UN POLVAZO CASUAL

polvazo casual

Bueno como el titulo de esta historia lo dice esto ocurrió sin querer estaba yo haciendo un trabajo para presentar en la universidad cuando suena el timbre de mi casa y salgo a atender pues me encontraba solo y me encuentro con una mujer madura de unos 56 años y con un cuerpo espectacular, aún cuando ella estaba un poco ancha, creo que es normal que las mujeres se enanchen con el tiempo, pero esto casi no se notaba en ella, entonces ella me dijo.

– Hola, soy hija de la señora Sara, (esta era una vecina que vivía al lado de mi casa), y vine a verla pero ella no se encuentra, ¿no sabes tú si volverá luego o si ya no vuelve hoy?

Yo para responderle lo pensé un poco y la miré un poco y me calenté con solo verle lo pechos, los cuales no eran grandes ni pequeños si no normales, y hasta un poco afectados por la fuerza de gravedad pero no mucho, vestía una polera de hilo la cual marcaba su figura y una falda negra la cual también marcaba sus curvas y le respondí.

– Me parece que dijo a mi mamá que tenía que hacer unos trámites pero si alguien la buscaba que esperan un rato que ella luego regresaba (lo cual era solo mentira). – Ah, ¿y cuanto rato tardará?- Realmente no se, pero si quiere la puede esperar aquí. – Pero, ¿no te molesto? – No, yo estoy haciendo un informe más bien, me acompaña y hasta puede que me ayude. – Si es así entonces bueno.

Entonces y como todo un caballero le di el lugar para que entrara, pero eso si, no mucho para poder rozarla al entrar, ella entró eso si, dejándome un culo tremendo apuntando hacia mi y yo ni corto ni perezoso me apegué más a ella y aproveché de sentir por primera vez su culo, el cual era duro y bastante grande me calentó de sobremanera.

– Disculpe. – No te preocupes.

Luego de esto la dejé avanzar un largo trecho y me quedé como idiotizado por ese culo casi perfecto, grande y duro, era lo mejor de esta señora. Luego de este espectáculo cerré la puerta y la conduje a mi pieza en la cual yo estaba realizando el informe y ella se sentó en una silla estilo de oficina que estaba cerca del computador, y yo ni corto ni perezoso le ofrecí algo para tomar.

– ¿Quiere algo para tomar? – ¿Como que? Y yo pensé que tal si me toma la verga y la amasa con sus tetas y lego la introduce en ese culo genial que tiene. – ¿Como un jugo? – ¿Y porque no algo más fuerte? – ¿Whisky entonces? – Bueno un whisky. – Entonces me espera aquí que yo voy y vuelvo.

Pero antes de salir yo me acerqué al computador y queriendo con querer, rocé mi mano con una de sus tetas, pero sutilmente y abrí un archivo de relatos que tengo en mi PC y cerré el archivo del informe, ella un poco extrañada me preguntó:

– ¿Que haces? – Es que en esto usted me va a ayudar. – ¿Como así? – Si es que el informe trata sobre los relatos de todo tipo que se pueden encontrar en Internet y quiero que usted elija y marque alguno de los fragmentos de estos relatos que le voy a dejar abiertos, eso si solo los que le gusten, y a todo esto ¿como se llama usted? – Para comenzar cortemos lo de usted, me llamo Sonia y tutéame por favor, que el que parezca tu madre no pase de ser eso a serlo. – Entonces Sonia lee estos relatos (que por cierto eran de un tono bastante subido), y luego me dice cual le gustó y cual parte le gustó más ¿vale?. – Vale.

Entonces me fui yo a la cocina y me preparé un jugo y para ella un vaso de whisky más que grande, eso si bien acondicionado para que se notara de forma sutil, y me dirigí a la pieza.

– Llegué con los tragos. – Hey, que estos relatos son bastante calientes. – Si hay de esos y de otro tipo también ¿porque a usted le incomoda? – No, pero me pareció raro. – Es que yo participo en un taller literario y estamos preparando una muestra de la literatura disponible en Internet. – Ah.

– Pero si quiere usted quiere puede elegir de otro grupo. – No, así esta bien, además están entretenidos, hay cada historia. – Bueno yo voy a trabajar en otro grupo de relatos en la pieza de mi hermano si tiene algún problema no dude en llamarme, pero antes…

Prepar&eac

ute; la Web Cam de manera de que se viera el vaso de whisky y yo pudiera verla desde la otra pieza para saber cuando atacar.

– Listo me voy, pero antes voy a sacar el disquete de los relatos y así lo hice y me fui.

Y durante treinta minutos me dediqué a cualquier cosa menos a dejar de observar el nivel del vaso desde al PC de mi hermano cuando el vaso estuvo ya vacío por causa del calor y además de los relatos me acerqué a la pieza y le dije:

– Ya terminé, y usted, perdón, tú. – No, aún no.

Cuando ella me respondió noté en su cara un cambio de color del pálido blanco con el que me saludó en el umbral de mi puerta a un rojizo de calentura que me gustó mucho, entonces me senté tras de ella en otra silla de oficina y le comencé a dar masaje en la parte del cuello y le dije.

– Una forma de darle las gracias es aminorarle el cansancio. – Ella me miró y me dijo gracias y me tomó las manos.

Luego de estar así un rato mis manos comenzaron a bajar por sus brazos hasta que una de ellas se posó en uno de sus senos y en un pezón que se encontraba rígido, ella paró su lectura y tomó mi otra mano la cual dirigió a su otro pezón que se encontraba peor que el otro y en ese momento comencé a masajear ambos y que cada vez se ponían más duros, en ese instante una de mis manos bajo a su entrepierna que encontraba bastante poco resguardada con unas medias o panthys y pude sentir algo así como un bikini entre mi pensé esta vieja esta recaliente al sentir la panthy mojada y fue el último impulso.

Mis labios se dirigieron a su cuello y con esto ya ella se entregó, la mano que tocó su entrepierna se encargó de subir su polera de hilo y dirigirse a su pezón y seguir jugueteando con el mientras que la otra subía completamente la polera hasta sacársela ella no llevaba sostén y eso facilito la tarea entonces metí mis dos manos a su boca y ella lamió los dedos de cada una y luego con su saliva jugueteé con sus pezones, ella no resistió más y giró la silla y quedó frente de mi y me dijo:

– Te voy a dar una clase de sexo chiquillo malcriado, que esto no se le hace a una mujer casada, ni menos cuando no hace el amor hace tanto tiempo, vas a pagar tu osadía de querer saciar mis ansias de verga.

Entonces se paró y me sacó las manos de su cuerpo para luego ponérmelas en su falda de hilo y luego comenzar a bajar dicha falda para luego dejarme solo, yo para poder bajar la falda de manera más cómoda me paré de la silla y me arrodillé a sus pies y comencé con el ritual de que a cada centímetro que bajaba le daba un beso, hasta que llegué a su vagina que se encontraba resguardada por un pedazo triangular de tela negra y se lo lamí por encima de la tela…

Ella me tomó por los cabellos y de una manera brutal me jaló hacia arriba para luego terminar el trabajo sola, entonces me tomó de la mano y me llevó a mi cama en la cual ella se tendió y me dijo, soy tuya a lo que yo respondí, solo intentando en vano, quitar esa maldita y diminuta prenda que se interponía entre su tesoro y yo, pero ella no me dejó quitárselo y me dijo, ¿entonces tú no te desnudas?

Yo lo hice de forma muy rápida y quedé enfrente de ella desnuda, con un cuerpo flaco, pero con una verga normal pero inflamada que no daba más, ella rió y dijo hazme lo que quieras, a lo que respondí dándola vuelta y besando su espalda para luego apoderarme de sus nalgas, entre las cuales posé mi aparato el cual le hice sentir entre esos dos montes de amor, entonces con ella comenzó a moverse como si estuviéramos follando dándome una paja de padre y señor mío.

Me hizo gemir varias veces pero antes de venirme la di vuelta y me comencé a pajear con sus senos a los cuales les hundía los pezones hacia su interior y allí casi me corro, pues no quería manchar su cara ni sus senos, aguanté y la volteé yéndome en su espalda la cual quedó completamente llena de semen, ella me dijo, ahora me toca a mi, y comencé a besarla de manera de calentarla para follarla luego pues me tenía loco, y mis manos se encargaban, una de sus senos y la otra de toquetear por sobre su tanga, la cual no cubría nada…

Así llegó el momento en el cual ella sin darse cuenta estaba sin tanga y yo instalado en su entre pierna jugando con su clítoris, ella de repente reaccionó tomando mi cabeza

por los cabellos de manera que yo pensé de aquí me sacan pero no, me la introdujo más dentro y mi lengua comenzó a jugar con su interior, ella se estremeció luego de poco y se vino, yo me retiré un poco para ver como fluían sus jugos y ella se tocaba el clítoris, y como mi polla se encontraba durísima aproveché para subirme encima suyo y reemplazar sus manos por mi verga y ella aceptó…

Comencé a rozar mi verga en sus labios y ella en un instante abrió los ojos y me miró con cara de deseo y cruzando sus piernas en mi espalda esperó que mi órgano duro pasara por su orificio y me forzó a penetrarla de tal forma que de una sola vez mis testículos tocaron sus labios ella gimió y luego yo comencé con las embestidas…

Primero lento para ir subiendo el ritmo, y de repente introducir dos dedos en su culo el cual estaba fruncidísimo lo cual le produjo tal placer que comenzó a tener orgasmos consecutivos, y luego con la otra comencé a jugar con una de sus tetas, ella hacía que mis embestidas fueran más largas alejándose de mi, cuando yo se la quitaba sacando mi aparato casi hasta la cabeza…

Ella gemía, tenía el culo re sensible y ese era el punto de su placer, le dije, me das tu culo y ella entre gemidos dijo lo intentas y se termina, así que me dediqué al placer que me daba su vagina, y de repente sentí que me iba y aumenté el ritmo de las embestidas y le dije, ahora no me salgo, te embarazo, y ella me miró y dijo dale, y para estar más cómodo le subí las piernas de manera de que estas quedaran apoyadas en mis hombros, y le di hasta que no pude más y ella gritó y yo ya no podía más y nos sumergimos en un orgasmo conjunto y la llené de mi leche

Luego me tendí sobre ella sin sacárselo y le dije aquí me quedo, y la besé hasta que nos dormimos y luego desperté cuando ella buscaba su ropa y tomé sus tanga y le dije esto y lo que contiene es mío porque yo te lo hice brotar ella rió y dijo si es mi pago por hacer la espera tan placentera pero regrésame la tanga a lo que yo accedí y ella se la puso, se veía exquisita mostrándome su culo cuando era invadido por ese pedazo de tela.

Yo respondí te dejo en la puerta y me levanté desnudo y la besé, Luego al dirigirnos a la puerta, le puse una mano el culo y le dije, esto faltó, pero ya habrá otra oportunidad a lo que ella respondió, no, soy casada y le debo respeto a mi marido, (tremendo cornudo debía ser ese estúpido).

Nos dirigimos a la puerta y yo no le sacaba la mano de su culo ella ya se estaba comenzando a excitar y yo así lo sentía porque sentí humedad en mis dedos señal inequívoca de que mi mano estaba haciendo efecto, y cuando llegamos a la puerta yo le abrí caballerosamente, pero cuando ella se aprestaba a salir la tomé de la cintura y la jalé hacia mi casa y la besé en la boca mi lengua jugueteó en toda su boca y su lengua hizo lo mismo con la mía ella ya respiraba más rápido y yo ya me estaba calentando…

De repente yo la empujé a la muralla y le dije aquí hay algo que me pertenece y ella respondió, ¿a si? revise señor, entonces yo la puse de cara a la puerta y afirmada en ella y le abrí las pierna y la comencé a revisar como lo hacen los policías y le decía, A ver, veamos si no carga arma alguna, la toqueteé hasta que llegué a sus nalgas…

A ver, aquí hay algo raro, este bulto dijeron que era mío y que hace aquí, ¿me podría responder señorita?, ella dijo es que fue una equivocación, ¿y que puedo hacer ahora?, solo callar señora, por que eso es lo que es que dirá su marido si supiera esto, ahora voy a recuperar lo mío y mis manos subieron su falda hasta su cintura y luego comenzaron a bajar la tanga…

Ella solo me ofrecía su culo y yo comencé a besarle cada glúteo hasta llegar a su culo, y allí metí mi lengua, ella comenzó a gemir y a decir no, no por favor que hace tiempo que no lo hago por allí, yo le dije entonces yo te saco las tela arañas y comencé por meterle un dedo en la vagina para que se calentara más y la otra mano me la ensalivé y de un dedo iba introduciendo en su culo

Ella gemía y se ponía más caliente al escuchar la gente del otro lado de la puerta, entonces de repente le puse la punta de mi aparato en su culo, ella me miró y me dijo no, y

yo riendo introducía la punta, ella se quiso salir, pero no tenía para donde ir, y en ese instante golpearon, ella me miró y me balbuceó, mi marido, pues lo miró por la obertura de la puerta, le dije entonces te vas a tener que aguantar el dolor y ella me dijo, no por favor que nos descubren, y yo centímetro a centímetro se la metía hasta que llegué al final y ella me dijo se fue, y soltó un gemido que más que un gemido pareció un bramido y comenzó a mover su culo más rápido y yo me sentí en el cielo, sus piernas escurrían sus jugos, ella había tenido orgasmos silenciosos por la presencia de su marido, y eso la calentó en demasía..

Yo estaba apunto de irme y ella lo sabía así que intensificó el ritmo hasta que le llené el culo con semen y ella comenzó a estremecerse, yo me salí de ella y la di vuelta para besarla y decirle, es usted una señora que me sorprende, es genial cogiendo, ella me besó y me dijo eres un pendejo y me desvirginaste el culo pendejo de mierda.

Luego ella me pidió el baño para limpiarse y yo accedí, luego de limpiarse ella salió del baño y le dije en realidad no se repetirá y ella me dijo jamás, aunque me gustó, soy casada y no se porque lo hice, la besé y la dejé en la puerta y desde ese día nunca más la vi solo me quedó el recuerdo de esa tarde, su tanga la cual utilizo para recordarte.

Te extraño.

Autor: llelo99

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Escrito por Marqueze

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