hacía unos momentos era una terrible tragedia. Media hora después, vencido por los argumentos entusiastas de mamá y mi hermana, papá se daba por vencido. “Está bien, Isabel espérame en mi cama y ustedes usen la cama de Nico” Dijo dirigiéndose a mamá y a mi, y agregó: “Luego intercambiaremos las parejas para que Isabel y Nico también tengan relaciones”

Cuando nos dirigíamos a las habitaciones había un clima entusiasta y apenas entramos en mi dormitorio mamá se echó en mis brazos riendo y repitiendo: “¡Sos un genio! ¡Sos un genio! ¡Qué buena idea tuviste! Yo en tanto la desnudaba. Luego nos revolcamos en la cama enloquecidos de deseo y la hice gozar como a una perra mientras escuchábamos los gemidos de Isabel y papá en el otro dormitorio.

Luego, mientras descansábamos, mamá volvió a repetir que había tenido una idea genial y que había salvado la familia y me merecía un premio “Pídeme lo que quieras” ofreció. “Quiero tu culo” Contesté. “Eso no, sabés que nunca lo hice por el culo y no estoy dispuesta a negociarlo, eso duele mucho y yo…” “Quiero tu culo” Repetí “Y no podés negármelo luego de lo que he hecho” Lo pensó con cara seria y finalmente aceptó: “Está bien, no me puedo negar, pero por favor, intenta que no me duela demasiado” Lo prometí sabiendo que no iba cumplir mi promesa.

Usé una crema especial para culos con un anestésico local, pero le dolió muchísimo igual. La hice arrodillarse y la lubriqué cuidadosamente, pero sólo la penetración de mis dedos ya la hacía quejarse, mamá tenía un culo muy pequeño y eso me enardecía, quería desvirgarlo. Me llamó la atención lo caliente del recto cuando le metí el glande, parecía arder y eso me excitó más aún aunque mamá empezó a quejarse sordamente: “¡Despacio por favor! ¡Despacio, me duele mucho! Me detuve un momento para disfrutar de la visión de mi poronga penetrando el culo de mi mamá, era maravilloso ver el glande hundido en ese hermoso culo que tanto había deseado, luego se la enterré hasta las pelotas.

Mamá gritó y e intentó una fuga que yo no estaba dispuesto a permitir, crucé los brazos debajo de su cintura y la aferré fuertemente, entonces empezó a llorar y suplicar: “¡Sácamela por favor! ¡Un poquito! ¡Me duele! ¡Sé bueno! ¡Un minuto y después sigues! ¡Déjame acostumbrar de a poco!” Pero yo no iba a tener ninguna clemencia “No, muerde la almohada y aguanta que ya te va a empezar a gustar” Y seguí bombeando, era maravilloso.

El llanto y las súplicas de mamá comenzaron a disminuir a medida que el culo se le dilataba y de pronto los quejidos se transformaron en gemidos de placer “Despacito, despacito, así mi amor, así, haceme despacito que me gusta” “¡Ay mi cielo, que hermoso que es! Yo no sabía que era tan lindo…” Y yo bombeaba cada vez más fuerte, ese culo me estaba volviendo loco y sabía que estaba a punto de derramar mi semen dentro de él. Acabamos juntos y a los gritos, después nos comimos a besos y mamá no paraba de agradecerme que le hubiese desvirgado el culo “Yo no sabía, que tonta, no me imaginaba que era tan lindo, te juro que te lo voy a dar siempre, te prometo mi cielo”

Estábamos descansando aún cuando papá entró. Estaba completamente desnudo y tenía una semi erección bastante notable. “Tu hermana te espera” Dijo, y agregó: “Y por hoy basta de intercambios, tengo que reconciliarme con tu madre y nos va a llevar toda la noche lograrlo” Mamá sonrió y le tendió los brazos y, cuando cerraba la puerta, escuché que le decía: “Te tengo una sorpresa”. Cuando entré en el dormitorio de mis padres Isabel me esperaba con las piernas y los brazos abiertos.

Me arrojé de cabeza sobre ella y nos besamos y mordimos y apretamos revolcándonos enloquecidos de frenesí hasta que Isabel me la agarró y se la puso entre los labios de la concha y la penetré de una sola estocada. Nos pegamos una cogida antológica y acabamos a los gritos, después mientras nos recuperábamos Isabel dijo: “Salió todo como lo planeaste, sos un genio, ideaste un plan perfecto…” “Si, lo sé” Dije sin falsa modestia.

Isabel insistió: “Cuando me desvirgaste y te conté que papá me calentaba como nadie en el mundo y vos me prometiste que un día me lo ibas a servir en bandeja de plata, te confieso que no creí que pudieses cumplir tu promesa, pero luego cuando vi como fuiste enredando a mamá hasta que te la cogiste ya empecé a creer que sería posible que un día me pudiese coger a papá…”

“¿Y que tal coge?” Pregunté. “Como los dioses” Contestó. “¿Mejor que yo?” “No” Rió “Vos sos único, pero tiene mucha técnica y me hizo gozar mucho” “Me alegro” Contesté “Entonces valió la pena” “¡Claro que si!” Afirmó entusiasmada y agregó: “No me imaginé que papá iba a caer tan fácil, fue más fácil que mamá…” “No” Respondí “Mamá fue facilísima, un par de piropos calientes, un par de tocadas de culo y cuando la rocé con el bulto se me tiró encima, es re puta la vieja”

Isabel rió “Nunca me voy a olvidar cuando simulamos que la sorprendía chupándotela, para peor le acabaste en el medio de la cara y ni se daba cuenta que la estabas bañando en leche, casi largo la carcajada…” Nos reímos casi hasta llorar recordando a mamá aterrada sin darse cuenta que la leche le chorreaba sobre las tetas.

Después fue el momento de cobrar las deudas: “Bueno, ahora hablemos de negocios” Dije. “Yo cumplí mi promesa de entregarte a papá, ahora te toca a vos cumplir la tuya…” “Si, por supuesto, lo prometido es deuda” Respondió Isabel, pero agregó: “Pero te tengo una mala noticia, cuando papá me tuvo en la cama lo primero que dijo fue: ¿Isabel, estás segura de lo que vamos a hacer? Y cuando le respondí que si dijo: Bueno, entonces date vuelta y dame el culo. Así que no vas a tener la primicia…” Concluyó.

¡Viejo hipócrita! Pensé. El culito de mi hermana, con el que soñé durante tanto tiempo, desflorado por quien debía ser el instrumento para que yo me lo pudiese coger, y yo que elaboré mi plan durante meses… Pero Isabel ya se había puesto en cuatro patas y me esperaba, el pequeño culito que tan pacientemente esperé, que tanto me enloqueció y que era como una rosada boquita fruncida, se veía ahora abierto y enrojecido.

Me arrodillé detrás enarbolando mi poronga y me conformé pensando: “Al menos tuve primero el culo de mamá” Luego grité para que me escuchase: “¡Culo por culo papá!” Y se la enterré hasta las pelotas.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

1 voto
Votaciones Votación negativa

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *